SU SEGUNDO NOMBRE
Era raro que todos los chicos y chicas nuevos fueran a gryffindor. Gryffindor nunca había tenido tanta gente. Si alguno de los nuevos hiba a quinto tendrían que engrandecer la habitación por que ya no cabrían. Hasta Ron se pondría contento por agrandar la habitación. Llevaba tiempo quejándose que el techo era muy bajo, y la verdad es que tenia razón. Todos los dias se llevaba sus merecidos golpes contra el marco de la puerta o contra el techo cuando se levantaba de su cama al las mañanas medio dormido por no decir dormido totalmente.
Sakura, la chica nueva japonesa parecía bastante mayor. Harry escatimó que iría a cuarto curso o quinto y su compañero japonés también a quinto curso o sexto. Los mellizos Amy y Ian parecían mas jóvenes. No irían a mas de tercero, como mucho. Las otras dos hermanas, parecían mayores que Harry pero tampoco mucho. Lo mas seguro es que fuesen a sexto o séptimo curso, si es que estudian, por que Harry recordó que Dumbledore dijo de ellas que no eran solo estudiantes. En cualquier caso la mañana siguiente lo descubrirían.
La segunda ceremonia duro tanto que después de comer solo dieron una clase. Era lunes por lo tanto Harry y Ron perdieron adivinación y Hermione aritmancia. Hermione deseosa de empezar con su querida aritmancia parecía disgustada, mientras tanto los chicos gritaban y saltaban como locos.
La señora McGonagall llamo a los nuevos y se los llevo. Les hiba a enseñar el castillo y explicarles todo lo que debían saber sobre este. Les decía severamente que no podían romper las reglas y todo el sermón de todos los años. Amy parecía no oírle. Pero la siguió por entre los pasillos.
Harry, Ron y Hermione se fueron al vestíbulo, les tocaba cuidado de criaturas mágicas con Slytherin.
-! Que asco! Por que siempre tenemos que dar cuidado de criaturas mágicas con los idiotas de Slytherin???- decía Ron.- parece como si lo hicieran a propósito.
- ya bueno, son insoportables, pero no crees que es mejor que la demos con ellos?. Lo digo por que si dejamos a Hagrid solo con los de Slytherin imagínate q podría pasar. Al menos así no molestaran a Hagrid mientras nosotros le defendamos. ¿No creéis?- razono Harry ante el enfado de su amigo.
Hermione se mantenía bastante callada, no había hablado desde antes de comer. Pero abrio la boca y rápidamente le salio.
- Chicos. ¿No creéis que Malfoy esta demasiado callado para ser verdad?
- Tienes razón, yo también lo notado- dijo Harry.- ¿qué mosca le habrá picado?
- Así mejor, por que si vuelve a provocarme no podréis sujetarme por que le pegare tres ostias en la cara y le. - decía Ron haciendo movimientos de boxeo.
- Ron ya lo sabemos, pero ese no es el caso. ¡Míralo! Esta en una esquina. No es el mismo. Seguro que esta tramando algo. No es normal. Ni siquiera les amenaza a sus amigos. No lo entiendo.- Hermione estaba confusa.
Cuando hubieron salido del vestíbulo hacia la cabaña de Hagrid, Draco les seguia por atrás pensativo mirando al suelo. Sus dos guarda espaldas no lo seguían.
- Por que a tenido que volver... – murmuraba – es asqueroso, lo odio. Mi padre es un idiota, no se como tiene tan poca cabeza como para decir lo que dice de su él delante de mí. No los aguanto más. Me gustaría tener unos padres más normales. Odio decirlo pero los Weasley serán pobres pero son felices. Agr. Donde esta mi orgullo Malfoy.- decía enfadado consigo mismo.
Los chicos lo oyeron a medias.
- que dices Malfoy. – decía Ron.
- nada que te importe pobretón – debía mantener su orgullos Malfoy, pero le sonó como si hablara con el suelo.
- A ti que te pasa. ¿As dejado tu sucia legua en tu casa o que? Nos estas dejando de piedra.- seguia Ron.
- Dejarme en paz idiotas.- dijo y siguió andando hacia delante.
Cuando se hubo alejado Hermione estaba regañando a ron.
- por que te metes con él. ¡No ves que si lo provocas volverá!- decía
- pero es que lo odio tanto que me sale solo. Y tu por que me das tanto la lata... es que tu no lo odias o que... - Ron se defendía.
