Ni el cartoon, ni sus personajes me pertenecen, si no a sus respectivos autores.
Hago esta historia sin fines de lucro, solo por diversión (Pero si alguien me contrata... no me quejo)
Lo único que me vendría perteneciendo fuera ciertos OC's, ademas de la trama... quien me los robe, lo mato.
sin mas que decir, el cap:
Capítulo 4: Tu vida, la mía
—…¿Qué este lugar? —preguntó Gwen, curiosa, entrando detrás de Courtney, mientras esta le devolvía la copia de la llave a la primera, que siempre cargaba en su cartera. Por suerte, a Gwen, no se le había ocurrido cambiar eso de su atuendo también.
El lugar era algo sencillo, sin mucho amueblado salvo un sofá, dos sillones, un escritorio, y una mesa con varias sillas de plástico. El resto de los objetos estaban bajo mantas.
—Es donde ensayan Trent y su banda, ahora calla —cortó Courtney, sin querer atender a la cara curiosa de Gwen ni sus impertinentes preguntas. En esos momentos lo que necesitaba era pensar en cómo demonios salir de esta.
De acuerdo, ella estaba en el cuerpo de Gwen y lo mismo ocurría con la gótica, que por cierto, ahora mismo se estaba mordiendo sus uñas nerviosamente, dañando su perfecta manicura francesa en al acto. Gruñó un poco, ¡Se las había mandado a arreglar apenas ayer!
—Concéntrate, Jonson —se regañó mentalmente.
Lo primero era saber porque diablos cada quien estaba en el cuerpo de la otra. Trató de recordar desde cuando se había convertido en la gótica… Bueno, tampoco es que fuera muy difícil, después de todo, el cambio había sido esta misma mañana.
—¿Cuándo te diste cuenta que estabas en mi cuerpo? —preguntó Courtney, concentrándose solamente en lo que respondería Gwen y no en cómo se mordía sus uñas, pues ahora iba por la mano derecha.
—Cuando me desperté —respondió Gwen— ¿No crees que es obvio?
Courtney se encogió de hombros, dándole la razón. La castaña, ahora pelinegra, se puso a caminar por el salón.
Aunque la situación no tenía mucha lógica, por lo menos debía de haber una razón del porque había cambiado de cuerpo, más precisamente porque había cambiado de cuerpo con Gwen Delani. Tal vez por haber tenido tanto malos pensamientos en su contra, el karma se lo estaba pagando de seguro, ahora tendría que vivir en el cuerpo de su enemiga, vivir su vida, estudiar por ella, y tener que besar a… un momento…. ¡Gwen era la novia de Duncan Parker! Y como ella estaba en el cuerpo de Gwen, entonces técnicamente ella era su novia y…
De acuerdo, ahora sí que estaba comenzando a asustarse.
—¿Me puedes decir que vamos a hacer? —preguntó Gwen, ya estresada tanto por el silencio, y también por verse a si misma caminado de lado a lado como una loca— No se tu, pero yo tengo que hacer la tarea del estupido de Ivysaur, que en realidad…
—¡Eso es! —Courtney pareció entenderlo de repente— Delani, ¿Qué decía la leyenda?
—Algo de una guerra entre diferentes regiones de indios… O algo así —Gwen de repente abrió los ojos— La tabla…
—¡Exacto! —gritó Courtney, comenzó a caminar mas rápido por toda la habitación, mientras gesticulaba con las manos, tratando de recordar las palabras exactas— Dos almas diferentes… mentalidades opuestas que… Solo así enteran… ¡No sé!
Courtney comenzó a repiquetear con aire ansioso e insistentemente el piso, con el tacón de su zapato. Y como las botas de Gwen eran más pesadas que los tacones ligeros de Courtney, hizo más ruido de lo habitual.
—¡Callen ese maldito ruido! —gritó una vez desde la planta inferior—No puedo ver mi pornografía con todo ese ajetreo.
