¿Una foto?
Después de lo ocurrido con Takeru, Kinebuchi parecía haber 'perdonado' a Hikari por todo lo demás y ahora la trataba como si fuera su mejor cliente y no solo le daba más usuarios, sino que además le daba a los más fáciles, los más dóciles, a los que todo les caía bien y no tenían problemas. También ayudaba el hecho de que Takaishi le mandara un ramo de flores todas las mañanas, y aunque no fueran para él, Kinebuchi las regaba, cuidaba y presentaba por todos lados. En fin, gracias a su amigo las cosas pintaban mucho mejor, aunque todavía tuviera que soportar a modelos como Chirusu Sayo o Furuoka Nami, a quien estaba fotografiando en ese momento. Y las cosas no iban mejor que de costumbre...
"Furuoka, por favor, mueve tu cabeza un poco más al costado..." la modelo había llegado media hora tarde quejándose de que alguien de la farándula, que no había conseguido escuchar quien era (no le importaba demasiado, tampoco) había cancelado su cita para esa noche, seguramente por el grano que le había salido detrás de una oreja. Había obligado a la maquillista a hacérselo desaparecer, a pesar de ser solo visible para alguien que levantara su oreja y observara su superficie con una lupa y de que las fotos de ese día iban con sombrero y sus orejas no serían visibles. Todo esto había retrasado otra media hora la sesión, y luego había comenzado a llorar. Ahora ya hacían cuatro horas de la supuesta hora de inicio y Hikari tenía deseos de ahorcarla con uno de los numerosos cables que adornaban el salón.
"Señorita Furuoka, por favor. No sé si lo has notado, pero te encuentras trabajando para mí en este momento, yo soy la persona importante, no tú. Y no deberías andar implantándome órdenes, deberías apreciar mi belleza perfecta y fotografiarla como se te presenta, entiendes?" Nami siguió hablando y Hikari sin hacerle caso continuó con sus fotos, aunque sospechaba que ninguna de esas sería aceptada. "Y encima ya hace cuatro horas que me tienes ac� quien te crees que eres? Cómo puedes demorar tanto! Por si no lo sabías yo soy una modelo importante y tengo la agenda ocupada"
"Bueno, me parece que ya han sido suficientes fotos por hoy" dijo Kinebuchi interponiéndose entre Hikari y Nami antes de que hubiera algún problema. "Muy bien Señorita Furuoka, ya..." Hikari agradeció en silencio el que se hubiera interpuesto, aunque sabía que hacia un par de semanas no lo habría hecho.
Juntó sus cosas, sin olvidar el nuevo ramo de Takeru, y se apresuró a salir y dirigirse a su departamento. Desde hacia dos semanas que se veían casi todos los días, aunque fueran unos minutos entre los entrenamientos de él y las sesiones de ella. Hasta habían quedado de acuerdo en levantarse todas las mañanas veinte minutos antes para poder verse un rato antes de ir a sus respectivos 'trabajos'. Hacia unos días habían tenido una cena con Iori, que aún estudiaba abogacía, Jyou, quien apenas había logrado hacerse un tiempo entre sus pacientes y había tenido que salir corriendo en medio de la velada, y con Daisuke, que estaba por casarse y de todas maneras había mirado receloso a Takeru cuando se acercó con Hikari.
Se había comprado un celular solo para que Takeru tuviera su número y cada vez que sonara supiera que era él. Y ahora, mientras caminaba apurada por las calles de Tokio, esperaba ansiosamente escucharlo sonar. Pero parecía que la suerte no estaba de su lado ese día.
Subió hasta su departamento por las escaleras, ya que tenía miedo de que hubiera interferencia en el ascensor, y cuando llegó a su habitación se lanzó en la cama, rogándole al celular que sonara. Pero no.
