Avatar, The Last Air Bender.
Lazos invisibles.
Capítulo 4.
-¿Qué dices, Katara, aceptas o no? Es una buena oportunidad para ti y tus amigos.
Su boca repite la pregunta que ya había hecho antes. Pero para ser honesta, era muy tentador. Si lograba vencerle, él prometía dejarnos tranquilos, lo cual seria un completo alivio para Aang, quien ya estaba bastante presionado por el hecho de ser el Avatar, y lo peor de todo, ser el mayor perseguido del mundo.
Yo no era la clase de persona que mire los defectos en los demás, pero esa cicatriz en el rostro de Zuko, era de lo más terrible. Y qué imaginar que fue su propio padre quien se lo hizo. Ahora estaba segura de lo que seria capaz de hacerle a Aang si lo tiene cerca.
-Zuko, es una buena oferta, pero…
-¿Pero qué? tal vez dudes de ganarme. En tu lugar, también dudaría, si me tuviera que enfrentar al Príncipe de la nación del fuego.
-Hmm… Eres demasiado altanero para ser un desterrado. Y no, no acepto. No voy a arriesgar a Aang por un estúpido egoísta como tú. No vales la pena.-Me doy la vuelta, no quiero seguir discutiendo.
-¡Katara! ¡Espera, mocosa!
-Ya basta de ofenderme, Zuko…
-Eres de lo mas boba. No te das idea de lo que vas a lograr. Si no soy yo, será Zhao quien se haga con el Avatar y lo lleve ante la corte real. ¿En serio eso es lo que quieres?
-Lo que quiero por ahora es que me dejes tranquila. Debo volver con ellos, pero no contigo cerca.
Mi cabeza estaba revuelta. Su maldita insistencia me estaba colmando. A veces tenía ganas de mandarlo muy lejos con un buen golpe de agua, que nos dejara en paz… Pero comprendía un poco su desesperación.
-Zuko, ¿no haz pensado que tal vez lo que quieres ya lo tienes contigo?
-¿Hmm…? ¿A qué te refieres?
-Todas esas ideas del poder, y de tu lugar como príncipe, suenan a banalidades. Tu padre te ha estado utilizando, ¿No lo ves? A él no le haz importado ni un poco, ¿Por qué deseas regresar a su lado?
-¿Tú qué sabes? Yo soy un príncipe, mi lugar es en el reino de mi familia, no en estas condiciones… Hay poca gente que me sigue y con ellos es suficiente. Me van a ayudar a retomar mi gloria, y estos días como exiliado serán una mala lección bien aprendida.
-¿A costa de la vida del Avatar? Con ello vas a interrumpir el ciclo, y se va a terminar. Dejarás al mundo sin su mayor esperanza, y solo por tu maldita ambición… Cada vez de verdad creo mas que eres un ser de lo mas egoísta, miserable y desgraciado… De verdad que me das lástima, Zuko…
-¿Lástima?-Zuko me toma por los brazos, chocando mi espalda contra una pared-¿Cómo te atreves a hablar así de un príncipe?
-Zu… Zu… Zuko, me lastimas…
-Eres una tonta, no debes hablarme de esa manera…-Zuko acercaba su rostro a mi oído derecho, lo cual me puso muy nerviosa.
-Basta, Zuko, no lo voy a tolerar…
-Katara… Eres muy bella…
-¿Qué…?
Dioses… ¿En qué momento la conversación había dado ese giro? No me había dado cuenta. Zuko acercaba sus labios a mi cuello, pero no pude negarme. La verdad, era un chico muy agradable, a pesar de ser el peor villano que hubiera conocido. Esa capa con la capucha le daba un toque muy diferente, muy misterioso, de rato sus manos ya no tomaban con fuerza mis brazos, de hecho el agarre era mas amable. Comenzó a acariciar mis cabellos, despejando el flequillo de mi frente. No pude evitar sentirme atrapada, como hacia horas con el Espíritu Azul siguiendo mis pasos. Y de la nada, un beso muy apasionado aprisionó mis labios, inyectando una mezcla de furor y emoción en mis venas.
