¡ Hola gente! Quiero agradecer a todas las personas que me han apoyado y le gusta la historia… también se que merezco lo peor por la historia que plagie no sabéis lo arrepentida que estoy pero me sentí tan… no sé cómo explicarlo, solo deciros que la autora de "Enamora desde pequeña de un vampiro" y yo… o sea más claro, mi Sara y yo nos hemos hecho amigas después de todo lo sucedido… ahora pasemos a las contestaciones a los reviews.
Yoya11: Me alegro de que te hayas gustado la historia…y aquí sin más tienes el siguiente capi.
Flikagsr: Si te resulta interesante no te pierdas este capi ;) xD.
Lizzy90: Me alegro muchísimo que te guste la historia… mil gracias por agregarme a favoritos… aquí sin más tienes el siguiente capi.
Destiny Lilyanne: ¡Bienvenida nueva lectora! Gracias por comentar y espero que nos sigamos viendo…bueno leyendo…aquí tienes otro capi mil besos.
Hikari Strife10: Tranquila no fuiste borde se que merezco eso y mucho mas pero la verdad me pasaron cosas muy desagradables y sé que vosotras no tenéis la culpa de nada no sabes lo mal que me siento por ello…te pido mil disculpas…las faltas de ortografía se que están fatal en el segundo capi pero lo corregiré cuando tenga más tiempo. Espero que me sigas leyendo y muchos besos.
Ahora sin más os dejo que disfrutéis del siguiente capítulo.
Capitulo 4: Castigada y frustrada.
Recordatorio del capítulo anterior.
Después se que paso todo muy deprisa y apenas lo recuerdo muy bien como ocurrió…solo recuerdo como Jake estaba entre mis piernas y lamiéndome mi coño y yo gemía y jadeaba.
Pero lo que jamás se me olvidara era ver como el dueño de un flamante volvo plateado se bajaba del coche y venia hacia donde yo estaba con Jake con cara de muy pocos amigos y blanco como el papel…
Empuje a Jake con todas mis fuerzas y él me miro frustrado.
-Pero que cojones haces Bella-suspiro y me miro entrecerrando los ojos y saliendo de entre mis piernas.
-¡Mi padre viene hacia aquí!-grite y me puse las bragas y los pantalones lo más rápido posible, note como Jacob se ponía tenso y empalidecía a pesar de su morena piel.-Jacob ¡espabila, tenemos que encontrar una excusa ya!-.
-¿¡Y qué excusa hay para esto Bella!-miro hacia la ventana y salió del coche muy nervioso, entonces yo mire a la ventana y vi a mi padre mirándome seriamente haciéndome temblar ligeramente.
-Sal del coche ahora mismo Isabella-dijo con una calma pero sin embargo con una seriedad que haría temblar al mismísimo diablo.
Con pánico salí del coche por la puerta donde salió Jacob intentando en este instante estar lo más alejada posible de mi padre.
-Señor Cullen yo quisiera pedir una disculpa-dijo Jacob mirando hacia el suelo como si ahora ese sitio fuera la cosa más interesante que haya visto jamás.
-Ahora mismo no tengo nada que hablar contigo-dijo con frialdad y mirándole con desprecio, Jacob lo miro fijamente entrecerrando los ojos y tal como lo conocía sabía que iba a decir algo así que le di un codazo discreto en las costillas, se mordió el labio y solo asintió con la cabeza tragándose sus palabras que quería decir a mi padre y que sin duda traería más problemas.
-Papá no es lo que piensas-dije y en ese instante me sentí estúpida yo y mi cabeza no se en lo que estaría pensando, mi padre me miro mas furioso aun y me sentí realmente pequeña.
Después de cinco minutos de un incomodo silencio vino Alice corriendo hacia mi sin darse cuenta de que mi padre estaba delante de nosotros.
-¡Bella tu padre viene hacia aquí!-me miro sorprendida por estar fuera del coche y vestida y luego vio hacia el frente y vio a mi padre así que trago saliva y se sonrojo, era la primera vez que ella hacia algo así.-Señor Cullen-susurro Alice y sonriendo levemente.
