¡Dos actualizaciones en un solo día! Realmente me siento orgulloso conmigo mismo.

Ambas historias que no había actualizado desde Noviembre y como dije en "La Viuda Malchior" me disculpo por ello y espero no tardar mucho con las siguientes actualizaciones de estas historias.

Dentro de esta historia, este es uno de mis capítulos favoritos, espero que lo disfruten.

Los Jóvenes Titanes no me pertenecen, tampoco la historia, lo único que me pertenece es el esfuerzo que hago para traducirles esta historia.


Reflejos de Nuestras Almas

Capítulo 4: No más líneas

Ambos sintieron una extraña energía recorriendo sus cuerpos y en el siguiente momento, podían sentir como si estuvieran flotando en la nada. Esto duro tan solo unos minutos pues sintieron algo sólido y firme bajo sus pies. Abrieron sus ojos y vieron que habían vuelto a la habitación de Raven. Se dieron cuenta de que sus espejos estaban tirados en el suelo, aun unidos uno al otro. Chico Bestia los recogió e intento separarlos, pero sus intentos fueron en vano.

—Al parecer esos dos tenían razón— Hablo finalmente Chico Bestia— Nuestras mentes están fusionadas y no hay nada que podamos hacer—

—Yo realmente no quiero hablar de eso en estos momentos— Dijo Raven sentándose en su cama. Chico Bestia coloco ambos espejos sobre la cómoda de Raven y se sentó junto a ella.

— ¿Te encuentras bien?— Pregunto Chico Bestia algo preocupado.

—No lo sé— Respondió ella soltando un pequeño suspiro— ¿Y tú?—

—Igualmente no se— Contesto el mutante igualmente dejando escapar un pequeño suspiro— Creo que aún estoy sorprendido por todo esto—

—Te entiendo— Dijo Raven. Acto seguido se dejó caer de espaldas sobre su cama y se tapó la cara con sus manos— ¿Cómo pude haber sido tan estúpida?—

— ¿Qué quieres decir?— Pregunto Chico Bestia algo confundido.

—Nunca debí haber guardado toda esa información sobre los espejos en mi subconsciente— Respondió ella meneando su cabeza.

Chico Bestia simplemente se acostó a su lado y decidió escucharla.

—Debería de haberme dado cuenta del riesgo que conllevaba conseguirte el espejo. Yo debería haberle preguntado a los monjes si los espejos en realidad eran los…— Raven en ese momento dejo de hablar, mientras apartaba sus manos de su cara y sus ojos se abrieron como platos— ¡Ellos lo sabían! Ellos sabían que yo estaba destinada a conseguir el segundo espejo. Me dieron los espejos pares a propósito, porque ellos sabían que llegaría el día en que yo iría a buscarlo ¡Soy una completa estúpida!—

Ella dio un fuerte grito de frustración y comenzó a golpearse a sí misma con fuerza.

—Raven, tienes que calmarte— Dijo Chico Bestia preocupado tomándola de las muñecas— No hay razón alguna para que te golpees a ti misma—

—Tengo muy buenas razones para hacerlo— Respondió Raven quien parecía a punto de comenzar a llorar.

—No, por supuesto que no— Contesto Chico Bestia con una sonrisa en un intento de poder consolarla— Como dijeron nuestros conocimientos, toda esta situación estaba destinada a suceder. Así que por mucho que neguemos que esto está pasando, supongo que solo tenemos que aceptarlo. Yo soy tan responsable de esto como lo eres tú—

