Titulo;
Otra Vida
Los personajes no me pertenecen si no a Kishimoto, todos los personajes de Naruto son de él.
~Capitulo 3~
Advertencia; Contenido lolicon, si no les gusta pues ni modo, les pido que no lo lean
y si la pareja tampoco les gusta, de igual manera no lo lean,
y si ya de plano lo leyeron, pues les pido que contengan sus orgasmos y sus malos comentarios.
Okay no xD
Aclaraciones;
Sakura & Sasuke tienen 24 años
Hinata tiene 8 años (me pase de pedófila xD)
Ryo se quedó con su apariencia de 16 años que fue cuando murió.
Neji, y los demás personajes tienen entre 16,18 a 20 años.
Gaara & Naruto tiene 8 años igual que Hinata.
...
Sasuke & Hinata tienen una diferencia de 16 añitos, nomas...
Hinata le dirá Onii-chan, Oscuro-Onii-chan ó Sasuke-Onii-chan a Sasuke, ya saben que eso en un lolicon no puede faltar xD
– Diálogos de Ryo u otro personaje–
– Diálogos de Hinata –
"Pensamientos"–
Letra normal, narración de mi parte
Recuerdos o respectiva de un personaje.
(…) Cambio de lugar, tiempo o escena.
...
~ En el capítulo anterior ~
...
– Quítate los zapatos – le advirtió mientras él hacía lo mismo para lograr entrar – Siéntate y espera... – le señalo un cojín viejo cercas de la pequeña mesa de madera que tenía – Y no toques nada –
Cuando estaba por irse miro como el pequeño can se sentaba en las piernas de la mocosa para que lo acariciara y no pudo evitar poner una cara de sorpresa.
Ese maldito perro pulgoso odiaba a cualquier persona, sean niños, jóvenes, mujeres o ancianos el perro loco les ladraba y atacaba y con esa mocosa parecía un angelito. El solamente se dejaba acariciar a duras penas por él y por Ryo.
– ¿Quién eres? – no dudo en preguntarse a sí mismo... realmente ¿Quién era esa mocosa?
...
...
Siempre quise ser la novia de Sasuke cuando estaba viva, fue como un sueño para mí que él me eligiera, que él me amara…
Estar a su lado era lo único que quería, lo único…
Tan grande fue mi deseo que al morir mi alma se unió a la de una pequeña niña, ella conoce mi vida, ella conoce mis sentimientos…pero ella no soy yo.
Sé que no debo aferrarme más a esta vida, lo sé, pero tengo un último deseo.
...
…
Desde que me mude al lado del Oscuro-Onii-chan han pasado seis meses, descubrí que él es un escritor, por lo cual siempre está en casa, Onii-chan me permite entrar en su casa y cuidar de ella y de shiro, el perrito que Ryo-chan y Onii-chan prometieron cuidar juntos, Ryo-chan al ya no poder cumplir esa promesa yo decidí hacerlo.
– ¿Ya estas consintiendo a ese perro otra vez? –
– Si – respondió felizmente la pequeña que se encontraba en el patio apapachando al can mientras le daba unos pequeños dulces – Porque te lo prometí cuando estábamos en sexto grado –
– ¿Prometí? ¿En sexto grado? – la pequeña se congelo durante un momento y el azabache la miro de manera interrogatoria.
– E-Entonces ¿Onii-chan tiene novia? – cambio el tema mientras cogía una pelota del suelo para lanzársela al canino.
– ¿Por qué preguntas eso? – y a su mente le vino la imagen de una castaña sonriendo alegremente mientras caminaban por un parque –…Es un secreto – de la manga de su yukata saco una cajetilla de cigarrillos junto con un encendedor para encender el cigarrillo que ya se encontraba en su boca para inhalar el humo y mantener su sabor unos segundos en su boca para luego dejarlo ir hacia el cielo.
– E-Entonces… ¿Q-Que tipo de chicas te gusta? – sus mejillas se tornaron rojizas como un tomate maduro, su corazoncillo latía rápidamente y comenzaba a jugar con sus dedos como ya era costumbre cada vez que se sentía nerviosa, y ahora se sentía nerviosa por la respuesta del azabache.