En seguida Courtney dejó de patear el piso y se inmovilizó, abriendo los ojos como platos, viendo el suelo de madera como si de repente fuera a salirle una boca y hablarle. ¿No se ponía que en el piso de abajo vivía un viejito de por lo menos ochenta años? Y Si sus oídos no la habían engañado, había escuchado perfectamente "pornografía"
Gwen rodó los ojos, viendo como Courtney se quedaba viendo con cara de trauma el piso, decidió aclarar todo de una vez.
—Las dos almas diferentes que se encuentra frente a frente, en sus ojos se nota la furia que se tienen —comenzó a recitar la pelinegra, ahora castaña; captando de inmediato la atención de Courtney— Mentalidades opuestas, que inevitablemente se juntan quedando unidas en un laxo común, solo así estarán consientes de la coexistencia que hay entre ellos dos.
Terminó Gwen como si nada, Courtney la miró sorprendida, la gótica se encogió de hombros.
—Tengo memoria fotográfica ¿Qué te digo? —se defendió con normalidad, luego suspiró— Bueno, según esa leyenda hay que… ¿Comprender la vida de la otra?
—Eso parece… —murmuró Courtney. Para una persona escéptica ella, eso no tenía ni pies ni cabeza, pero considerando que eran lo único que tenían, ¿Quién era ella para negar lo contrario? Tampoco es que tuviera muchos argumentos para debatir en todo caso. Bueno, ya lo primero estaba solucionado, habían descubierto el por qué del cambio, ahora faltaba lo otro, la pregunta del millón a su parecer: ¿Cómo diablos iban a volver a sus cuerpos originales?
Gwen suspiró, y se llevó las manos a la cabeza, aun estaba asimilando la noticia, pero es que no había nada que asimilar… ¡Estaba en el cuerpo de Courtney Jonson! Y se repetía una vez más ese nombre ¡Courtney Jonson! Aun esperaba que fuera un mal sueño o una broma pesada, pero al menos que la hubieran metido en el cuerpo de la morena quien sabe como, todo esto era real. Se pellizcó con fuerza, pero solo gruñó el asentir el agudo dolor.
—No es un sueño, ya lo intenté tres veces —aclaró Courtney, jalando disimuladamente su manga para que Gwen no viera lo moretones. De haber sabido que la gótica tenía la piel tan delicada, no se hubiera prácticamente arrancando la piel para ver si era un sueño.
La morena, ahora pálida, finalmente se sentó, frente a Courtney, bueno en este caso, Gwen. Courtney era una chica práctica, y cuando no le gustaba hacer algo, pero debía, prefería cortar por lo sano e iniciar con la tarea de una vez.
—Bien, comienza.
—¿Qué comience como con qué? —preguntó descolocada Gwen, algo incomoda por tener su propia mirada ónice encima suyo.
—¡A decir tu vida, joder! —Courtney se calló abruptamente, y sintió su rostro arder al verse descubierta maldiciendo. Gwen arqueó una caja, al parecer la chica no era tan santa como parecía ser.
Courtney suspiró tratando de serenarse, diciéndose mentalmente que solo por estar en el cuerpo de Gwen Delani se le atribuía el hecho a decir groserías, si no, seguramente estuviera tan calmada y cuerda como siempre. Asintió con la cabeza, convencida de ello.
—Mira, la idea es entender la vida de la otra, ¿No? —preguntó Courtney como si Gwen tuviera algún retraso mental. De igual manera la gótica asintió, poco segura, pues presentía la "gran idea" que le vendría— Pues, entonces explica tu vida, boba.
Se tuvo que contener para no soltar otro insulto, más grande que un simple "boba". Solo esperaba que Gwen hiciera caso; su paciencia tenía un límite, y estaba llegado a él. La gótica como toda respuesta, rodó los ojos, se recostó en el respaldar del asiento y se cruzó de brazos.
