DemOniC LoVe
Chapter 3
-Ah…-recobro el aliento Giggles mirándolo con su dulce rostro de niña sorprendida. Cuddles percibió aquella frescura latente que emanaba aquella humana.
Tan atrayente y adictiva, que se descubrió sonriendo gustoso ante el goce que tenían sus sentidos demoníacos Era el poder puro de una reencarnación poderosa, cautivado, sonrió cerrando sus ojos con tranquilidad.
-¡Mocoso de mierda!-el grito potente del peli verde, lo hizo mirarlo con una sonrisa burlesca, pero sin darle aviso ya el soldado se encontraba planteándole un puñetazo en su cara de niño malcriado. Lo vieron volar hasta estrellar con un gran árbol de roble que yacía a unos metros de distancia. A una velocidad imposible de ver a los ojos humanos, Flippy se encontró en frente suyo, mientras intentaba recuperarse del golpe.
Flaky y Giggles, miraron horrorizadas como aquel militar levantaba con facilidad del cuello al joven rubio. Mientras lo miraba con una seriedad absoluta, un leve apretón y la arteria del rubio se destrozaría con facilidad.
-¿Eres estúpido?-pregunto secamente, posando su fría mirada jade sobre la de color zafiro- Te dije que no lo hagas. Pero me desobedeciste…-regaño sin borrar su expresión borde y tono helado.
-Sabes…sabes que soy…soy impulsivo…-se excuso con el poco aire que le permitía obtener aquella mano grande que sostenía su garganta. Su mirada color zafiro, clara y viva, se poso en aquella jovencita peli rosa que miraba algo asustada la escena, una sonrisa rara llego a su cara. No era de burla o sarcasmo, como las que solía mostrar, ni siquiera una de simpatía o gentileza; Era una de alegría. Jamás en su larga vida, pero corta existencia como demonio, había sentido aquella sensación tan reconfortante, ni siquiera cuando fue un pequeño niño que aparentaba cuatro años. Sin poderlo evitar cerro sus ojos mientras sonreía como un tonto adolescente.
¿Es que acaso no lo era?
Aun era un adolescente un adolescente inmaduro e inmortal, pero al fin y al cabo un adolescente Miro sumergido en su trance a aquel hombre que sostenía su cuello; Le faltaban siglos para ser como él. Un demonio completo.
Su existencia se basaba en ello; ser un demonio completo. Poderoso, manipulador y , sobre todo, malvado. Deseaba ser la reencarnación pura de la maldad, tal vez no era tan manipulador como Flippy o tan malvado como Lumpy, pero sí de se había encargado era de ser malo. O si, lo era. El engaño y la mentira, cursaron su camino hasta en ese momento. Su existencia era esas dos palabras.
Pero, aunque su existencia quedara hecha cenizas, se prometía tanto a él mismo como a los dioses demoníacos que: Protegería a esa humana, con su vida.
Rió ante ese pensamiento. Ahora entendía las emociones de su tutor, Flippy, una vez que hacían e trato era imposible no preocuparte por aquel poderoso ser.
-¡Contéstame, niñato!- gruño con sus dientes algo puntiagudos, dudaba que podría dominar aquel coraje.
-¿Esto es lo que sientes?-le pregunto con su voz seca y seria. El oji verde elevo una ceja al escucharlo- ¿Esto es lo que sientes al ser guardián de una Senka?. Libertad. Preocupación. Alegría. Pero sobre todo: Calidez…-murmuro bajo intentando que los oídos de aquel par de humanas no lo escucharan.
-¿Eso es lo que pensaste al hacer el trato?-pregunto como contestación aflojando su agarre sofocante- ¿Qué la Senka te brindaría poder?-asintió- Eso es lo que te da…Mientras más tiempo estés al lado de la Senka más poder demoníaco tendrás…
-Es fantástico…-susurro sintiendo como aquella mano lo soltaba y caía de rodillas al suelo mirando las raíces de aquel árbol con sus ojos abiertos de par en par y su boca algo entreabierta- Jamás sentí este poder cuando estaba con la primera Senka…
Los ojos verdes de Flippy se abrieron de par en par al escucharla. Hacía años que no la nombraban en su presencia. Escucharla le daba un dolor intenso en su pecho, la extrañaba. A cada momento en su soledad, la extrañaba.
