Hola, lamento el retraso con toooodos mis trabajos. TAT me atascaron con proyectos de la escuela y apenas me estoy liberando. O_OU de hecho, tendré cursos este fin de semana y voy a terminar molida XD asi que deséenme suerte para no morir de cansancio.
OWO pasando a lo bueno….BD tenemos un poco de lemon en el capitulo y algunos romances nuevos. Kukukuku disfrútenlo XD
Gracias por leer OWO de ante mano XD
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-comenzamos OwO -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capitulo 4: secretos dentro de la mansión.
Los labios del joven titubearon antes de poder responder.
–a-aquí estoy, abuelo.- respondió con el miedo en su voz, aquella persona que bajaba las escaleras le infundía un inmenso miedo en todos los habitantes en la casa Cifer.
-buenas noches amo Barragan.- los dos adultos hicieron una reverencia al imponente y sombrío caballero que bajaba por las escaleras, un hombre temible y endurecido por los años.
-¿Dónde se encontraba mi nieto?- pregunto mirando inquisitivo a la nana, no se encontraba de buen humor.
-yo…- murmuro nervioso el pelirrojo.
-yo les envié al circo.- interrumpió al maestro. –quería que el joven Ulquiorra viera la ultima inversión de su familia.- el heredero le miro con gratitud, pero la mirada del abuelo les hizo saber que sospechaba.
-el joven amo conoce a la perfección el funcionamiento y manejo de la empresa y los barcos comerciantes de la familia Cifer. Yo solo buscaba que se familiarizara con la ultima inversión que usted hizo.- aquel maestro miraba a la nana, ya le cobraría después por encubrirlo. – ¿verdad amo Ulquiorra?-
-si- respondió con su mirada en el piso. –Debo entregar un reporte de las utilidades obtenidas y el manejo que tiene la empresa.- no le gustaba mentir, le dejaba un mal sabor de boca, pero…
-la próxima vez avísame antes de enviarlo.- le dijo el abuelo al tutor. – Pero te felicito, es una buena idea ir relacionando los estudios de Ulquiorra con los negocios de una vez.- aquel gran hombre se acerco a su nieto y le miro con orgullo. – no cabe duda, eres uno de los mejores administradores de la compañía Ishida-san.- sonrio para el maestro.
-gracias señor.- respondió el tutor reverenciando.
-pero quiero que repongas las horas de estudio que perdió mi nieto.- sin mas que objetar aquel hombre imponente y sombrío se retiro al comedor, a esperar su cena.
-gracias Ishida!- le dijo el mayordomo respirando aliviado.
-que gracias ni que nada.- gruño el maestro. –estas hasta el cuello de deudas conmigo!- Ichigo retrocedió un poco y el tutor se acomodo los lentes. –Ulquiorra, ¿podrías ir al comedor?-
El joven heredero miro de reojo a su nana, no sabia si dejarlo estaba bien. Pero el pelirrojo le hizo una seña para que se fuera, no debía dejar al señor Barragan esperando solo.
-¿Cuándo será el día en que dejes de meterte en problemas?- le reprendió aquel peliazul cuando el heredero se hubo ido.
-yo…- Ichigo no supo que responder, desvió la vista. –yo solo quería verlo feliz un rato.- murmuro con melancolía.
-no te comprendo.- con pasos lentos se acerco al pelirrojo. -¿Por qué te arriesgas tanto por ese niño?, el señor Barragan te despedirá uno de estos días.-
Ichigo se tenso al oír esto.
-no!, eso no!- respondió el mayordomo totalmente aterrado, el maestro podía ver el miedo en los ojos del pelirrojo, pero… no podía comprender aquel afecto tan grande que sentía Ichigo.
-¿te gusta el amo Ulquiorra?- arqueo una ceja esperando la respuesta.