—No hay nada que explicar —declaró con soberbia— Ni estando en mí cuerpo o que te explicara, entenderías mi vida.
Courtney se quedó de piedra. No por el hecho de la altanería de Gwen, no eso ya era habitual, mas aun viéndose desde su propio cuerpo. Mas bien, estaba sorprendida que Gwen tuviera el descaro de decirle que no podría comprender la vida de ella, ¿Cómo se atrevía…?
—¿Qué tan difícil puede ser entender la vida de una mugre gótica? —preguntó Courtney con las manos en las caderas— ¡La que no podría entender mi vida es alguien como tu! ¿Tienes idea de cuanta presión social tengo? ¡Por supuesto que no!
—¿Presión social? ¡Ja, por favor! —Gwen se rió sarcásticamente— ¿Qué tan difícil puede ser vivir la vida de una chica que ni trabaja porque le dan todo lo que quiere? ¡tienes todo en bandeja de plata!
—¿¡Bandeja de plata!? —preguntó Courtney, histérica— ¿Tienes idea de lo que es mi vida? ¿Tener padres que nunca en su vida se han interesado por ti? ¿Tratar de vivir con un estúpido ex novio acosador que no para de seguirte? ¿O tener un dizque novio para que el pervertido no te fastidie? ¿Tener que llegar tarde a casa siempre, porque tu madre no quiere que vivas ahí? ¿Qué esté esperando que cumpla los dieciocho para echarte de la casa? ¿Te ha pasado? ¡Te aseguro que no! ¡Más fácil es vivir tu vida que solo te preocupas por cuantas veces te coges con el criminal que tiene de novio!
Tan enfrascada estaba Courtney gritándole a Gwen que no se había preocupado por haberle revelado su vida privada, mucho menos de haber dicho la palabra "coger" en una oración. Y, Tal vez si Gwen no hubiera estado tan enfadada, se hubiera dado cuenta de que la vida de Courtney tampoco era muy fácil, pero en su estado ya no importaba que le dijera. La verdad costaba para que la enojaran de verdad, pero cuando lo hacían, nadie la podía detener.
—¡Pues fíjate que no! ¡A diferencia de otras yo si tengo obligaciones en mi hogar! —gritaba Gwen con los puños cerrados, como si en cualquier momento se abalanzara a golpear a Courtney— ¡Tengo que mantener un hogar por mi misma! ¡Cuidar a mi hermano que aun es menor de edad! ¡Me he tenido que aprender a valer por mi misma! ¡Tengo dos trabajos que con suerte me dejan respirar! Y Voy una maldita preparatoria donde te mandan malditos trabajos TODOS LOS DÍAS y debo de encontrar tiempo en mi agenda para hacerlos, ¡Por que si no me corren y vería truncado mi futuro como artista! ¿Sabes lo que es vivir con esa presión?
—¡Mi vida es mucho mas difícil! —gritó Courtney colérica.
—¡No mas que la mía! —debatía Gwen.
—¡Estupida gótica! —
—¡¿Qué no sabes decir nada mas, mandona de…?! —
Al final la "autobiografía" de cada una, se había convertido en un griterío e intercambio de insultos, que si Gwen esto, que si Courtney lo otro. Hasta que finalmente, ambas ya llegando a su límite, gritaron de tal manera y a tal nivel que hasta las personas de los pisos cercanos escucharon los gritos.
—¿Qué parte de que quiero escucharan mi pornografía no han entendido? —gritó el anciano, rabo verde, o el loco que estaba pasando por la crisis de los cuarenta, a Courtney ya le daba igual.
—¡Cómprense unos malditos audiófonos, viejo senil! —gritaron; por que si, mágicamente las fuerzas habían conspirado para que Courtney y Gwen pensaran en lo mismo y mandaran a callar al inquilino del piso de abajo.