Cansada de esperar decidió entrar a bañarse, y solo por las dudas llevó el celular entre sus cosas. Se sacó la ropa, prendió la ducha y esperó a estar completamente mojada para ponerse el shampoo. Mientras dejaba que este actuara se enjabonó, y antes de que llegara a sacárselo el teléfono comenzó a sonar. Sin pensar en las consecuencias se apresuró a salir de la ducha, mojada, enjabonada y con shampoo. Corrió hacia el celular y lo encendió.
"Hola?" casi gritó.
"Hola Kari. ¿Mal momento?" preguntó la tan esperada voz del otro lado.
"Algo... pero no importa, ya está" se apresuró a agregar, no sea cosa que él cortara.
"Si queres llamo en un rato..."
"No no, está bien. Ahora ya... que pasa?"
"Estás libre esta noche?" el corazón de Hikari comenzó a latir apresuradamente y sonrió para sus adentros.
"Sí" dijo, tratando de que no le temblara la voz.
"Muy bien, entonces paso por ti a las nueve. Adi"
"Esper�!" gritó. No sabía que iba a decirle, pero no tenía deseos de que cortara. "Eh... a donde vamos a ir?"
"Mmh, buena pregunta... a ver, queres ir a un restaurant de clase, al cine o a... eh... una pizzería?"
"Podemos encontrar algo entre un restaurant de clase y una pizzería?"
"Sí, me parece posible... bueno, nos vemos a las nueve. Adios."
Cortó y permaneció parada en ese mismo lugar, recordando cada palabra que habían intercambiado. Se sentía flotar entre las nubes.
Salió del baño, se envolvió en la toalla y corrió a su habitación. La ropa que había separado no le servía, tenía que buscar algo más formal y ya eran las 20:37. Y lamentablemente, no se caracterizaba por ser rápida para cambiarse.
'Muy bien Hikari, tranquilizate. A ver. Estás por ir a un restaurant normal, esos a los que van los amigos o los... novios cuando recién comienzan su relación o... no, sí, los amigos y entonces...'
"DIOS!" exclamó, mientras comenzaba a tirar ropa por todos lados y a revolver los cajones buscando algo que ponerse.
A las 20:49 estaba sentada en su cama, aún con la toalla, rodeada de ropa y zapatos. Nada le parecía adecuado, todo era o muy formal o demasiado informal, que debía ponerse para una salida de tipo medio? Un jean quedaba debajo de esa categoría, y una camisa de seda demasiado arriba. Que se ponía! Y aún no se había pintado! 20:53. Takeru era extremadamente puntual. Estaba por llegar. 20:54. 20:55. Comenzó a revolver los montones de ropa que había desparramado y el teléfono del timbre sonó. Takeru. Corrió a atender y entre jadeos le dijo que ya bajaba y cortó antes de que el chico pudiera agregar algo. Volvió a su habitación y agarró lo primero que encontró: una mini blanca con volados, bastante suelta, y una remera rosada con aplicaciones en blanco. Se puso sandalias con taco, para acercarse a la estatura de su amigo, se perfumó y se miró en el espejo. No sabía si su aspecto era acertado, pero no podía hacer nada más. Mientras abría la puerta se coloreó los labios con algo de brillo y agradeció no ser una fanática del maquillaje. Así estaba bien.
Esta vez bajó por el ascensor, y cuando abrió la puerta y salió se encontró con Daisuke Motomiya.
"Daisuke?" Había estado segura de que era Takeru.
"Esperabas a alguien más?" preguntó, depositando un beso en su mejilla.
"Yo... eh... sí..." contestó, anonadada.
"Una cita o...?" continuó, sentándose junto a ella en unos bancos.
"No, no... un amigo" dijo, recuperando su tono normal. "Y? Que te trae por ac�?" preguntó.
"Mmh... bueno... sabías que voy a casarme dentro de poco, no?"
"Sí, con Keiko."Sonrió "Hermosa chica, simpática. Seguro que serán muy felices" añadió.