—Pero tú absolutamente no eres responsable de nada—

—Lo sé—

Raven lo miró fijamente durante un momento y después le regalo una pequeña sonrisa. Pero no era una falsa, no era una que estaba haciendo porque se sentía obligada a responder el gesto. Esta se trataba de una verdadera sonrisa…una inocente y verdadera sonrisa. Chico Bestia le devolvió el gesto sonriendo aún más y soltándole las muñecas. Las pocas veces que la hechicera le había sonreído de esa manera podría contarlas con las manos de sus dedos, por lo que disfruto de este momento tanto como fuera a durar. Pasaron unos minutos antes de que la sonrisa de Raven lentamente comenzara a desvanecerse. Ella comenzó a sentirse algo extraña, era una sensación muy poca conocida que la hacía sentir como si tuviera su estómago en la boca. La sonrisa de Chico Bestia igualmente había comenzado a desvanecerse, porque él igualmente estaba sintiendo esa sensación. Les era imposible no sentir esa sensación ahora que sus mentes eran una sola.


En ese momento en Nevermore, Brave hacia todo lo posible para controlar a Cariño y Valiente estaba haciendo todo lo posible por mantener a Affection bajo control. Ellos habían estado intentando escapar de sus captores para poder estar juntos de nuevo, desde que los verdaderos Raven y Chico Bestia, los había separado. Pero las representaciones del valor de cada uno de ellos parecían tener todo bajo control, pues no parecían cansados para nada.

— ¡Pero ella es el amor de mi vida!— Exclamo Cariño.

—Lo siento, pero ordenes son ordenes— Contesto Brave sujetándolo con fuerza.

— ¡Pero él me complementa!— Grito Affection con lágrimas en sus ojos.

—No me importa— Respondió Valiente presionando a la emoción contra él, para que no pudiera moverse.

— ¡Te amo, Rae!— Grito Cariño con todas sus fuerzas.

— ¡Te amo, Gar!— Grito Affection de igual manera.

Pero en ese mismo momento tanto los dos valientes, al igual que los cariños, dejaron de pelear. Algo estaba cambiando dentro de la mente de Raven y Chico Bestia. Las reglas impuestas estaban cambiando, esto significaba que tanto Valiente como Brave estaban obligados a seguirlas. Ambos valientes observaron a Cariño y Affection quienes aún seguían inmóviles, en ese momento los soltaron y les dieron un fuerte empujón.

— ¡Vayan!— Gritaron los dos valientes al mismo tiempo.

— ¡Tú sabes que la amas!— Grito Valiente— ¡Ni siquiera se te ocurra reprimirte ahora!—

— ¡No tengas miedo!— Grito Brave— ¡Si tanto lo quieres, ve a por todas!—


El ritmo de sus corazones aumento drásticamente, estaba sintiendo la misma sensación que sintieron cuando Cariño y Affection estaban juntos. Estaban acostados uno junto al otro, sin saber qué hacer. Se miraron fijamente uno al otro a los ojos y era como si todo el mundo a su alrededor se hubiera desvanecido. Apenas se dieron cuenta de que se estaba inclinado cada vez más cerca uno del otro. No fue hasta que sintieron el aliento del uno sobre el otro en sus labios que se dieron cuenta de lo cerca que en realidad estaban. Pero ya era demasiado tarde para echarse hacia atrás. Ambos cerraron lentamente sus ojos y dejaron que sus labios se encontraran.

Una especie de chispa recorrió sus cuerpos lo que ocasionó que sintieran un ligero cosquilleo. Era un sentimiento similar como al que habían sentido tan solo unos minutos atrás, solo que bastante diferente. No solo sus emociones comenzaron a besarse, si no que ellos también lo estaban haciendo. Sus labios se separaron lentamente, aunque esto fue por tan solo un momento. Pues en ese momento de nuevo se volvieron a besar, pero esta vez con gran pasión. Todas las dudas en sus cabezas desaparecieron, pues dentro de Nevermore cada una de sus emociones gritaban con gran alegría y felicidad.