-Hola Alice-saludo mi padre y le dio una sonrisa demasiado tensa para ser suya, no era la que a mí me gustaba, la torcida que solo me dedicaba a mí, cuando dejo de mirar a Alice me volvió a mirar a mí y su sonrisa desapareció, su mandíbula se tenso y estaba segura de que estaba apretando los dientes todo lo que podía.-Luego te recogeré solo venia a darte más dinero para el almuerzo por que se que tu madre apenas te dio pero ya no lo necesitas-ni siquiera me miro cuando lo dijo se dio la vuelta y fue hacia su increíble volvo plateado arrancándolo hasta hacerlo gruñir.
-Vamos Bella-dijo Alice poniendo su mano en mi hombro y empujándome suavemente para que andaramos, vi como Jacob susurraba un "lo siento" muy bajito pero que yo entendí, solo pude asentir con la cabeza e irme con Alice cabizbaja.
-¿Estaba muy decepcionado Alice?-pregunte aunque la pregunta me hacía sentir más estúpida que nunca por supuesto que lo estaría, no solo por el hecho de saber lo que estaba haciendo si no porque me estaba saltando las ultimas clases de mi primer día.
-Bells es duro para los padres ver hacer eso a sus hijos-sonrió levemente para darme ánimos.-Pero tranquila se le pasara-asentí y seguí mirando al suelo dejando que mi mejor amiga me guiara.
Nos dirigimos a clase de gimnasia y para mi sorpresa el entrenador que nos tocaba este año era Emmett el mejor amigo de mi padre.
Emmett era alto tanto como mi padre, su cabello era de color negro y corto pero aun así se le hacían rizos pequeños, era muy musculoso tanto que parecía un luchador o algo así, a nadie le gustaría enfrentarse con él nunca, solo por el hecho de que verlo daba un pelín de miedo, pero cuando lo conoces como yo se podía decir que era un osito de peluche.
Cuando me vio sonrió desde lejos y se acerco a mí lentamente.
-Hola enana-rio y me despeino el cabello.
-Hola-me limite a responder y él se me quedo viendo raro él sabía que mi comportamiento no era normal pero lo dejo correr.-Emmett ¿te importa si la primera clase no hago nada? la verdad no me encuentro bien-era una verdad a medias pero al fin y al cabo una verdad. Se limito a asentir y empezó a dar su clase.
La ultima hora se me paso terriblemente rápido ¿o quizá era por el hecho de que no quería ver a mi padre?¿tanto miedo sentía de que me castigara?... no sin duda no era eso lo que me pasaba… y eso era la decepción que pude causarle.
-Anímate Bella veras como no es para tanto-dijo Ángela dándome un tierno abrazo de amiga, Alice se nos unió al abrazo y yo me mordí el labio de los nervios que contenía mi cuerpo.
Nos dirigimos a la salida y vi el volvo plateado en primera plana y solo pude tensarme más.
-Nos vemos mañana-dijimos las tres a la vez y sonreímos como tontas. Después de darnos el ultimo abrazo me dirigí al coche de mi padre.
-Entra-dijo con voz seca y fría, temblé ligeramente e hice lo que me dijo.- ¿Cómo te ha ido tu primer día de clase?-sonrió con sorna lo que hizo que mi pecho doliera.
No respondí solo me limite a encogerme en mi asiento ¿Por qué era tan valiente para unas cosas y tan cobarde para otras?
-Ahora no hablas-bufo Edward.-No hablas pero bien que gemías- tembló y su rostro pareció estar tallado en mármol.
-No tengo nada de lo que hablar-susurre y mire para la carretera.
-Tu madre no sabe nada y no se lo pienso decir-dijo al cabo de cinco minutos de silencio.
-No me importa si se lo dices o no-puse mis manos en puños y apreté todo lo que pude.
-Deberías hablarme mejor Isabella tu comportamiento está haciendo que solo empeore mi estado de humor-gruño.
-Como si me importara tu humor-dije furiosa.
-Isabella…-murmuro
-¡No! Estoy harta de que me trates como una niña pequeña-explote.-Me importa una mierda si se lo dices o no puedes hacer lo que quieras ¡me da igual esa puta y tu lo que hagáis!-grite exasperada.
Freno el coche de forma brusca haciendo que mi cinturón de seguridad se pegara a mi pecho para protegerme, pero lo que no me espere fue lo siguiente.
Se giro hacia mí y me pego en la cara, una cachetada sonora y dolorosa.
-Bajate del coche y vete andando, estaras castigada de por vida y preparate para lo peor estos días-gruño aun mas, ni siquiera me miro.
Cogi la cartera y salí del coche dolorida, él lo arranco y me dejo a veinte minutos andando de casa.