-Te has condenado, mocoso- hablo secamente su tutor- Tendrás que ser su esclavo por el resto de su vida…Defenderla y cuidarla de los ataques de los demonios. Dar tu existencia por ella. Nada es más valioso que la vida de ella… Recuérdalo- aconsejo chasqueando su lengua con molestia- Te condenaste, como lo hice yo…
No quería esa vida para Cuddles. Jamás la quiso, pero ese mocoso terco lo había hecho.
Lo admitió, ese mocoso rubio había aprendido mucho de él atreves de los dos siglos que estaba bajo su cuidado. Haría un buen trabajo protegiendo a esa Senka, pero no dejaba de preocuparlo, solía ser muy inmaduro cuando se lo proponía.
-Cuddles…-llamo serio. El rubio despego la mirada de la peli rosa, para posarla en él confundido- No te pateo el culo porque sé que Flaky me lo pateara a mi…Pero si haces una estupidez…-susurro escondiendo parte de su rostro por debajo de aquella boina camuflada. Cuddles por instinto se alejo varios metros de él, era espeluznante ver esa mirada en Flippy- Juro que te hare desear ir al cielo.
El rubio trago secamente. Juraría que se tendría de cambiar de calzoncillos luego. Ese tono de voz Flippy lo usaba únicamente cuando se mandaba una travesura muy, pero muy grande. Lo que significaba que le iba a regalar hostias para que tenga toda su hermosa eternidad.
-¡¿Te encuentras bien?!-exclamo preocupada Giggles, arrodillándose a su par. Detrás de ella pudo ver como la peli roja regañaba a un Flippy algo malhumorado.
-Si…Ama.- sonrió burlón mientras notaba su mirada extrañada.
-Entonces…Soy una Senka…-murmuro bajito Giggles mientras se acomodaba en el sofá de su amiga- Los demonios me buscan para comerme.- razono posando su mirada en ese café asquerosa mente dulce que poseía en sus manos.
-Sí, mi deber es protegerte- explico decidido aquel muchacho con rasgos juveniles. A su espalda tanto Flaky como ese sujeto antipático la miraban curiosos.
-¡Esta bien!- exclamo mostrando una sonrisa grande y comprensiva- ¡Te aceptare como mi guardián!. El solo hecho de andar sola por la calle con demonios malos en mi espalda me da miedito- confeso soltando una risita aniñada.
Flippy entre cerro sus ojos al momento de mirar a su ama a su lado. Apunto con el dedo a la muchacha y frunció el ceño.
-¿Por qué no pudiste ser comprensiva como ella?- pregunto apuntando a la pareja de mocosos que lo único que hacían era mirarse con intensidad- En vez de eso me pegaste un punta pie en la mandíbula- gruño ofendido haciendo a un lado su rostro. Ella simplemente lo miro por unos momentos antes de pegarle con su codo entremedio de las costillas, juraría que en un humano ese golpe lo haría quejarse o algo, pero él no era un humano. Por lo que la miro buscando una respuesta a su pregunta.
-Porque tú no fuiste como Cuddles, y yo no soy como Giggles- contesto alzando sus hombros mientras bebía su café con leche y masticaba una galletita de vainilla.
Flippy no le contesto, pero lo escucho gruñir con fuerza. Volvió a mirar a su amiga y aquel demonio con rostro de adolescente tal vez sonara loco o incoherente pero hacían buena pareja. Sonrió tiernamente para sí, mientras veía la escena.
A su lado el peli verde la miro de reojo. Podía sentir esa alegría que sentía, sin duda esa humana sentía alegría ajena. Algo no muy propio de esa especie egoísta.
