SE INICIA EL DRAMA, ESTE ES EL INICIO VERDADERO JAJAJAJAJAJAJ

LLORE ESCRIBIÉNDOLO DE LO DRAMÁTICO QUE SE PUSO ASÍ QUE ESPERO QUE LO ADOREN TANTO COMO YO :3 3

A leer se ha dicho!


Capitulo 4: No puedo sacarte de mi mente

-Eso es todo, menos mal lo trajeron a tiempo- dijo Sakura sacándose los guantes de latex

-Lamento haberte molestado Sakura, ocurrió todo tan rápido, creo que te debo otra- Kankuro le hizo una tímida reverencia- Que suerte conseguirte en el camino- agregó

-No hay de que, es mi trabajo. Iba camino a la fogata así que no me perdí de mucho.

-Nosotros estábamos allá, que susto he pasado, si todavía tuviese al Shukaku todos estaríamos muertos- comento Temari aun con el pulso acelerado, llevándose una mano al corazón.

-Que problemático es todo esto... No hemos llegado a la guerra y ya casi perdemos a nuestro líder- intervino Shikamaru rodeando con un brazo a Temari, Kankuro lo miró con suspicacia. La rubia se soltó de los brazos del Nara, se acerco a la camilla y paso dulcemente una mano por la cabeza de Gaara para arreglarle el copete, dejando al descubierto el kanji.

-No lo creo, se ve muy bien- explico Sakura tomando una de las muñecas del Kage para medir su pulso- Lo hemos detenido antes de que su cuerpo le generara cólicos, pero sin duda lo que más me preocupaba era una posible angioedema- agregó la pelirrosa.

-Por cierto Matsuri, gracias por correr a avisarme. Kankuro te lo dejo todo a ti... De todos modos es tu culpa- dijo Temari antes de salir finalmente de la carpa con Shikamaru, Kankuro exhaló fastidiado, mientras veía a su hermana irse con "su chico".

-¡No hay de que!- respondió Matsuri sin quitarle los ojos de encima a Sakura, celosa por como cuidaba a su profesor. Gaara estaba consciente, pero permaneció todo ese tiempo con los ojos cerrados, el único que lo había notado era Kankuro, pero se hizo el loco.

-Matsuri, creo que deberías ir a descansar- Kankuro puso una de sus manos en el hombro de Matsuri- Estoy seguro de que cuando Gaara se sienta mejor te lo agradecerá- agregó el joven de cabello marrón mientras le guiñaba un ojo, el pelirrojo al escuchar esto arrugó la cara del desagrado.

-¡Creo que lo vi moverse puedo jurarlo!- grito Matsuri mientras lo veía con detenimiento, Sakura permanecía inmóvil mientras observaba la conversación, que a la vez le causaba algo de gracia, "Me recuerda a mi cuando estaba obsesionada por Sasuke..." pensó con una sonrisa.

-Etto... Eso es una ilusión óptica ya vete- Kankuro arrastro a la morena hasta la salida y le dio ordenes especificas de retirarse, quedando Sakura y Kankuro solos con el "inconciente" Gaara.

Y ahí estaba yo, fingiendo estar dormido, ella posaba una de sus cálidas manos sobre la mía, mientras esperaba que mi hermano no metiera la pata o dijera algo vergonzoso, aguardando en silencio el momento perfecto para despertar.

-Kankuro-san, ¿Esta no es la primera vez que sucede cierto?

-Si, tienes razón, la primera sucedió cuando era muy pequeño, como a los ocho años- Kankuro se apoyó con ambas manos en la camilla.

-Pero creí que el no podía ser herido...

-La verdad esta es la unica forma... era una situación de vida o muerte, aquella vez mi padre y Chiyo utilizaron el mismo método que hoy nosotros aplicamos

-Le... ¿Le mojaron el brazo?- pregunto Sakura arqueando las cejas

-No, ellos fueron mas drásticos, trataron de ahogarlo en la bañera mientras le inyectaban, ahí se dieron cuenta de que la arena no era muy efectiva si lo aislabas a el sumergiéndolo completamente, ambos se llevaron unas cuantas mordidas defensivas, al final, como siempre, todo se salió de control...