Harry vio que como siempre empezaban a discutir y el se fue hacia delante dejando a los dos discutiendo por una tontería. La sabia que si intentaba poner paz se enfadarían con él y prefirio irse y dejarlos delante de la puerta de la escuela discutiendo. Pronto volverían a hablar alegremente, siempre les pasaba lo mismo.
Como Harry predijo los dos se pusieron a la par de el y juntos llegaron a las afueras del bosque prohibido, donde estaba la cabaña de su amigo Hagrid.
¿Que les monstruo les traería ese año?. Hagrid era un misterio, mientras las criaturas tuvieran colmillos, garras o algo peligroso mas le gustaban. La verdad es que no era muy agradable trabajar con animales que podrían dañarlos pero Hagrid siempre les explicaba que debían hacer para que no le pasase nada.
Cuando llegaron allí todos los Slytherin ya habían llegado y Hagrid hiba hacia ellos.
- !hola chicos! Bienvenidos. Este año para empezar estudiaremos unas criaturas muy mágicas pero no son precisamente de mis preferidas... ah hola chicos llegáis tarde sentaros- les dijo.
Todos estaban contentos, si Hagrid decía que las criaturas que estudiarían no eran de su agrado quería decir que no eran peligrosos. Eso agradó a todos.
- bueno sigo, decía que esta vez estudiaremos los kneazle. Voy a ir a buscarlos a la cabaña. Son recién nacidos.
Se fue hacia la cabaña y volvió con dos cajas en cada mano.
- los kneazle son criaturas pequeñas parecidas a los gatos. Suelen tener el pelaje moteado y sus orejas y cola sueles ser como las de un león. El kneazle es independiente y puede llegar a ser agresivo- cuando dijo "agresivo" esbozo una leve sonrisa". Aunque si se encariña con alguien puede llegar a ser una gran mascota. Tienen una misteriosa capacidad para detectar personas sospechosas o desagradables y pueden cruzarse con gatos.- suspiro.- vuestra misión es cuidar uno por parejas y tenerlos todo el año en vuestra sala si queréis.
-¿y si no queremos quedárnoslos?. Seguro que son horrorosos como los esquegrutos esos. A saber que les as echo- levanto la voz Pansy.
- señorita cállese. 10 puntos menos para Slytherin por hablar sin permiso y falta de respeto- dijo sorprendiendo se a el mismo Hagrid. – bien, los sacare de la caja. Quedaros en corro. Ellos os elegirán. Ah, se me olvidaba. Hacer parejas de chico y chica.
Pansy agarro a Malfoy y lo sentó a su lado. Ron miró a Harry y se puso con Hermione. Todos se emparejaron y harry se quedo solo. Pero no le importo. Era mejor solo así no tendría problemas si hacia algo mal y la chica con la que le tocase le echase la bronca.
- lo siento Harry, te quedaste solo, pero mañana vendrán los nuevos y te pondras con una de las chicas.- dijo Hagrid y seguidamente soltó a los animalitos.
Las chicas gritaron de contentas. Eran preciosos. De todos los colores y todos moteados, menos uno que no tenia una sola mancha. No eran mucho más grandes que una budgler y corrían en torno al circulo eligiendo a las personas que más les gustaban. Pansy tenia la boca abierta. No era eso lo que ella esperaba.
A Hermione y Ron se les acerco uno de color café con motas marrones oscuras. Y se sentó encima de los pies de ambos. Había aun algunos que no tenían ninguno. A Crable que estaba con Millicent no se le acerco ninguno y tampoco a Goyle.
Harry tampoco tenia ninguno pero el animalito sin motas se le acerco y le lamió la mano. Era muy bonito pero a la vez raro. Tenia la cola y las orejas de color canela pero todo su demás cuerpo era de un tono dorado. No tenia ni una sola mancha.
Hagrid entrego a los guardaespaldas de Malfoy un kneazle a cada uno muy a su pesar. A saber que les harían esos gigantes a los pobres criaturas.
Harry estaba contento. Su kneazle era fuera de lo común, raro. Como él. Le gusto desde que lo vio. Decidió ponerle de nombre hocicos en honor a Sirius. Le parecía gracioso. Esperaba que a su pareja, si es lograba tenerla le gustase.
Ya era la hora de volver. Por ese día las clases habían terminado. Hagrid les sonrió al verlos marchar y les dijo:
- os servirán de mucho ya lo veréis.
