Cap. 4

P.O.V Jirou

Sentía el cuerpo pesado y un profundo mareo. Todo estaba oscuro, muy oscuro. Abrí los ojos poco a poco y una brillante luz se llevó toda esa oscuridad. Me costó un poco soportar esa luz, pero lentamente me hice a ella y pude ver donde estaba. Era una habitación con paredes blancas, muebles color pastel y una cama, la cual me encontraba yo, con sabanas finas y blancas. No había duda, era un hospital.

Fruncí el ceño, no me gustaban los hospitales. Me senté en el borde de la cama e intente saber el porque me encontraba aquí ahora mismo. Todo me era algo confuso, supongo que será por el acabar de despertar.

Tuve que hacer un esfuerzo para recordar exactamente que fue lo que pasó, pero al fin conseguí darme cuenta de que no podría ser otra cosa que un repentino desmallo en medio de la calle. Sí, no podía ser otra cosa - a menos que hubiese otra explicación para esto -.

sonreía pensando en quien sería la persona bondadosa que me vio y avisó al hospital de mi estado, me gustaría conocerla. Estaba claro que fue una persona la que me vio, pues si no, no estaría aquí.

Alguien picó a la puerta y se dejó ver. Era una mujer bastante linda, de tez pálida y pelo negro. Creo que tiene unos cuarenta años aproximadamente. Ella se acercó con una ligera sonrisa a mi y dejo un plato de comida en la mesa de al lado.

- Hola, ¿ cómo te encuentras ? -

- Bien, mucas gracias. -

- Me alegro, será mejor que comas algo, cualquier cosa no dudes en avisarnos. -

- De acuerdo, lo tendré en cuenta -

La mujer se fue dejándome solo en este simple cuarto. No es que me gustasen las comidas de hospitales, pero era lo único que había en estos momentos. Sin mas que pensar me puse a comer con tranquilidad y sin prisas. Había probado comidas mejores, eso estaba claro.

Me preguntaba cuando saldría de aquí. No eran de mi gusto estos sitios, bueno, ni los míos ni los de nadie, eso estaba más que seguro.

Terminé de comer y deje los platos en la mesa de nuevo. Me tumbé mirando hacía el blanco techo como si este tuviese algo de interesante en el. Me aburría bastante, aquí no había mucho que se pudiese hacer para entretenerse y poder pasar el tiempo.

Otra vez tocaron a la puerta, era la misma mujer de antes. Me saludo y se puso manos a la obra en recoger los platos. Los dejo todos en una especie de carro enorme y se despidió con la misma sonrisa con la que había entrado.

Cuanta energía tenía la mujer, me sorprendía y me gustaba. Me dí medía vuelta dispuesto a dormir. Cuanto más durmiese mejor, estaba cansado y no iba a quedarme despierto. Cerré los ojos dejando paso a la oscuridad y en poco tiempo el sueño me acogió a su mundo.

FIN P.O.V Jirou.

Jirou dormía plácidamente en el hospital cuando la persona que le había ayudado entró en el cuarto. Estaba acompañado de otra persona un poco mas alta que el. Se sentó en una silla que había y se quedo mirando fijamente a Jirou, como si de interesante fuese el verle dormir.

- Marui, seguramente está bien, no te preocupes -

- No Jackal, no. El médico me lo han dicho, no me mentiría con esas cosas -

- Solo intentaba animar. Jirou es un chico alegre y con mucha energía, podrá superarlo -

- lo sé, confío en que así será. Igualmente quiero estar a su lado, quiero ayudarle. -

- Eso es muy bueno de tu parte, Marui. Me sorprende si soy sincero -

- Ja ja ja ja soy un genio, podré hacerlo -

- Eso si que ha sonado más propio de ti -

- Jackal...¿ podrías tú también estar a su lado ? -

- No se mucho de el pero... lo estaré -

- Gracias -

Marui y Jackal se quedaron un rato más en el cuarto con el aun durmiente Jirou, hasta que estos tuvieron que irse pues se hacía tarde. En el camino no estaban muy animados, normal para tal situación.

Marui pensaba en que poder hacer para estar al lado de ese niño que siempre estaba a su lado, que animaba en los partidos a gritos, que iba a verle en los entrenamientos, etc. Alguien como él que siempre estaba a su lado merecía que le ayudasen, que tuviese a gente a su lado en momentos así. Marui no iba a echarse atrás, iba a estar al lado de Jirou en estos momentos, aun si fuesen en verdad los últimos, el estaría a su lado.