Miro a esa humana peli rosa. Era increíble; Dos Senkas en un solo lugar. Eso jamás se había visto, por lo general solían encarnar una cada cientos siglos. Pero tres a la vez, era algo sumamente insólito. Si con Flaky se había sorprendido al notar lo oculta que estaba su presencia, con esa peli rosa definitivamente no se lo había esperado. Casi era nulo el aroma que liberaba, pero ahí estaba, el poder digno de una estirpe de poder. Su energía espiritual era tan grande como la de Flaky, es decir, casi nada. Pero si era como la peli roja a su lado, posiblemente con los días ese poder crecería al igual que lo estaba haciendo la Senka sentada a su lado.
-Flippy-llamo la mujer a su lado.
-Hmpn- dijo como respuesta posando su mirada en ella.
-¿Alguna vez has visto a la otra Senka?-pregunto con la curiosidad de un niño pequeño.
-No-contesto con algo de sequedad. Dudo en seguir contestando pero la bocota de Cuddles hablo por él, como el muy metido que es.
-La tienen bajo custodia- contesto cruzando sus piernas sobre el suelo.
-¿Bajo custodia?-pregunto la peli rosa a su lado.
-Si, al parecer su poder es tan grande que podría purificar a todos los demonios que la rodean con tan solo levantar un poco su espiritualidad-explico Cuddles rascando su mejilla derecha.
-Sin embargo, ella desde que nació ya sabían que era una Senka, no como ustedes que todavía no se han percatado de su existencia- comento Flippy cruzando sus brazos a la altura de su pecho- Si Mole o algún otro se enteran de que existen, no dudaran en encerrarlas como lo hicieron con ella o usarla para sus propósitos.
-¿Es eso cierto?-pregunto asustada Flaky dejando a un lado su galletita. El peli verde y el rubio asintieron con seriedad.
-¡Qué horror!¡Yo no quiero que me encierren!-grito horrorizada aquella jovencita de dieciséis años.
-Y no lo harán-hablo firmemente Flippy mirándola con frialdad- Para eso está tu guardián…Pero por seguridad deberíamos ir a ver a Lumpy. No creo que este inútil pueda protegerte solo- pensó mirando a el rubio que inmediatamente asintió, pero al darse cuenta del insulto se giro hacia él con el ceño fruncido.
-¡Hey!-se quejo ofendido-Lumpy nos ayudaría si le explicamos la situación- razono frunciendo su ceño- Además, que podremos sacarlas de este mundo por un tiempo para que su olor desaparezca por un momento- pensó mostrando una sonrisa algo tierna- Ese olor fuerte me está mareando Flippy-confeso mostrando su dentadura perfecta.
-Lo sé, a mí también me marea…Pero es el resultado de tener a dos Senkas juntas-explico mirando con intensidad a el par de humanas que no entendían nada.
Un pájaro negro, se encontraba recargado en una rama cercana al departamento de la peli roja. Al escuchar eso hizo brillar unos ojos color rojizo, abriendo sus alas color azabache emprendió el vuelo sin llamar la atención. Al llegar a un parque cercano se detuvo en seco y bajo de pique al sentir a su amo.
Un sujeto joven con un saco negro y largo, sus rasgos eran firmes y perfectos, pero su presencia era atemorizadora además de que aquellos lentes oscuros que traían, escondían sus ojos fríos y perversos. Su forma humana, no la usaba mucho para esas estupideces, pero debía ser precavido un error y su cabeza quedaría rodando por el pavimento si lo descubrían. El peli violeta lo analizo con atención antes de sonreír por debajo de aquel cuello de tortuga que traía.
-Dos Senkas…-murmuro afirmándose en su bastón para ponerse en pie- Esto será divertido- le dijo al ave que simplemente aleteo sobre su hombro.
-¿Las llevaremos mañana?
-Sí, entre más pronto mejor-contesto cerrando sus ojos para calmarse.
-¡Espera!¿A dónde nos llevaran mañana?- pregunto desconcertada la peli rosa golpeando con fuerza la mesa ratona.
-Al inframundo, debemos buscar al idiota de Lumpy-
-¿Al infa-inframundo?-balbuceo la peli roja, con sus ojos abierto levemente. Si de algo estaba enterada de ese lugar, era que allí se iban todos los malos cuando sus almas partían al otro mundo. Ella no quería ir.
