Aclaración: Los personajes no son míos, no, son de una dama cuyo apellido es Rowling. ¡Larga vida a la autora! :DD
Summary: El Torneo de los Tres Magos está en la puerta y todo marcha según lo planeado, pero cuando el día comienza es otro Harry Potter el que se levanta. Uno decidido a hacer su propio camino, y sobre todo darle al director una dulce cucharada de su propia medicina. Esta vez no será él quien se preguntará, ¿qué está sucediendo?
What is happening?
IV
Respuestas a la orden
"Hay muchos tipos de respuestas.
Yo odio especialmente la que me dice todo sin decirme nada en realidad"
Era temprano a la mañana y aún no había nadie despierto en su dormitorio. Sus compañeras dormían profundamente a juzgar por sus ronquidos y eso era perfecto. Entre sus manos sostenía con fuerza el papel que había recibido de uno de sus amigos el día de ayer.
Encontrémonos mañana a las cinco am en la sala común.
Amor,
Harry
Pdta: No le digas nada a Ron, por favor.
Suspiró, acurrucándose entre sus sábanas. No había dormido mucho ayer con todo lo sucedido porque, bueno, había visto a su mejor amigo lanzando a un profesor en el Gran Comedor. Y no había sido la única que había descubierto lo poderoso que era Harry.
Había notado las miradas de las chicas en su dirección, a él lo habían observado como si estuviesen evaluándolo como nueva carne en el mercado y a ella como si estuviesen midiéndose. La mayoría había mostrado satisfacción. Eso la había molestado de verdad.
O mejor dicho, la había herido.
Hermione siempre había sabido que no era del tipo hermoso. Con sus enormes dientes y su cabello enmarañado eran pocos los que le habían dado una segunda mirada alguna vez. Al principio había dolido, pero su gran inteligencia le había mostrado que al final eso no era importante y como nunca le había gustado realmente un chico la importancia de su aspecto había decaído hasta que se había terminado acostumbrado a los apodos.
No era que no dolían. No. Pero al menos sabía que tenía algo a su favor por lo que había aprovechado eso como muro ante los demás. No, no era bonita, ¿y qué? Tenía la suficiente inteligencia como para cursar las materias que deseaba y triunfar en lo que se proponía.
Eso había sido suficiente hasta llegar a Hogwarts, donde ilusamente había creído que encontraría a personas como ella. Al principio pensó que lo mejor hubiese sido estar en Ravenclaw, la casa del conocimiento ya que en Gryffindor no era realmente querida. Hasta que un incidente le había enseñado la amistad, y pronto ya no estuvo sola.
Sin embargo, al pasar el tiempo y mientras las cosas se ponían más difíciles no podía evitar sentir que algo comenzaba a cambiar en relación con cierto amigo suyo. No quería aceptar sus verdaderos sentimientos ya que sabía que no creía ser correspondida.
Después de todo, él tenía muchas "fans" que eran mucho más agradables a la vista que ella y aunque sabía que Harry no era la clase de chico que se fijaba en las apariencias seguía siendo al final un muchacho, tal como lo había demostrado los días antes de ayer, observando a cierta muchacha vestida de azul.
No iba a culparlo. Cho Chang era realmente muy bonita, con su lacio cabello negro y facciones delicadas.
Ella no iba a comprometer la felicidad de su mejor amigo, aun si chica elegida no era una de sus preferidas. Él tenía una oportunidad, Hermione había visto como la Ravenclaw observaba con atención al muchacho ante la escena de ayer, obviamente sus pensamientos habían cambiado.
No iba quejarse, ella al menos contaba con su amistad. Y siendo Harry, eso era algo que todo el mundo querría tener, no por su fama (eso le daba igual) sino por la clase de persona que era. Nunca podría del gran corazón que tenía.
Pero no podía dejar de pensar en que ayer no era sólo su poder lo que había cambiado sino también su actitud. Había prácticamente ignorado a su mejor amigo mientras que había sentido su mirada puesta sobre ella durante todo el día, causando que en varias oportunidades se sonrojase.