Cuando el aire se fue de sus pulmones solo le quedó la suficiente energía para dirigirse una de esas miradas de odio. Pero después de unos segundos rompieron el contacto, Courtney siguió caminando por la sala y Gwen se sentó nuevamente. Ambas suspiraron, y permanecieron en silencio unos cuantos minutos.
Gwen miró de reojo a Courtney, que en esos momentos se mordía el labio inferior y comenzaba repiquetear otra vez el suelo. Bueno, vale, quizás había exagerado un poco la situación, Courtney quería salir de ese embrollo tanto como ella, así que si preguntaba por lo de la vida, era porque de verdad consideraba que pudiera ser una solución. Y en caso de que Courtney usara su pasada en contra ella, bueno, la castaña también le diría su vida, ¿Verdad? Ambas estaban atadas de pies y brazos, el hacerle la vida cuadritos a la otra, podría ser muy repercusivo para ellas misma también.
—…Mi nombre completo es Gwendoly Delani, nací el veintisiete de febrero… —comenzó Gwen, sacando de su pensamientos a Courtney, que, sorprendida no esperaba de verdad que la gótica aceptara su plan de intercambiar vidas— Mis padres se llamaban Margareth y Bernardo Delani; mi hermano menor se llama Dylan.
Courtney asintió, levantando la mano para que Gwen se detuviera un rato, comenzó a hurgar entre los cajones del pequeño escritorio para encontrar un pluma y pequeña libreta, Gwen se le quedó mirando, arqueando una ceja.
—Se me puede olvidar —respondió con sencillez. Courtney caminó hasta el sofá donde se hallaba Gwen, y montando las piernas en el mismo, las cruzó, apoyando la pequeña libreta en su rodilla derecha— Ahora, dime aspectos importantes de tu vida, lo que haces habitualmente.
A Gwen no le gustó ese tonito mandón de Courtney, que aun con una voz diferente, sonaba casi igual de irritante. Sin embargo, obedeció, y pensó en lo que le podía contar a la morena, decidió iniciar por lo que todo el mundo sabía:
—Como ya sabes estoy saliendo con Duncan Parker —Courtney contuvo un escalofrío…— Hacemos casi todo juntos, vemos películas de terror, vamos a conciertos de rock, a veces lo acompaño a hacer graffiti…
—Parejas de delincuentes, entretenido —dijo Courtney anotando, no todo lo que había dicho Gwen, si no su propias conclusiones, donde además de decir en mayúsculas y subrayado "Parejas de delincuentes" tenía puesta una acotación sobre tener que comprar un desodorante ambiental cada vez que Duncan tocara algo suyo, o aun peor, a ella misma.
—No somos una pareja de delincuentes, ni siquiera robo —aclaró Gwen, pero Courtney no quedó conforme, Gwen suspiró— Solo salimos a divertirnos, estar fuera de lo normal, pasar el rato, romper las reglas para salir del sistema de vez en cuando… Tú debes de entender.
Courtney solo asintió con una sonrisa incomoda. La verdad era que, no entendía tres cuernos de lo que Gwen decía. Después de todo, para ella los momentos de ocio eran completamente innecesarios.
—Normalmente se queda en mi cada a dormir para… —
—¡No lo digas! —advirtió Courtney negando con la cabeza, tratando de que la imagen visual de ella con Duncan se fuera de su mente. Miró duramente a Gwen y se cruzó de brazos— Se que son novios, y por lo tanto, deben de besarse, decirse bobas cursilerías, salir cogidos de la mano y cosas así… Pero, por nada del mundo, pienso tener sexo con Parker.
Gwen parpadeó un par de veces, después negó con la cabeza.
—Bueno, no sé como le harás por como es el, pero… allá tu —fue lo único que dijo. La verdad era que le incomodaba la idea de que Courtney se acostara con Duncan, obviamente. Pero, como… ¿Cómo evitar aquello? Duncan era lo que consideraban un activo, o como decía Reaper, un promiscuo con tendencias fetichistas, además llevaban desde los quince años saliendo, que de repente ella llegara y lo tratara con sencillos besos en las mejillas, no jugaba.
