NI ONCE UPON A TIME NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, ESTA HISTORIA ES PRODUCTO DE MI IMAGINACION Y ES SIN FINES DE LUCRO PERO SI CON FINES DE ENTRETENIMIENTO PARA QUIEN LO ESCRIBE Y PARA QUIEN LO LEE
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-¿Qué demonios?... ¿Qué demonios?—
Era peluda, una bola de pelo negra con patitas blancas y una manchita blanca en el pechito. Se vio lentamente al espejo.
-¿¡QUE OCURRE AQUI!?—Grito Regina mills al momento de verse. Era una gata. Y no podía tomárselo como un insulto. Era LITERALMENTE una gata. La alcaldesa se acerco al vidrio para ver su reflejo esperando encontrar su humano rostro.
-shuuuu… gato tonto. Vete de aquí—Regina miro al dueño de la tienda salir con una escoba. La gata huyo despavorida hasta tropezar con algo grande. Sacudió su cabecita y fulmino con la mirada al estorbo.
Una de sus siete vidas de gata se fue volando en ese instante. Un enorme perro golden retriever la miraba con extrañeza.
-eh…disculpe señor perro… fue sin querer—maulló Regina lastimosamente. Lo ultimo que quería en esta vida es que un perro grande y rabioso la persiguiera.
-¿Regina?— ladro el perro moviendo la cola rápidamente. -¡¿Regina eres tú?!—
-¿EMMA?—pregunto sorprendida la gata.
-Regina que nos paso—
-el maldito libro, eso paso— maulló la gata-alcaldesa con enojo.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
EL JUEVES DE ESA SEMANA
-¿y bien? Cual es la siguiente prueba—pregunto Rumpelstiltskin expectante.
-no sabemos—contesto Andersen inmutable mientras Regina seguía leyendo el libro esperando por el milagro de la clarividencia para descifrar el críptico mensaje.
-¿Por qué nunca saben nada? La otra ocasión tampoco supieron. —se quejo Scherezada con un abanico.
-¡por que no sabemos! No somos adivinos y este maldito libro de mierda no dice claras las cosas—
-¡oye! No insultes al libro de la vida—Perrault se levanto a acariciar al libro susurrándole palabras como si fuera un niño Herido.
-es que es la verdad, "naturaleza somos, y en naturaleza nos convertiremos, pero nuestros seres queridos logran ver mas allá", ¿Qué rayos quiere decir? A ver… ¿ideas?—
Nadie se atrevió a decirle ni pio a la alcaldesa. Regina frustrada se llevo la mano a las sienes
-esto es un desastre—
-bueno en ese caso creo que yo sería la indicada junto con Mary Margaret para realizar la prueba, yo soy una loba y mary Margaret habla con los animales—
-si, por supuesto—dijo Regina- ¿y qué prueba es?—
-no es justo Andersen, ellos tienen ventaja—Whilhelm señalo al otro equipo con un dedo acusador.
-no tienen ventaja porque no sabemos de que se trata…idiota—contesto su hermano.
-óyeme—
-basta, basta ya… trataremos de descifrar el enigma, mucha suerte capitana Regina—Andersen tendió la mano hacia la alcaldesa que se la contesto con fuerza.
-no necesito suerte, mi equipo y yo les demostraremos a ti y a tu pulgoso libro que no tienen nada que hacer en storybrook— contesto Regina.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-pero Regina, ¿no se supone que anotaste a Rubí y a mary Margaret para realizar la prueba?—pregunto Emma
Regina se acordaba de todas las palabras en su mente. El maldito libro de alguna manera se había ofendido y le había hecho pagar caro su insulto.
-si, ese era el plan—
-¿y bien? ¿Qué hacemos?—
-no es obvio Swan, la prueba consiste en que alguien de nuestro equipo nos reconozca. Al parecer y si no me equivoco el primer equipo que descubra a sus integrantes gana, así que mueve tu cola y encontremos a cualquiera de nuestro grupo—
-ah eso será fácil, solo tenemos que encontrar a mi madre y hablar con ella.- Emma se adelanto al ser mas grande. Regina se quedo atrás mientras esquivaba con la cabeza los coletazos de Emma.
-¡maldita sea Swan! Tu estúpida cola—se quejo la gatita.
-perdona, ahora soy un perro y no lo puedo controlar—
-bueno, no es como si la controlaras muy bien cuando eras humana—dijo Regina con una mueca divertida. Regina al ver la cola en movimiento no se pudo resistir. Trato de oponer resistencia pero su fuerza gatuna era superior a sus fuerzas. Saco sus garras y comenzó a jugar a atrapar la cola de Emma
-¡oye!—ladro Emma al sentir el zarpazo de Regina en su colita. –Ten cuidado.—dijo escondiéndola entre las patas.
-bah, me quitas la diversión— maulló Regina caminando al lado de Emma.