Nuevamente apareció la imagen de la castaña y nuevamente él se preguntó hasta cuando su recuerdo lo atormentaría –… Una chica que nunca suelte mi mano, había una que siempre estuvo conmigo, pero de un momento a otro ella soltó mi mano y desapareció… – el recuerdo de la castaña mientras soltaba su mano para saltar a la plataforma del tren se repitió como muchas veces en esos años.
– ¿Q-Que es lo que te gusta de ella? – apretó la pelota que sostenía con sus manitas, ella sabía que él se refería a Ryo.
– Quien sabe… ya lo eh olvidado – el tono tan distante y frió como lo dijo causo una punzada en el corazón de la Hyuga, en parte estaba feliz, pero se sentía mal por Ryo. Él la estaba olvidado, o eso quería creer él.
– Lo escuche – susurro levemente pero llamando la atención del Uchiha.
– ¿Eh? –
– E-El sonido de m-mi corazón roto – las pequeñas lagrimas se resbalaban por los pequeños cachetes de la menor, lloraba porque a pesar de las frías palabras del Oscuro-Onii-chan el aun la amaba y atesoraba todos los recuerdos sobre ella – M-Me voy a casa – salió corriendo lo más rápido que sus piecitos le permitían dejando confundido al azabache.
"E-Está bien… Está bien, a quien ama es a Ryo-chan, no es a mi… el no siente nada por mi…pero por Ryo-chan… sé que Ryo-chan ya no está en este mundo, pero aun así… aun así…"
…
…
– Vamos a casa – se escuchó la voz del chico con el que salía, él se encontraba recargado en la pared de la entrada del colegio mientras esperaba a cierta castaña que tenía sus deberes como delegada de clase.
Cuando escucho su voz pensó que era una broma de su imaginación por lo tarde que era, pero sus azules ojos desmintió la ilusión y ahí se encontraba, tan perfecto como siempre.
Ambos caminaron por las calles nocturnas, todo estaba tan tranquilo, los iluminaba la luz de la luna y los millones de estrellas los guiaban. El corazón de la castaña latía tan rápido, si no fuera porque estaba al lado de la persona que amaba no sentiría que a cada latido el corazón quería escaparse de su pecho.
"¡¿P-Porque esta tan tranquilo?!" – Gritaba la voz interior de la oji-azul – "N-No puedo soportar el silencio cada vez que nuestras miradas se cruzan"
– S-Sasuke… – dijo su nombre con su voz quebradiza por los nervios – C-Creo que olvide algo en clases… si, si quieres puedes adelantarte y-yo – no pudo continuar ya que el azabache tomo su mano entrelazando sus dedos entre sí.
Esa acción fue más que suficiente para que la castaña se callara y entendiera un poco sus sentimientos. El corazón de Ryo latía tan fuerte que pensaba que se escuchaba un tambor, no podía creer que Sasuke Uchiha saliera con ella, que ambos se amara y que él sea tan "romántico" con ella, al dirigir su azulada mirada para ver el perfil del chico pudo apreciar un leve sonrojo y sucedió de nuevo… se volvió a enamorar, con eso supo que no importa que, ella lo amaría aun después de la muerte.
Y a partir de ese día ambos decidieron ir tomados de la mano en su camino a casa, aunque aún no podían decirse "Te amo" ambos lo sabían sin ninguna duda sus sentimientos.
Y todavía en el presente Haruka Ryo ama a Sasuke Uchiha y Sasuke Uchiha ama a Haruka Ryo.
…
…
El Uchiha después de estar encerrado en su habitación se cansó de escribir y decidió tomar un bocadillo, cuando fue a la cocina se encontró con los dulces que una pelirosa le había llevado, pero no entendía porque precisamente le dio los dulces que la castaña tanto amaba, desde hace mucho el siempre odio los dulces y siendo mucho más precisos, odiaba los roles de canela.
En eso escucho un ruido en el patio, y eso fue suficiente para darse cuenta que la "mocosa" se encontraba jugando con el diabólico can. Fue entonces que la idea de deshacerse de esos roles le llego a la cabeza, la mocosa podría comérselos.