-Entiendo... Seguro le debe de tener un temor horrible al agua

-Al agua no, a las agujas- afirmo Kankuro con una sonrisa mientras veía de pies a cabeza a su hermano, descansando plácidamente frente a la pelirrosa

-Bueno Kazekage-sama, esta ya es la segunda vez que viene para acá, creo que tendré que darte otro para que te sientas mejor- el hermano del pelirrojo se quedó en el sitio, no sabia de lo que ella hablaba, la chica se inclinó arrimando los mechones de su cabello para un lado para así poder depositar cómodamente un beso en el kanji a Gaara. Kankuro se quedó estupefacto viendo la escena, ahora todo tenía sentido para él..."Gaara, eres un pillo mentiroso". Pensó con malicia.

-Sucede algo?- pregunta Sakura al ver la cara de espanto de Kankuro

-Ahh... No, no es nada- responde él fingiendo normalidad

-¿Iras a la fogata? Estarán todos mis amigos de Konoha y algunos chicos de otras aldeas, creo que tu y Gaara deberían ir...

-No lo creo, después de esto.

-De todos modos están invitados- dijo Sakura con una sonrisa, a lo que Gaara reacciona.

-¿Como te sientes?- le pregunta Kankuro

-Inestable...- responde el pelirrojo

-Es normal, los efectos no pasaran sino como hasta dentro de un par de horas, actualmente se esta librando una batalla dentro de tu cuerpo- le dice ella a Gaara. "Ni te imaginas lo acertada que estas", pensó el joven Kage, las miradas de ambos se cruzaron.

Un flechazo momentáneo sacudió todo mi cuerpo al ver sus ojos, ella miraba los míos, de forma cautelosa, buscando al asesino que había conocido en un principio. De todas formas no tenía la reputación de ser un chico adorable, desde antes de verla por primera vez en aquel callejón en los examenes chunnin, ya todos sabían que era un niño con sed de sangre y venganza, alguien que no sabía lo que era el calor humano.

Después de que Naruto me alentara a ser mejor persona, la relación con mis hermanos mejoro notablemente llenándome de gozo, y ese amor que ellos me dieron se multiplicó, pronto la aldea empezó a reconocer mi cambio, aceptándome como su nuevo líder, dándome un plus de amor a mi corazón, por fin sabia lo que era ser querido y necesitado por alguien, ellos lo son todo para mi y haría lo que fuese por mi aldea, hasta morir. ¿Pero como decírselo ¿Como decirle que el que era yo ya no existe?

Ella continuaba mirándome con recelo, como si a cada pestañeo me dictara una condena. Y yo la miraba a ella, de manera desafiante como si estuviese a punto de atacarla. Nos mirábamos como si al ver el iris del otro averiguaríamos nuestras intenciones. Nuestro "escaneo" fue interrumpido.

- Chaaaa *bostezo*... no tengo nada mas que hacer aquí, en vista de que soy inútil, iré a terminar mi cena y a tomar una merecida siesta- expreso Kankuro con las manos en los bolsillos- Gaara, creo que deberías quedarte aquí mientras tus "síntomas" se normalizan, todo tuyo Sakura-san-agrego mientras les daba la espalda con una sonrisa pícara.

¿Alguna vez han tenido un hermano al que quieran matar? Estaba viviendo eso en ese preciso instante, si hubiese tenido mi arena no lo hubiese dudado, presenciar mis dos palabras favoritas "Sabaku kyuu".

-Tu hermano tiene razón, no estas en condiciones como para irte así como así- suspiro ella

-¿Que hay de tu fogata?- pregunto Gaara sentándose en la camilla

-Eso tendrá que esperar, ademas estarán allí toda la noche, seguramente Ino querrá restregarme como conquistó a su nuevo "amigo", TenTen me contará lo maravilloso que estuvo Neji ese día y Hinata me dirá que extraña a Naruto... Rock lee estará allí también así que seguramente querrá sacarme conversación toda la noche, créeme, no estoy apurada por ir...

-Pero son tus amigos- Gaara aun no comprendía la situación

-Lo se, pero a la vez ya me he reunido miles de veces con ellos, no estaría mal hacer algo diferente esta noche- explicó ella con una sonrisa

-Hmmph... ¿Como que?- "¿...Diferente?"pensó Gaara

-Como quedarme aquí haciéndote compañía y conversando contigo

-No se si te diste cuenta pero... No hablo mucho, no me considero una persona divertida- dijo Gaara con una gota en la cien.