Los niños de La escuela primaria de storybrook se regocijaron al ver caminar juntos a una linda gatita negra, junto a un imponente Golden. Como si fueran amigos, ambos animales cruzaron el patio y entraron a la escuela como si fueran unos humanos. Es mas parecía que sabían muy bien hacia dónde dirigirse.
-¿Dónde trabaja tu madre?—pregunto Regina
-por aquí sígueme—
-pero que es esto— Grito un hombre a sus espaldas.
-oh no—
-¿Qué pasa Emma?—
-es bruce...el conserje…CORRE-
Regina no necesito que se lo repitieran. El enorme hombre malencarado, sumando su trapeador mojado que podría fungir como el peor de los azotes jamás inventados, y su evidente poca amabilidad con los animales eran una ecuación que Regina y su forma gatuna encontraron muy peligrosa.
-FUERA—gimoteo el hombre blandiendo su trapeador contra la perra y la gata. Emma corrió despavorida evitando al conserje, la gata se subió de un salto hacia la ventana, pero el hombre adivino su movimiento y azoto el trapeador contra la ventana, Regina salto hábilmente y con mucha gracia. El hombre volteo a verla, y la gata saco sus afiladas uñas amenazadoramente.
-Regina vámonos de aquí—dijo Emma saliendo de quien sabe dónde. El hombre aprovecho para atrapar a la perra.
-¡ya te tengo!—grito con triunfo tomando a Emma de la cabeza.
-¡Emma!— maulló Regina acercándose al conserje que estaba lastimando a la sheriff
-¡¿Qué pasa aquí?!- una conocida voz hizo callar el escándalo. Y el conserje soltó a la perra.- ¡que vergüenza bruce!—exclamo indignada Mary Margaret. Emma aulló lastimosamente para provocar la lastima de su madre. –dañar a un animalito indefenso—
-madre, madre, somos animales, tienes que ayudarme—ladraba Emma acercándose a Mary Margaret que paso de ella y agarro a Regina envolviéndola en un cálido abrazo.
-pobre gatita, ¿estás bien?—
-¿Qué?—pregunto Regina extrañada volteando a ver a Emma que se encontraba congelada en su sitio—por supuesto que no estoy bien, idiota… casi nos matan. Ahora te exijo que nos lleves con Gold y reúnas a los del equipo— maulló Regina enojada.
-ya, ya paso, nadie te hará daño—contesto Mary Margaret acariciando a la gatita.
-oye, no me manosees igualada—Regina saco sus garras y se las encajo a la mujer.
-ouch, oye tranquila gatita. No dejare que nada te pase. ¿Ya vio?—pregunto la maestra al conserje—la ha espantado—
-no puede estar en la escuela, ¿y qué hacemos con el perro?— mary Margaret se acerco hacia el golden y comenzó a acariciar su cabeza, Emma encantada con la atención repego su rostro a la mano de su madre.
-tu eres….—comenzó mary Margaret
-si, soy yo— dijo Emma extasiada por la sagacidad de su madre.
-somos nosotras, vaya, tardo en darse cuenta—continuo Regina.
-eres un perrito muy lindo, pero no puedo conservarte— dijo con pena. Emma se quedo con la boca abierta. –sáquelo, pero con cuidado, no lo lastime—finalizo la mujer caminando hacia su salón de clases, acariciando a Regina.
-pero…madre…MADRE- Ladraba Emma batallando con el conserje.
-vaya eres una gatita adorable, mmm no tienes placa— dijo mary Margaret checando el cuello de Regina. –no te preocupes, te quedaras conmigo—
-odio mi vida—maulló Regina. –no podría ser peor—
-a ver, ¿eres gato o gata?—continuo la mujer tratando de alzar al animal para ver su sexo. Regina como era de esperarse le dio un zarpazo ofendida. Pero mary Margaret paso su mano por su sexo y Regina maulló espantada.
-ella acaba…ella me….¿se atrevió?-
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-aaaaaw que bonita gatita, maestra—coreaban los niños de siete años, mientras manoseaban a Regina por todos lados. La alcaldesa se encontraba postrada en el escritorio de su hijastra, realmente enfadada de estar soportando a los niños acariciarla y tinguineandola sin descanso. Regina al principio se llevo por delante a varios niños encajándole las uñas pero después de tener a más de treinta mocosos se dio por vencida.
-¿verdad que si? Es una gata adorable, y muy quieta, pobrecita al principio estaba espantada de bruce, ese hombre no tiene contemplaciones, ¿verdad gatita?...eres un primor—
-¿un primor? UN PRIMOR ¿YO UN PRIMOR? Ahora vera—Regina se levanto y camino por el escritorio hasta los exámenes que mary Margaret tenia que revisar, al segundo siguiente un chorro de orina mojo los exámenes.