Esto no había sido pasado por cierta muchacha pelirroja y cuando Hermione pasó por su lado ella le había mandado miradas de muerte antes de desaparecer rumbo a su dormitorio. Bueno, sabía que Ginny estaba enamorada del Niño-que-Vivió (era francamente espeluznante la forma en que contemplaba al chico cuando casi nadie se daba cuenta) pero a veces resultaba demasiado. Recordaba bien la vez que se había encontrado con ella mientras escribía "Ginevra Molly Potter" en papiros, como si estuviese ensayando.
Esperaba que las otras chicas no estuviesen en ese punto sino Harry no tendría que temer solamente a Voldemort y sus Mortífagos.
Desterrando esos pensamientos, observó el gato anaranjado que dormía tranquilamente a su lado. Acariciándolo distraídamente susurró un "tempus" mientras sostenía la varita en su otra mano. Ya era la hora de obtener respuestas.
Silenciosamente corrió las cortinas y se deslizó por entre las camas, saliendo del dormitorio con el menor ruido posible. Abajo se encontró su mejor amigo, ya esperándola sentado cómodamente en uno de los sillones cercanos a la chimenea. Parecía estar en una reflexión profunda mientras jugaba con la varita entre sus dedos.
Acercándose, Hermione saludó— Buenos días, Harry, ¿cómo te encuentras?
Él salió de sus pensamientos y la miró con una gran sonrisa mientras palmeaba el asiento a su lado— Buenos días, Herms, estoy bien. ¿Y tú? No pareces haber descansado bien—comentó preocupado mientras ella se acomodaba.
— Estoy bien, Harry—y antes de que pudiese insistir, cambió de tema— yo no fui la que mandó a volar a un profesor ayer—su mirada le exigía respuestas.
—Sé que quieres saber lo que pasó—levantando la varita pronunció un par de conjuros en voz casi inaudible— listo. Que sepas que esto no puedes decírselo a nadie, ni siquiera a Ron—captando su ceño fruncido, suspiró mientras se pasaba la mano por su cabello— Escucha, tú eres la única persona en la que realmente confío. Hay veces en las que me despierto y veo a Ron inspeccionándome… no sé si él se da cuenta pero la forma en la que sus ojos me ven es como si estuviese calculando que ganaría estando conmigo e incluso hay veces en las que noto sus celos quemándome la espalda mientras los demás susurran sobre el "Niño-que-Vivió".
—Ron es algo mezquino e infantil, Harry, pero es tu amigo. Sabemos que es algo celoso… pero no creo que todo solamente por esto, ¿verdad?—inquirió, yendo al grano.
El fantasma de una sonrisa apareció en los labios de él— Tienes razón, Mione—siempre la tienes— yo, el otro día estuve leyendo un libro sobre las tradiciones de las familias mágicas antiguas, ya sabes, quería saber si había algo sobre los Potter—comentó, arreglándose los anteojos— y descubrí que en mi familia había un anillo que solamente el Jefe Potter podría usar y que a diferencia de otros linajes sólo se accedía a él mediante un juramente que sólo alguien con la sangre de la familia podía decir, si se trataba de un impostor habría graves consecuencias y eso.
Desde el principio Hermione había comenzado a sospechar sobre en que terminaría lo que él estaba diciendo pero mientras no podía conectar ningún punto con lo anterior. A menos que Harry se hubiese convertido en un Jefe y temiese de los celos de su amigo. Pero esto parecía ser más serio. Decidió que lo mejor sería dejarlo terminar antes de hacer una conclusión.
—Entonces seguí investigando un poco más hasta que llegué a la parte sobre los derechos de un Jefe. Si llegas a convertirte en él eres legalmente un adulto por lo cual se te considera emancipado, y yo pensé, "¿no sería eso genial? ¡No más Dursley!"—él sonrió ampliamente ante ese pensamiento, y fue realmente la primera vez que ella notó lo verdaderamente infeliz que era allí— Pensé que tenía que esperar hasta los dieciocho para poder reclamar mi herencia y eso, pero descubrí que podía hacerlo en el momento que quisiera. Sólo debía hacer un reclamo del anillo en nombre de mi familia.