Camino hasta la puerta recargándose en ella y observar a la pequeña niña que se encontraba acariciando al canino y el muy gustoso se dejaba, aun no podía entender como ese diablillo era todo un pedazo de azúcar con ella, una desconocida. Tal vez cuando se recargo en la puerta ocasiono un ruido perceptible para el can, lo cual llamo la atención de la pequeña, ella dirigió su blanquecina mirada hacia donde se encontraba el y un puchero seguido de una ignorada olímpica sucedió.
¿Qué diablos fue eso?
Si la mocosa se le pegaba como un chicle, como si estuviera enamorada de él, desde que se mudó al lado de su casa se podría decir que no había un día que no fuera a verle, no le agradaba tenerla ahí, pero con el tiempo se acostumbró a la pequeña y sigilosa presencia de ella.
– ¿Quieres unos dulces? – pensó que tal vez tenía hambre y estaba de mal humor, los niños y sus apetitos insaciables.
– No gracias – le respondió bruscamente, se sintió un poco enojada, ¿acaso la estaba tratando como una niña? La pregunta fue muy irrelevante para saber una respuesta muy obvia… "si" – Estoy a dieta – murmuro mientras inflaba sus mejillas nuevamente, realmente si quería los dulces y mucho más si venían de él.
Soltó una sonrisa ladina, realmente el comentario le dio risa… una niña de ocho años haciendo dieta… era más que obvio que era una mujer, una pequeña mujer.
– Si no comes bien, no te desarrollaras –
– "De-Demonios… mi punto débil" – pensó irritada y avergonzada, en el colegio muchas niñas ya comenzaban a usar bracier y ella era una de las que aun usaba corpiño y si mal no recordaba en su vida pasada escucho que a él oscuro-Onii-chan le gustaban con un buen cuerpo.
El salió victorioso y la pequeña Hyuga se encontraba ya sentada en la mesa mientras él iba a traer los roles de canela.
– "Él ya es un adulto" – miro fijamente la espalda del Uchiha mientras caminaba a la cocina, esta vez vestía una camiseta negra un poco holgada junto con un pantalón de mezclilla desgastado – "Dije una mentira, pero él ya sabía que yo mentía, el vio a través de mi porque soy una niña…"–
Llego con una caja donde se encontraban los roles, la dejo en la mesa y diciéndole que podría acabárselos todos.
"Ahora el único corazón que late como loco es el mío… no es el de Ryo-chan ni el de Onii-chan… es el mío…"
– Era mentira… – hablo llamando la atención de Uchiha antes de ir a la cocina por una taza de café, al escuchar la pequeña voz de la Hyuga se giró para escucharla – Era mentira lo de la dieta… estaba enojada y quería ignorarte… pero yo no quería decirte que mentí… Lo siento–
Pensó que por los leves temblores que tenía tal vez estaba llorando, pero no era así, cuan se disculpó su blanquecina mirada demostró toda la honestidad que nunca había mirado en alguien y esos blanquecinos ojos se vieron como unas hermosas e inigualables perlas.
– Mmmh… Tus padres te educaron bien –
– Deja de tratarme como a una niña – reprocho por el comentario del mayor.
– No es eso…– se acercó a ella y la golpeo con los dedos como la primera vez que se conocieron – Te estoy elogiando –
Su corazoncito latió tan rápido como siempre que estaba con él y la sangre se acumuló en sus mejillas pintándose rojizas. Estaba feliz, el Oscuro-Onii-chan la elogio.
…
…
Mi entras ya comenzaba a atardecer la pequeña Hyuga escucho la voz de su madre llamándola, mientras que al lado de ella se encontraba una pelirosa, la reconocía muy bien, ella era Sakura Haruno.
La compañera de clases que siempre estuvo enamorada del Uchiha, la conocía por los recuerdos de Ryo y porque la había visto muchas… demasiadas veces en la casa del Oscuro-Onii-Chan.
– Sabes Sakura-chan, esta niña es una antisocial pero siempre se le pega como pegamento a Uchiha-san –
– ¡M-Mama! – la reprendió por avergonzarla enfrente de su enemigo. Ella estaba consciente de los sentimientos pasados de ella hacia el pelinegro.