-¿Quién es un primor ahora? ¿Eh? — pregunto satisfecha Regina por haber liberado su vejiga y arruinarle el día a esa idiota. El labio de la mujer comenzó a temblar incontrolablemente y Regina se dio por satisfecha
-oh gatita, lo siento, no sabía que tenias ganas de hacer tus necesidades, tranquila arreglaremos esto, niños estudien mañana, mi gata ha arruinado sus exámenes así que tienen otra oportunidad—
-¡siiii!— los niños se acercaron a mimar a Regina que se quedo de piedra ante el fracaso de su plan.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-maldita sea, ¿y se dice mi madre?—se quejaba Emma—Regina es su peor enemiga, ah pero claro como es una gata, pequeña, adorable, elegante y bonita la mujer se decide quedar con ella, y que se pudra la pulgosa, enorme, y fea de su hija—
-cuidado— grito un hombre. Y Emma se quedo de piedra al escuchar el sonido de los neumáticos chirriar. La perra abrió los ojos lentamente y sintió un escalofrió al ver el coche, MUY cerca de ella. Por centímetros no lo contaba. -¡maldito perro!—grito el hombre furioso. -¡lárgate de aquí!—antes de subir a su camioneta el "caballero" le aventó su lata de refresco
-¡au! ¡au! ¡au!—chillo Emma saliendo de ahí despavorida.
Emma camino durante horas esperando encontrar a algún alma piadosa. Se moría de Hambre, desde la mañana no había almorzado nada y pronto oscurecería. Pero en todos lados se encontraba a desalmados que lo único que hacían era echarla a palos cuando ella estaba inocentemente acostada en una sombra. Y ninguno se tomaba la molestia de darle un bocado.
La golden cruzo la ciudad hasta llegar a su casa. Comenzó a arañar la patita contra la puerta. Si Mary Margaret no se había dado cuenta quizá David sí. Y si no llegaba a pasar por lo menos David la llevaría al refugio de animales donde trabajaba. Así tendría algo que comer y una jaula donde dormir.
-si abuela—dijo Henry saliendo por la puerta con Regina atada a una correa. El chico pestañeo al verla—hola—dijo sonriendo.—qué bonito eres—Henry acaricio a Emma. –
-hijo tienes que ayudarme.—
-¿tienes hambre?...bueno espera un poco, Night quédate con él un momento ¿sí?—Henry entro a la casa dejando a los animales platicar a gusto
-con que "night" ¿eh? – pregunto Emma molesta, viendo a la gata que estaba ataviada con fina ropita y un collar en el cuello. -¿Qué tal te ha ido? –
-Emma tienes que ayudarme, tu maldita madre está loca de remate, hoy me baño, fue horrible—se quejo Regina. Emma gruño con furia.
-ósea perdón, señora perfecta. Yo he estado todo el día caminando bajo el sol, y cuando me acostaba en alguna sombra salía algún cretino o una bastarda a sacarme a escobazos, no he comido nada en todo el puto día y casi me lleva la perrera, pero tú que has estado en mi casa, con techo, comida, ropa, un niño que juega contigo, y mary Margaret que te mima….¿Y AUN ASI TE QUEJAS POR QUE TE BAÑARON?—
-no entiendes, los gatos odian el agua y tu madre me aventó a la tina, por poco me ahoga—
FLASHBACK.
Regina se encontraba tranquilamente en la cama que mary Margaret había comprado para ella. Estaba relajada y calientita. No tenia preocupaciones, de hecho podría acostumbrarse a esto. La comida servida. Una mujer que la acariciaba y le hacía cosquillas, un ratón con pilas para jugar. Y hasta la maldita comida para gato le sabía a gloria.
-esto es vida—maulló Regina acurrucándose dispuesta a echar su séptima siesta del día. –ya mañana le diré a esa idiota que yo soy Regina, por hoy que me consienta..—
-ven night…- mary Margaret tomo a Regina entre sus brazos.. –tenemos que bañarte—
La alcaldesa abrió los ojos con horror. ¿Bañarse?—
-ven, mi gatita linda, ay eres una gatita muy linda, que se convierte de gata gorda…-
-espera Snow, soy yo…soy yo…soy yofjhufosdd—
-a gata flaca- la mujer aventó a la gata y la zambullo en la tina. Regina salió del agua intentando escapar pero la mujer la detuvo con fuerza.
-ah no gatita, vamos al agua—
-esperauvdhhdo—
-bien, vamos a aplicarte el shampoo—
Mary Margaret era una salvaje, sin ninguna piedad embarro el frio shampoo sobre su cuerpo, e incluso se le metió el jabón a los ojos. Regina maullaba lastimosamente.