-¿Qué?- Ichigo se alarmo y a sus mejillas llegaron un gran rubor. –claro que no! Podría ser mi…!- sus palabras se cortaron y sus ojos se rozaron lentamente. –…mi hijo. Es solo que …- miro al tutor e hizo el esfuerzo de hablar normalmente. –quería darle una vida normal, quería verlo feliz… al menos un tiempo.-
-Kurosaki…- el tutor se le acerco un poco mas para verle a los ojos. -¿Cuándo será el día en que salgas conmigo?- Ichigo se sonrojo y se hizo un poco para atrás, pero Ishida no le dejo alejarse. –te conozco desde hace años, pero aun así no tengo idea de tu vida. Quiero saber, quiero conocer todo de ti.-
El pelirrojo se estremeció nervioso, la cercanía del tutor le estaba poniendo nervioso, su corazón latía fuertemente y su respiración se hacia critica. Los labios del mayordomo trataron de dar una respuesta pero por más que trataba tan solo débiles gemidos eran proferidos.
-¿Kurosaki?- insistió aquel tutor tan sensual.
-qui… quizás- tartamudeo.
-¿Cuándo?-
En el instante en que Ichigo iba a dar una respuesta, una cocinera se asomo y le informo que la comida estaba lista.
-debo servir la cena.- aquel mayordomo se alejo de golpe, sin poder mirar a los ojos a aquel hombre que le pretendía. –por favor, pase al comedor. Serviré la comida en unos instantes.-
Con pasos presurosos se alejo de ahí, dejando al tutor consternado y dolido.
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-oí Grimmjow!- Nnoitra le llamaba, el domador estaba alimentando a sus tigres mientras esperaba que la cena estuviera lista. –Así que ¿andabas coqueteando con un niño rico?- el pelinegro se acercaba jugando con una daga en una mano y con el pequeño rubio, Tesla, bajo el otro. -¿planeas sacarle dinero?-
-¿Qué? ¿Acaso bromeas?- se quejo el peliazul. –si quisiera coquetear con alguien por dinero, escogería a una mujer; así no me arriesgo a un rechazo.- le respondió.
-pues ese era un niño muy lindo.- sonrió fanfarrón el lanza cuchillos. –Hasta yo le llevaría a mi cama.- se ufano relamiéndose.
-maestro!- se quejo el chico al sentirse olvidado y remplazado, sujeto posesivamente la ropa del mayor y le miro con miedo como temiendo a ser abandonado.
-tranquilo Tesla, solo quiero picar al chico gato.- le aseguro atrayéndolo hacia su cuerpo.
-Jo, solo quería evitar que Aakeshi le arrancara la mano.- Grimmjow dio el ultimo trozo de carne a sus tigres.
-así que no eran chismes de Cirucci.- se asombro el pelinegro, la chica era famosa por inventar cosas.
-no, fue verdad.- suspiro el domador al recordar ese momento. –metió la mano en la jaula como si, como si…- lo pensó un poco.
-¿no tuviera miedo?- le pregunto el pequeño payaso.
-no, era como si…- Grimjow miro a los felinos, observando con detenimiento como destazaban aquellas piernas de carnero. –Como si no lo conociera.-
-es un niño aristócrata, es lógico.- Nnoitra levanto los hombros, como si aquello fuera lo mas común del mundo. –toda su vida ha estado en su jaulita de seguridad, posiblemente ni siquiera se ha lastimado en toda su vida.
Grimjow asintió bastante curioso por la reacción del heredero Cifer.
-¿y lo invitaste a salir?- siguió molestando el pelinegro.
-hombre, que no!- respondió el domador. –lo invite a venir a conocer a mis tigres. Pero ya sabes cómo son los riquillos, No vendrá.-
-chicos, a cenar!- los llamo la joven peliverde.
-ya vamos!- respondieron los 3 artistas, y entre bromas y risas se aproximaron a la fogata para la cena.
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Los tambores llenaban el aire, los gritos, los cantos; todo unido en la mas extraña sinfonía que pudiera imaginar. Los hombres danzando cual bestias, rugiendo y aullando como lobos, brincando alrededor del fuego con sus canticos.