Raven deslizo su mano detrás de la cabeza de Chico Bestia y lo jalo hacia ella, profundizando el beso. Chico Bestia comenzó a envolver el cuerpo de Raven con sus brazos y la atrajo hacia él. A continuación, deslizo sus brazos hacia su cuello y se dio media vuelta, acostándose sobre su espalda y Raven quedando encima de él. Ambos comenzaron a gemir de placer mientras separaban sus labios de vez en cuando para soltar pequeños jadeos al aire y recuperar un poco el aliento. Raven deslizaba sus dedos por el verde cabello de Chico Bestia. Mientras que el mutante acuno uno de los pechos de la hechicera en su mano y comenzó a masajearlo. Sus lenguas no luchaban una batalla por el control, más bien bailaban al ritmo de la pasión que sentían uno por el otro.

Pero en ese momento, Raven pareció darse cuenta de lo que estaba pasando.

— ¡Espera! ¿Qué demonios estamos haciendo?—

—Bueno…creo que estábamos a punto de…hacerlo— Contesto Chico Bestia algo confundido y un poco avergonzado.

Se miraron el uno al otro durante unos segundos, para que al siguiente momento se apartaran rápidamente. Se sentaron y se alejaron lo más posible uno del otro, quedando cada uno hasta las esquinas de la cama. Cada uno preguntándose que demonios había sucedido. Sus corazones aun latían con rapidez y cada uno estaba completamente despeinado. Se sentaron en completo silencio por unos minutos. Hasta que finalmente, Chico Bestia reunió el suficiente valor para hablar, pues ya no estaba soportando el incómodo silencio.

—Bueno…eso fue…completamente inesperado— Dijo Chico Bestia riendo nerviosamente.

—Si— Respondió Raven con simpleza. Por lo general tendría algo inteligente que decir, pero no en este momento. Ella no sabía que más decir. Nada de esto le había sucedido antes.

—Así que… ¿Qué hacemos ahora?—

—No lo sé— Respondió ella mientras se arreglaba su desalineado cabello violeta. Se sentía completamente avergonzada y a pesar de que no lo estaba viendo, sabía que Chico Bestia debería estar completamente sonrojado.

—Supongo que todo esto era inevitable— Contesto Chico Bestia soltando un pequeño suspiro— Pero tengo que admitir que…no fue tan raro como pensé que sería—

—Tengo que estar de acuerdo contigo—Respondió Raven quien finalmente se dignó a mirar al mutante, ella le regalo una pequeña sonrisa y el hizo lo mismo— En realidad fue…agradable—

—El mejor beso de toda mi vida— Comento Chico Bestia.

—El mío también— Dijo Raven algo nerviosa— Aunque bueno eso es porque…ehm…—

— ¿Qué pasa, Raven?—

—Bueno…ese fue mi primer beso— Respondió Raven completamente sonrojada.

— ¡Tiene que ser una broma!— Exclamo Chico Bestia completamente sorprendido— ¿Hablas en serio? ¿Este fue tu primer beso?—

—Si— Contesto Raven tímidamente— Y te agradecería que no hicieras alguna pregunta de porque no he besado a un chico antes—

—Creo que me merezco una explicación—

—Muy bien— Dijo Raven tratando de tranquilizarse— No he besado a ningún chico antes porque…estaba asustada, aterrorizada de mis poderes. Debido a que estos están impulsados por mis emociones, pensé que si alguna vez besaba a un chico, mis poderes harían explotar todo a mí alrededor…incluyéndolo a él—

—Bueno…no pasó nada malo cuando nos besamos, así que supongo que tenías miedo de nada—

—Evidentemente no pasó nada malo porque somos almas gemelas. Debido a esto, eres la única persona en todo el universo que es inmune a mis poderes—

— ¡Genial!— Exclamo Chico Bestia quien se calmó después de recibir una mirada que podría matarlo por parte de Raven— Bueno…es que en realidad lo es—

Raven simplemente suspiro y se puso de pie.