-vamos gatita, no quieres estar sucia, si quieres vivir con Mamá Margaret tienes que acostumbrarte al baño—
-mama Margaret—pregunto extrañada Regina antes de volverse a zambullir en el agua. La mujer abrió la regadera y comenzó a enjuagarla con agua fría. Regina se quejaba en las manos de su nueva "ama"
-listo gatita, vamos a secarte—
-púdrete— rugió la gata. -¿me oíste?, claro que me oyes, tú hablas con los animales PUDRETE MALDITA MUJER DE &%%( Y POR MI PUEDES BAÑAR A TU %/(&%% Y QUIERO QUE TE METAS TU MALDITA SECADORA POR $/%&$%$-
FIN DEL FLASHBLACK
-no entiendes, Emma, la maldita secadora vieja de tu madre por poco me rostiza viva. Los gatos son muy sensibles al agua y esa loca me sumergió como si fuera una sargento-
-pues ya quisiera yo que me sumergieran en el agua si con eso me dan de comer—
-listo, vaya que bueno no se han escapado, vamos—dijo Henry tomando la correa de Regina.
-y para colmo tengo este traste horrible, parezco presidiaria – se quejo Regina caminando al lado de Emma. Los tres llegaron al parque. Y Henry abrió la lata de comida de gato para Emma.
-¡guacala! ¿Qué esto? Apesta a rayos—
-es una delicia—dijo Regina mirando atentamente la lata y relamiéndose los bigotes. –lo tomas o lo dejas—
Emma tenía tanta hambre que acerco su hocico hasta la lata. Al dar el primer bocado Regina pudo ver la cara de asco de la perra.
-sabe a calamares— se quejo Emma. Regina al escuchar esto se puso al lado de la lada a olerla. -¡hey! Que yo no he comido, no seas glotona—Emma empujo a Regina quien movió su cabeza a un lado.
-como quieras, en lo que tu comes iré a explorar.— Regina aprovechando de que Henry la había soltado comenzó a caminar elegantemente por el parque.
-miren que belleza—
-wow, ven gatita—
-ven acá mami no te vamos a comer—
Regina volteo a ver a la manada de gatos callejeros que se encontraban cruzando el parque, la alcaldesa los desprecio dándose la vuelta ignorándolos.
-¡te atreves a despreciarnos!—gruñeron los gatos cruzando el parque.
-ahora veras gatita—
-¡que! – Regina se encontró con el grupo de cinco gatos acorralándola y mirándola con… no le gustaba la mirada de ninguno. - ¡déjenme o se van a arrepentir!—gruño sacando las uñas.
-ah, así me gustan, que sean bravas—contesto uno de los gatos.
-¡NO SE ATREVAN A TOCARME!—
Emma se encontraba probando su comida a regañadientes. Maldecía su destino, maldecía a su madre, a su padre y a su hijo que no se habían dado cuenta de nada. Pero sobre todo maldecía a la maldita gata que se había ganado el boleto de la buena vida. Ella tendría que estar estos días luchando por su sustento y su vida mientras Regina se encontraba en…
-¡no se atrevan a tocarme!—escucho la voz de Regina a lo lejos. Miro hacia Henry que estaba ocupado con su celular. Y se dirigió a buscar a la alcaldesa, su tono de voz le indicaba que estaba en problemas. Lo bueno de ser una perra es que el inconfundible aroma espantoso del shampoo de su madre apestaba a kilómetros de distancia. No tardo en encontrar a Regina y a cinco gatos mas queriendo montarla. Emma se quedo estupefacta ante el intento de violación de la alcaldesa. Y con un sonoro gruñido se adentro en la pelea.
Emma a pesar de estar débil, era una enorme perra, y no tardo en encajarle los colmillos a uno de los gatos que maulló adolorido. Emma lo soltó y se apresuro a embestir con su cuerpo al gato que estaba a nada de violar a Regina. Lo puso contra el suelo y acerco su rostro desfigurado por la rabia para rugirle. El gato le enseño los colmillos y Emma le mordió el hocico. Un gato se acerco para ayudar a su amigo pero Regina se interpuso para arañarle la cara.
Con tremenda combinación de Regina y Emma los cinco gatos se vieron forzados a huir despavoridos. Emma se acerco hasta Regina.
-¿estas bien?—
-claro que no estoy bien, por poco me violan—
-las desventajas de ser gata—
-cállate ya y dime que no estás en celo, porque si es así no me podre enfrentar a una manada de perros.—
-que asquerosa, y no, no estoy en celo—gruño Emma.
-¿están bien?—pregunto Henry al acercarse a ellas.
-claro que no estamos bien, ¿Cómo se te ocurre dejar a tu madre? ¡Eres un descuidado!—Emma se subió a dos patas hacia Henry gruñéndole.
-wow espera perrita, tranquila…- dijo Henry tratando de calmar a Emma, el niño se agacho y comenzó a acariciar a Emma.
-no espera, en las orejas no…jajajajajajajjajajajaja—reia Emma moviéndose en dirección al chico, la rubia no quería pero esto era superior a sus fuerzas, sin más se acostó —jajajajajajajajajajaja—
-que linda perrita, que linda eres, ¿Quién es la perra más linda de storybrook?—canturreaba Henry acariciando la pancita de Emma.
