Hyohyohyo~
Tarde, no tardísimo pero aquí esta el capitulo 3, Realmente ahora entiendo por que algunos fics tardan en publicarse, añoro los días de vagaciones T-T realmente no recordaba lo desmotivan te que era el liceo T-T, *suspira* por alguna extraña razón este capitulo me costo bastante (quitando el tiempo casi perdido en la escuela, liceo, instituto o como lo conozcan en tu país) hare todo lo posible para no tardar tanto en el próximo.
...
A pizza n0n, doremishine itsuko, catunacaty, Vongola Hime-sama, Himeno Sakura Hamasaki, Kizuxx y neko-lavi-95 *Hace reverencia* Hontoni Arigatou Godaimasu, sus comentarios me motivan y me emocionan a la hora de pensar o escribir el fic.
Y a todas la personas que no tienen cuenta o simplemente les fastidia el comentar, no obstante se toman el tiempo de leer *Hace otra reverencia* Hontoni Arigatou Godaimasu
Y ahora! *Silencio con grillitos*, ahem, Y AHORA! *mas silencio esta vez sin grillitos* no me queda de otra, *agarra un par de baquetas y hace un redoble de tambores medio decente* a responder comentarios:
Pizza n0n: Se que dijiste que me tomara el tiempo necesario, pero mi conciencia me esta torturando por tardar tanto, no te preocupes cualquier review merece ser contestado.
Doremishine itsuko: Depende, si es por la apariencia se mantendrá lindo, pero si es por mentalidad quizás no termine siendo tan adorable.
Catunacaty: No va a ser el decimo Vongola, pero eso no quiere decir que no heredara algo de su tatara-tatara-tatara abuelo favorito, no puedo revelar mas, sino se arruinaría toda mi digo la diversión.
Vongola Hime-sama: Como le dije a catunacaty, el no será el decimo, pero el recibe herencia también.
Himeno Sakura Hamasaki, Kizuxx y neko-lavi-95: No les dejo esperando mas (y eso que han tenido que esperar bastante) aquí esta el capitulo
Saltándose el parloteo inútil de alguien que obviamente necesita desahogar sus preocupaciones con el perro (?), Pasemos a lo que todo el mundo espera.
T-T triste pero cierto Katekyo Hitman Reborn solo pertenece a Akira Amano y nunca llegara a pertenecerme pero me consuelo con Yoshi, el es mío
.
.
.
3- Maigo
Hacia un día perfecto para salir afuera pero a pesar de las indirectas que le enviaba el clima al asesor externo de Vongola este estaba sumido profundamente en sus pensamientos caminando sin rumbo fijo por uno de los largos laberinticos pasillos de la finca Vongola, habían llegado hace dos semanas y su hijo seguía desanimado, después de la primera noche en la mansión no volvió a tener pesadillas, quizás por que se sentía incomodo por el nuevo entorno supuso Iemitsu, poco a poco se acostumbraría a la vida en la finca.
Estaban regresando de el tiempo de calidad de abuelo-nieto, Timoteo había insistido en que le visitara con su "nieto" todos los días al menos una o dos horas para enseñarle italiano y después de eso pasaba casi todo el día jugando y enseñándole la mansión pero el no podía cuidar de su hijo eternamente, su trabajo se acumulaba y por mucho que le doliera tenia que dejar a su pequeño Tsu-kun no obstante descarto al momento la idea de dejarlo en una guardería o mucho menos meterlo en la escuela, al menos hasta que aprendiera la lengua nativa.
Por lo que el Noveno le sugirió la idea de una niñera, suspiro mentalmente, no quería dejar a su hijo con un desconocido o desconocida pero tenia que ceder, la cuestión era que Tsuna no parecía cooperar, en esta ultima semana el noveno le había buscado a mas de veinte miembros multilingües de la familia que se especializan en el cuidado de los niños, no importo su apariencia, experiencia o el tiempo que tuvieran para conocerse, el resultado era el mismo, Tsuna llorando petrificado del miedo ante los extraños, definitivo nunca debieron sobreproteger tanto a Tsuna.
Se sacudió la cabeza como si pudiera con ello sacudirse todas sus preocupaciones, tenia que aprovechar al máximo el tiempo que pasase con su hijo, llevándolo a apreciar el maravilloso clima que hacia afuera.
-Ne… Tsu-kun, vamos a salir a jugar afuera hace…- se detuvo repentinamente cuando noto que el pequeño niño no estaba.
.
