Es que Yūya exuda sensualidad dura, algo intenso, pero parece ser bastante serio en todo. Me gusta ese chico. Soy escorpión y sé que a Takao también puede moverle algo más que el piso.
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Yūya x Takao: "Todo se lo tomaba en serio, incluso a Takao, a quién eso le causaba gracia y cierto estremecimiento en su estómago."
Es cosa de dejarse llevar
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Yūya era un chico bastante serio, tanto en actitud, como con las cosas que hacía. Se estaba esforzando en los entrenamientos y exigía lo mismo a los demás, no podían perder el ritmo.
Quería hacer un buen trabajo, tomando el ejemplo de su hermano y entrenando hasta más tarde.
Todo se lo tomaba en serio, incluso a Takao, a quién eso le causaba gracia y cierto estremecimiento en su estómago. Porque cuando Yūya lo miraba con intensidad y la expresión seria, el azabache percibía su deseo. Su aura poderosa, caliente. Y Takao también lo deseaba.
Takao recordaba vagamente como se desató aquello, cuando se quedaron a ordenar el gimnasio y Yūya le dio un beso en los labios sin previo aviso, en medio de una conversación. Desde entonces no se habían detenido. Besándose después del entrenamiento, tocándose bajo la ropa, masturbándose mutuamente. Takao haciéndole una felación por el simple gusto de ver como el rostro del rubio cambiaba, como se derrumbaba contra la pared, jadeando y excitado.
Yūya le había dicho que le gustaba, que se había enamorado de ese humor sarcástico y retorcido, de esa mirada desafiante y sonrisa coqueta. Se lo repetía mientras le comía la boca y el azabache se derretía entre sus brazos, complacido.
Porque el chico de cabellos rubio oscuro también era intenso, se lo demostraba cuando lo tomaba de los muslos, instándolo a engancharse en sus caderas, lo ponía contra la pared y lo besaba, metiendo la lengua y frotándola al ritmo de sus embestidas sobre la ropa.
Takao se había dejado llevar al principio, porque esa mirada y esa boca eran completamente adictivas. Se dejaba llevar por la pasión y el deseo, porque le gustaba como se sentía. Pero debía admitir que Yūya también lo había conquistado. No solo eran los besos furtivos, también eran las conversaciones cargadas de confianza, cuando el más alto le llevaba el almuerzo o también lo acompañaba a casa. Le enviaba mensajes de texto, breves y sin ningún cargo amoroso exagerado, pero Takao sonreía cada vez que miraba su celular.
—También me gustas —soltó Takao de repente, con Yūya recostado entre sus piernas, justo después de haber acabado ya por tercera vez esa tarde.
Yūya lo miró de vuelta, con los ojos muy abiertos, y sonrió de medio lado, suave, pero se veía satisfecho. Takao se limitó a dejar caer la cabeza en el respaldo y seguir acariciando sus cabellos rubios.
Admitía que todo había comenzado como simple deseo, pero para él eso no tenía nada de malo, al fin y al cabo, la atracción y la compatibilidad sexual eran importantes para Takao. Aunque no creyó que se enamoraría, se sentía… correcto.
Takao bajó la mirada al escuchar la suave respiración del chico rozar sobre su abdomen, se había dormido.
Lo único que podría reclamarle, es que no hacía ninguna diferencia con él en el entrenamiento, cuando Yūya bien sabía que algunas veces su cuerpo necesitaba un poco de consideración.
Ya le haría presión psicológica con ello.
Sus reviews siempre son amados...
Besos de gato~
