Ellos dijeron que no les servía, que era una completa inútil. Pero lo siento que ya no más lo seré, ya que seré fuerte a mi modo y volveré a la aldea a enseñarles mi poder.

(YuuriSōMegami)

—¡DESPIERTA DORMILONA!

—¿qué? ¡Yo no maté a nadie!

La Inner la miró con una ceja levantada.

—bueno solo te decía que te despertarás no que me cuentes lo que no cumplirás... Tendrás que matar niña...

Sakura se refregó los ojos y miró afuera de la cueva, dándose cuenta que todavía era de noche.

—¿se puede saber por qué me despertaste?

—creo que encontramos a nuestra primera víctima...

—¡¿cómo?! —exclamó con sorpresa y una venita salió de la cabeza de la conciencia.

—cállate idiota...

—esta bien —susurró con la cabeza gacha.

—bueno —hizo pose pensativa —¿te acuerdas de la cuchilla?

—si, con esa dice que tengo que matar a los veintiún...

bueno he pensado... Que la cuchilla nos podría llevar a esas personas...

—¡¿en serio?!

—¡¡dije que cierres tu maldita boca!! —tosió un poco —bueno, pienso que cada vez que la punta brilla, están cerca...

Sakura sacó la daga y miró como la punta brillaba.

—¡igh! —hizo cara de susto— esta cerca...

Acomodó su mochila rápidamente y apagó el fuego.

—C-creo que t-tenemos que ir... A revisar... ¿No? ¿Inner? ¡Hey! ¿Adónde estás?

Sakura tragó duro y miró el bosque frente suyo, ella dio un leve suspiro y con el cuchillo frente suyo empezó a caminar.

Dio una vuelta entera y se dio cuenta que en una de las direcciones brillaba más, así que dedujo que por esa dirección se encontraba.

Así, sin más, se adentró al bosque.

Su respiración se encontraba rápida y sus manos sudaban, no lo podía negar, pero tenía miedo.

Porque, número uno, se encontraba sola en el bosque, número dos, no sabía con que se encontraría y número tres, no se esforzó en entrenar.

Ella apretó sus puños al pensar en esos tres puntos y negó.

—voy a cambiar... No es la forma en que pensé, pero lo haré... Seré fuerte a mi modo... Como mi clan lo dicta... No verán a la Sakura Haruno débil...

La niña apretó la cuchilla y cerró sus ojos lentamente.

—primero que nada, mantener la calma...

Su pecho empezó a bajar y subir lentamente, una sonrisa surcó sus labios.

—lo segundo es mantenerte atenta a todo ruido que escuche...

Cerró nuevamente sus ojos y dejó de llenar su cabeza de esos pensamientos negativos. Y así sus sentidos se concentraron en el aire que corría a su alrededor, los ruidos de los animales y la respiración de ella.

La menor abrió sus ojos lentamente y empezó a caminar hacia donde la luz la hacía ir.

Sus ojos miraban a su alrededor con rapidez y se movía sin hacer mucho ruido, siempre apretando su cuchilla.

Sakura escuchó una voz y se puso en guardia, mirando sorprendida como la cuchilla brillaba cada vez más.

Movió su cabeza por entre las hojas y abrió sus ojos con sorpresa por la persona que se encontraba ahí.

(YuuriSōMegami)

—Sakura...

La voz se escapó de sus labios y tan rápido como lo dijo, corrió hacia el cuarto de la niña, al abrirla no encontró absolutamente nada, excepto por el desorden del armario y la ventana abierta.

Sus ojos picaron y cayó al suelo de rodillas.

La mujer creía que iba a estar más tiempo con la pequeña huérfana, ella no pensó que se iría al día siguiente de saber su destino.

Las lágrimas recorrieron sus sonrojadas mejillas y sin más se levantó del suelo, volvió a mirar el cuarto y al darse cuenta que no se trataba de una ilusión. Corrió lo que daban sus pies hasta la planta baja, pero quedó estática en la puerta.

Kinana pensó que si les decía que ella desertó Konoha, la buscarían para encerrarla y castigarla. La mujer se quedó quieta pensando hasta que una idea se le ocurrió.

Hizo unos sellos de manos y se puso los zapatos, cerró la puerta y corrió directamente hacia la torre del Hokage, pero pensó que no se encontraría a estas altas horas de la noche así que corrió hacia la casa del cuarto Hokage.

Cuando la chica llegó a la casa del cuarto se dio cuenta que todavía seguían despiertos así que no se sintió tan culpable.

—¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! —llamó la peli-azul.

Segundos después se abrió la puerta de golpe, mostrando al rubio todavía con su capa.

—¡¿qué ha pasado Kinana-san?! —preguntó alterado el oji-azul.

—S-sakura... —las lágrimas aparecieron, en su mayoría falsas —su cuarto está completamente destruido y no esta...

El rubio miró como su mujer se acercaba a ellos y escuchó sus palabras.

—ya vuelvo amor... Debo de revisar...

—voy contigo... —dijo la mujer con seriedad y el rubio solo le quedó asentir.

Los tres se fueron hacia la casa donde antes eran de los padres de Sakura, al llegar vieron toda la casa desordenada, la peli-azul los llevó hasta el cuarto de la niña y vieron todo desordenado, con las puertas de los muebles totalmente rotos. Toda esta obra creada por la oji-verde.

—¡esto no puede ser! —susurró Kushina con sorpresa.

—llamaré a los ANBU...

—no te preocupes Sakura-chan haré todo lo posible para que no te tomen como renegada y puedas volver cuando termines todo... Por favor vuelve...

(YuuriSōMegami)

Sakura guardó la cuchilla y con tranquilidad disfrazada se acercó a esa mujer que se encontraba comiendo una fruta.

—hola —solo pudo articular la pequeña.

La mujer unos centímetros más grande que ella, ojos completamente blancos y cabello claro con mechas más oscuras, levantó su mirada lentamente.

La menor pensó que sus ojos daban un poco de miedo.

—soy Haruno Sakura...

La mujer la siguió mirando y dejó la fruta a un lado y se levantó del suelo.

—¿y? ¿Ahora seremos amigas o algo así?

uy que humor...

—n-no yo...

—a ver niña de pelo raro... Si no tienes ningún deseo que cumplir... Lárgate, odio hablar con mocosas que no saben que hacer con sus estúpidas vidas...

La menor la miró sorprendida.

—¿cómo te llamas? —preguntó con seriedad la Haruno.

—ja, no solo una indecisa... También estúpida... Mira bien y recuerda mi nombre mocosa... Soy la gran diosa Yuuri... Diosa conocida como la de la gravedad y la fuerza...

A Sakura se le descolocó la mandíbula y lo único que pasó por su cabeza fue la siguiente frase.

—los Haruno... ¡¿En qué se metieron?!

(YuuriSōMegami)

El camino de una se entrelaza con otro camino, uno que no tendrá un futuro ni bueno ni malo. Un lazo rompible.

(YuuriSōMegami)

Personajes de Kishimoto del anime Naruto.

MARIAANGELZ.