Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece, y cada una de las canciones presentadas son de sus respectivos autores e intérpretes.

"El Precio De Un Reino"

Miedos

Me enviaron lejos para encontrarles una fortuna
Un cofre lleno con diamantes y oro.

La casa estaba poseída
Con sombras y monstruos

Y traté de mantener estos secretos dentro mío
Mi mente es como una enfermedad mental

No puedo ayudar esta horrible energía
Maldita sea, deberías estar asustado de mi
¿Quién tiene el control?

(Control - Halsey)


El castillo y sus alrededores vestían de luto debido al trágico acontecimiento, Lena se enterneció por la gente que compartía su dolor. Caminó lentamente por el pasillo hasta el salón principal donde los guardias abrieron las pesadas puertas para ella, inmediatamente sintió la pesadez en el estómago, las lágrimas comenzaron a caer en contra de su voluntad mientras se intensificaba el dolor en su corazón, a unos cuantos metros podía ver el altar donde yacía el cuerpo de su madre. Sintió una repentina oleada de pánico y corrió hacia ella, necesitaba verla, darle un último beso, decirle adiós y cuánto la amaba. Sin embargo sus piernas comenzaron a doler haciéndose más pesadas con cada zancada, luego el altar comenzó a alejarse con rapidez, el miedo la estaba ahogando y comenzó a entrar en pánico. No ayudó el hecho de que todo a su alrededor se oscurecía, truenos caían afuera haciendo retumbar las paredes, después de unos segundos, repentinamente los cristales estallaron en pedazos, pudo ver la oscuridad entrar a través de los arcos inquieta como un torbellino consumiéndolo todo. Ella se volvió para tratar de alcanzar a su madre pero unos brazos la atraparon por la espalda.

-Vive hoy para luchar mañana –escuchó la voz susurrante y fue como si le dieran un golpe en el estómago.

-¡Nooooo! ¡Por favor no me apartes! –gritó desesperada retorciéndose en sus brazos.

-¡LLÉVATELA AHORA!

-¡Por favor! –sintió cómo era arrancada por otros brazos y…


Jefferson estaba parado junto a una de las vitrinas observando el lugar, cuando entró le sorprendió ver a una chiquilla durmiendo en el escritorio de Rumpelstiltskin, parecía tan cansada que decidió no despertarla.

-Deberías dormir también, es tarde –desde hace un rato Jefferson miraba a Belle revolviendo el lugar en busca de quién sabe qué.

-Acabo de despertar de una maldición del sueño, te aseguro que en estos momentos lo último que quiero es dormir –ella contestó de manera mecánica a lo que él frunció el ceño.

-Pensé que lo único para romper es maldición era…

-Esa chica me despertó, no sé cómo ni quién es pero ella lo hizo –su respuesta fue airada por lo que Jefferson trató de presionar un poco más, sin embargo la chica comenzó a dar espasmos, su respiración se aceleraba y el sudor empezó a llenar su frente. Como padre, Jefferson sabía que eran todos los indicios de una pesadilla, así que se acercó dando un leve toque en su hombro pero ella comenzó a gritar y a sacudirse así que él la abrazó para evitar que se lastimara y hablar lo más suave que podía.

-¡Hey! Despierta pequeño conejo, hey –la sintió dejar de resistirse pero su respiración seguía agitada, -tranquila es sólo un sueño, todo estará bien –ella abrió sus ojos encontrándose con la mirada gris y amable.

-¡Jeff! –susurró abrazándolo con fuerza y llorando en su pecho como si su vida dependiera de ello, él abrió los ojos desconcertado pero correspondiendo a su abrazo hasta que ella se volvió a dormir.

Después de transferirla a la cuna y dejar que durmiera más, salió con Belle que había presenciado toda la escena.

-¿Conoces a esa chica?

-Nunca la he visto en mi vida.

-Pues ella parecía reconocerte

-Lo sé pero yo también me quedé helado cuando dijo mi nombre. –Belle lo miraba con desconfianza sin saber qué pensar -Mira, es obvio que desde que me fui han pasado miles de cosas, lo último que supe es que Rumpelstiltskin había muerto.