-¡Nada de eso!¡Mañana es el concierto de "Demon" y no pienso faltar!-rugió fulminando con la mirada a aquel soldado engreído.
-Cierto…-acompaño su amiga en la emoción golpeando con fuerza su muño en su palma abierta- Flippy, no nos obligaras a faltar al concierto- dijo con seriedad mientras alzaba su mirada para encontrar una figura que a aterrorizo.
Una gran masa oscura yacía alrededor del militar, haciéndolo ver más terrorífico de lo que era. Sus ojos color verde brillaban con intensidad sobre esa sombra sombría que le daba esa boina camuflada.
-No irán…-dijo tétricamente haciendo que las humanas chillaran del miedo, mientras que el rubio se escondiera detrás del sofá por si acaso se le ocurría sacar su lado nada bonito.
-S..siii…iremos…-desafiaron a coro las dos mujeres temblando como una gelatina tomadas de las manos.
Ni siquiera un demonio terrorífico y de mirada sádica, las haría perder esas entradas. Por todos los bebes del mundo, acaso ese demonio no entendía que era el cantante "Demon" de quien hablaban.
-No irán-contesto secamente Flippy cruzándose de brazos firmemente. A su lado Cuddles lo miraba admirado. Podría jurar que tenías varias estrellitas flotando a su alrededor. Sonrió arrogante y egocéntrico, era el mejor.
Las dos mujeres lo miraron con sus ojos entrecerrados, para luego levantarse e ir hacia la habitación de la peli roja y cerrar de un portazo salvaje la puerta-
-¡Como le admiro Señor Flippy!-exclamo el rubio exagerado besando la punta de sus botas relucientes con admiración. Por primera vez en su vida, se permitía mostrar respeto a ese hombre. El peli verde sonrió arrogante, como todo el macho que era sabia donde poner límites. Y esas dos mujeres lo necesitaban.
-Admira mi grandiosidad, mocoso- dijo egocéntrico mostrando sus dientes como si estuviera promocionarte una crema dental.
-¡Como usted ordene!-chillo cruzando sus manitos sorbe su mentón y mirando embobado a ese ser superior.
La cara de bobalicón de Cluddles y la cara de modelo de Flippy se desdibujaron al ver a las dos mujeres caminar con prisa hacia la puerta de salida. Alzando una ceja desconcertados, vieron como las dos salían del departamento y pegaban un portazo capaz de separar los vidrios de sus marcos, sin ni siquiera dirigirle la mirada.
Se quedaron unos minutos en la misma posición y silencio hasta que el rubio movió sus labios algo desconcertado.
-Se fueron…-dijo sin llegar a subir su tono de voz, ocultando su mirada bajo su cabello rubio..
-Si-contesto de igual manera el peli verde mirando hacia la puerta con intensidad.
-Vamos por ellas-murmuro tétrico el rubio haciendo que sus ojos parecieran tomar un rojizo tono carmesí.
-Si- gruño mostrando una sonrisa tétrica al igual que el rubio.
Levantándose con toda la tranquilidad del mundo. Los dos hombres se dirigieron a la puerta y el peli verde la abrió con lentitud.
-Después de ti- hablo con su mirada oculta debajo de su boina.
-Gracias- contesto el rubio tapando sus ojos con ese flequillo color oro.
Bien, ya se que he tardado mucho y les debo una disculpa, intentare subir más seguido lo capitulos. Pero he tenido muchos trabajos que entregar y muchas lecciones que dar, por lo que no he podido ni siquiera conectarme a Internet con gusto. Les debo una disculpa.
Quisiera agradecer mucho a Sukima. Moe y a Saori Bell, soy nueva en esto por lo que se me complica un poco para entender como funciona la pagina y demás Pero gracias a Saori Bell, que me ha dado unos concejos espero comenzar a adaptarme un poco a esto de la escritura y la narración.
No tengo más que decir con respecto a esto por lo que los dejo de aburrir jaja XD...
Muchas gracias a los que leen la historia, ellos son los que me motivan a seguir en este tipo de entretenimiento, que ademas de sano es entretenido.
¡Gracias por leer! Espero un Reviews de regalito! :3