– Jajajaja, Sasuke desde niño era muy popular, no se me haría extraño que Hinata-chan se sienta atraída hacia el –
– Ah… pero según escuche el antes tenía una novia –
– "Ryo-chan" –
– ¿E-Eh? ¿C-Como sabe sobre eso Aiko-san? –
– Bueno, oí algo sobre eso por los vecinos –
Las voces de su madre y de la pelirosa se fueron escuchando menos cada vez, sumergiéndose en sus pensamientos. Ella también había escuchado la plática de las señoras del barrio.
…
…
– De alguna manera el perdió algo – comento una señora de cabellera pelirroja.
– Parece que cuando era estudiante de secundaria perdió a su novia – comento otra.
– Si… ella salto hacia la plataforma del tren –
– No es por nada, pero un día escuche una conversación que mantenía con la chica que siempre lo visita –
– ¿Sakura-chan? –
– Si, Si, esa, si mal no recuerdo él dijo –
"Probablemente ya no tengo fuerzas para amar a alguien más"
…
…
El corazón de la Hyuga se estremeció, esas palabras le dolieron, eso estaba mal, eso no tenía que pasar.
Nuevamente se dirigió hacia la casa del mayor, cuando paso por el hoyo entre la barda de ambas casas lo vio tan relajado, se encontraba acostado en el porche, utilizaba su brazo derecho como almohada.
Con el paso del tiempo el azabache fue abriendo los ojos lentamente y cuando pudo hacerlo completamente lo primero que vio fue la cara de la Hyuga, y se levantó de golpe, estaba usando las piernitas de ella como una almohada, más las pequeñas manos fueron rápidas y lo recostaron nuevamente.
– NO… Tienes que descansar – ella sabía lo casado que se encontraba, algunas veces no dormía en días y esta era una de las pocas veces que podía dormir y tenía que aprovecharla, por lo que a muchos quejidos se recostó en las piernitas nuevamente.
La pequeña Hyuga soltó una risilla y fue rápidamente perceptible por el mayor.
– ¿De qué te ríes? –
– D-De que parecemos una pareja de recién casados – respondió entre risitas un poco avergonzada.
– Mmh… ¿Así que soy un lolicon? –
– N-No… pero…– en eso su blanquecina mirada se fijó en su oreja izquierda y con su mano derecha la tomo llamando la atención de mayor – ¡¿P-Porque puedo ver a través de tu oreja?! – se alarmo, ella en los recuerdos de Ryo-chan nunca noto que tuviera ese agujero.
– ¿Mmh? –
– ¿Cu-Cuando te lo hiciste? –
– En tercer año de bachiller… creo –
"Después de la muerte de Ryo-chan"
– El yo de ese entonces deseaba desaparecer – no sabía porque se sentía tan tranquilo y en confianza con ella – No comía nada, me metía en problemas… tal vez fue en ese entonces que me hice ese piercing –
– ¿Te dolió? – no solo se refería a la perforación, si no también al recuerdo de Ryo.
– Al principio si –
– ¿Y ahora? –
– Ya no duele más… ahora solo hay un agujero ahí… –
Esas palabras tenían la respuesta para ambas preguntas, y en eso un recuerdo del Uchiha y de Ryo sonriendo y jugando apareció en su mente, de repente se puso de pie ocasionado que el mayor golpeara su cabeza en el piso.
– Hey, ¿por qué te levantas tan de repente…? – iba a reprocharle por la acción, más se sorprendió al ver a la pequeña llorando – Hina… – no termino de llamar la ya que ella salir corriendo.
…
En realidad no estábamos hablando del piercing…
En realidad esa herida todavía le duele...Tener a Ryo-chan a su lado y perderla enfrente de él… El hueco dejado por la muerte de Ryo-chan es demasiado grande...
Hasta ahora él siempre ha estado solo.
…
Cuando salió corriendo sin ningún lugar fijo, llego a un puente donde con el pasar del tiempo donde podría apreciar el cielo cambiando de naranja a azul marino. Soltó un suspiro, ya se había tranquilizado pero se sentía triste.
Desidia que ya era tiempo de volver, cuando iba bajando las escaleras a su lado iba subiendo una madre junto con un niño que iba jugando con un globo, la madre iba apurada, en eso una fuerte ventisca los golpeo y el pequeño soltó el globo, por impulso lo persiguió pero se le olvido que estaban en unas escaleras.