-Aun así viniste a buscarlo.

-Cuando volvimos al Bosque Encantado yo quería recuperar el tiempo con Grace así que hice un nuevo sombrero y nos fuimos explorar, sin embargo cuando escuché los rumores de que la Bruja del Oeste volvía nos fuimos los más lejos que pude. Y nadie puede culparme esa mujer está loca así que Grace y yo logramos refugiarnos en el mundo de las Historias No Contadas.

-Regina dijo que Hyde proviene de allí.

-No, fue desterrado allí sin embargo logró hacerse de poder y cuando supimos que se presentaría en Storybrooke Grace comenzó a preocuparse por sus padres adoptivos, ¡yo sólo quería tomarlos y largarme pero parece que una vez más nadie puede huir de este maldito pueblo porque mi sombrero no funciona! –Jefferson comenzó a hablar cada vez más rápido y ansioso.

-Hey ya para –Belle le habló firmemente y él la miró enfocándose en ella.

-Lo siento. En fin ahora todo estamos en peligro con una Reina Malvada, un misántropo y un demonio árabe, y tal parece que Rumpelstiltskin está en su modo negativo. A propósito ¿qué le hicieron eh? Parece más resentido de lo normal.

-Como dijiste han pasado muchas cosas –Belle al fin se sentó y le contó a Jefferson acerca de lo que había pasado tratando de no ahondar en detalles mientras él servía té para ambos.

Cuando finalizó con la revelación de su embarazo Jefferson cerró los ojos y dejó caer la cabeza en derrota.

-Así que has hecho que Rumpelstiltskin haga magia para ellos ¿sin pedir un pago?

-Un héroe no debe esperar una recompensa por sus actos.

-¿tienes idea de porqué funcionaron mis tratos con él? Porque ambos conocíamos el valor de las cosas, él dejaba que tomara yo mismo el pago de lo que le traía porque sabía que no tomaría ni más ni menos del costo. Toda la magia siempre tiene su precio Belle, y tú como su esposa ya deberías haberlo entendido.

-Pero tú me rescataste sin conocerme.

-¿Crees que lo hice por ti? No querida, yo sólo te envié a Rumpelstiltskin para que él asesinara a Regina y pagara el precio de lo que nos hizo a todos –Belle pudo ver el cambio en la mirada de Jefferson, ahora sus ojos grises parecían de hielo -ahora, ¿quién crees que ha estado pagando el costo por toda esa magia? Por todo lo que ha perdido sin duda ha sido él…


Regina regresó a su casa con la idea de descansar y lidiar con lo que fuera al amanecer. Sinceramente las perspectivas no eran alentadoras, ya que Jefferson les había advertido sobre su contraparte malvada en unión con Hyde y un demonio árabe. Además que su relación con Belle y Rumpelstiltskin se desmoronaba, ella los ayudaría como siempre pero él…

-¿Qué se supone que estás haciendo aquí? –escuchó su voz desde lo alto de las escaleras

-Genial ¿ahora qué, vivirás conmigo? –dijo sarcásticamente a la Reina.

-Oh no querida está claro que ninguna de las dos se soporta, así que hasta que averigüe cómo deshacerme de ti tendré que tolerarte.

-Bien, lo mismo va para ti –dijo dando un paso en el primer escalón pero sintió la fuerza de la magia lanzarla hacia atrás -¡¿qué demonios hiciste?!

-Reclamando mis posesiones.

-¡Esta es mi casa!

-No, ésta maldición junto con el pueblo son míos, la Reina hizo esto. No la doncella que deseaba criar caballos con su iluso plebeyo. –Regina sintió su corazón en pedazos viendo cómo la Reina le cerraba la puerta de su mansión, en un impulso convocó el fuego en sus manos pero en un momento la llamarada se esfumó como si nunca hubiera estado allí. Trató de nuevo algo más sencillo pero no sentía la magia correr por sus venas, respiró hondo para calmarse y se dirigió a casa de Emma, tal vez no sólo ella había perdido la magia, tal vez estaba pasando con todos…