PERDÓN POR NO ACTUALIZAR EN AÑOS, ASDFGH (?). Es que, las fiestas y… y… las fiestas(?) y mi musa es una jo'e puta, se va cuando le da la puta gana :c. Lamento no haber actualizado, pero ya saben, vida social que no tengo e inspiración uwu.
Bueno, vamos con el fic.
Mikasa tomó fuertemente a Eren de los hombros, mirando molesta a Rivaille, este le devolvió la mirada. Eren observó a ambos adultos, pudo notar que su madre tenía el rostro rojo, señal de que había hecho demasiado ejercicio y su tutor tenía unos cuantos rasguños en la cara, era bastante obvio lo que había pasado aquí.
De seguro su madre se enojó con Rivaille y lo golpeó y este intentó hacer lo mismo, pero se contenía porque Mikasa es mujer, siempre lo mismo, a veces no entendía porque su madre eligió a Rivaille como tutor si técnicamente lo odia, cosas raras de la vida.
—Eren, oí que estás castigado—fue Mikasa quien finalmente rompió el silencio, Eren volteó a verle confundido, aun así, asintió—. Ya no lo estás, charle con Rivaille y acordamos que no es necesario el castigo.
Bueno, pues por lo menos ya sabía la razón de la pelea.
—Entremos—propuso Rivaille mientras se daba media vuelta, directo a su hogar. Mikasa tomó a Eren de la mano y lo obligó a caminar.
El castaño se puso a pensar en lo que había pasado, había besado a Jean y por suerte solo fue en la mejilla, cabía una enorme posibilidad de que Mikasa y Rivaille lo hayan visto, por alguna extraña razón le importaba más lo que diría su tutor, no su madre. Debía ser la costumbre, había convivido más con él que con su madre, así que obviamente le preocupa lo que pensará él, sí, eso debía ser, no tenía por qué partirse la cabeza pensando en eso.
Aun así lo hizo.
Se quedó parado como idiota frente a la puerta, si no fuera por Mikasa, Rivaille le hubiera cerrado la puerta en la cara.
—Disculpa, princesa Eren, su tutor y su lamebotas no pueden esperar aquí todo el día a que, su alteza por fin decida mover su trasero real a esta humilde choza para poder cerrar la puta puerta—. Era bastante obvio que Rivaille estaba irritado, esas palabras mágicas hicieron a Eren reaccionar y finalmente entró a la casa, apenándose por lo que hizo.
—Perdón—. Se disculpó mientras pasaba muy cerca de Mikasa, en otra situación Rivaille lo hubiera obligado a limpiar toda la casa, pero claro, la madre siempre consiente al niño.
—La comida está lista, voy a servirla—. Exclamó Rivaille, miro de mala manera a Mikasa y le dio una rápida mirada a Eren, este carraspeo sobre que debía hacer.
Los tres se sentaron en la mesa y empezaron a comer, Mikasa con normalidad, Rivaille con irritación y Eren con preocupación.
—¿A que viniste? —preguntó Rivaille, dirigiéndose a Mikasa.
—Alguien me dijo que Eren me necesitaba—. Si alguien le preguntará a Rivaille, quien está más loca, después de Hanji respondería Mikasa, esa mujer no solo lo saca de sus casillas, si no también estaba obsesionada con su hijo, le irritaba esa mujer, casi tanto como la suciedad y eso, es decir mucgo.
—No digas tonterías.
—No son tonterías, enano—. Eren miro sorprendido a su madre, ella no solo retaba a Rivaille, sino también lo insultaba.
—¿Y se podría saber quién te dijo? —Rivaille frunció más el ceño, quería golpear a Mikasa, pero debía aguantar.
—Sasha—. Contestó con simpleza, a Eren no le gustaba cuando su madre hablaba de Sasha, había chismes por el vecindario de que Sasha y su madre tenían una relación amorosa y oh, qué horror, no quería creerle a los chismes, pero tampoco había mucho para negarlo.
Cuando su madre venía de visita, siempre, aunque sea una sola vez, iba a casa de Sasha, normalmente no duraba más de una hora, pero era extraño y a Eren, no le gustaba.
—Bien, hablaré con la vecina—. Mikasa se encogió de hombros y Eren resopló—, zorra.