-por dios, perra tenias que ser- dijo Regina al ver como Emma se encontraba panza arriba dejándose querer por Henry, con su patita izquierda moviéndose frenéticamente debido a las cosquillas.
-bueno ya, vámonos de regreso night—dijo Henry parándose y poniéndole la correa a Regina.
-óyeme majadero, no soy tu esclava – se quejo Regina caminando forzosamente por la cadena.
-oigan no me dejen- dijo Emma poniendo su hocico en la mano de Henry.
-no te puedo llevar conmigo perrita, mi casa no es muy grande—
Emma puso ojos tiernos, y aguados para despertar la compasión de Henry.
-bueno, la casa de mi madre si es grande—musito el chico. –está bien, vamos a la casa de mi madre—
Ya en la casa de Regina.
-bueno…mi madre no está, no sé si sea correcto dejarte aquí, se puede molestar—
-claro que me voy a molestar, no me gustan los animales—
-pues esto es una linda ironía querida, ¿me dejaras abandonada a mi suerte?—
-si—
-eres tan hospitalaria—
-bueno no creo que se enoje. Después de todo eres mi perrita—dijo Henry acariciando a Emma. La perra soltó un ladrido de júbilo y la gata maulló con pesar.
-jajajajaja que comunes son—gorjeo un ave que se poso en la puerta, Regina y Emma voltearon a ver al ave y se dieron cuenta que el canario de colores era nada más y menos que Scherezada.
-tu también—pregunto Regina.
-pues si, al parecer yo y Perrault fuimos convertidos, lo cual es una lata ya que Perrault es el único que se comunicaba con los animales. Y los otros tienen solo dos dedos de frente— se quejo Scherezada.
- vaya, estamos en problemas— musito Emma.
-supongo que si, convertida en un vulgar perro, es para llorar querida. Que tu madre adopte a Regina en vez de a ti—rio Scherezada. Emma gruño. –como sea, ya tengo un plan para volver a ser yo—
-nosotros también—contesto Regina con orgullo.
-se nota—dijo Scherezada señalando la correa.—nos vemos –el ave voló en dirección izquierda, desapareciendo de la vista de los dos animales.
-¿tienes un plan?—pregunto Emma esperanzada.
-claro que no, pero no tenemos que dejarnos amedrentar por esta— Regina comenzó un discurso sobre la preservación, el orgullo y el espíritu de equipo, pero al voltear a ver a su público se dio cuenta que Emma babeaba y miraba con atención a Henry que tenía una pelota en su mano.
-¡atrápalo!—dijo al lanzar la pelota.
-wuuuuuuuuuuu—grito Emma corriendo por la pelota agitando la cola con frenesí canino.
-perra simple—se quejo Regina.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-en serio mary Margaret, ¿tenemos que conservarla?—pregunto David al ver a la gata jugar con su ratón mecánico. La gata al escuchar la queja abrió su quijada mostrando los colmillos con agresividad.
-humano idiota—dijo Regina volviendo a su entretenimiento.
-es una gata bonita y la encontré abandonada, no hará nada David…ven night—mary Margaret puso un plato de sardinas en el cuenco de Regina, la alcaldesa al oler el suculento aroma se lanzo en picada hacia su plato. –Que linda gata—la mujer intento acariciar a Regina. Pero la gata le dio un zarpazo.
-quieta, es mi comida— se quejo Regina.
-aun no sé por qué la tenemos aquí, en el refugio de animales la atenderán bien—
-no, y no se hable más—
-aaaah que satisfecha estoy, ahora debo domar —soltó Regina acostándose en su camita plácidamente. Se movió hacia la izquierda, hacia la derecha, hacia todos lados pero no pudo conciliar el sueño. –maldita sea—Regina alzo la vista buscando un rincón para dormir a gusto. Pero nada le llamaba la atención, nada excepto….
-¿mmm?—David aparto la vista del televisor y se dio cuenta que la gatita lo miraba con suplica. Estuvieron un rato en ese duelo de miradas hasta que el príncipe cedió.—está bien, sube—Regina obediente subió al sillón y se acaricio en las piernas de David, durmiéndose al instante, gracias a las caricias que el hombre le proporcionaba. –Bueno, no esta tan mal tener una mascota después de todo—
-¿y tú qué esperas?...sígueme acariciando, tonto—
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-eso de que tu hermana desaparezca sin decir a donde, dejándote con las facturas por pagar, con la lista de la compra, y con toda la ropa sucia enoja…carajo ,¡ah! Pero como soy la mayor no me tengo por qué quejar- musitaba Zelena entrando a la mansión de Regina— pero como soy la mayor al diablo, Zelena tiene que hacer todo—aventó las llaves al primer lugar que vio. Se dirigió a las licoreras a servirse una buena cantidad de sidra—esto me pasa por querer mimarla todo lo que no pude estos años y….¿hola?—dijo al ver a la golden retriever en la sala. -¿y tú...eres?—dijo Zelena moviendo su mano.