Y aquella mujer, esa hermosa mujer con el vestido de plumas; con el cabello trenzado con plumas de un pavorreal, cantaba a la luna agradecida por las bendiciones recibidas, el fuego se elevaba al cielo danzando frenéticamente y de pronto…
BANG!
Grimjow se enderezaba de golpe, había sido un sueño, un sueño recurrente que siempre moría al llegar a esa parte, después de escuchar aquel disparo. Aun con la respiración agitada y las manos temblorosas, aquel domador trataba de calmarse.
Sus manos se aferraron a un cobertor que tenia sobre una cama, una cobija hecha con la piel de un tigre blanco, ribeteada con tiras de piel de venado y con algunas cuentas entrelazadas en las orillas.
Grimmjow se recostó y se cubrió con aquella singular cobija; hasta que su estomago clamo por comida. Se levanto y miro la cama revuelta sin ganas de tenderla, lo dejo para después y salió buscándola carreta donde solía bañarse.
Esa un magnifico invento de Szayel e Il Forte, tan solo bastaba ponerle algunos leños a una chimenea y mantenía el agua de la tina caliente. Grimmjow aventó unos cuantos troncos al fuego y se fue directo a la puesta del carro. Abrió aquel carro y le ataco una cálida nube de vapor.
-aaah! Aah! Il Forte!- los gemidos impúdicos de Szayel le sacaron de la poca somnolencia que aun tenía.
-mmmh! Szayel! Aah mmh hermano…- el rubio y su hermano se encontraban sumidos en la mejor parte de un tórrido romance, revolcándose en el piso mojado entre burbujas y botellas de perfumes y otros menjurjes para el baño.
-ay, por dios!- Grimmjow se sonrojo violentamente. –acaso no tienen un cuarto para hacer sus guarradas?- les tiro una toalla a los dos hermanos, pero estos ni se inmutaron; por el contrario, al ver al domado así, Szayel pareció calentarse más.
-mmmh!- el trapecista pelirrosa arqueaba la espalda mientras sus ojos estaban fijos en el domador, jadeaba y se retorcía como invitando al peliazul a cogerlo. –Grimmy, por que no entras?- le pidió lascivamente.
-no; gracias.- el domador se paso al baño esquivando las botellas del piso, tratando de no mirar a los dos trapecistas, de esquivar esas miradas coquetas.
-Grimmjow, te hemos dicho que Szayel está practicando un nuevo truco?- le anuncio el rubio mientras se corría en el rostro de su hermano.
-ah, en serio?- el domador les daba por su lado, mientras vaciaba la tina y preparaba las cosas para su baño.
-si aah…- gemía el rubio. –Mi hermano está intentando tragar espadas.-
-quiere el trabajo de Nnoitra o qué?- la tina casi estaba lista.
-para nada, mi talento es más útil que el de Nnoitra.- le aseguro el pelirrosa entre lamidas. Grimmjow les miro, sospechando que eso se tornaría en algo muy feo.
-no solo puede tragar espadas.- le aseguro el rubio con una sonrisa perversa en el rostro, disfrutando la expresión lujuriosa de su hermano, el cual tragaba su miembro con una facilidad asombrosa.
Grimmjow no le dio importancia y se comenzó a meter en el agua, pero lo hacía poco a poco, pues el agua estaba tan caliente que le quemaba la piel.
-si gustas mmh…- Szayel saco aquel falo de su boca y por la comisura de sus labios escurrió un poco del cálido néctar de su hermano. –si quieres, yo puedo….aah…- gimió mientras se limpiaba los labios con la lengua. –puedo…comértela.
-AAGH!- al oír esto Grimmjow resbalo y se cayó de golpe en la tina, sacando la mitad del agua y casi ahogándose; el pobre domador pataleaba como un gato en agua, trataba inútilmente de salir. Y lo logro, solo para encontrarse con los dos lujuriosos hermanos al borde de la tina.