—Muy bien, tenemos que evaluar toda esta situación— Explico ella mientras caminaba en círculos, tratando de organizar sus pensamientos— Tú y yo estamos destinados a estar juntos desde el día en que nacimos, ahora nuestras mentes son una sola porque están unidas por el resto de nuestras vidas. Ahora todo lo que tenemos que hacer es decirle esto a los demás y averiguar cómo diablos haremos que esto funcione—

Raven se detuvo en ese momento y comenzó a masajearse las sienes con sus dedos.

— ¡Oh, esto es pura mierda!—

Chico Bestia simplemente la observo y sabía exactamente lo que estaba pensando Raven…bueno no que tuviera otra elección, ahora compartían una sola mente.

—Todavía estas en la negación, Rae— Dijo Chico Bestia finalmente poniéndose de pie.

— ¿Qué?— Pregunto algo confundía.

—Que aun estas negando todo esto, Raven— Dijo nuevamente mientras caminaba hacia ella— Tú simplemente no puedes aceptar el hecho de que nosotros dos estábamos destinados a estar juntos. Es por eso que te encuentras tan estresada—

— ¿Y tú ya aceptaste toda nuestra situación?— Pregunto ella completamente incrédula.

—Bueno…supongo que si— Respondió él— Quiero decir, todo esto en un principio fue completamente…eh…inesperado. Pero creo que me estoy acostumbrando a la idea. Si esto se supone que tenía que pasar…bueno… entonces estoy satisfecho con todo esto—

—Solo lo dices porque estuvimos a punto de hacerlo— Dijo Raven quedando frente a Chico Bestia quien estaba algo asustado por la mirada que la hechicera le estaba dando—Si no nos hubiéramos detenido, estoy segura de que en este momento ya estaríamos a la mitad de…eso—

— ¿Así que ese beso no significo nada para ti?— Pregunto Chico Bestia bastante decepcionado, se sentía como si alguien le hubiera arrancado el corazón y luego lo hubieran pisoteado frente a él.

—Bueno…no del todo— Respondió ella algo nerviosa mientras se rascaba la nuca— Quiero decir…eres un chico y acabas de cumplir veintiún años. A esa ustedes solo tienen una cosa en mente—

— ¿Y me estas queriendo decir que tú nunca has tenido esa clase de pensamientos?—

—No importa si los he tenido o no. Los chicos no pueden reprimir sus impulsos naturales como lo hacen las mujeres—

— ¡Bueno, yo lo hago!—

—Oh, en serio—

— ¡En serio!—

—Así que ¿Me estás diciendo que eres virgen?— Pregunto ella con una ligera sonrisa y soltando una pequeña carcajada.

Chico Bestia no dijo nada y se mantuvo tranquilo, aunque su rostro estaba completamente sonrojado. Acto seguido comenzó a rascarse la nuca y se alejó un poco de ella. Raven habría esperado que le diera rápidamente una respuesta afirmativa, pero cuando él no dijo nada, la tomó por sorpresa. Ella comenzó a acercarse a él.

— ¿Eres virgen?— Volvió a preguntar una vez más y al igual que antes, él se mantuvo en silencio. Ella en ese momento podía sentir lo avergonzado que estaba sobre el tema— ¡Por Azar! Chico Bestia…yo lo siento…no quise decir…—

— ¿Qué? No es que estuviera avergonzado de eso— Respondió Chico Bestia tratando de sonar tranquilo, aunque todavía estuviera nervioso— Quiero decir ¿Y que si sigo siendo virgen? Tú también lo eres—

—Si ¡Pero la diferencia es que tú eres un joven y sexy superhéroe! Yo pensé que ya habías perdido tu virginidad con alguna fan, cuando tenías tan solo catorce años. En realidad…estoy orgullosa de ti—

— ¿Lo dices en serio?— Pregunto Chico Bestia bastante sorprendido por el alago.

