¡Hola! Siento haber tardado en colgar este capítulo. Lo primero de todo, esta historia NO me pertenece, es de The Fictionist que amablemente me ha permitido traducirla.
Lo segundo, ayer empecé el segundo trimestre asi que quizás no haya traducciones tan seguido porque tengo que estudiar bastante.
Muchísimas gracias a todos los que habéis dejado un review, leído la historia y marcado como favorita ^^
Princesa Vampírica: Muchas gracias por dejar un review :) Y sobre la cara de sapo... ya verás xDD espero que te siga gustando ^^
jessyriddle: Gracias, espero que siga así :)
achan93: ¡Hola! Muchísimas gracias por comentar, me alegro de que te haya gustado :)
wiizyy: Muchas gracias ^^ yo también adoro las historias de viajes en el tiempo, sobre todo en las que aparece Tom :)
jaime: Gracias :) Y si, hay un fic que cuente lo anterior pero la autora lo escribió después de este si no me equivoco o mientras estaba escribiendo este.
Himeno Sakura Hamasaki: Me alegro que te haya gustado :) Y si, Harry está más contestón... me encanta ^^
susan-black7: Gracias por comentar, pero debo decir que la historia no es mía, yo solo la traduzco, su autora es The Fictionist :)
Capítulo 4
Con el ceño fruncido, y de un humor terrible, recorrió el paseo ya familiar hacia la Sala de los Menesteres. Él había estado descuidando su entrenamiento. Atrapado en el pasado, sin ningún deseo de asociarte con los compañeros de cuarto, acabas convirtiendo otras cosas en fuentes de entretenimiento. Disfrutaba de su entrenamiento. La lectura no era tan malo una vez que acabas con el libro de texto, aunque dudaba que alguna vez hubiese leído por placer. No obstante, él no dejaría que nadie muriese. No más Cedrics. Nunca más volvería a ser un inútil. Era también una excelente manera de evitar hechizar a todos a su alrededor... a los leones... y mandarlos a la enfermería. Por decir una, Ginny Weasley. ¿Cómo se atreve? ¿Qué ahora, que no andaba gritando que todos los Slytherins son escoria, él estaba en el lado oscuro? No tenía derecho. Sí, tenía una razón para que no le gustara Tom, pero ella ni siquiera daba al resto de ellos una oportunidad. Ella nunca les dio a ninguno de ellos una oportunidad. Luego estaba el discurso entero sobre la forma en que estaba traicionando a los recuerdos de sus padres por ser amigo del asesino de sus padres. Tom no era Voldemort. Todavía no. Tenía la oportunidad de intentar impedirlo. ¡Pero no! Ahora era un mortífago traidor: ¿había olvidado quien la salvó en la Cámara? Salazar. Todo estaba sucediendo demasiado rápido. Cuando las ventanas comenzaron a vibrar, supo que tenía que calmarse. El entrenamiento ayudaba. Tenía tiempo mientras esperaba que Tom subiese, de todos modos.
Nunca tenía sentido buscar a Tom, con el tiempo sus caminos siempre se acababan cruzando. Como rápidamente había descubierto en el pasado, evitar al otro chico era el problema. El futuro señor oscuro sabría dónde encontrarlo. Muchas veces terminaban combatiendo, entrenando juntos o bromeando con duelos entre sí - a pesar de las protestas de todos los demás, fue un duelo simulado. Los otros no entendían el hecho de que simplemente porque estaban tratando de maldecirse el uno al otro, no significaba que estaban discutiendo seriamente. Francamente, si sus conflictos llegasen a ese nivel ... no vale la pena pensarlo. Con el tiempo, todo el mundo se había acostumbrado a ellos arrastrándose el uno al otro, ensangrentados y medio muertos, al hospital. Era extrañamente emocionante, batirse en duelo con Tom. Todo un desafío, como pequeñas cosas parecían ser. Probablemente tenía un deseo de muerte. A decir verdad, nunca lo había intentado realmente en la escuela. No quería la atención extra de tener la nota más alta, y él no quería eclipsar a Hermione y perderla. Ya podía imaginar a Tom maldecir por el hecho de que él no conseguía en sus notas Os ni Es (N/T: son notas de Hogwarts, la O no recuerdo que significa pero la E se que es Extraordinario). Lo que sea.
"¿Cómo lo supiste?" Tom caminaba tranquilamente entrando en la sala, fácilmente esquivando la maldición instintiva que le mandó. Bastardo... debería haberlo pensado mejor antes de caminar sobre él sin previo aviso. Una fila de golems animados fueron destruidos rápidamente. La pared detrás de Tom estaba marcada con un profundo agujero, bastante feo.