-Cuéntame algo, cualquier cosa de ti que no pueda saber a simple vista.

-Etto... Me gusta sembrar cactus en mi tiempo libre...

-Vaya Gaara eso es interesante, ¿Puedo llamarte Gaara cierto?- preguntó la pelirrosa, a lo que él asintió positivamente.

No podía decirle que tenía un diario y explicarle que también me gustaba escribir, o contarle algo mas, sentía miedo de que mal interpretara las cosas. Tomo una silla y se sentó frente a mí, al ver esto me arregle sobre la camilla para estar mas cómodo.

Empezó a contarme su vida, el nombre de su madre, su padre, el nombre de su primera mascota, a que edad tuvo su primer kunai, entre muchas cosas más, siendo algo tan normal en mi, siempre me he considerado un grandioso oyente –presto atención y no interrumpo– ademas de ser la oportunidad perfecta para conocerla mejor, ya tenia experiencia escuchando los dramas emocionales románticos de Temari y su amor imposible con Shikamaru, así que si la conversación tomaba ese rumbo ya estaba listo para decir cosas como "Es un idiota no te merece".

-¿Como es tu relación con Naruto Uzumaki?- la interrumpió el Kazekage, mientras ella contaba como conoció a Ino

-El es mi mejor amigo ¿Porque?

-Supongo que es mi mejor amigo también...- responde Gaara cruzándose de brazos sin saber que mas preguntar.

De repente se levantó y se puso frente a mi, a menos de un metro de distancia, tomó mis brazos y deshizo el nudo que estos formaban, se quedó ahí viéndome, como si hubiese obtenido la oportunidad perfecta para inspeccionarme.

-¿Porque estas incomodo? ¿Sabes lo que significa que te cruces de brazos?

-¿De que hablas?- pregunto Gaara extrañado

-Hablo de tu lenguaje corporal- explicó Sakura- No quiero que te sientas intimidado por lo que te estoy diciendo, solo que eso significa que eres cerrado, significa que eres inseguro, por favor no quiero que te sientas así conmigo, si eres amigo de Naruto, eres mi amigo también Gaara la miraba estupefacto y su corazón latía rápido otra vez, algo que ya había pasado muchas veces ese día, ella soltó las manos del muchacho y le regalo una de sus típicas sonrisas.

Por alguna razón hice todo lo contrario, me sentía intimidado, acorralado, sus ojos ahora eran distintos, estaban llenos de calidez y por mas que quisiera confiar en ella como me lo pedía, estaba congelado, me agarró con las manos en la masa, era cierto que siempre cruzaba los brazos pero nunca me había detenido a analizar mi conducta. Por primera vez había conocido a alguien con quien entablar una conversación inteligente, normalmente Matsari me buscaba conversación cuando accedía enseguida recordaba porque no me gustaba hablar con ella, hablando de cosas tan vanas y sin importancia, mencionando algo que ya sabía, o simplemente me adulaba. Kankuro era otro, que con solo abrir la boca me daba sueño, hablando de sake y mujeres y Temari ni se diga, ya estaba entrenado para decirle lo que quería oír. Pero Sakura era distinta.

-Por cierto tus manos son muy suaves- le comento Sakura a Gaara para interrumpir el silencio.

-Si eh... es por la arena- dijo el pelirrojo mientras contraía sus dedos para sentir sus palmas, Sakura aun seguía frente a él, por lo que el chico esquivaba la mirada para no sentir mas "síntomas"

-Se que va a sonar un poco atrevido, pero ¿Puedo tocar tu kanji?

-Claro...

¿Porque se antojaba tanto de tocarme? ¿Acaso era tan raro para ella que le llamaba la atención todo de mi? Dibujó con su dedo mi tatuaje, causándome un cosquilleo que bajaba por mi espalda, luego empezó a tocarme los parpados...si, los parpados.

-Creí que estabas maquillado, pero es como otro tatuaje.

-Nací así- le explico Gaara mientras miraba con el ojo libre lo que la muchacha hacia con el otro.