Entraron por la puerta y subieron una de las escaleras seguidos de Neville. Harry sabia lo que siempre le pasaba a su amigo por lo tanto antes de que volviese a hacerlo, lo agarró del brazo y evito que hundiera su pata en el escalón falso. Aquel era el amigo mas despistado que tenia. Era muy inocente y siempre caía en todas las bromas de George y Fred. Harry sabia su secreto, sus padres estaban locos en el hospital san mungo por culpa de Voldemort. Pero nunca se lo dijo ni a el ni a nadie.
- gracias Harry- le dijo agradecido el muchacho.
Harry llevaba en su regazo a hocicos, le cabía en la palma de una mano y le lamía los dedos. Entraron a la sala común seguidos de Neville, Lavender, Seamus y Dean. Allí se encontraba Amy y Ian en una esquina. Y en la otra esquina Yara y Imei. Los japoneses no aparecían. No se encontraban allí. Harry subió por las escaleras hacia la habitación de todos los años evitando los ojos de los mellizos.
La habitación estaba diferente. Había dos camas mas en ellas y habían agrandado su interior. Ron sonreía, se tiro a su cama y se levanto. Ya no se daba contra el techo. Mientras tanto Harry miraba las dos camas añadidas. Por que había dos camas. Lo mas seguro era que una fuese de Yuke, ¿pero y la otra?. Los únicos nuevos que habían llegado eran Ian y Yuke Y Ian era demasiado joven para ir a quinto curso-. No tenia mas de trece años. Harry dejo sus libros y su material de clase encimas de la cama y se fue junto a Ron hacia la sala común.
Fue hacia Hermione que aunque fuese su primer día ya se encontraba entre 5 libros en una mesa murmurando mientras escribía en su pergamino.
- Hermione, hazme un favor. ¿ Puedes ir a tu habitación y mirar cuantas camas demás tenéis?. Si no vas iré yo- le dijo harry.
- si espera ahora voy.- se levanto y fue a su habitación.
Un grito se oyó desde su habitación, era Hermione. Todos los de la sala común empezaron a subir las escaleras para saber que le pasaba. Había un gran pájaro azul en la mitad de la habitación. Miraba a Hermione amenazante. Amy se escabullo entre la gente y le dijo algo al pájaro.
- Hermione Granger verdad? Me han hablado mucho de ti. Un pacer conocerte- le dijo mientras acariciaba al animal.- te asusto? No hace nada, tócalo para que coja confianza contigo.
Hermione dio un paso hacia delante y se quedo quieta. El gran pájaro bajo la cabeza y dio un gritillo mientras acariciaba la pierna de Hermione. Mas convencida acaricio el pájaro y hablo a amy.
- que hace este pájaro aquí?. De veras que me asusto. Pensé que me hiba a atacar.
- esta aquí por que es mi mascota. Lo siento. No pasara otra vez ¿verdad Xenia?
-pero tu no debes tener este pájaro aquí. Llévalo a tu habitación.- le dijo Hermione sacando pecho para enseñar su placa de prefecta.
- esta es mi habitación. Ya sé que parece imposible que vaya a tu curso pero es que mi hermano y yo estamos mas avanzados que los de tercer curso y cuarto. Nos han metido en quinto.
Hermione la miro sorprendida pero asintió. Toda la gente que había subido para ver que pasaba bajaba y otra vez hacia la sala común pero harry, Ron, Ian, Imei y Yara seguían ante la puerta.
Harry miro en la habitación. Había dos camas mas allí también. Una era de amy y la otra supuso que seria de Sakura. Harry miro a Ian y a amy que estaban uno al lado de otro y les hablo.
- entonces tu... eh... digo Ian estas en mi habitación.
- si- dijo tímidamente.
Harry los miro a los ojos. Ya no le paso lo mismo que antes pero se le hacia raro mirar aquellos ojos. Eran tan parecidos a los suyos que le hacia pensar que tenían algo que ocultarle a el. Amy hablo otra vez
– bonitos ojos Harry James Potter.
- Cómo as dicho?- le pregunto Ron.- james? Como que james.
Harry miraba a amy sorprendido. James era su segundo nombre pero ni siguiera sus mejores amigos lo sabían. Nunca se les ocurrió decírselo. Amy lo miraba y sonreía.
- ¿y tu como sabes mi segundo nombre?- le pregunto.
- segundo nombre? Que dices de segundo nombre.- decía Ron.
- Ron! James es mi segundo nombre, se me olvido decíroslo.
- Harry nosotros sabemos mucho mas de ti que tu mismo.- le dijo Ian.
Harry los miro extrañados. Nadie sabía su segundo nombre excepto el y Dumbledore.