"Sí, bueno... yo... Kari... quiero ser sincero... eh..."Hikari lo miró extrañada. Daisuke bajó la vista. "Este... bueno... está bien." Levantó la vista y fijó los ojos en ella. "Aún me gustas mucho, y si me das una oportunidad, voy a dejar a Keiko y... bueno... podríamos intentarlo...?" terminó.
"Interrumpo?" dijo una tercera voz.
"Ah... lo esperabas a él..."dijo Daisuke.
"Sí, yo..." Hikari observó fijamente a Daisuke, una mezcla de sensaciones muy extraña en su interior. Luego se levantó y corrió a Takeru. "Hola" dijo, dándole un beso. "Vamos?" luego, girándose a Daisuke, añadió. "Luego te llamo." Y se apresuró a arrastrar a Takeru a su auto.
La primera parte del camino transcurrió en silencio, Takaishi se daba cuenta de que había sucedido algo pero estaba dispuesto a esperar que ella se sincerara con él si lo creía necesario. Por el momento, sentía ganas de golpear a Motomiya aunque aún no supiera si había hecho algo.
"Él... me dijo que si yo quería, dejaría a Keiko por mí..."murmuró, sin apartar la vista de la ventanilla. Sabía que podía confiar en Takeru, no por nada había sido su mejor amigo casi toda su vida. Takaishi no contestó y volvieron a sumirse en el silencio.
"Y... cómo te sentís respecto a eso?" preguntó, midiendo sus palabras.
"Pero... �¿cómo podes preguntarme algo así!" exclamó, girando asombrada la cara.
"Es solo una pregunta, Hikari"- continuó, con el mismo tono. No le gustó como salió ese 'Hikari' de sus labios. – "No tenés que contestármela si no lo consideras necesario." – Yagami volvió a guardar silencio.
"Yo... no puedo creer que me haya dicho algo así. Después de todo, está a punto de casarse!"- dijo, levantando la voz nuevamente.- "No puedo creer que después de tantos años siga teniendo esa... obsesión, hacia mí!"
"Estás segura que es una obsesión?"- Hikari miró a Takeru, que continuaba mirando al frente. Su mirada no le decía nada.- "No crees que puede ser amor?"
"En serio te parece?"- preguntó, luego de haberlo meditado en silencio unos segundos.- "Después de tantos años?"
"El amor verdadero, Kari...! –empezó.- !no creo que haya nadie en este mundo que lo entienda perfectamente"- siguió, cambiando de idea- "y tampoco creo que haya algo que entender, ni que siga un patrón, que sea de una determinada manera. Creo que hay muchas clases de 'amor verdadero', cada uno a su manera. Y tal vez, el 'amor verdadero' de Davis, pudo superar al tiempo... llegamos"- terminó.
Hikari lo observó detenidamente. No le gustaba ilusionarse, pero ¿habría algo oculto detrás de lo que había dicho Takeru?... seguro que no.
Takeru había elegido ese restaurant por que ofrecía la mayor de las privacidades, teniendo divisiones entre todas las mesas. De esa manera, podía circular sin que nadie lo viera y ambos gozarían de tranquilidad.
Se sentaron y enseguida olvidaron el tema que los había mantenido en silencio dentro del auto. Takeru volvía a ser el de siempre, a sonreír constantemente, y Hikari le correspondía de la misma manera, sobre todo ahora que había comprobado que su atuendo no estaba fuera de lugar. No le parecía demasiado importante, pero tampoco tenía deseos de sentirse incómoda.
"Mejoraron las cosas con el jefe Kinebuchi?"- preguntó Takeru luego de que les hubieran llevado la comida.
"Sí"- sonrió Hikari- "sobre todo ahora que todas las mañanas el famoso basquetbolista Takeru "Tk" Takaishi me manda un ramo de flores. Por las dudas no sabes quien es?"