Mi cuerpo entero estaba tamblando no solo de dolor si no de rabia, rabia de saber que estaba castigada, rabia por no saber defenderme; no era una niña pequeña, rabia y dolor por la cachetada, y rabia por sentir estos absurdos sentimientos que tenia por el y no me dejaban vivir.
Me sente a los cinco minutos de andar en un parque desierto, a esa hora no había nadie y mejor para mi podría desahogarme.
Grite de dolor y empece a llorar, los sollozos eran desgarradores, tanto que hacia que el pecho me doliera, puse mis rodillas en mi pecho encogiéndome y enterre mi cara sollozado sonoramente asi en esa posición me meti en recuerdos felices.
Flasback.
Tenía unos siete años estaba feliz por que iria con mi padre a la feria, solo con el y eso me llenaba de dicha.
-Pequeña es hora de irnos-dijo Edward sonriente y yo sonreí de oreja a oreja.
-¡Si papi genial!-salte a sus brazos y y le di un sonoro beso en la mejilla haciéndole a el soltar una sonora carcajada.
-Mmm si me recompensas así te llevare a esos sitios más seguido-me devolvió el beso en la mejilla y sonreí contenta.
-Gracias papi eres el mejor del mundo mundial-reí por la tontería de frase que solté y el rio conmigo
Fin del flashback.
Aun recuerdo ese día con risas y sin ningún llanto por el medio, uno de tantos días que disfrute y lo más importante lo tuve solo para mí sin la bruja.
Después de un rato llorando y temblando decidí volver a casa, no sin antes asegurarme de que no se notara que había llorado.
Cuando llegue a casa el ambiente era que se podía cortar con un cuchillo, mis "padres" estaban cogidos de la mano y sentaditos muy juntos en el sofá haciendo que se me revolviera el estomago.
-Siéntate Bella-dijo la asquerosa con un suspiro.
Me senté enfrente de Edward pero el rehusaba mirarme simplemente miraba con devoción a la bruja o sin más miraba el suelo pero nunca a mí.
-¿Te das cuenta de lo que has hecho?-dijo la pu….dijo mi madre.
-Si me doy cuenta-dije en un suspiro
-No es por el simplemente de que tu padre te pillara haciendo….haciendo eso-Edward gruño y ella le apretó la mano.-Bella no puedes saltarte clases así que por eso y esto estas castigada un mes-me miro seriamente yo abrí la boca para replicar pero la mirada de mi padre me decía que no se admitía nada.
-¿Cuál será mi castigo?-suspire.
-Solo iras al instituto nada de salir con tus amigas, colaboraras en casa y no veras la televisión, no utilizaras el móvil y mucho menos el ordenador-dijo esta vez Edward.-Me has decepcionado, nosotros no te hemos educado así-se levanto del sofá y me miro fríamente.-Lo siento por lo de antes… pero no me dejaste otra opción…ahora vete a tu habitación-.
Me levante y me dirigí hacia las escaleras.
-Cuando este la cena te llamare cariño-susurro Tania.
-No tengo hambre-le dije y la mire solo por educación intentando que no se me notara todo el asco que le tenía.
-Déjala por un día que no cene no se morirá mi amor-dijo él abrazándola por la cintura y llevándola a la cocina.
Subí las escaleras cogí mi pijama y mi neceser para ducharme, sentía como el agua caliente me relajaba todos los músculos tensos de mi cuerpo, quería llorar pero era lo bastante fuerte como para llorar en casa.
Me puse mi pijama, una camiseta de tirantes con agujeros y unos pantalones de chándal cómodos grises, deje que mi pelo húmedo se secara solo y me tumbe en la cama.
No sé cuánto tiempo paso, pudieron ser segundos, minutos u horas, lo único que se fue que escuche gemidos que venían de su habitación
"Edward más, más" escuchaba una y otra vez.
Me tense y volví a sentir las estúpidas lagrimas recorrer mi rostro.
¿Hasta cuándo sufriría?... ¿el amor por él nunca lo olvidaría?
Llore y llore hasta que caí en la inconsciencia del cansancio por el dolor.
…..
Espero que os haya gustado el capítulo estoy dramática lo sé…soy mala puede xD.
Solo dejarme reviews que me hacen muchísima ilusión.
Os quiero
Besitos y hasta pronto
Ate/Isabella-de-Cullen.