Y así estuvimos otro buen rato, no se cuanto tiempo paso, me pregunto por mi trabajo como Kazekage, hablar de mi trabajo era algo que me apasionaba, así que no pude evitar extenderme, al parecer a ella le intrigaba mi vida profesional, era en lo que mejor me desenvolvía y lo único que hacía en mi vida.

¿Entonces porque no contarle? Después de eso hablamos de nuestras comidas favoritas y lo que nunca haríamos, como comer una cucharada de sal o montar un caballo al revés le daban risa mis ocurrencias, aunque hablara con la voz mas seria del mundo. Sentí como una especie de conexión creo que nunca había hablado tanto con alguien.

-Espera... ¿Que hora es?- interrumpió Sakura al muchacho que explicaba su teoría de como los ninjas venían al mundo a través de un genjustu ilusorio.

-Eh...- Gaara se saco un reloj de bolsillo de uno de sus compartimientos y su mirada fue como si hubiese visto a Rock Lee desnudo- Son las 10

-¡¿QUE?!- exclamo Sakura impresionada- Tenemos como cinco horas hablando...

-En realidad, cuatro. Creo que es mejor que me vaya- Gaara se bajó de la camilla y tomo sus cosas, Sakura hizo lo mismo, sacándose la bata y dejándola en la única silla que ahí se encontraba. Cuando el pelirrojo estuvo a punto de desaparecer, la joven lo detuvo.

-Gaara, si no es mucha molestia, ¿Crees que puedas acompañarme hasta la fogata?

No podía decirle que no, ella tenía esa expresión, igual a la de Temari cuando salía un trabajo para Konoha y me pedía que se lo dejara a ella, no se a estas alturas que tiene Konoha que le guste tanto. En fin, antes de acompañarla a su tan afamada fogata, caminamos hasta mi carpa para pasar buscando mi arena, ella me espero afuera mientras yo entraba de cuclillas, para que mi alumna no me detectara. Puede que no tuviese mucha habilidad en el mundo ninja, pero para olerme a un kilómetro es nivel AMBU.

Ella me guiaba por un camino iluminado sólo por la luna, por un lado habían miles y miles de carpas, y por el otro los arboles se extendían hasta donde llegara la vista. Había muchos Shinobis durmiendo a la luz de las estrellas, como también otros que no dormían, otros pocos montaban guardia.

El camino se separó un poco del campamento, llevándonos a una especie de túnel obscuro formado por las mismas ramas de los arboles, el ambiente empezó a tensarse, hacía unos segundos caminaba detrás de ella a varios metros de distancia pero la pobre tenia tanto miedo que se me pego de un lado, hace unos años Kankuro hubiese preferido caminar solo por el túnel, de espaldas con los ojos vendados y Masuri, que tenerme a menos de medio metro.

-Gracias por acompañarme pero ahora por mi culpa tendrás que regresar solo por aquí… no quiero que pienses que soy débil, o que no puedo protegerme, solo que no es prudente ir por allí como si fuese un campo de flores yo sola- susurró Sakura mirando para todos lados, los "síntomas" de Gaara empezaron nuevamente a aflorar.

-Como Kazekage de la arena, es mí deber proteger a los aliados de mi villa, si no soy capaz de ayudar o proteger a tan solo una persona, entonces no sería digno de llevar la túnica de Kage, y menos de dirigir esta guerra- contesto él a medida que caminaba, pero se detuvo, porque no sentía los pasos de ella, y menos su cálida respiración en su nuca.

Me gire bruscamente, preparándome para lo peor.

-Vaya, es fácil capturarte pero no retenerte- dijo uno de los Zetsu blancos que sostenían a Sakura, eran unos cinco en total.

-Déjenla ¿Que quieren de ella?- pregunto Gaara cruzándose de brazos con una mirada matadora.

- No la queremos a ella, ¡te queremos a ti!- gritó otro de los Zetsus, para luego llevarse consigo a Sakura, que gritaba como loca al no poder zafarse, ágilmente los secuestradores se llevaban a la victima lejos del Kage, quien los seguía a paso apurado a través del bosque.

-¡Libérenla! ¡Ya no soy más un Jinchuuriki! ¡No hay nada mas que quieran de mi!- gritaba el pelirrojo mientras trataba de aproximarse, pero era en vano, eran tan rápidos como es de lento el cerebro de Naruto, la persecución se prolongo unos cuantos minutos.