"Tu eres el psíquico.'' respondió él, dejando que su magia se estableciese una vez más.
"Descubriste mi más profundo y oscuro secreto: voy a tener que matarte."
"¿Sí? ¿Eso funciona para ti?" se burló. Tom frunció el ceño ante su tono frívolo.
"Sigue hablando y lo sabrás'' respondió él. Harry simplemente rodó los ojos. Esa era nueva. Tom transfiguró su campo de entrenamiento en una réplica de la sala común de las serpientes. Ambos se sentaron. Hubo un momento de silencio.
"Así que ¿crees que el nombre de Lord Voldemort es ridículo?" dijo Tom conversacional.
"Casi me da un ataque al corazón cuando Abraxas lo dijo." admitió.
"Me di cuenta" Tom sonrió. Hubo un momento de silencio. "Venga entonces."
"¿Eh?"
"Perdón" corrigió Tom automáticamente. "Piensas que es un nombre ridículo, piensa una mejor opción."
"¿Por qué? No estoy planificando convertirme en un asesino en masa psicópata" arqueó una ceja. Tom le lanzó una mirada malvada. Cualquier hombre inferior se habría acobardado. Él se limitó a sonreír.
"¿Hemos terminado?" preguntó por fin, cuando la respuesta no parecía inminente. Los ojos de Tom se estrecharon.
"Juro que solías ser tolerable" dijo, irritado. "Has pasado demasiado tiempo con los Gryffindor."
"Soy un Gryffindor. El escudo lo dice."
"Voy a quemar ese estúpido escudo." murmuró Tom oscuramente.
"¿Pensé que era culpa del Sombrero Seleccionador?" Comentó suavemente. Hubo un momento de silencio, intenso, cuando Tom lo miró.
"Puedo quemarlo también si quieres" dijo con sarcasmo. Él no respondió, haciendo que Tom le mirase de nuevo. El Señor Oscuro hizo un ruido exasperado. "Está bien. Eso es todo." Tras la suave advertencia, la varita de Tom apareció su garganta. Él inclinó la cabeza hacia atrás levemente, lejos de la lisa varita. ¿Cómo? Estúpido e imprevisible movimiento rápido de serpiente.
Involuntariamente, avanzó de nuevo hacia la silla. Sí, sólo porque Tom no era tan intimidante (para él, al menos) no significaba que se sentía cómodo con la posición. Odiaba la enfermería y, francamente, quería evitarla.
"¿Qué he hecho?" preguntó con cautela. ¿Por qué siempre era él? Su cicatriz ardía dolorosamente.
"Gryffindor, puedo tolerarlo. Salazar sabe que tienes un complejo de héroe lo suficientemente grande para ser sorteado allí. La sangre sucia y el traidor a la sangre, también. ¿Pero esto? Dime ahora si estoy perdiendo el tiempo aquí"
"Eso dependerá de lo que estés tratando de lograr."
''Harry."
"Tom" le imitó. La expresión de Tom era todo un clásico. Si no fuera por la varita de tejo en la garganta, se habría reído. ¿Qué estaba pasando? No era consciente de que había hecho algo... deliberado... para molestar al Slytherin mayor. Nada más que su charla habitual de todos modos.
"No estoy aquí para asociarme con el chico de oro de Dumbledore, ni el héroe de la luz. Por lo que, todo lo que sabía acerca de ti era una invención y teniendo en cuenta con quien tienes esa conexión, dudo que me equivoque. Lo que significa... que algo que está mal." (N/T: sinceramente este párrafo era confuso incluso para mi)
"¿Crees que algo está mal, así que pegas tu varita a mi garganta?" le preguntó con incredulidad.
"No, la varita es porque eres un tonto escurridizo con suerte que tiene la mala costumbre de salir de situaciones y evadir preguntas."
''Mira quien fue a hablar."
"¡Harry!"
"Mira, no es asunto tuyo."
"Lo es cuando tu melancolía me está dando una migraña."
"Ahora ya sabes cómo me siento... ¿te importaría apartar esa varita ahora?"
''Claro... una vez que me digas lo que te molesta."
"¿Desde cuándo te importa?"
"Desde que he visto tu funeral. Huyendo en el Ministerio, por cierto."
"Ouch"
"Hmm. Habla."
"No."
"Legeremens." Estúpido señor oscuro.