Era raro que todos los chicos y chicas nuevos fueran a gryffindor. Gryffindor nunca había tenido tanta gente. Si alguno de los nuevos hiba a quinto tendrían que engrandecer la habitación por que ya no cabrían. Hasta Ron se pondría contento por agrandar la habitación. Llevaba tiempo quejándose que el techo era muy bajo, y la verdad es que tenia razón. Todos los dias se llevaba sus merecidos golpes contra el marco de la puerta o contra el techo cuando se levantaba de su cama al las mañanas medio dormido por no decir dormido totalmente.
Sakura, la chica nueva japonesa parecía bastante mayor. Harry escatimó que iría a cuarto curso o quinto y su compañero japonés también a quinto curso o sexto. Los mellizos Amy y Ian parecían mas jóvenes. No irían a mas de tercero, como mucho. Las otras dos hermanas, parecían mayores que Harry pero tampoco mucho. Lo mas seguro es que fuesen a sexto o séptimo curso, si es que estudian, por que Harry recordó que Dumbledore dijo de ellas que no eran solo estudiantes. En cualquier caso la mañana siguiente lo descubrirían.
La segunda ceremonia duro tanto que después de comer solo dieron una clase. Era lunes por lo tanto Harry y Ron perdieron adivinación y Hermione aritmancia. Hermione deseosa de empezar con su querida aritmancia parecía disgustada, mientras tanto los chicos gritaban y saltaban como locos.
La señora McGonagall llamo a los nuevos y se los llevo. Les hiba a enseñar el castillo y explicarles todo lo que debían saber sobre este. Les decía severamente que no podían romper las reglas y todo el sermón de todos los años. Amy parecía no oírle. Pero la siguió por entre los pasillos.
Harry, Ron y Hermione se fueron al vestíbulo, les tocaba cuidado de criaturas mágicas con Slytherin.
-! Que asco! Por que siempre tenemos que dar cuidado de criaturas mágicas con los idiotas de Slytherin???- decía Ron.- parece como si lo hicieran a propósito.
- ya bueno, son insoportables, pero no crees que es mejor que la demos con ellos?. Lo digo por que si dejamos a Hagrid solo con los de Slytherin imagínate q podría pasar. Al menos así no molestaran a Hagrid mientras nosotros le defendamos. ¿No creéis?- razono Harry ante el enfado de su amigo.
Hermione se mantenía bastante callada, no había hablado desde antes de comer. Pero abrio la boca y rápidamente le salio.
- Chicos. ¿No creéis que Malfoy esta demasiado callado para ser verdad?
- Tienes razón, yo también lo notado- dijo Harry.- ¿qué mosca le habrá picado?
- Así mejor, por que si vuelve a provocarme no podréis sujetarme por que le pegare tres ostias en la cara y le. - decía Ron haciendo movimientos de boxeo.
- Ron ya lo sabemos, pero ese no es el caso. ¡Míralo! Esta en una esquina. No es el mismo. Seguro que esta tramando algo. No es normal. Ni siquiera les amenaza a sus amigos. No lo entiendo.- Hermione estaba confusa.
Cuando hubieron salido del vestíbulo hacia la cabaña de Hagrid, Draco les seguia por atrás pensativo mirando al suelo. Sus dos guarda espaldas no lo seguían.
- Por que a tenido que volver... – murmuraba – es asqueroso, lo odio. Mi padre es un idiota, no se como tiene tan poca cabeza como para decir lo que dice de su él delante de mí. No los aguanto más. Me gustaría tener unos padres más normales. Odio decirlo pero los Weasley serán pobres pero son felices. Agr. Donde esta mi orgullo Malfoy.- decía enfadado consigo mismo.
Los chicos lo oyeron a medias.
- que dices Malfoy. – decía Ron.
- nada que te importe pobretón – debía mantener su orgullos Malfoy, pero le sonó como si hablara con el suelo.
- A ti que te pasa. ¿As dejado tu sucia legua en tu casa o que? Nos estas dejando de piedra.- seguia Ron.
- Dejarme en paz idiotas.- dijo y siguió andando hacia delante.
Cuando se hubo alejado Hermione estaba regañando a ron.
- por que te metes con él. ¡No ves que si lo provocas volverá!- decía
- pero es que lo odio tanto que me sale solo. Y tu por que me das tanto la lata... es que tu no lo odias o que... - Ron se defendía.