"¿Eh?... Por alguna razón siento como un Déjà vu"
Su cuerpo se movió por sí solo, alcanzo a tomar la mano del pequeño y con la fuerza que tenía lo lanzo hacia su madre, más ella iba cayendo desde las escaleras, era lo mismo, era la misma manera por la cual la castaña murió.
Cerro sus ojos resignada, tal vez ella también moriría de la misma manera, solo que ella no sostuvo la mano del mayor.
Espero el gran dolor más nunca llego, solo escuchaba unos suspiros y sentía estar rodeada por unos brazos familiares, cuando abrió sus ojos se encontró con la cara afligida del Uchiha mientras sudor se escurría por su frente.
La señora tomo a su hijo en brazos y bajo las escaleras para saber si ambos, la pequeña como el mayor se encontraban bien y al ser así, se disculpó y les agradeció grandemente.
Estaban solos, el silencio entre ambos era incómodo.
– L-Lo siento Onii-chan… gracias por la ayud… – el azabache con ambas manos golpeo los cachetillos dela Hyuga.
– Jamás… Jamás vuelvas a hacer eso… – su cuerpo temblaba, no sabía si era por impotencia o la sensación del recuerdo de perder a la castaña y que se volviera a repetir en frente de sus ojos.
Ella sabía porque se lo decía, tenía miedo, tenía miedo de morir, de no verlo, tenía mucho miedo, su miedo se expresó sus lágrimas.
– Vamos a casa… – le extendió su mano para que la tomara, ella la tomo, era tan grande a comparación de la suyo, y realmente era cálida.
Ambos caminaron aun sostenidos de la mano, el silencio no fue tan incómodo como momentos antes.
– Yo también te mentí… – sus palabras llamaron la atención dela pequeña.
– La chica que soltó mi mano fue mi primera novia, era una mentira de que me olvide de ella… Ella murió en un accidente, salto a la plataforma del tren, ella quería ayudar a una señora embarazada, hizo lo mismo que tú, se sacrificó por alguien más – tal vez contarle sobre la castaña estaba predeterminado, ya que la pequeña y ella eran tan parecidas – Y me pregunto ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué soltó mi mano? Es imposible para mí olvidarme de ella… –
"Él tampoco pudo mentir… La verdad es que el más que nadie no puede olvidarla"
– Onii-chan – lo llamo decidida desde atrás, él se detuvo y fijo su oscura mirada en ella – Te amo, por favor sal conmigo –
"Yo quiere que seas feliz conmigo esta vez"
El sonido del viento acompañado del canto de los grillos se escuchaba, ambos estaban cara a cara, el al principio pensó que era una broma, pero al ver esa mirada tan honesta y decidida supo que no era así.
– Lo siento, yo aún sigo amando a esa persona después de ocho años – no sabía cómo y porque se había tomado enserio la confesión de una niña.
– Lo sé, está bien – lo sabía, ella sabía mejor que él, que aun amaba a la castaña.
Cuando la miro, no sabía si su mente estaba jugando con él, a quien estaba viendo no parecía ser la niña a la cual le dio la mano, es como si la viera dentro de diez años, se veía tan madura y hermosa, esa sonría en su rostro tan angelical que provoco que después de ocho años su corazón diera una palpitación que creía que se habían extinto.
"No tengo remedio, será un amor correspondido"
Ambos continuaron con su caminata pero ahora con platica más de menor que del azabache.
– Nee, Onii-chan… yo definitivamente no moriré antes que tu –
"Y nunca te dejare solo "
–… Como si alguien que es dieciséis años menor que yo pudiera morir antes – sería demasiado duro pensar que alguien tan joven y pequeña pudiera desaparecer tan rápido.
"Definitivamente hare que te enamores de mí, Onii-chan"
…
…
…
Continuara
…
…
…
Realmente perdón por la espera
y como recompensa hice el capítulo más largo
los capítulos de este fic son cortos, pero los are más largos
como disculpa, espero de todo corazón que les guste.
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Nos leemos en la próxima actualización, ustedes deciden hagan sus votaciones por medio de aquí:
7 Días
200 Kilos de amor
Amigos de la Infancia.
Y Como Bonus abra un One-Shot llamado;
"Cautivo"
Besos y abrazos para todos!
Akira los ama *w*
Aunque no somos canon, en mi corazón siempre serán canon
SasuHina por siempre!