Finalmente se detuvieron frente a un claro, que era atravesado por un río, eran alrededor de unos treinta Zetsus, me tenían justo en la trampa, pero no sería fácil atraparme, busque a Sakura por todos lados y allí estaba ella, uno de los Zetsus la usaba de escudo frente a un árbol.

Me agache, poniendo mis manos contra el suelo, transformando parte de este en arena, en mi cabeza solo estaba el rostro de esa mujer y lo último que le había dicho minutos atrás: "…si no soy capaz de ayudar o proteger a tan solo una persona, entonces no sería digno de llevar la túnica de Kage…". Pensaba en ella mientras mataba uno a uno a las bazofias que se venían sobre mí, ataúd de arena tras ataúd de arena, mi mente se debatía entre voltear a ver si ella se encontraba bien o si no me faltaban más Zetsus.

Una ola de arena envolvía mi cuerpo, haciéndome una especie de armadura para que no me tocaran, dándome la apariencia de una versión monstruosa de mi, algo muy parecido a mi fase Shukaku en años anteriores. Cuando di la batalla por terminada, lance uno de mis brazos de arena contra Sakura, atrapando al Zetsu que traía consigo, aprisionándolos contra el árbol.

-¡SABAKU SOSO!- rugió el muchacho con una mirada asesina, mientras apretaba su puño con todas sus fuerzas, los gritos de terror de la kunoichi invadieron el área, el eco se disperso, ahora solo se escuchaba la respiración apresurada del muchacho, quien cayó de rodillas al suelo junto con toda su arena. La kunoichi había sobrevivido, el ataque la había rodeado, aplastando totalmente el cuerpo del Zetsu que estaba detrás de ella. Al no sentir nada, se pego totalmente del árbol, sin palabras, mirando con miedo a su salvador.

-Hace mucho tiempo que no tenía esta sensación, al parecer aun queda algo de mi instinto asesino dentro de mí, pero he podido controlarlo para salvarte…- narraba Gaara mientras se ponía de pie.

-Creí que ibas a matarme- dijo Sakura con seriedad

-Ni siquiera aquella vez que intente matar a Sasuke en los exámenes, cuando te interpusiste en mi camino, deseaba hacerlo ¿Qué te hace creer que lo haría ahora? Esa vez te puse a un lado- respondió Gaara, dentro de Sakura muchos recuerdos se revolvían y con ellos sentimientos de rabia y dolor, mientras recordaba cómo se veía la expresión asesina del ninja en esa batalla cuando se miraron cara a cara, Sasuke estaba entre los recuerdos, causándole melancolía.

-Detente… Sasuke no es algo que quiera recordar- interrumpió la pelirrosa mientras le mostraba la palma y apartaba la mirada para no llorar.

Me acerque lentamente a ella, por alguna razón, la tristeza en sus ojos no era algo que yo había ocasionado, era su reacción al mencionarle al Uchiha. No tenía ni la menor idea de lo que ese esperpento le había hecho para que se pusiera así, pero estaba dispuesto a hacer algo que no había hecho nunca por falta de valor, la arena empezaba a alterarse, mientras las piernas me fallaban de lo tanto que temblaban, mi corazón desbocado me apretaba el pecho entrecortando mi respiración, a solo unos pasos de ella aparte su mano y la tome en mis brazos.

- Dolor, tristeza...alegría...esos sentimientos nos ayudan a entender a los demás. No sé qué ha pasado entre ustedes pero puedo sentir tu dolor…y cuando yo me sentía como ahora tú te sientes… no tuve a nadie que hiciera esto por mí- dijo Gaara mientras apretaba a Sakura contra su cuerpo. La kunoichi se quedo petrificada ante la reacción del muchacho, pero pronto se relajó, acomodándose en su regazo y envolviéndole con sus brazos.

-Arigato… Gaara. Tienes razón, a veces esto es lo único que se necesita.

-Sakura... hace mucho tiempo descubrí que las personas que nos hacen sentir de esta manera pagan las consecuencias, pero no es algo que podamos tomar en nuestras manos, como en un principio creí asesinando personas, sino que ellas mismas caen- respondió él mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Sakura.

-Yo lo quería mucho... e intentó asesinarme

-Mi padre intento matarme seis veces, te entiendo- al decir esto, Sakura se aferró mas al cuerpo de Gaara.