Harry vio que como siempre empezaban a discutir y el se fue hacia delante dejando a los dos discutiendo por una tontería. La sabia que si intentaba poner paz se enfadarían con él y prefirio irse y dejarlos delante de la puerta de la escuela discutiendo. Pronto volverían a hablar alegremente, siempre les pasaba lo mismo.
Como Harry predijo los dos se pusieron a la par de el y juntos llegaron a las afueras del bosque prohibido, donde estaba la cabaña de su amigo Hagrid.
¿Que les monstruo les traería ese año?. Hagrid era un misterio, mientras las criaturas tuvieran colmillos, garras o algo peligroso mas le gustaban. La verdad es que no era muy agradable trabajar con animales que podrían dañarlos pero Hagrid siempre les explicaba que debían hacer para que no le pasase nada.
Cuando llegaron allí todos los Slytherin ya habían llegado y Hagrid hiba hacia ellos.
- !hola chicos! Bienvenidos. Este año para empezar estudiaremos unas criaturas muy mágicas pero no son precisamente de mis preferidas... ah hola chicos llegáis tarde sentaros- les dijo.
Todos estaban contentos, si Hagrid decía que las criaturas que estudiarían no eran de su agrado quería decir que no eran peligrosos. Eso agradó a todos.
- bueno sigo, decía que esta vez estudiaremos los kneazle. Voy a ir a buscarlos a la cabaña. Son recién nacidos.
Se fue hacia la cabaña y volvió con dos cajas en cada mano.
- los kneazle son criaturas pequeñas parecidas a los gatos. Suelen tener el pelaje moteado y sus orejas y cola sueles ser como las de un león. El kneazle es independiente y puede llegar a ser agresivo- cuando dijo "agresivo" esbozo una leve sonrisa". Aunque si se encariña con alguien puede llegar a ser una gran mascota. Tienen una misteriosa capacidad para detectar personas sospechosas o desagradables y pueden cruzarse con gatos.- suspiro.- vuestra misión es cuidar uno por parejas y tenerlos todo el año en vuestra sala si queréis.
-¿y si no queremos quedárnoslos?. Seguro que son horrorosos como los esquegrutos esos. A saber que les as echo- levanto la voz Pansy.
- señorita cállese. 10 puntos menos para Slytherin por hablar sin permiso y falta de respeto- dijo sorprendiendo se a el mismo Hagrid. – bien, los sacare de la caja. Quedaros en corro. Ellos os elegirán. Ah, se me olvidaba. Hacer parejas de chico y chica.
Pansy agarro a Malfoy y lo sentó a su lado. Ron miró a Harry y se puso con Hermione. Todos se emparejaron y harry se quedo solo. Pero no le importo. Era mejor solo así no tendría problemas si hacia algo mal y la chica con la que le tocase le echase la bronca.
- lo siento Harry, te quedaste solo, pero mañana vendrán los nuevos y te pondras con una de las chicas.- dijo Hagrid y seguidamente soltó a los animalitos.
Las chicas gritaron de contentas. Eran preciosos. De todos los colores y todos moteados, menos uno que no tenia una sola mancha. No eran mucho más grandes que una budgler y corrían en torno al circulo eligiendo a las personas que más les gustaban. Pansy tenia la boca abierta. No era eso lo que ella esperaba.
A Hermione y Ron se les acerco uno de color café con motas marrones oscuras. Y se sentó encima de los pies de ambos. Había aun algunos que no tenían ninguno. A Crable que estaba con Millicent no se le acerco ninguno y tampoco a Goyle.
Harry tampoco tenia ninguno pero el animalito sin motas se le acerco y le lamió la mano. Era muy bonito pero a la vez raro. Tenia la cola y las orejas de color canela pero todo su demás cuerpo era de un tono dorado. No tenia ni una sola mancha.
Hagrid entrego a los guardaespaldas de Malfoy un kneazle a cada uno muy a su pesar. A saber que les harían esos gigantes a los pobres criaturas.
Harry estaba contento. Su kneazle era fuera de lo común, raro. Como él. Le gusto desde que lo vio. Decidió ponerle de nombre hocicos en honor a Sirius. Le parecía gracioso. Esperaba que a su pareja, si es lograba tenerla le gustase.
Ya era la hora de volver. Por ese día las clases habían terminado. Hagrid les sonrió al verlos marchar y les dijo:
- os servirán de mucho ya lo veréis.