"Mmh... ni idea... seguramente alguno de esos famosos huecos que creen que pueden llevarse al mundo por delante y tener a quien quieran a sus pies, sobre todo si es una chica dulce y hermosa como vos..."
"No hay duda"- dijo Hikari, riendo ante las muecas que hacía su amigo. Ya había olvidado completamente su dilema anterior y no tenía deseos de volver a sacar el tema.
Se sumieron en el silencio mientras comían, cada uno perdido en sus propios pensamientos. De vez en cuando Takeru hacía algún comentario que hacía reír a su acompañante, hasta que en una ocasión ella se atragantó con el vino mientras reía y Takaishi decidió dejarlos para más tarde.
Hikari apoyó una mano en la mesa y minutos después, Takeru apoyó otra sobre la de ella. La chica levantó la vista.
"Que vas adecirle?" preguntó él, nervioso, o al menos eso le pareció a la portadora de la luz. Por un momento le recordó a sus alumnos cuando no podían resolver algún ejercicio y se acercaban temerosos a pedirle ayuda. Eso la enterneció sobremanera, pero no era momento de enternecerse.
"A Daisuke?" él ni siquiera asintió ya que no lo creyó necesario. – "Que no, por supuesto. Que me parece una falta de respeto la pregunta que me hizo, no puedo creer que esté a punto de casarse y sin embargo siga buscando mujeres! Me decepcionó terriblemente, no es el Daisuke que conocí y..." – estaba subiendo la voz y se apresuró a callarse. Miró a Takeru, quien solo sonrió, le apretó la mano y siguió comiendo.
La atmósfera se estaba haciendo insoportable. A cada rato cruzaban miradas furtivamente y se sonrojaban, asombrosamente Takeru se había quedado sin tema de conversación y Hikari estaba nerviosa. Sabía que lo que estaba cruzando por su cabeza en ese momento no era adecuado, pero ya no podía ocultarlo más. Sentía hacia Takeru algo más que amistad y necesitaba saber si él sentía lo mismo. En realidad, la respuesta se respiraba en el aire y sabía que él también lo estaba sintiendo, pero no sabía como actuar. Y sospechaba que a él le sucedía lo mismo.
Cuando ya estaban ahogándose, Takeru se paró y en el mejor tono que pudo poner dada la situación, dijo:
"Hikari, vámonos de acá"- ella se apresuró a asentir, pagaron la cuenta (él, ya que había prohibido a Hikari llevar siquiera billetera a sus reuniones) y subieron al auto. No estaban mejor que antes, pero al menos gozaban de mayor privacidad.
Anduvieron en silencio un rato, conduciendo lentamente por las calles casi vacías de Tokio. Hikari puso uno de los primeros Cd's de la ya extinta banda "Teenage Wolves" y dejaron que la voz de su hermano y amigo rompiera el silencio. Era lo mejor que podían hacer.
Takeru condujo hasta el muelle, lleno de actividad en ese momento. Había veces en que parecía que toda la población se reunía allí a hacer nada. Esa noche no era la excepción. Redujo la velocidad y se dirigió a una zona oscura y vacía, desde donde tenían una hermosa vista del Mar en toda su extensión.
"Sabías que Japón tiene una de las plataformas marítimas más extensas del mundo?"- aportó Hikari, para romper el silencio.
"En serio?"- preguntó él, tratando de sonar interesado. Esa era una de las cosas que Hikari más amaba de él, podía hacer sentir bien a cualquiera en cualquier situación.
"Ajá. Junto a China y Argentina..." – prosiguió, aunque se dio cuenta de que no era un tema demasiado interesante y lo abandonó.
Miró de reojo a su amigo. Observaba el mar mientras tamborileaba sobre el volante al ritmo de la música. Había tanta paz en ese lugar... y Takeru se veía tan bien... desde lo más profundo de su alma deseaba permanecer así para siempre, que el tiempo se detuviera y ella pudiera observarlo eternamente... él captó su mirada y también la miró.