-Zelena…usa tus superpoderes de bruja, SOY EMMA-
-carajo, y para colmo adopto un perro sin avisarme, ¿ya comiste animalito?—
El perro negó con la cabeza en un gesto completamente humano, pero que Zelena encontró gracioso. La mujer sonrió.
-bueno vamos a ver, no creo que tengamos ninguna lata de comida para perro, ni siquiera croquetas…ah mi hermana, no se qué le pasa para dejar todo así como así, a ver vamos a comprarte comida, estas muy flaca, vamos—
Zelena abrió la puerta del mercedes de Regina y Emma de un salto se fue al asiento del copiloto. La mujer se subió y antes de arrancar se le quedo viendo….
-te me haces familiar—dijo y la perra ladro contenta. Zelena se llevo las manos a los labios—si, te pareces a la sheriff, te llamare Emma— dijo riendo. La perra ladro con desesperación –al parecer te gusto el nombre, cuando Emma te conozca no estará muy contenta—
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-oye, no voy a estar todo el día alborotándote las pulgas—se quejo el hombre intentando separarse de Regina.
La gata maullaba con frenesí intentando aferrarse al objeto. David grito de dolor al sentir las uñas encajarse en sus piernas.
-¿Qué pasa?—pregunto Snow acercándose. David seguía peleando con la gata.
-no puedo quitármela—contesto el príncipe.
-David—dijo cansadamente Snow—tienes que ser gentil, ven gatita—la mujer intento agarrar a Regina pero esta empezó a arañarle. Snow se aparto asustada. –no sé, quítatela como puedas—
-pero…-
-si no te apartas, gata te juro que te llevo al veterinario—Regina se aparto asustada por la amenaza. –ya esta— grito David triunfal
-y si tú me llevas al veterinario juro por los bigotes de mi gata madre que te araño lo que tienes de cara—maulló Regina mirando desafiante a David—aunque supongo que solo así te dejaría guapo—
-¿eh?—
-¿ahora qué?—pregunto Snow en la cocina.
-juraría que esta gata me amenazo—
-como crees—rio Snow
-te lo juro, me miro de una forma que… me miro como Regina—
-David estas traumado—
-te lo juro mary Margaret, esta gata se parece a Regina—dijo alzando a la gata. De hecho juraría que ahora estaba sonriendo complacida. David miro un rato desconcertado. Y sonrió—si—
-si, soy yo, vaya por fin— maulló Regina contenta.
-si, tienes la misma cara de arpía—David comenzó a reír- ¡auch! ¡Quítamela! ¡QUITAMELA!—Grito David ya que la gata se había abalanzado sobre su cara arañándosela sin piedad.
-David, ¿Qué le hiciste?—reprendió Snow tomando a la gatita—ya, preciosa, ya paso. No dejare que ese malvado te haga nada mas, David debería darte vergüenza molestar a un animalito—
-¿yo?—
-si, tu. No vuelvas a molestarla David te lo advierto—
-ja, estúpido príncipe—rio Regina acurrucándose en mary Margaret mirando triunfal al arañado.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-no quiero—gritaba Emma moviéndose de un lado para otro, esquivo a una mujer, esquivo a la recepcionista. Ya casi…solo unos metros para la salida y seria libre. No dejaría que la torturaran. No. Ese lugar apestaba a muerte y desolación. Todo iba bien, si hasta Zelena le había comprado una correa bonita, y una plaquita muy mona para su cuello. ¿Por qué tenía que arruinarlo? ¡LA MUJER LA QUERIA MATAR!. Sintió un golpe de magia en su perruno cuerpo y ya no pudo moverse.
-mucho mejor—dijo Zelena agarrando a Emma del collar. –ahora vamos, solo es una vacuna Emma—
-a ver, le ayudo—dijo el veterinario cargando a la inmóvil perra. –sí que es algo difícil—
-demasiado, pero para eso toda buena magia ayuda—rio Zelena. – entonces cuantas vacunas le va a aplicar—
-serán dos. En un mes tendrá que venir por los refuerzos, también que le parece un desparasitante—
-lo que sea para que este bien- dijo acariciando a su nueva "mascota"
-bien, sosténgala, esto le dolerá un poco—
-claro—
Emma temblaría frenéticamente si no estuviera bajo el hechizo de Zelena, vio la ENORME aguja y cerró los ojos, esperando la tortura que la llevaría a la locura de tanto dolor.
-listo, ya está. Esta es su cartilla de vacunación, espero su visita en un mes, para el refuerzo..