-Zuko… Detente…
El muy canalla no dijo ni una palabra, seguía besando mi cuello, bajando sus manos a mis caderas. Muy a mi pesar, no pude seguir rechazándolo. Una parte de mi lo deseaba, como si fuera una necesidad que debía ser satisfecha. Así que le seguí el juego y también le besé. Subí mis manos hasta sus cabellos, algo largos, acariciando su nuca. Me había olvidado de todo, de Aang, de mi hermano de Toph, de nuestra misión… Todo quedó de lado con el simple contacto de ese hombre. De verdad que lo odiaba, o al menos eso era cierto para mi.
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Sus labios eran de lo mas dulces, refrescando mi garganta, y mi ser por completo. Ni siquiera Mai era si de buena. Pero no quería compararla, de hecho, no había necesidad de ello. Katara era una mujer única, de lo más genial, pero mi estúpido orgullo no me dejaba verlo. Era muy bonita, inteligente y sabia ponerme en mi sitio. Una verdadera rebelde, me encantaba. ¿Qué diablos hago? ¿La estoy besando? ¿Esas son mis manos acariciando su cuerpo?
Si, soy yo… No es una alucinación, más bien es un deseo vuelto realidad… Siempre anhelé a una mujer como Katara a mi lado. Una mujer que conociera de mí. Pero el asunto era distinto, Katara me detesta, aunque eso no explica el hecho de que me esté besando. ¿Se sentirá comprometida? O, cuando la suelte, ¿Fingiría ganas de vomitar? No, no lo creo, ella no se rebajaría a algo así, es mas, si no lo quisiera, no me dejaría besarla ni tocarla, es mas, ya me hubiera golpeado en mi real hombría.
No sé qué es lo que está pasando conmigo, pero no puedo detenerme. Quiero ir más lejos, quiero algo más intimo, más profundo, quiero que sea mía, completamente mía… Oh, no… Debo parar, ya que si no lo hago, me voy a arrepentir… Como puedo, me detengo, y me alejo de ella unos pasos. Es lo mejor.
-Hmm… Bien, Katara, creo que tienes razón… Ve con los tuyos, yo debo ir con mi tío… No podemos estar juntos, de nuevo…
-Lo mismo digo…-Limpia un rastro de saliva de sus labios-Creo que será mejor no decirle a nadie, me oyes, a nadie lo que acaba de pasar.
-Claro, no vaya a ser que tus amigas te envidien por besar a un príncipe…-¿Qué estoy diciendo? Sí que soy un bribón.
-¿Envidia? Más bien voy para desinfectar mi boca, besas horrible.
-¿Horrible? ¡Eso no fue lo que dijeron tus labios, ni tus movimientos…! Creo que te gustó, y ahora lo quieres negar.
-¿Gustarme? Te detesto, para que lo recuerdes… No eres un hombre competente. He recibido mejores besos, ¿Sabes?
-Ja, ja, ja, ja, ja, ja… Con ese carácter que te cargas, apuesto que el único que te ha besado aparte de mi ha sido Momo…
-¡Jump…! ¡Eres un idiota!
Katara se cruza de brazos, viéndome con mirada asesina. Seguro desea matarme por ofenderla, pero ese no es mi propósito. Lo que no quiero es que note que de verdad yo, yo me, me estoy enamorando… ¿Enamorando, de ella?
-Bien, bien, tal vez me he pasado con ese comentario. A ver, Katara, ¿Quién, según tú, besa mejor que yo?
-No tengo por qué contestarte. Pero te lo aseguro, he recibido mejores besos.
-¿Entonces han sido varios tipos, no?
-¿Qué estás tratando de decir, Zuko?-Frunce su ceño, enfadada.