—Ya veré que hago, no te preocupes —pensando en amenazar a Duncan que si el la llegaba a tocar ella agarraría una navaja y la podría en su… Sacudió la cabeza— A ver ¿que mas?
Gwen pensó, obviamente tenía muchas cosas que contarle a Courtney. Se miró a sí misma, lo que se había puesto.
—Como ya sabes, soy gótica —aclaró Gwen, Courtney puso una cara de "¿En serio? Si no me lo dices, no me doy cuenta"— siempre visto con colores como el negro, azul oscuro, verde oscuro y a veces morado o rojo… Pero casi nunca el rojo. Siempre me pongo mis botas, pero también uso converse, zapatillas de cráneos y una que otra vez, sandalias de plataforma —decía Gwen. Ella no era vanidosa, pero temía que Courtney pudiera arruinar su imagen que había forjado por años, comenzando la castaña a vestirse a su propia manera, como había hecho hoy— Pocos accesorios que no sea mi collar de cuero, o una que otra pulsera con tachas. Mi cabello siempre me lo dejo normal pues la verdad el no colabora mucho conmigo…
Era verdad, no importaba lo que hiciera con el, siempre quedaba con las puntas hacia todas partes. Fue por eso, que a los doce años le dijo a su madre que le dejara el cabello corto, mas tarde vinieron las mechas de color azul oscuro. Claro, su madre ni siquiera había sabido de eso, cuando la miró casi le daba un infarto. Gwen sacudió su cabeza, hablar de sus padres le traía tantos recuerdos.
—De acuerdo…. —interrumpió Courtney escribiendo sin parar en la libreta— Relación con el asesino lista, modo de vestir lista…. ¿Qué mas?
—La relación con mi hermano Dylan es muy buena la verdad, siempre nos echamos broma, y aunque nos peleemos, siempre no reconciliamos el mismo día —explicó Gwen— Pero siempre ha sido flojo con eso de los estudios, así que siempre lo he tenido que obligar a hacer sus tareas y a pararse para ir al colegio. Bueno… Tu en eso debe ser una experta.
Courtney la miró duramente, pero Gwen ni se inmutó.
—Tiene clases a las nueve de la mañana, normalmente cuando yo llego de mi primer trabajo, él ya está despierto y vistiéndose. En eso me encargo de hacer el desayuno, comemos y después vamos al colegio, a veces Duncan viene a recogernos…
—Un momento… ¿Trabajo?
—Oh, si… El primero es sencillo, ¿Sabes la piscina municipal? Bien, me encargo de limpiar los baños —en eso, Gwen gozó de la cara de asco que puso Courtney. Oh, cuando viera esos inodoros— Lo bueno, es que me permiten ducharme ahí antes de ir a casa.
—¿Hablas en serio?
—Por supuesto— Gwen sonrió con malicia— Tengo que pararme a la cuatro de la mañana.
—Bue-bueno… ¿Y el otro? —preguntó Courtney, temerosa, sabiendo que Gwen había dicho algo sobre eso, que tenia dos en realidad. En el momento de los griteríos no había prestado atención porque pensaba que solo quería agregarle drama a su vida, pero al parecer era verdad.
—La hamburguesa apestosa…
—¿¡En la hamburguesa apestosa!? —no pudo evitar chillar Courtney, de solo escuchar ese nombre, le daba asco— ¡Pensé que había cerrado ese lugar por encontrar una rata muerta!
—Un perro en realidad, estaba en la cocina —explicó Gwen sin hacer caso a la cara de asco de Courtney— Le dieron solamente una advertencia al lugar…
—¿Qué acaso no te puedes conseguir algo de mas… categoría? —preguntó Courtney con delicadeza. Gwen la miró y fingió una sonrisa.