-claro doctor—Zelena deshizo el hechizo. –te portaste bien Emma, que valiente, ahora vámonos a casa a ver películas de terror—
-me voy a enfermar por esta vacuna—se quejo Emma mirando con reproche a Zelena.
Al final El instinto canino venció a Emma que se derritió bajo las caricias de Zelena. Y ahora ambas se encontraban en la alfombra tumbadas, viendo una película, cabe mencionar que las chucherías de Zelena habían contribuido en buena manera a otorgarle su perdón.
-ya a la cama Emma—menciono Zelena acariciando a la perra, mientras apagaba la televisión. –recogeré esto, antes de que Regina llegue y me haga un escándalo por este tiradero, esa gruñona que te adopto es mi hermana, y no nos llevábamos bien ¿sabes? Pero ahora que todo está lijado, no sé. Quiero recuperar el tiempo que perdimos, soy su hermana mayor, y no sé, quizá el instinto es el que me lleva a querer consentirla lo que no pude todos estos años, ella es una tipa muy independiente y a veces solitaria, pero…-
Emma miro atenta como Zelena se perdía en sus pensamientos, la sheriff sonrió o al menos lo intento ya que su rostro de can no se lo permitió, pero su corazón se derritió al ver la mirada cariñosa de Zelena.
-quiero ser su familia, se lo que se siente no tener a nadie, y yo quiero ser un apoyo para Regina— Zelena se distrajo de sus pensamientos al sentir la lengua de Emma en su mano. La sheriff acaricio cariñosamente a la bruja. – Solo que no se lo digas, esto es nuestro secreto, yo no le digo que le gustas y tu no le dices que la quiero—
Emma se quedo de piedra al escuchar la confesión de Zelena y más aun sus carcajadas.
-debiste ver tu cara cuando te vacunaron—rio la bruja—en fin, ya mañana veremos cómo convertirte en alguien humano, por ahora vete a dormir—
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-vaya, esa perra se me hace familiar—dijo snow al momento de abrirle la puerta y encontrarse a Zelena …y una mascota nueva. La bruja alzo una ceja
-te sorprenderías-
—si, es la perra que estaba con mi gata—
-¿con tu gata?—pestañeo la bruja.
-si, ven night—
David quien se encontraba jugando alegre con Regina sostuvo a la gata y se acerco a las mujeres.
-aca esta la princesa—menciono David maravillado con la gata haciéndole cariñitos.
Zelena alzo la ceja. Regina estaba en lo cierto al decir que los charming no tenían ni dos dedos de frente ni de milagro. La inconfundible mirada de la gata, su pelaje negro, su cara de limón agrio. Y sobre todo su inconfundible aura hicieron sonreir a la bruja.
-hasta que te encuentro Regina, crei que te habías ido de fiesta o algo, aunque ya se me hacia raro—
-¿espera? ¿Regina?—Mary margaret y David voltearon a ver el departamento en busca de Regina. Pero no la encontraron en ningun lado.
-debes estar equivocada, regina no ha aparecido por aquí—comenzó David.
-claro que esta aquí, para ser mas precisos, esta AHÍ—dijo señalando el regazo de David.
El príncipe miro atentamente a la gata tratando de procesar la información. La alzo y miro con cuidado.
-hola—maullo Regina mirando con desden a David.
-MIAUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU—maullo Regina al ser aventada fuertemente, ya que David la empujo lejos de el al darse cuenta "con quien" estuvo jugando y divirtiéndose estos días.
-oye, es mi hermana, no seas bestia—Zelena se acerco hasta su hermana y la cargo con cuidado. –yo no trate tan mal a emma—
-¿emma?—pregunto Snow estupefacta al ver al perro Golden -¿emma?—la mujer se acerco a abrazar a su h ija, pero la perra se aparto ofendida por el poco cuidado de sus padres.
-¿Qué ocurrió?—
-y yo que se—menciono Zelena mirando atenta a Regina a ver si tenia algun daño de cuidado. La gata asintio y Zelena suspiro—supongo que esto fue una prueba, el libro dijo algo de los seres queridos se darán cuenta de no se que diablos, al parecer no quieren mucho a Emma, yo lo descubri y no soy precisamente "un ser querido" de ella, como sea, ya sabemos que son animales –
-y ahora— pregunto David
-quien sabe—dijo Zelena apartándose de Regina con asco al oler el terrible olor del shampoo de Mary margaret que embargaba a su hermana. – pobre regina—
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-aaaaah, En mi cuerpo otra vez—suspiro aliviada la alcaldesa al encontrarse de nuevo con su cuerpo inmaculado.
-¡volvimos!—grito Emma eufórica abrazando a Regina. David y Mary margaret se extrañaron de la actitud de su hija. Ambos padres se miraron uno a otro tratando de encontrar que habia cambiado en ellas dos, para que ahora se abrazaran como caramaradas de guerra.