Emocionado, Harry continuó— Ayer por la mañana me encontré pensando en todo lo que eso conllevaba, pero tenía muchas dudas y no sabía a quién podía preguntar, hasta que recordé que en el libro decía que cada Señor y Jefe tenía un globin encargado de dirigir sus finanzas mientras no hubiese alguien que pudiese hacerlo. Así que envié una carta a ellos y recibí toda la información que buscaba—dejó un espacio de silencio durante unos segundos, mientras parecía poner toda la información en orden—. Según ellos, si me convertía en el Jefe Potter tendría acceso no sólo a mi emancipación sino también al título de Lord, con todas sus conexiones y derechos además de obligaciones. Creo que eso significa que incluso podría asegurar un juicio para mi Sirius—mostró claramente la felicidad que causaba ese pensamiento.
— Pero Harry, ¿estás seguro? ¿No eres demasiado joven para esto?—no pudo evitar preguntar— ¿Qué pensará Dumbledore?—añadió, pero no pareció buena idea la ver la expresión de molestia que adornó su rostro.
— Hermione, tu viste lo que sucedió ayer. Snape intentó leerme la mente y Dumbledore no hizo nada, ¿cuántas veces lo habrá hecho sin que nos diéramos cuenta? Yo ya no confío en él, ¿sabes?—ante su expresión de sorpresa, comenzó a explicar— veras, al principio no quería preguntarle sobre esto porque sabía que no querría que me convirtiese en Jefe porque él prefiere que esté con mis parientes a pesar que sabe que ellos suelen matarme de hambre, pero luego al recibir el testamento de mis padres me di cuenta de que él sabía que la rata Pettigrew era el guardián secreto y no Sirius ya que él era uno de los testigos mientras que mis padres dejaban una parte de la herencia para él por "poner su vida en riesgo para su seguridad"—los puños del muchacho se apretaron en este punto mientras terminaba— él sabía que mi padrino era inocente y aun así lo dejó pudrirse en Azkaban, también que sólo Sirius y Remus podían tener mi custodia mientras que de ninguna forma debía terminar con los Dursley. Él me mintió, Hermione, me dijo que estar con ellos era lo que mis padres querían, que allí estaría a salvo—cerró los ojos con dolor— pero sabe bien lo que tengo que pasar.
— Harry—ella susurró, nunca había visto ese lado tan vulnerable de su valiente mejor amigo. Sin saber si la aceptaría se acercó más a él y lo rodeó con sus brazos, tirando de él hasta terminar con la cabeza llena de cabello rebelde escondida en su pecho. Estuvieron así un par de minutos hasta que el chico correspondió, abrazándola por la cintura— ¿Está es la parte donde me dices que te convertiste en un Lord o la que en la que me cuentas sobre porque no quieres hablar con Ron realmente?—preguntó, en voz baja, queriendo dejar fuera el tema del director.
Aflojando ligeramente su agarre, él la observó desde abajo con una expresión de cuidada tranquilidad antes de esbozar una sonrisa— Lo primero es lo primero—murmuró de una forma algo risueña, sacando su brazo derecho para mostrarle su mano— mira, ahora soy Lord Potter—rio alegremente. Un anillo hermoso adornaba uno de sus dedos.
— ¡Felicitaciones, Harry!—Hermione le sonrió mientras observaba la figura del grifo con fascinación— ¿O debo llamarte Lord Potter ahora? —inquirió, divertida aunque secretamente nerviosa.
— Por supuesto que no, Herms, eres mucho más que mi mejor amiga como para no llamarme por mi nombre—disipó su pequeña duda pero creó otra más. La piel de su rostro cobró color ante el "mucho más", ¿qué quería decir con eso? — Nada ha cambiado, sigo siendo yo, Hermione. Un poco más fuerte y con un título, pero yo al final—continuó, suspirando ligeramente antes de alzar su mano y acariciar su mejilla tiernamente— Y tú sigues siendo mi Mione.
— ¿Tú Mione?—repitió, alzando ambas cejas— me siento como una especie de mascota, ¿sabes? ¿No podrías haber dicho que sigo siendo tu mejor amiga?