—¡Por supuesto que si! ¿Cómo no lo había pensando antes? Mañana mismo voy a buscar trabajo de ingeniera civil… Por favor, Jonson —Gwen rodó los ojos y Courtney frunció el ceño a modo de advertencia ¡Tampoco era para que le hablara de ese modo!— de todas maneras no tiene mucho que hacer en ese lugar, solo atiendo la caja registradora. Desde que salgo hasta las ocho.
—¿Tan tarde? —preguntó Courtney abriendo la boca ¿En que momento hacía sus deberes? O Peor aun ¡¿En que momento tenía vida?! Gwen la miró y sonrió con suficiencia, como si hubiera demostrado su punto.
—Así es, después de eso me toca regresar sola a casa —dijo— Duncan de vez en cuando se queda con Dylan así que no me preocupo mucho por eso, cuando llego lo ayudo con su tarea y de paso, hago la mía.
Courtney tragó duro, ya veía sus ocho horas de sueño diarias, idas a la basura. Terminó de anotar todo en la libreta verificándose que no se le hubiera escapado nada, al parecer todo estaba en orden.
—¿Algo mas? —se aseguró. Gwen negó con la cabeza, Courtney asintió frunciendo el ceño— Bien, supongo… que me toca a mí…
—…claro —Gwen suspiró, ya se imaginaba teniendo una PDA a cualquier lugar que fuera, hablando sobre cumplir las normas y pasar el tiempo con la cabeza metida en un libro. Tomó el lápiz y papel que Courtney le entregó y esperó a que ella comenzara a hablar.
—Mi nombre completo es Courtney Jonson, mis padres son Emma y James Jonson. Mi madre es diseñadora de moda, y mi padre es farmacéutico —comenzó a narrar la chica— En estos momento mi padre está en un viaje de negocios, según él.
—…¿Según él? —preguntó Gwen con curiosidad.
—Sí. Mi madre trabaja de siete de las mañana a seis de la tarde, en ocasiones bien del trabajo con unos compañeros suyos, no los conozco porque siempre me la paso en mi habitación, o llego tarde a casa —dijo Courtney rápidamente, nerviosa. No pensaba darle más detalles a Gwen, solo con la información básica bastaba, si llegaba a descubrir más cosas en el camino, pues se quedaría con la curiosidad, ella no pensaba dejar que su fachada de familia perfecta se derrumbara.
—¿Pero a que…?
—¿Yo que voy a saber? —explotó Courtney, luego intentó serenarse— Mira, simplemente no interactúes mucho con mis padres y te irá bien. Ellos no notaran la diferencia, ahora los que sí pueden ser Trent y Noah. Sé que a Trent lo tratas más o menos…
—Somos amigos desde hace un par de años —comentó Gwen, asintiendo.
—Bien, ya sabes cómo es: malamañoso con eso de sus supersticiones, obsesionado con su música y su banda…
—¿Cómo se llama la banda? —preguntó Gwen, sin poder contenerse.
—"Von nine art" Yo me encargo de ellos, en los que es la crítica, manejo del sonido, y bueno… intento buscarle donde tocar, aunque es difícil. Se reúnen aquí a practicar los lunes y miércoles. Así que mañana prepárate —dijo Courtney— Por cierto, tienen una tocada dentro de unas semanas, tienes que ajustar algunos detalles.
—Detalles… ¿De qué?
—Técnicamente soy su manager, infórmate —rodó los ojos Courtney— Bien, mientras seas un poco cortante con Trent, él no se dará cuenta del cambio. Ahora, Noah…
—Es muy perceptivo…
—Sí, ese enano lo es —bufó Courtney, aun enojada porque la hubiera superado en la última prueba— Pero igual no se mete en los asuntos de los demás, simplemente se desafiante con él y los estudios y listo.
—De acuerdo… ¿algo más?