Lo peor que podía pasarme en ese momento, me estaba sucediendo. No sentía mi cuerpo. Ahora si era cierto que iba a morir ¿Cómo es que me había atrevido a hacer algo así? ¿Si hasta mis propios hermanos me felicitaban en mi cumpleaños con un apretón de manos? La única respuesta que tenia a eso era que mi cuerpo me lo había pedido, como si hubiese estaba bajo una ilusión, puedo jurar que mi cuerpo se movió solo.

Me concentré en el abrazo, como ella no me soltaba yo no la soltaría a ella, estando allí en sus brazos disfrutaba la calidez de su cuerpo y con cada inhalada me llevaba un poco de su dulce aroma conmigo. Estaba embobado, como si fuese obra de un genjutsu perfecto. La aparte con la delicadeza que me caracteriza y la acorralé con ambas manos contra el árbol, me miró perpleja, pero yo sabía dentro de mí que estaba listo para eso, era el momento perfecto para salir de la duda, puse mi cara seria de siempre y dije:

-Sakura… Esto debe ser obra de un genjutsu, porque desde que te vi esta tarde… no puedo sacarte de mi mente.

Así es, era hora de que bajaras el telón Sakura, revirtieras tu brujería y así podría irme a dormir en paz.

-Gaara… no pensé que esto ocurriría- dijo la chica temblando

-Yo tampoco -"¿Espera... estamos hablado de los mismo?"- pensó Gaara

Vamos, si vas a revertir algo hazlo ya… Pero no sucedió nada, ella me miraba con los ojos iluminados, como Chouji divisando a la distancia una barbacoa. La luna y el ruido del río a un lado era lo único que nos acompañaba. Seguí mirándola fijamente, esperando a que confesara, sabía que mi cara sin cejas y el estar cerca de ella sería suficiente presión, mi rostro estaba tan próximo al de ella, que podía sentir su respiración, estaba tan descompuesta como la mía, yo procuré mantener mi semblante, esta chica no me intimidaría.

Subió lentamente su mano hasta mi rostro, dibujando mi kanji con su dedo, la deje curiosear con mi cara un buen rato, sin apartar mis ojos de ella, Sakura solo continuaba haciéndome lo mismo que había hecho esa misma tarde, mientras evadía el hecho de darme una respuesta concreta. Subió la otra mano, la que utilizo para jugar con mi cabello, por alguna extraña razón, ella sonreía mientras lo hacía, cerró con ambas manos mis ojos, lo que me dejo en total desventaja, me relaje dejándome a merced de sus caricias, sentí que su aliento cálido se acercaba a mi rostro mientras que yo pasmado contenía la respiración.

Una nube de imágenes invadió mi mente, mi osito de peluche de la infancia, el jarrón de galletas sobre el refrigerador, Kankuro enjabonándose, un pergamino, arena en mis boxers, un poste de luz, la verruga de la anciana Chiyo, una pala, una tetera hirviendo… pero ninguna de esas imágenes que se traducían en recuerdos, se comparaban a la nueva imagen que estaba en mi cabeza... ella. Besó mis labios.

Dejé que hiciera lo que le venía en gana conmigo, estábamos ahí separados pero tan juntos, ella saboreaba mis labios como si se tratara de algún dulce, mientras que yo me derretía por las sensaciones. Aun con los ojos cerrados, bajo sus manos de mi cabeza a mis hombros, obligándome a abrazarla, cosa que no dude en hacer. Mi cuerpo estaba inundado por una sensación similar a un batallón de hormigas recorriendo mi cuerpo, el aire me faltaba pero no me importaba, todo eso me daba una sensación de saciedad, por primera vez me sentía completo, mi corazón empezó a crecer dentro de mi pecho y las heridas que tenia empezaron a sanar…

¿Yashamaru, es esta la medicina de la que hablabas?

...


SOLO DIRÉ UNA COSA... :3

POR FAVOR SI ESTAS LEYENDO ESTO DEJA TU REVIEW, ES MUY IMPORTANTE PARA MI SABER QUE LO ESTOY HACIENDO BIEN, Y MAS IMPORTANTE AUN, QUE LAS ESTOY COMPLACIENDO. CHAO :3