Él rio antes de negar lentamente— No. No es lo mismo—su rostro se tornó entre serio y tierno antes de confesar— yo no quiero que seas mi mejor amiga, Hermione—su corazón pareció pararse ante esto antes que el muchacho continuó— quiero que seas algo más. Que seamos algo más.
Parpadeando aturdida, balbuceó— ¿Al-algo más? ¿Cómo qué?—se sintió estúpida haciendo esa pregunta pero no quería ilusionarse en vano.
—Bueno, yo estaba pensando en pedirte que seas mi novia pero no quiero que sientas que intento abusar de que ahora soy un Lord o algo así—respondió, sonriendo vacilante.
Hermione se echó a reír— ¡Harry! Nunca sería capaz de pensar algo así de ti, eres demasiado noble para aprovecharte de alguien. Eso es algo que me encanta de ti—confesó, algo avergonzada— pero…—cayó en cuenta de algo— ¿no te gustaba Cho?—inquirió, ella realmente no quería pensar en que era solo un suplente de la chica, a pesar del sentimiento de dolor la vocecita en el fondo le recriminaba por pensar en algo así.
— ¡Por supuesto que no! Hermione, ni siquiera yo soy tan idiota como para no saber darme cuenta del tesoro que tengo frente a mí. Te quiero, Hermione Granger, por eso, ¿me harías el honor de ser mi novia?
Una expresión de alegría la iluminó pero fingió pensarlo—Mmm… ¡Claro que sí!—respondió, antes de que ambos se abrazaron felizmente.
Repentinamente, Harry recordó algo, y sacando un pequeño objeto de su bolsillo lo deslizó entre los dedos de ella. Hermione no tardó en darse cuenta, y al verlo no tardó en jadear sorprendida.
—Harry, ¿qué es esto? Es tan hermoso. Bueno, ya sé que es un anillo, pero, ¿para qué es? ¿Por qué me regalas algo así?—recién se habían convertido en novios así que no creía que se le estuviese proponiendo, digo, eran demasiado jóvenes para pensar en algo así.
Él rio ligeramente por la lluvia de preguntas antes de explicar— es un regalo para celebrar que has dicho que sí. Además, yo no sería un buen novio si dejo que mi hermosa chica ande por ahí siendo víctima de Legilimacia, ¿verdad? —él se puso serio rápidamente— no quiero que nadie te lea la mente, Herms, menos Snape y Dumbledore. Además, también tiene un escudo incorporado contra algunos hechizos—terminó.
— Pensaste en todo, ¿no?
Harry sonrió, inocente.
Suspirando, Hermione asintió antes de juguetear con la joya entre sus dedos. Era una banda de oro, con una piedra blanca en forma cuadrada, empotrada en el centro con varios pequeñas esmeraldas a su alrededor. Era una pieza hermosa y sabía que muchas matarían por tenerlo. Sintiéndose feliz pero sobrecogida, murmuró:
—Es algo realmente hermoso, Harry, pero no sé si podía aceptar algo tan costoso.
Él bufó— Tonterías, Herms, tengo un montón de ellos en mi bóveda. Pensé que este te gustaría más que los demás así que lo elegí pero no deberías preocuparte, después de todo eres mi novia y sólo mereces lo mejor, te lo aseguro—contestó, rápidamente.
Algo avergonzada, asintió antes de sonreír— Está bien, Harry. ¿Podrías ayudarme a ponérmelo?—tímidamente añadió.
—Claro que sí, mi encantadora dama—él alzó las comisuras de sus labios principescamente para hacerla reír antes de tomar el anillo y deslizarlo por su pequeño dedo— Perfecto—alagó, cogiendo su mano para besar sus nudillos.
— ¿Esto también lo has leído en un libro?—preguntó, graciosamente.
El nuevo Lord fingió una mueca ofendida antes de responder— No, por supuesto que no—luego sonrió burlonamente— lo vi en una caricatura.
Hermione negó suavemente antes de unirse a la risa con él. Fue ese momento perfecto cuando Hermione recordó una de sus preguntas pero mirando la expresión alegre de él no quiso arruinarlo, decidiendo que podría esperar un rato.
Sin embargo, Harry había notado el brillo en los ojos marrones que venía antes de una pregunta, así que acomodándose mejor contra su cintura, preguntó.