—Por supuesto que si— Dijo Raven sonriendo sinceramente— Creo que estuvo mal que te juzgara de esa forma. Quiero decir, yo he estado pensando que eras como cualquier otro chico que en lo único que piensa es con cuantas chicas se puede acostar en una semana. Pero en realidad has logrado mantener bajo control a tus hormonas. Eso es algo de lo que uno debe estar orgulloso—

—Uh…muchas gracias— Respondió Chico Bestia sintiéndose un poco mejor sobre su situación de aun ser virgen, pero entonces recordó algo que acababa de decir Raven— Un momento ¿Me acabas de decir que soy sexy?—

— ¿Eh?—

—Así es, tu dijiste que soy un joven y sexy superhéroe— Dijo Chico Bestia con una enorme sonrisa— ¿En serio crees que soy sexy?—

Raven se dio cuenta entonces de lo que le había dicho y ahora era ella la que estaba sonrojada por completo

— ¿Y qué si lo dije?— Pregunto ella dándose la vuelta.

—Bueno, solo estoy diciendo que…— Dijo Chico Bestia con un acento sureño— Creo que usted podría sentirse atraída hacia mí, Sra. Raven—

—Cállate— Gruño ella mientras sus mejillas se tornaban de un color más rojo.

Chico Bestia se acercó a ella, mientras que Raven seguía dándole la espalda. Él mutante simplemente llego a donde estaba ella y se inclinó hasta quedar junto a su oído.

—Porque yo creo que eres hermosa—

Raven rápidamente se dio la vuelta y quedo cara a cara con un Chico Bestia que le estaba dedicando una enorme sonrisa.

— ¿Tú…tú en realidad crees que yo soy…hermosa?— Tartamudeo ella. Nunca antes se había sentido tan vulnerable en toda su vida. Ella solo estaba ahí parada observando fijamente a Chico Bestia, esperando su respuesta.

—Por supuesto que si— Respondió Chico Bestia como si fuera lo más obvio del mundo— Siempre he pensado que eres hermosa, digo ¿Quién no lo ha pensado?—

—Yo— Respondió ella inclinando su cabeza hacia abajo.

— ¿No crees que eres hermosa?— Pregunto el mutante algo confundido.

—Sinceramente nunca he pensado en eso—

— ¿Cómo que nunca?—

Raven aun seguía observando fijamente el piso. Se sentía bastante patética. Ella realmente desearía que él no estuviera aquí, se sentía completamente incomoda en este momento. Ella sabía muy bien porque nunca se sintió hermosa consigo misma. Fue porque nunca antes alguien le había dicho que era atractiva. Pero eso era porque ella hacia a un lado a todo aquel que quisiera acercársele, por lo que nunca dio la oportunidad de que alguien se lo dijeran. Odiaba ser tan inteligente. Odiaba saber porque ella nunca se había sentido hermosa consigo misma.

Pero Chico Bestia podía sentir todo lo que la hechicera estaba sintiendo en esos momentos. Extendió sus manos hacia ella y la acuno en sus brazos, abrazándola con cariño.

—Se por lo que estás pasando ahora, Rae. No hay manera de que puedas ocultar tus sentimientos de mí. Las líneas que nos separaban se están borrando—

Y ambos se sentían agradecidos por esto último.

Continuara…


De nuevo, quisiera disculparme mucho por la demora de estas dos historias ¿Por qué actualice tan rápidamente? Bueno ya me siento mejor, me recupere de mi gripa y por alguna razón me siento que algo de energía, así que quise aprovecharla y terminar los capítulos que les tenía pendiente.

Espero que hayan disfrutado del capítulo de hoy, como he dicho antes, espero no tardar mucho con las siguientes actualizaciones.

Dejen un comentario expresando lo que piensan de la historia, si les gusta, si encontraron algún error que deba ser corregido, lo que sea…menos insultarme a mi o al autor original, solo críticas constructivas.

Ya saben, sus comentarios son lo que impulsa a que siga haciendo mi trabajo como traductor, seguiré haciéndolo, pero algo de motivación no estaría nada mal.