Los niños siempre son curiosos, hasta el mas tímido o miedoso no puede resistirse a lo desconocido aunque se refrenen, cuando algo capta su atención no lo dejan hasta que puedan tocarlo con sus manitas, Tsuna como cualquier otro niño sucumbió a la curiosidad cuando vio a un pequeño león guiñarle un ojo, el le dio un pequeño vistazo a su padre que caminaba viendo a la nada sumido profundamente en sus pensamientos, con sigilo se separo y persiguió al pequeño felino.
Hora y media hora duro el corre que te atrapo que hacían el leoncito y Tsuna, cada que Tsuna se tropezaba con el aire y caía duramente al suelo el leoncito lo esperaba pacientemente cosa que impulso al niño a seguir con la persecución no importando cuanto se cayera, pero todo termino cuando el leoncito se perdió justo en un callejón sin salida, el pequeño niño se frustro, en verdad quería seguir jugando con el pequeño gato, desde que llego no había visto a ninguna otra persona (que le agradara) con quien jugar, no es que los "amigos" de su padre y "abuelo" fueran aburridos pero es que cuando estaba con ellos se sentía, incomodo... Sin embargo con la breve llegada del felino no sentía esa presión, era divertido, aunque cayera continuamente el leoncito no lo abandono por torpe, eso se sintió bien, pero ahora que se había ido el pequeño niño tomo en cuenta algo muy importante, estaba perdido.
.
Todo el mundo a su alrededor eran inútiles, apretó los puños casi sacando las llamas de la ira, pero se controlo respirando profundamente mientras contaba hasta diez, el aunque no lo pareciera no le agradaba molestar a su padre tanto como parecía, pero las personas a su alrededor eran unos estúpidos, su ira empezó a burbujear de nuevo en sus manos, se acercaban a el con sus sonrisas hipócritas y amistad falsa, todos unos desgraciados que buscan su protección o la de su familia, no eran mas que escoria.
Xanxus como cualquier otro joven tenia la obligación de recibir educación y el mismo había aceptado ir al mejor colegio de mafiosos por que el iba a ser Decimo y no podía permitirse algo menos, pero el tenia varios "ligeros" defectos, primero y principal tenia un carácter de los mil demonios, le sumamos una paciencia menor que la de un niño que esta esperando que el estúpido reloj vaya mas rápido para salir de vacaciones y para finalizar un exquisito gusto que solo aceptaba lo mejor de lo mejor, con la suma de todos esos defectos la familia no dudaban que la etapa que traería si llegaba a convertirse en decimo seria de puño de hierro como el de Secondo.
Pero ya había llegado a la mansión e iba a disfrutar el resto del día (después de haber hecho la tarea por supuesto) en solitario sin tantas escorias molestándolo, pero realmente al final del día no supo si arrepentirse o no de tomar un atajo a su habitación.
.
Como era de esperarse el llanto no tardo en llegar, intento encontrar un camino conocido pero todos los pasillos eran iguales, cansado y hambriento (ahora que se acordaba fueron a visitar al abuelito antes de almorzar) Tsuna se encogió en la pared desesperado sin saber que hacer, el se sentía solo estaba lejos de Yoshimure que era el que le encontraba cada que se perdía y lejos de su mama, se sentía abandonado, el quería a su papá aunque nunca se quedaba mucho tiempo en casa era el único (además del abuelo y el pequeño león) en quien confiaba, las lagrimas recorrían su rostro y los mocos salían sin control, quería regresar a casa.
Una vena palpito en la frente de Xanxus, un pequeño niño, llorando desconsoladamente en medio del camino a su cuarto, perfecto lo que necesitaba para alcanzar la migraña, bufo, siguió su camino ignorando al niño esperando que simplemente no se diera cuenta de su presencia.
-A…n…no o...ni-san- Hablo entre sollozos el infante que se dio cuenta de el niño italiano, no iba a dejar escapar la oportunidad y literalmente se aferro con toda la fuerza que poseían sus pequeñas manos a el pantalón del mayor, por supuesto que este se volteo a verlo, con una expresión de ira combinada con molestia lo suficientemente fuerte como para matar a todo un ejercito, todo centrado exclusivamente en Tsuna, este tembló visiblemente casi reanudando le llanto y aumento el agarre pero esta vez por el terror.
Chasqueo la lengua con molestia y siguió su camino o eso intento, al sentir movimiento el menor no hizo mas que apretar con mas fuerza, la vena ahora palpitaba aun mas violentamente (si era posible), sin medir su ira se sacudió la pierna buscando que el infante la soltara, pero para su irritación solo apretó el agarre.