— ¿Qué es lo que quieres saber, Hermione?
Sorprendida por conocerla tan bien se ruborizó antes de contestar— Bueno, me estaba preguntando si la razón por la que no quieres contarle a Ron sobre esto es por sus celos o algo más.
Pensativo, él confesó— Ayer, cuando recibí la carta de los globin… vino con un traslador. Estuve en Gringotts anoche—ante su expresión de incredulidad, se defendió— quería saber más sobre mi herencia, Herms, y no creí que Dumbledore quisiera llevarme hasta allí. Ya ves, incluso saber que soy un Jefe y Señor ahora lo haría poner el grito en el cielo, no querría que yo supiese nada más de esto. Sabes que ama que esté en las sombras.
Resoplando ligeramente, Hermione inquirió— Es imposible aparecerse en Hogwarts, ¿cómo lo hiciste entonces?
— Fui hasta el Bosque Prohibido, allí ya no llegan las salas de anti-aparición—explicó, sencillamente— ahora, entre los papales, además del testamento de mis padres también encontré las últimas acciones. Dumbledore ha estado moviendo miles de galeones de mi bóveda mensualmente hacia dos cuentas, la suya y la Weasley. Mayormente, él se queda con todo pero un par de cien van hacia la familia de Ronal desde hace cuatros años.
— ¿Dices que ha estado pagando a la familia Weasley desde que ingresante a la escuela?—no esperó respuesta mientras conectaba los puntos.
Encogiéndose de hombros, musitó— Me parece extraño que la señora Weasley se haya olvidado el número del andén si esa es la única plataforma del Reino Unido donde puedes tomar el tren para venir a Hogwarts, después de todo ella ya ha enviado la mayoría de sus hijos, sin señalar que va ahí varias veces por año, por vacaciones y eso.
— Eso es… eso es…—su boca se abrió y se cerró antes que una expresión enfurecida hizo su aparición— Era sólo un plan para que te encuentres con ellos primero, ¿verdad? Después de todo, ellos son una de las familias principalmente amigas de Dumbledore. Oh, Harry—sus ojos se tornaron tristes— ahora entiendo porque no quiere hablar con Ronald.
—Con ninguno de ellos—corrigió, suavemente. Dio gracias a la inteligencia de su novia en su interior— No quiero ser un peón, Hermione, estoy cansado de que todos me tomen por un niño mientras manejan mi vida como un títere. He peleado con un loco psicópata tres veces y aún sigo vivo, sin mencionar a los profesores asesinos, un basilisco de miles de años, dementores y mucho más, todo bajo la nariz del viejo que asegura que todo lo que hace es para mantenerme seguro. Por eso hice el juramente, ¿sabes? Aunque no tengo la edad correcta el anillo me reconoce por las "pruebas de valor" que he superado. Ahora puedo dirigir mi propia vida—sonrió ampliamente.
— Yo te apoyaré y lo sabes—apretó su abrazo— quizás deberías hablar con Sirius sobre su juicio, ¿no te parece? Ahora que eres un Lord el Ministerio no podrá negar la revisión de su juicio—murmuró, y ante su mirada sorprendida, se justificó— ¿Qué? No eres el único que ha leído un libro de tradiciones o sobre los sangre-pura, ¿sabes? Detestó toda su charlatanería sobre el estatus de sangre porque me parece medieval pero no significa que no sepa nada.
— Lo sé, lo sé, Herms, sólo me sorprendiste—se apresuró a explicar— realmente no hay nada que no sepas, ¿verdad?—añadió, haciéndola ruborizar.
Antes de que ella pudiese decir algo más, un muchacho bajó por las escaleras hacia ellos con una verdadera expresión de sorpresa en su rostro.
— Harry, Hermione, ¿qué están haciendo?—preguntó, confundido y celoso al verlos en esa posición. Mientras Hermione estaba sentada de forma derecha estaba abrazando a su amigo de cabello negro quien mantenía la cabeza sobre sus piernas, a la altura de la cintura femenina a la que rodeaba con sus brazos.
— Estábamos hablando, Ron—se las ingenió para hacer un comentario bastante amable.