Ninguno de los dos supo explicar que pasó, pero de repente él estaba besándola y ella se había pasado a su asiento y estaba sentado sobre él. Se besaban con desesperación, como si se necesitaran para continuar viviendo. Ninguno prestó atención a la escasez de aire en sus pulmones hasta que él colocó una mano bajó su pollera. Se miraron unos segundos y Hikari pensó en si debía entregarse o no. Tal vez era muy temprano, o tal vez... hacia semanas que esperaba eso, hasta podría decirse que años... 'no pienses, actúa'... las palabras que una vez le había dicho su mejor amiga Miyako llegaron a su mente... Si, ya está. Después de todo, que importaba?...
"Nos vemos mañana?"- preguntó Hikari, en la puerta de su departamento.
"Seguro"- contestó él, sonriendo.- "Te llamo a la hora del almuerzo..."
"Bueno..." – ambos quedaron en silencio. Se miraron y comenzaron a reír.
"Adiós"- dijo Takeru, mientras la besaba. El beso se extendió y Hikari lo empujó al departamento, pero él la paró.- "Si entramos ahora, no paramos más... nos vemos mañana."- Depositó un beso en su frente y se alejó.
Hikari cerró la puerta y caminó hacia su cama flotando en una nube de felicidad, y suspirando se tiró en ella. Aún tenía su perfume en su ropa... podía sentir sus musculosos brazos alrededor de ella... ahh... y lo vería mañana... se había olvidado de decirle que al otro día volvía a trabajar en la escuela... bueno, ya le contaría todo al mediodía...
Takeru entró en su auto y se quedó sentado, recordando todo. Sonrió. Al fin se le había dado, después de tantos años... y no iba a permitir que terminara ahí. Después de tantos años, estaba enamorado nuevamente...
Encendió el auto y comenzó a conducir. Había olvidado decirle que al otro día iría a la escuela donde ella trabajaba a un acto de caridad... bueno, ya le contaría todo al mediodía...
Continuará...
Notas: Les gustó? No saben cuanto me costó, el romance ya no se me da muy bien que digamos... prometo mejorar para los próximos capítulos! Y por cierto, les tengo una sorpresa que seguro nadie se esperará para el próximo... jejeje...
Sora Takenouchi: Lo de Sora y Yamato aún no lo tengo decidido, de todas formas el que se reconcilien o no, no aporta mucho a la historia, así que... era nada más para que tuvieran algo de que conversar.
Miki Matsura: Si, viste que lindo que es? Me encanta Tk! Es uno de mis pers. preferidos (junto a Sora, Yamato, Miyako y Koushirou).
Atori-Chan: Muchas gracias por tus comentarios! Son cosas así las que me hacen escribir el próximo capítulo... de todas formas, como le decía a Sora Takenouchi, lo de Sora y Yama era nada más un tema de conversación, nada muy importante... capaz los junte solo para darles el gusto...
Sorita-DG1: Sí, Takeru es re-tierno! Y se va a poner más tierno más adelante... parece que no me queda más opción que poner un poco de Sorato, eh?... bueno, ya veremos...
Witchmin: Muchas gracias! De todas formas la zona de Digimon está llena de fics buenos, date una vuelta y vas a encontrar cosas mucho más lindas...
Ayumi o HaRu: Muchas muchas gracias! Ahora que comenzaron las clases tal vez demore un poquito, pero voy a tratar de escribir lo más posible ahora que los profesores están buenitos...
Izumi.Kambara: Muchísimas gracias. Yo no soy muyyyyyy Takari fan (Tk es mucho para Kari!) pero sin embargo creo que los fics que hay de esta pareja son algunos de los más lindos. Muchas gracias.
Bueno, eso fue todo. Muchísimas gracias x leer y DEJEN REVIEWS! (por favor).
Ag
06/03/05