-eso es un sí?- preguntaron los hermanos con su sonrisa traviesa.
-claro que no!- grito el domador alejándose lo más que pudo. –salgan de una vez!- les grito con esa mirada asesinas que usaba con los tigres cuando no obedecían.
-aah, Que miedo!- fingieron asustarse los trapecista.
-aah, que sexy te vez cuándo te enojas.- le ronroneo el pelirrosa mientras su hermano lo cargaba y se lo llevaba. –puedes ir a nuestro cuarto y te enseñare mi nuevo acto… "personalmente".
-Aagh!- se estremeció el domador. –yo no estoy urgido!- les recordó acurrucándose en la tina.
Ya cuando se sintió seguro, y no escucho el murmullo insistente de los trapecistas, se baño lentamente.
-Oi, Grimmjow.- algo perturbo el baño del peliazul, rápidamente se termino de enjuagar el cabello y miro la puerta.
-sí, amo Aizen?- pregunto limpiando el jabón de sus ojos.
-podrías encargarte de preparar la función? Aquel hombre pasó al baño y se acerco hasta sentarse en el borde de la tina. Sus orbes castañas recorrieron sutilmente el cuerpo del domador y se perdieron en los aquellos lugares prohibidos. –iré al pueblo con Cirucci, podrías hacerte cargo?
-sí, no se preocupe amo Aizen. Yo me encargare de todo.- el domador busco la mirada del castaño, y se estremeció al ver donde se encontraba centrada su atención.
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-buen día Aakesh.- el domador se acercaba a la jaula de sus tigres y todos se acercaban muy animados a donde estaba el peliazul; est eles acariciaba la cabeza y les rascaba las orejas con una sonrisa en sus labios. Aquellas fieras eran parte de su gran familia. –como se encuentra nuestra futura madre?- pregunto mirando a la tigresa que se había rezagado mas y a la que ya se le notaba una pancita abultada.
Aquel descomunal felino, Lakshmi, se acercaba lentamente y se restregaba contra la reja buscando los mimos del joven.
-mmm…ya se ve tu panza.- le dijo mientras le acariciaba la cabeza. –Creo que ya no podrás actuar en un buen rato.- el domador abrió la puerta y se adentro en la gran jaula. Los felinos le abrieron el paso y dejaron que se acercara a la tigresa preñada. -Ven Lakshmi, debo revisarte.- le sonrió a la futura mama gato.
Apenas terminaba la revisión cuando Nnoitra se acerco.
-Grimmjow, adivina.- el domador le miro por el rabillo del ojo, Nnoitra tenía esa sonrisa maliciosa en sus labios.
-que?- pregunto el peliazul sin descuidar su tarea. –tesla al fin te entrego su virginidad?-
Eso dejo al pelinegro sin palabras.
-lamentablemente, no. Pero lo hará, o la tomare a la fuerza.- le dijo muy seguro Nnoitra. Suspiro y volvió a tratar de fregar al domador. –es otra cosa, algo mucho más…divertido.-
Grimmjow dejo a la tigresa y salió de la jaula. Sus ojos azules se posaron con curiosidad en Nnoitra. Y este le sonrió, disfrutaba de joder al prójimo. –tienes visitas.
Grimmjow arqueo una ceja.
-el niño bonito te vino a buscar.- Nnoitra le señalo el carruaje de Nell, donde la jovencita se encontraba platicando con el heredero Cifer.
-.-.-.-.-.-fin del capítulo OWOb -.-.-.-.-.-.-..-.-.
BD ahora que Ulqui ha llegado al circo…que pasara? Grimmjow esconde algo tras sus ojos bonitos? Porque Ichigo rechaza a Ishida? Podrá estar enamorado de Ulquiorra?
OWO gracias por leer XD jejeje tratare de hacer mis deberes frikis OWO sin descuidar la escuela XD ONEGAI! OWO me regalan un review?