— ¿Tan juntos?—inquirió, ácidamente. No le gustó la respuesta, era como si le tomaran por tonto.
— Estamos juntos—contestó, con simpleza Harry notando como él reaccionaba como un pez fuera del agua.
— ¿Qu-qué?—balbuceó sorprendido. Fue divertido ver como su cara cambiaba de un tono pálido a un tono rojizo y finalmente a uno normal. Un par de segundos después, él "comprendió", y luego con un ceño fruncido dio su versión de los hechos— Harry, no sé si es muy buena idea. Digo, si te gusta Cho Chang no creo que darle celos con Hermione servirá, digo, ya me entiendes—terminó, notando la expresión de ambos cambiar rápidamente.
— No, no entiendo, Ronal. Hermione es mi novia por que la quiero, es una chica hermosa, inteligente y maravillosa. ¿Por qué querría a Cho Chang si la tengo a ella?
Un bufido de incredulidad salió de los labios del chico pecoso— ¿Estás bromeando, Harry? ¡Cualquier idiota sabría la respuesta a esa pregunta! Cho es realmente hermosa mientras que Hermione, bueno, ella es inteligente y eso pero no le llega ni a los talones, digo…
Antes de que pudiese seguir cavando su tumba, Harry lo interrumpió— Estás pisando hielo muy fino, Weasley—escupió, mirándole de forma realmente intimidante. Cualquiera hubiera jurado que la temperatura de la sala bajó un par de centésimas mientras Harry sacaba su varita y comenzaba a jugar con ella— Si eres capaz de decir algo así sobre alguien que es tu amiga doy por sentado que no eres realmente alguien que vale la pena tener cerca. Ahora bien, no puedo dejar que salgas tranquilamente después de tus palabras así que haremos un trato, tú te disculpas y puedes irte sino…—sonrió de forma tétrica.
Su pequeña novia suspiró— Harry, no hace falta que hagas esto—murmuró, suavemente. Luego observo al chico pelirrojo— Eres un inmaduro, Ronald y aunque me gustaría pensar que te arrepientes no voy a aceptar una disculpa obligada. Sólo vete, ¿sí? Antes que empeores las cosas—nuevamente, era la voz racional.
— ¿Quiénes se creen que son? ¡No tengo porque disculparme solo por decir la verdad! —se defendió, airadamente— Pueden hacerse los enamorados pero eso no es más que un montón de mierda, si piensan que van a seguir con la suya sin que nadie se dé cuenta de la verdad se equivocan—terminó, lanzándoles una mirada de superioridad y enojo antes de pisar hasta la salida.
— Imbécil—suspiró, Harry, abrazando a su novia— Sabes que sólo está actuando por celos, ¿verdad? Nada de lo que dijo es verdad. Te quiero, Herms—musitó, depositando un beso en su nariz.
— Lo sé, no te preocupes—sonrió, ante sus cariñosos gestos— Pero… me duele un poco, que él realmente piense así de mí. Después de todo, desde hace años que somos amigos pero parece que no ha cambiado nada desde el primero —manifestó, apretando su mano.
— Creo que su principal problema son los celos, ¿sabes? Él siempre se fija demasiado en lo que no tenía que los demás sí mientras que ignoraba lo realmente maravilloso que poseía—susurró— Mientras estoy seguro de que Ronald querría mi fama a mí me hubiese encantado crecer en una familia amorosa, no me hubiese importado la ropa de segunda mano ya que ya estoy acostumbrado si alguien al menos me hubiese mostrado algo de cariño—no era un tema fácil para Harry, pero que estuviese hablando de ello con ella la hacía inmensamente feliz.
Escondiéndose entre mechones marrones, continuó— Siempre quise algo como esto. Alguien que pudiese querer al chico que quiere tener una vida normal en vez del que tiene que acabar con el malo maloso de la historia. Gracias por querer a Harry, Hermione. Prometo que haré lo que sea para que seas feliz a mi lado.