-No, yo nada… Pero tus actos indican que gustas de tener amplia compañía.
-Zuko, te conviene dejar de hablar así de mí. Detesto que trates de insinuar que soy de lo peor. Ahora quiero que no pienses en seguirme por que me voy a dar cuenta… Déjame tranquila…
Justo en el momento en que se disponía a irse, se abre la puerta trasera del restaurante. Para nuestra desgracia, son varios soldados de la nación del fuego. Y uno de ellos era el Almirante Zhao. Ese hijo de… Para variar, ya ha reconocido a Katara, la luz del lugar ha hecho que note sus rasgos, a pesar del cambio de apariencia.
-¿Príncipe Zuko? ¿Acaso está ayudando a esa delincuente que va con el Avatar?
-Almirante Zhao, lo que pasa es que…
-¡Si, él ahora está de mi lado!-Grita Katara, preparando agua de su cantimplora.
-¡Atrápenlos a ambos!
No comprendo que se trae Katara entre manos, pero no me agrada. Ahora el idiota de Zhao ya tiene suficientes motivos para atraparme como traidor… Debemos pelear y defendernos. Son seis soldados contra Katara y yo, Zhao solo observa, esperando verme caer. Lo puedo adivinar, y ver en sus pupilas. Siempre ha detestado que sea mejor que él y tenga el título de príncipe. Nunca me ha considerado como tal.
Si me lleva ante mi padre y dice que he estado ayudando a Katara, las cosas van a empeorar… Ahora de verdad estoy obligado a salir de esto, no puedo permitir tampoco que lastimen a Katara, hago una espiral de fuego, alejando a los soldados. Uno de ellos usa el fuego control en contra, tratando de quemar mis ropas. Me deshago de la capa y arrojo al suelo, dando una voltereta para que el látigo de agua de Katara de le en la cara.
Ahora, dos soldados están detrás de ella. El agua se le está acabando, entonces veo en el callejón dos barriles con licor. Corro hacia ellos esquivando los ataques. Abro los barriles con dos golpes.
-¡Katara, usa esto!
-¿Eh? ¡Si!
Utiliza el agua-control sobre el vino, formando una especie de remolino en el cual atrapa a los soldados, Zhao trata de intervenir en su desesperación y también es mojado con el líquido. Katara termina por congelarlos, no se pueden mover.
-Katara, descongélalos, voy a prenderles fuego.
-¿Qué, estás loco? Es suficiente. No necesitas matarlos de ese modo…
-Si no lo hago, no van a dejar de perseguirnos… Y Zhao va a decirle a mi padre que estoy del lado de ustedes.
-Eso no justifica lo que deseas hacer…
-¿Tienes otra buena ide…?
¿Qué pasa? Me siento débil… Al mirar mi estómago, veo una flecha que me ha dado en el vientre. Uno de los arqueros de Zhao, mandado por éste, me ha atacado. Katara le golpea con una ola de agua-control. Caigo al piso, esa flecha tenía algo, ya que me siento muy mareado.
-Ka… Katara… Huye… Deben venir más… Vete, que no te atrapen…
-Pero, no te puedo dejar aquí, te van a matar…
-Eso les ayudaría a ustedes… ¿No…? Hu… Huye…
CONTINUARA…
Oops… Ya se, no tengo calidad moral para disculparme, se que he tardado mucho en actualizar par al fin lo he hecho. Bueno, no me voy a justificar, el caso es que ya está este otro capítulo. Espero que les esté agradando la trama, y que no se desesperen conmigo, trato de terminar las historias. Además de que estoy trabajando en otros dos fics, uno de Death Note y otro de Hetalia, así que ya estoy muy ocupada. Bueno, no se que vaya a ocurrir con Zuko y Katara, ¿Quedarán atrapados por Zhao?
Bye!
NOTAS: La serie de Avatar, The Last Air Bender es propiedad exclusiva de Nickelodeon, creado por Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko. ^.^