Se calmo, o eso parecía puesto que toda la tensión se había ido a esa vena que en la frente que parecía multiplicarse, intento recordar todas las técnicas de control de ira que conocía, quizás si dejaba de forcejear el niño también lo haría, cuando sintió que la presión en su pierna desapareció, sonrió complacido y reanudo su paso a ignorando al pequeño esperando que este no lo molestara mas, pero no todos los planes estaban hechos para triunfar.
Avanzo intentando ignorar al mocoso cada vez aumentando el paso, pero este no se rendía y lo seguía mientras gimoteaba de una manera que a el le parecía irritante, aumento el paso con la esperanza de dejar atrás a la molestia sin embargo este insistía en mantenerse relativamente cerca, aunque esto no duro mucho ya que torpeza natural del menor decidió que ese era el momento perfecto para hacer acto de aparición, el pequeño castaño se tropezó inexplicablemente con el aire y rodo unos metros.
El mayor le estaba observando con sus fríos ojos rojos tuvo la esperanza que fuera como el pequeño león y le esperara pero no fue así, mostro una sonrisa burlona y echo a correr sin darle tiempo ni siquiera de moverse, de nuevo estaba solo.
Al fin se había librado del niño inútil, Xanxus celebraba internamente, pronto podría disfrutar de la paz y tranquilidad de su cuarto, aun no se había borrado de su cara esa expresión burlona que le había mostrado al niño, estando en cualquier otro caso o siendo otra persona se haría preocupado pero lo mas probable es que sea el hijo idiota de un subordinado o empleado idiota pero ya salió de eso ahora solo le quedaba relajarse.
.
Volvieron las lágrimas a sus ojos, la única oportunidad de volver con su papá había salido corriendo, literalmente, se hizo bolita contra la pared y reanudo su llanto, aunque eso no duro mucho un calor familiar tocaba su hombro, se estremeció ante el repentino tacto pero luego se dejo llevar por el sentimiento reconfortante que le producía, alzo su cabeza para apreciar mejor a lo que fuese que estuviera allí.
Unos ojos naranjas penetrantes fue lo primero que llamo su atención, poco a poco amplio la perspectiva y pudo ver a un hombre joven rubio con un traje negro con delgadas líneas blancas y una capa negra, ese personaje se le hacia familiar, su presencia, apariencia, aura, algo le decía que no era la primera vez que lo veía pero no le insistió mucho a su mente de tanto llorar le empezaba a doler la cabeza.
El hombre le limpio la cara con un pañuelo de forma paternal, Tsuna no tuvo quejas el se sentía cómodo con la presencia del joven era como si hubiera vuelto a encontrarse con el misterioso felino, el rubio misterioso lo tomo de la mano y lo guio a un cuarto oculto por una pared falsa, de uno de los interminables pasillos.
El cuarto estaba completamente oscuro, apretó la mano con la que sostenía al joven para asegurarse que todavía estaba allí con el, con una llama naranja que salía de la mano del mayor ilumino el cuarto, era una habitación normal las paredes pintadas de color crema y una mesa de te con un par de sillas, lo único mágico de la sala fue el techo, en el centro estaba plasmado el color azul claro representando el cielo absoluto que se extendía y combinaba con los colores de seis climas diferentes, haciendo un perfecto circulo alrededor del cielo, todos imponiendo su propio ambiente pero perteneciendo al mismo cielo, la pintura era tan realista que Tsuna dudo si estaba entrando a otro cuarto u había salido al jardín, en la mesa, descansaban unos dulces y dos tazas de te humeante el rubio sentó a Tsuna en una de las sillas y acomodo la otra para quedar en frente al pequeño.
-Es un placer conocerte por fin Tsunayoshi-kun- Hablo el joven con voz de barítono en un perfecto japonés, de su saco y extrajo un reloj de bolsillo dorado, el cual abrió para ver la hora -Hay mucho de que tenemos que hablar, sin embargo me temo que el tiempo esta en nuestra contra-
.
No se podía concentrar con un gruñido de frustración las llamas de la ira salieron de sus manos e incineraron el escritorio estaba molesto y no podía explicarse por que, intento dormir, pero al cerrar los ojos imágenes de la mirada que le dio la escoria molesta cuando tropezó azotaron su mente, intento hacer la tarea pero no se pudo concentrar su imaginación voló pensando que seria del mocoso japonés.