Rivaille no podía quedarse así, Mikasa le dijo enano, debe devolverle el insulto, educadamente, claro está.
—Enano.
—Perra.
—Maricon.
—Marimacha.
—Al menos no me pongo cachondo con productos de limpieza.
—Acabas de admitir que eres marimacha.
—No lo hice.
—Lo hiciste.
—¡Bueno ya, dejen de pelear! —grito finalmente Eren, le daba dolor de cabeza cuando Mikasa y Rivaille peleaban, por eso prefería ir a ver a su madre a Alemania, no que ella viniera.
—Eren, por una vez en tu vida deberías dejar de ser tan entrometido, ¿Por qué no mejor te vas a follar con tu noviecito, el vecino? —le soltó el pelinegro, Eren le miró sorprendido, pareciera como si se estuviera desquitando con él y por alguna extraña razón se sintió mal por eso.
Rivaille pareció tranquilizarse después de decir eso, pero no se disculparía, era muy orgulloso para hacerlo y eso, le molestaba de alguna manera.
—Él no…
—¿No qué?, oh vamos, si es muy obvio, lo besaste, te importo una mierda que yo y tu madre te viéramos, te importó una mierda que podrías afectar a terceras personas con eso, ¿no hubiera sido más fácil decirlo? —. Y volvió a tensarse y hablarle de esa forma, él nunca fue así con él, ¿le estaba recriminando algo?, al parecer así era.
—¿Por qué me hablas así? —cuestionó, malditamente triste, ¿Qué diablos le pasaba?
—¿Por qué, Eren?, vaya que si eres lento, de todos modos no importa, al fin y al cabo tú y yo no somos nada, no debería reclamarte—. Cerró los ojos con fuerza después de decir aquello, Eren abrió los ojos como platos, ¿Qué acababa de decirle?, ¿no eran nada?, ¿y el beso, qué?, ¿solo lo quería para sexo entonces?, eso le dolía y mucho.
—Tienes razón, no somos nada, ni siquiera familia—. Sonrió tristemente, para luego llevarse una mano a la cara, quería llorar como el marica que era, se dio la vuelta y corrió a su habitación.
No quería ver a Rivaille, por alguna razón sentía que lo odiaba, le había dicho cosas dolorosas, no le importó que sintiera él, aunque bueno, nunca lo hizo. Se encerró en su habitación e inmediatamente empezó a llorar, ¿Qué le pasaba?, ¿Por qué tenía que estar tan confundido?, de lo único que está seguro es que, justo en este momento…
Odiaba a Rivaille.
Lo odiará por el resto de la noche y posiblemente, la semana.
—Lo hiciste llorar—. Mikasa volteó a ver a Rivaille después de que Eren saliera corriendo, odiaba cuando alguien se metía con su niño, en especial si era ese hombre.
—Es un marica, entonces—. Respondió mientras se levantaba de la mesa, para luego llevar su plato y el de Eren al lavadero, Mikasa frunció el ceño.
—Fuiste cruel, Eren te quiere—. Ella lo sabía perfectamente, le importaba una mierda el hecho de llevarse bastante mal con él, mientras su hijo fuera feliz, todo estaba bien, pero claro, Rivaille siempre la cagaba, era un hombre terriblemente terco y orgulloso, alguien muy difícil.
—Si me quisiera no haría esas joterías frente a mí—. Rivaille fregó con mucha fuerza aquel pobre plato, el cual, era el de Eren.
—Iré a verlo—. Mikasa se levantó de la mesa y fue directo a la habitación de Eren, Rivaille arrugó la cara y miró por la ventana, donde tenía una vista perfecta de la casa de los vecinos.
El mayor frunció el ceño y lanzó el plato de Eren por la ventana, este impacto en la ventana vecina, dando directo a la cabeza de Jean, sorprendiendo a Sasha.
—¡Jean, ¿Qué te paso?, JEAN, JEAN! —la mujer no paraba de gritar mientras cargaba a su hijo en brazos, directo al hospital. Inconscientemente, Rivaille rió al ver esa escena.