—Juego en el equipo de voleibol, martes y jueves son las prácticas, tres horas al día —dijo Courtney, poniendo a pensar sobre eso…— El torneo será pronto, no puedes retirarte ahora.
Gwen pestañeó un par de veces. Courtney estaba loca si pensaba que ella iba a poder jugar. Vamos, en lo único que era buena era en los quemados.
—Tengo que mantener mis notas perfectas, pues es importante para una beca que quiero conseguir —dijo Courtney, afilando la mirada— beca que tú también quieres, ¿verdad?
—Yo la pedí primero —gruñó Gwen, mirándose así misma con desafío.
—Igualmente, Delani… ten en cuenta que si mis notas bajan, las tuyas irán en picada, así que es mejor en forzarnos como lo hemos estado haciendo hasta ahora, aunque bueno, quizás tú debas hacerlo un poco más. —Gwen tuvo que resistirse para no pegarle. Apenas tenía tiempo para dormir, con dos trabajos, tenía suerte de hacer las tareas y estudiar para los exámenes, si no, seguramente fuera ella la que estuviera en la cima de los diez mejores alumnos.
—…¿Otra cosa? —preguntó Gwen, entre dientes.
—Sí, tan poco quiero que perjudiques mi imagen, vistiéndote como un zamuro —okey, Courtney se lo estaba buscando— Quiero mantener mi perfil, con mis jeans, sweater y camisas serias. Para ser exitosa hay que vestirse igual, recuérdalo, Delani.
—Por supuesto, Jonson —se iba a rapar la cabeza apenas saliera de ese lugar. Oh, claro que lo haría.
—Nada de ropas extrañas, arreglos sin mi consentimiento, transformaciones, y muchos menos tatuajes y piercing.
—Tranquila —Sonrió forzadamente, pensando que le iba a hacer la competencia a la mujer vampiro— ¿Algo más?
—Si, en lo posible intenta llegar después de las nueve pero no antes de las once, a veces las calles son peligrosas allá —cambio bruscamente de tema Courtney, retomando su tono nervioso, y recordando a Reinaldo, ¿Debía decirle eso a Gwen? Bah, la chica era lista, no se iba a meter en ese tipo de problemas.— Bien, creo que eso sería todo.
Se levantó con dignidad, tomó la libreta de las manos de Gwen y escribió algo, antes de devolvérsela.
—Hay está mi correo, creo que para ayudarnos mutuamente será conveniente tener video conferencias, ya que si nos ven juntas, los demás comenzarán a hablar —dijo Courtney.
—Llamaré a Duncan y le diré que no vaya a casa esta noche, así por lo menos tendrás una noche tranquila —Otro escalofrió recorrió la espalda de Courtney, que, sin poderle evitar, le vio el doble significado a la frase.
—Va-vale… —comenzaron a caminar juntas hacia la salida, en un silencio incómodo. Después de todo, ¿Qué podían decirse? Tal vez un "suerte", porque los que le vendría, según ella, no sería nada fácil.
Capitulo de relleno, lo admito Bueno, ni tan de relleno, digamos mas bien, que fue una continuación del anterior; en realidad así era, pero iba a quedar muy largo si lo publicaba todo de una vez
Bueno, ya vimos como se organizaron las chicas, medio a golpes, pero... bueno, intentando sobrevivir a los que le viene ahorita xD y créanme, que será grande :D
Debo de informar que en esta ocasión no responderé rewiew, sinceramente no tengo muchos animos pero si muchas gracias sunshine che runner, Polloha, FanTD97, y PrincesaSteroLove, quienes me han seguido a lo largo de la historia (Seh, cualquiera diría que llevo demasiado .-.) Tambien agradezco a los que leen y no comentan, pero... ¡Vamos! no sean cobardes, salgan de debajo de las piedras y anímense a comentar, eso me da muchos animo, aunque no lo crean xD
Sin mas que decir, me despido n.n
