Debo aclarar que en el segundo capítulo me equivoqué con un nombre."Quensions" es más bien "Quences". Es el patriarca de la cámara de Lungbarrow.


Cuando despertó, lo primero que sintió John fue la mullida superficie de su cama. La luz lastimaba sus cansados ojos, y más aún, dado que era de tarde y la madera rojiza de la casa reflejaba el aturdidor color rojizo del sol.

"Mejor bajo a desayunar. Que pesadilla la de anoche" pensó mientras se frotaba la cabeza.

Pero pronto descubrió que la experiencia de ayer no había sido una pesadilla. Cuando bajó al comedor esperando recibir un abundante desayuno, cortesía de las Esclavas, lo que encontró fue a dos agentes de la Guardia de la Cancillería apostados en una esquina con Quences hablando con ellos.

-Se que el muchacho ha tenido ha provocado ciertos…inconvenientes.-decía Quences.-Pero todos hemos sido así cuando tenemos esa edad. Hay un grupo. La Deca, o algo así, de pequeños rebeldes en la Academia. John está entre ellos pero es un buen chico. Planeó dejarle todo, así él podría ocupar un puesto como Concejal. Tiene madera de político a pesar de lo tozudo que es respecto a ese tema.

-Señor, no vinimos a hablar de los planes que tiene para el futuro laboral de su Primo, vinimos a llevarlo a juicio.

-Pero…-empezó el patriarca.

-No tienes por qué molestarte, Quences.-dijo John, cuya presencia no había sido percibida por los presentes hasta ahora. Voy con ellos.


Los guardias lo escoltaron al Capitolio y lo guiaron hasta la sala en la que se celebraría su juicio.

Esta era oscura, únicamente iluminaba por la luz que daba en la entrada y la que había en una tarima, en la que se encontraban de pie los Señores del Tiempo que se encargarían de juzgarlo.

Avanzó sin prisa. Ahora mismo no le importaba nada. O al menos así fue hasta que vio quien estaba en la tarima.

-¿Goth?

El aludido no hizo señal alguna de reconocer a John. Aún así, este sabía que no necesitaba que le respondiese para reconocerlo.

Goth. Se sentaba a la izquierda de John en la clase de Borusa. Pertenecía a la orden Dromeiana y había aprovechado el poco poder político que pertenecer a dicha orden le había otorgado para ascender en la escala política. Había envidiado a John por ser el favorito de Borusa

"Es un poco joven para ostentar ese puesto" pensó John. Goth tenía su misma edad. Tal vez hubiese cambiado un poco, puesto que se había regenerado. Antes llevaba un ordenado cabello oscuro y ojos de igual color, además de que tenía la piel un tanto pálida por el aislamiento autoimpuesto en diversas bibliotecas. Ahora sus cabello eran de rizos rubios pero sus ojos seguían siendo oscuros. La piel la tenía un tanto más colorada, pero la palidez persistía.

-El acusado.-dijo Goth, interrumpiendo el hilo de los pensamientos de John.-Ha sido llevado a esta corte por los siguientes cargos:-tenía un papel en las manos. Lo acercó un poco y a su cara y leyó su contenido en voz alta.-Uso no autorizado de una cápsula TT y viaje no autorizado a una dimensión no registrada en nuestros archivos.-levantó la mirada del papel con los cargos para dirigirla hacia John-¿Quisiera ofrecer alguna defensa?

-Creo que este juicio es innecesario. Admito que cometí ese viaje no autorizado en una cápsula TT que no me pertenecía y ahora dos de mis amigos están en manos de un ser siniestro. Todo por mi estupidez.-admitió John con un gran pesar en la voz.-No trataré de defenderme.

-La pena por los cargos es la expulsión de la Academia.-sentenció Goth casi al instante. Se veía un brillo de satisfacción en sus ojos.

John se retiró de la sala, indiferente a si podía irse o no. Salió del capitolio indiferente a las miradas de sorpresa de ver a un chico con ropas sucias correr con las fuerzas que le quedaban.

Antes de salir del Capitolio, una mano le detuvo. Normalmente solo se la habría sacudido pero se detuvo a ver de quien era la mano.

Borusa.

-¿Por qué corres, John?-le preguntó Borusa a su alumno favorito.

-¡Porque soy un idiota! ¡Por mi culpa, dos de mis amigos ahora serán los juguetes del Juguetero Celestial!-gritó John, exasperado. En ese momento su interés en cualquier cosa es nulo. Gallifrey podría arder en llamas y a él no le importaría en absoluto.

-Y como si no fuese suficiente castigo, me acaban de expulsar de la Academia.-dijo de una forma más… calmada.

-Esta serie de sucesos parece sacada de una novela de Daniel Handler.-se dijo a si mismo Borusa.

Cuando John se soltó de su agarre, el maestro de la Academia no hizo nada para detenerlo. Sabía que su ex alumno necesitaba estar solo.


He tratado de publicar este capítulo más pronto como "premio de compensación" a quienes siguen este fic.