Entraron por la puerta y subieron una de las escaleras seguidos de Neville. Harry sabia lo que siempre le pasaba a su amigo por lo tanto antes de que volviese a hacerlo, lo agarró del brazo y evito que hundiera su pata en el escalón falso. Aquel era el amigo mas despistado que tenia. Era muy inocente y siempre caía en todas las bromas de George y Fred. Harry sabia su secreto, sus padres estaban locos en el hospital san mungo por culpa de Voldemort. Pero nunca se lo dijo ni a el ni a nadie.
- gracias Harry- le dijo agradecido el muchacho.
Harry llevaba en su regazo a hocicos, le cabía en la palma de una mano y le lamía los dedos. Entraron a la sala común seguidos de Neville, Lavender, Seamus y Dean. Allí se encontraba Amy y Ian en una esquina. Y en la otra esquina Yara y Imei. Los japoneses no aparecían. No se encontraban allí. Harry subió por las escaleras hacia la habitación de todos los años evitando los ojos de los mellizos.
La habitación estaba diferente. Había dos camas mas en ellas y habían agrandado su interior. Ron sonreía, se tiro a su cama y se levanto. Ya no se daba contra el techo. Mientras tanto Harry miraba las dos camas añadidas. Por que había dos camas. Lo mas seguro era que una fuese de Yuke, ¿pero y la otra?. Los únicos nuevos que habían llegado eran Ian y Yuke Y Ian era demasiado joven para ir a quinto curso-. No tenia mas de trece años. Harry dejo sus libros y su material de clase encimas de la cama y se fue junto a Ron hacia la sala común.
Fue hacia Hermione que aunque fuese su primer día ya se encontraba entre 5 libros en una mesa murmurando mientras escribía en su pergamino.
- Hermione, hazme un favor. ¿ Puedes ir a tu habitación y mirar cuantas camas demás tenéis?. Si no vas iré yo- le dijo harry.
- si espera ahora voy.- se levanto y fue a su habitación.
Un grito se oyó desde su habitación, era Hermione. Todos los de la sala común empezaron a subir las escaleras para saber que le pasaba. Había un gran pájaro azul en la mitad de la habitación. Miraba a Hermione amenazante. Amy se escabullo entre la gente y le dijo algo al pájaro.
- Hermione Granger verdad? Me han hablado mucho de ti. Un pacer conocerte- le dijo mientras acariciaba al animal.- te asusto? No hace nada, tócalo para que coja confianza contigo.
Hermione dio un paso hacia delante y se quedo quieta. El gran pájaro bajo la cabeza y dio un gritillo mientras acariciaba la pierna de Hermione. Mas convencida acaricio el pájaro y hablo a amy.
- que hace este pájaro aquí?. De veras que me asusto. Pensé que me hiba a atacar.
- esta aquí por que es mi mascota. Lo siento. No pasara otra vez ¿verdad Xenia?
-pero tu no debes tener este pájaro aquí. Llévalo a tu habitación.- le dijo Hermione sacando pecho para enseñar su placa de prefecta.
- esta es mi habitación. Ya sé que parece imposible que vaya a tu curso pero es que mi hermano y yo estamos mas avanzados que los de tercer curso y cuarto. Nos han metido en quinto.
Hermione la miro sorprendida pero asintió. Toda la gente que había subido para ver que pasaba bajaba y otra vez hacia la sala común pero harry, Ron, Ian, Imei y Yara seguían ante la puerta.
Harry miro en la habitación. Había dos camas mas allí también. Una era de amy y la otra supuso que seria de Sakura. Harry miro a Ian y a amy que estaban uno al lado de otro y les hablo.
- entonces tu... eh... digo Ian estas en mi habitación.
- si- dijo tímidamente.
Harry los miro a los ojos. Ya no le paso lo mismo que antes pero se le hacia raro mirar aquellos ojos. Eran tan parecidos a los suyos que le hacia pensar que tenían algo que ocultarle a el. Amy hablo otra vez
– bonitos ojos Harry James Potter.
- Cómo as dicho?- le pregunto Ron.- james? Como que james.
Harry miraba a amy sorprendido. James era su segundo nombre pero ni siguiera sus mejores amigos lo sabían. Nunca se les ocurrió decírselo. Amy lo miraba y sonreía.
- ¿y tu como sabes mi segundo nombre?- le pregunto.
- segundo nombre? Que dices de segundo nombre.- decía Ron.
- Ron! James es mi segundo nombre, se me olvido decíroslo.
- Harry nosotros sabemos mucho mas de ti que tu mismo.- le dijo Ian.
Harry los miro extrañados. Nadie sabía su segundo nombre excepto el y Dumbledore.