-vaya—murmuro Zelena.
-¿pasa algo? – pregunto Gold.
-no nada—negó con la cabeza la bruja.
-te debo reconocer tu sagacidad—
menciono Scherezada llegando a la cafetería convirtiéndose de la bella ave exótica que era a una hermosa mujer escasamente vestida, Gold fue golpeado con el codo por belle cuando esta lo encontró mirando atentamente el cuerpo de la cuentista. Y David por su parte se hizo el desentendido ante Mary Margaret.
-es lo malo de tener compañeros tontos—
-oye—se quejo Jacob.
-por el amor de dios, Perrault y yo éramos los únicos desaparecidos, era cuestión de Logica, me sorprende de Andersen-.
-fuimos a buscarlos—menciono el capitán- ¿Cómo íbamos a saber que eras un ave? Ni siquiera te apareciste ante nosotros y somos cuentistas, no magos por si se te olvido—
-como sea, ahí viene Perrault—
-¿y que animal era?—curioseo Whilhelm
-un oso—
Los autores resoplaron con fastidio.
-en serio—
-Bien otro reto perdido- corto Scherezada furiosa—ire preparando mis maletas—
-estoy de acuerdo—dijo Perrault entrando a la cafetería con enfado. – voy a ducharme vengo hecho un asco—
Todos no se atrevieron a contradecir al bonachón hombre, que venia cubierto de polvo, con hojas enredadas en el cabello y un olor a sudor penetrante. Emma que era la mas cercana al hombre se repego un poco mas a Regina.
-es el olor—se justifico Emma, y Regina dio una cabezada. Sin embargo no dijo nada cuando el hombre se fue y Emma siguió practicamente junto a ella.
-emma….—comenzó Zelena en tono jugueton, regina y Emma voltearon a ver a la bruja quien tenia una radiante sonrisa y una carnaza en su mano, a la rubia se le ilumino el rostro y miro embobada el palito -¡ATRAPALO!—dijo aventando el objeto y Emma salio corriendo a atraparlo. Provocando las risas de Zelena.
-no es divertido—gruño regina acercándose a ella.
-no es mi culpa que no jugaran contigo en la casa de los charming—se encogió de hombros Zelena.
-¡si jugaron conmigo!—gruño Regina- ¡Era la princesa de David!— dijo sin pensar. David se sonrojo ante el comentario y todos se le quedaron viendo como si estuviera loco.
-¿Cómo iba a saberlo?—se defendió el hombre—Regina puede ser una gata muy empalagosa—
-que mentira—corto La alcaldesa—tu y esta tonta—señalo a Mary margaret—me traian de arriba abajo como si fuera un peluche, se la pasaban acariciándome de todos lados, ¡si hasta bailaron conmigo! Y Snow me cantaba canciones de cuna en la noche—
Todos los presentes alzaron las cejas y Zelena se llevo la mano a la boca para acallar la risita.
-nosotros….—comenzó mary margaret- …no tenemos nada que decir—contesto la mujer mas roja que un tomate tratando de salvar la dignidad que le quedaba.
-¿Qué paso?—pregunto emma de vuelta con la carnaza.
-¿otra vez?—
-si, si—exclamo ilusionada dándosela a Zelena y poniéndose en posición de salida para salir corriendo por el juguete.
-¿preparada? ¿lista? ¡YA!— dijo Zelena moviendo el brazo y emma salio corriendo.
-esto es un desastre—dijo Regina, y los demás asintieron cuando vieron como Zelena aun sostenía la carnaza en su mano, habiendo engañado a Emma que estaba buscando como loca en todos lados.
-esto es divertido—apoyo Henry a su tia.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
NA: HOLA, GRACIAS A LAS QUE VIENEN LEYENDO EL FIC, DEBO DARLES MI INFINITOS AGRADECIMIENTOS POR DARSE UNA OPORTUNIDAD AL LEER ALGO QUE SALE DEL ESTEREOTIPO DE ONCE EN CIERTA MEDIDA. Ñ.ñ MILES DE GRACIAS A TODAS
Y ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO, VER A EMMA Y A REGINA CONVERTIDAS EN PERRO Y GATO FUE MUY DIVERTIDO DE ESCRIBIR, Y ESTE CAPITULO LO TUVE QUE REDUCIR LO MAXIMO YA QUE TENIA MAS DE 25 HOJAS DE WORD XD JAJAJAJAJA ES QUE EL TEMA DA PARA MUCHO. PERO BUENO HE AQUÍ MI CONTRIBUCION.
Y LES DEJO LA PISTA DEL SIGUIENTE RETO
"¿ALGUNA VEZ HAN PENSADO LO TEDIOSO QUE ES JUGAR A LA EMBARAZADA?" ¿NO? PUES VEREMOS EN EL SIGUIENTE QUE PESADO PUEDE SER XD JAJAJAJAJAJAJAJA