Por alguna extraña razón no podía sacarlo de su mente, el era otra basura que no haría mas que entorpecer su vida, pero hubo algo en los ojos de la pequeña escoria algo que no estaba acostumbrado a ver especialmente en esta sangrienta realidad a la cual tenia que vivir, inocencia, podría afirmar que lo mas violento que había vivido ese niño era una pelea de almohadas, era algo nuevo para Xanxus, ver a alguien cuyo pensamiento aun era "puro", un sentimiento nuevo nació en el (instinto fraternal quizás), gruño y salió de su cuarto con un aura asesina a su alrededor iba a terminar con esto.
Tsuna seguía perdido, caminaba sin rumbo fijo por los laberinticos pasillos de la sede principal de Vongola, sin embargo esta vez se encontraba de mejor animo que antes, ese joven, Gio-ni era bastante agradable no recordaba muy bien de que hablaron pero se había confortado, estaba solo pero tomo su nuevo collar, la cadena era ligeramente gruesa y de color platino, el único dije que tenia era un extraño anillo negro con detalles de cadenas tallados en plata y una gema negra sin brillo con la forma del escudo que tanto había visto por toda la mansión, Gio-ni dijo que nunca se la quitara así siempre le tendría a el para protegerlo, estaba convencido que con esta cadena no le temería a nada nunca mas.
Unos estruendosos pisotones hicieron eco a través del largo pasillo, agarro con más fuerza el dije, bueno ahora tenia miedo, pero no se ocultaría, se lo había prometido a Gio-ni seria valiente y fuerte, dejo de temblar y abrió ligeramente los ojos para enfrentar a lo que sea que viniera, por supuesto la valentía no le duro mucho cuando pudo ver con detenimiento la expresión de odio absoluto que tenia el moreno de ojos rojos, solo eso basto para que volviera a temblar y echara al piso mientras se cubría con sus pequeños brazos intentando hacer un escudo.
Xanxus suspiro, en un intento de tranquilizarse, al fin había encontrado al pequeño y por un momento cuando cruzo la mirada con el menor pudo ver algo que no estaba antes allí, un fuego que brillaba con intensidad de una fuerte voluntad pero el vistazo fue tan breve que pudo haber sido un espejismo de la ira que sentía, no tenia tiempo para estar pensando en eso.
-Alzati, Trash- (levántate basura) gruño exasperado en italiano, Tsuna levanto la mirada dudoso, había reconocido la primera palabra pero no la segunda y al ser el único que estaba en el pasillo obedeció la orden sin chistar y sin cruzar la mirada con el moreno.
-mi segua- (Sígueme) Con esa simple orden camino lentamente, Tsuna no perdió tiempo y lo alcanzo situándose unos cinco pasos detrás de el, la imagen de un niño de su edad igualito que el joven de ojos rojos se superpuso sobre la imagen del mayor, este tenia una mirada solitaria y vacía, no obstante como apareció volvió a desaparecer, un sentimiento cálido emergió de su pecho, el también estaba solo, lo decidió silenciosamente, iba a ser su amigo.
.
Realmente estaba desesperado, hace siete, siete horas que no tenia noticias de su pequeño hijo puso a casi todo sus subordinados a buscarlo por toda la mansión pero nada ni una señal o reconocimiento de haber visto a su hijo o mínimo a un niño perdido, su imaginación empezó a volar con las mil y una posibilidades cada una peor que la anterior, aunque el noveno le decía que se calmara le era imposible, es mas su desesperación fue tan abrumadora que estuvo a punto de llamar a Japón para decirle a Nana que perdió a su hijo menor para luego agarrar un revolver (y después de asegurarse de que no había balas de ultima voluntad en el) y suicidarse, pero antes de que hiciera algo estúpido, el noveno le detuvo, señalo a la puerta con una mirada de te lo dije, su hijo estaba allí a salvo y acompañado de la ultima persona que esperaría ver en buenos términos con alguien.
Xanxus entro después de Tsuna y con su entrada la sala se que quedo en silencio y una aura tensa rodeo todo el lugar, tan densa que incluso Tsuna lo sintió, era una atmosfera horrible, tembló con miedo, se escondió entre las piernas de Xanxus y lanzo una mirada tímida al ojirojo acciones que no pasaron desapercibidas por el capo de la mafia.
El capo sonrío, con esto mataría dos pájaros de un solo tiro, por alguna extraña razón las otras tres personas que estaban en el cuarto temblaron, por el extraño escalofríos que le dio esa sonría de complicidad que tenía el anciano, Nada bueno podría salir de esa sonrisa.
.
.
.
.
Que conste yo no se italiano, confió que google si, así que cualquier error gramatical disculpen mi ignorancia, espero que les haya gustado.
Maigo: al parecer significa niño perdido