…
Eren se encontraba en su cama, mirando por la ventana, extrañado por como la vecina cargaba a Jean y salía corriendo, no quería saber nada de Jean, pero le daba una enorme curiosidad saber que le había pasado, se encogió de hombros y decidió dejar de mirar, justo en ese momento, alguien tocó la puerta y por alguna razón, eren quería que fuera Rivaille.
—¿Eren? —pero no, era su madre.
—¿Qué sucede? —Eren quería terminar rápido con eso, su madre era increíblemente molesta cuando se preocupaba por él.
—¿Te encuentras bien?
—Sí.
Se formó un silencio después de eso, al castaño le parecía extraño que su madre aun no preguntará si podía pasar.
—¿Sigues ahí?
—Sí.
Eren dio un suspiro, iba a abrirle, pero su madre habló.
—¿Quieres ir al parque? —esa pregunta le tomó de sorpresa.
Cuando Eren era pequeño, siempre solía pelearse con Jean y se encerraba en su habitación, en algunas ocasiones su madre estaba presente y para tranquilizarlo siempre iban al parque, a Eren le encantaba correr por el lugar a lado de Mikasa, comer algodones de azúcar y escuchar la música que solían poner, lo que más le gustaba era cuando Mikasa le contaba cuentos mientras comía su algodón y luego le explicaba lo absurda que era su pelea con Jean, esos, eran los momentos que Eren más extrañaba. Mikasa dejo de venir con frecuencia y cuando lo hacía, él nunca se peleaba con Jean.
—Sí—realmente, necesitaba tranquilizarse.
Abrió la puerta de su habitación, tan pronto lo hizo su madre lo abrazó.
—Lleva un suéter.
—Lo haré.
Eren le sonrió a su madre, está acarició la bufanda que el castaño le tejió cuando era un niño e inevitablemente, sonrió.
…
—¿Vieron lo que acaba de pasar? —Hanji espiaba por la ventana junto con Moblit e Erwin, el más alto seguía dudando si era buena idea invadir la privacidad de alguien así y el otro revisaba lo mal cuidadas de las plantas de Rivaille.
—Al parecer Levi confundió al pobre Eren con sus celos—aclaró Hanji a los otros dos, como si ellos no supieran.
—El asunto es algo fuerte, propongo que volvamos a trabajar y dejemos de espiar a Rivaille—. Exclamó molesto Erwin, lo habían obligado a dejar su amado Costco donde él era el jefe, solo para espiar a Rivaille, solo quería volver.
—El señor Smith tiene razón señorita Hanji, además el turno de trabajo del señor Rivaille se acerca y puede vernos—. Murmuro nervioso el otro rubio.
—Debemos hacer algo.
—¿Volver al trabajo?
—¿Regar estás plantas?
—¡Auruo, te dije que dejes de espiar a Rivaille! —un grito femenino sorprendió a los metiches—. ¿Hanji?, ¿Qué hacen aquí? —no era menos que Petra, quien siempre solía descubrir a su marido espiando a Rivaille.
—Oh nada, solo, miramos de cerca…—explicó la de lentes.
—Está de metiche en la vida privada de otros, yo me largó de aquí—. Erwin salió del arbusto y corrió directo a su amado Costco.
—¡Mujer, ¿dónde dejaste mis calzonci…!?—la nueva voz pertenecía a Auruo, quien, al ver a Hanji, se cayó de inmediato.
—Hola, Auruo.
—¡Ni creas que robarás mi puesto!
—¡Obsérvame!
Así es como la lucha entre chismosos, comenzó.
Perdón por dejarlo tan patético, pero es lo poco que se me ocurrió y es para que supieran que sigo viva :'D.
Las cosas se ponen serias, los chismosos ya se encontraron. Erwin, Hanji, Mike, Nanaba y Rivaille trabajan en Costco x'D. Mikasa fue diagnosticada con una enfermedad mental, por lo tanto, el juez determinó que ella no era capaz de cuidar a Eren y Mikasa pensó que Rivaille era un buen tutor cuando lo conoció, digo, por si querían saber (?). ¿Alguien ya vio "Frozen"?, sé que no viene al tema, pero la amo :'), me hubiera gustado que Elsa fuera hombre o Anna hombre, porque sería re-cute (?), pero bueno, no importa(?).
Gracias por leer, las amo y los amo, tal vez (?). Un beso o3o.