Con ternura, Hermione acarició sus manos sin saber muy bien que responder a una declaración tan honesta. Finalmente, dejó hablar a su corazón— No tienes porqué agradecerme, Harry. Eres una persona maravillosa y no creo que hubiese alguna chica que no pudiese ser feliz a tu lado, eres todo lo que una querría, algo como un príncipe azul—río entre dientes— o mejor dicho, uno rojo.
Sonriendo por su ocurrencia le siguió el juego— ¿Es eso una broma? ¿Por Hermione Granger? ¡Por Merlín! ¿Es que el fin del mundo se acerca? —fingió un tono asustado. Como respuesta recibió un golpecito juguetón y un adorable mohín.
Finalmente, ambos se dejaron llevar por la diversión. Ignorando a los demás alumnos que ya se habían despertado y salían rumbo al comedor, cuchicheando entre sí al observar a la "pareja". Fue una niña de cabello rojo fuego quien les obsequió una mirada inquietante antes de seguir a los demás, curiosamente no sentía ganas de acercarse.
En su interior Harry celebró su idea de los encantos sutiles de alejamiento y privacidad que había echado luego de que su ex amigo se hubiese ido. En el exterior, él estaba demasiado ocupado acercándose lentamente a los labios de su novia. Se moría por besarla pero no quería precipitar las cosas y arruinarlo.
Pero ella también se acercó y sus labios no tardaron en encontrarse, acariciándose entre sí suavemente. Tuvieron suerte de que nadie estaba allí ya que si no hubieran sido testigos del resplandor dorado que unió a los adolescentes al profundizar su roce.
Su magia se entrelazó mientras sentían como un ardor en su interior se propagaba en todo su cuerpo. Abrieron los ojos, notando sorprendidos como todo a su alrededor brillaba intensamente. Algo tan místico y hermoso como el canto de un Fénix resonó audiblemente por un par de segundos antes que se vieron nuevamente en la Sala Común.
El jadeó sorprendido de su novia llamó su atención, encontrando su mirada caramelo puesta en su frente. Alzando su mano acarició su cicatriz antes de sonreírle ampliamente.
—Ya no está negra, Harry. Sigue ahí pero casi ya ni se ve—la felicidad pronto los abrumó a ambos.
Con una expresión de alegría besó nuevamente a su alma gemela. Ya le explicaría después lo que había pasado.
Y fin. :D
Creo que estamos bien hasta aquí, ¿verdad? El próximo capítulo tratará de cómo reaccionan los demás ante la noticia de que son pareja y de que la cicatriz a penas se nota. Más explicaciones de la mano de Harry por el misterioso resplandor y un par de sorpresas más ;) ¿me acompañan?
Bueno, creo que un capitulo cada uno o dos días está bien, ¿verdad? Pero no sé si podré seguir con este ritmo. No se preocupen, tengo muchas ideas como para dejar de escribir pero hay veces que tardaré tres o cuatro días y serán probablemente más en marzo si es que no lo terminó antes –que no creo-.
Finalmente, ¡muchas gracias por todo su apoyo, gente hermosa! :DD Sus comentarios son mi principal fuente de inspiración y empuje. No duden en comentar sobre lo que quieran que no muerdo a esta distancia y tampoco puedo demandarlos ya que soy pobre y los abogados cuestan mucho :´)
No se olviden lo mucho que los quiero psicológicamente (? :D 3 Ya nos leeremos ;) ¡Cuídense!
¡Abrazos de neón y besos de pluma! ;D
PDTA: recibí un review que decía que los capis son muy cortos así que hice este un poquito más largo, sin embargo me gustaría preguntar si está bien o si los hago d mil palabras. Tardaré algo más pero bueno, serán más largos. No sé, lo dejo a su elección, ¿está bien? ;)
PDTA2: Hasta ahora la votación por los nombres de los padres de Hermione va así:
1° lugar: Sebastián (cuatro votos) Todos aman Kuroshitsuji xDD
2° lugar: Jean (tres votos)
3° lugar: Helen (dos votos)
4° lugar: Luke (un voto)
Por ahora, como vemos son Sebastián y Jean los más escogidos. Los animo a elegir su preferido, pueden escoger uno de una opción y otro de la otra mientras sea uno de mujer y otro de hombre. :)
En fin, no los molesto más. :D ¡Hasta luego!
