Disclaimer: Las tortugas ninja no me pertenecen, si no a sus respectivos creadores Kevin Eastman y Peter Laird, y a Nickelodeon.

¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Olvidarse del mundo, por el mundo olvidado.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdo!
Cada rezo aceptado, y cada deseo resignado.

Alexander pope

...

No importa cuanto lo intente... una mezcla entre gemido y bufido abandona mi boca. Era inevitable.

De todos modos, de que me preocupo?, después de todo no hay nadie para oírme. Aun así no me podía dar el lujo de llorar... Elijo cargar con este peso en mi corazón, no me puedo permitir llorar, es mi castigo. Siempre preferí ser así... Era una de las pocas cosas que leo y yo teníamos en común. Ambos preferíamos afrontar nuestros problemas alejándonos de todos, o hablando con sensei: leo meditando, y yo encerrado en mi laboratorio.

Mientras que rafa gritaba o decía insensiblemente lo que le molestaba o hablaba con Spike. Y mikey empleaba indirectas, o sus ojos de cachorro, aunque siempre orientado a resolver las cosas... Aunque sea con esos métodos.

Cuando me digno a recordar que tenia ciertas tareas ya son las seis y debo empezar con mis deberes si no quiero descuidar mi escondite.

Cerré el diario y lo deje sobre mi descuidada cama. Luego habría tiempo para refrescar la memoria, pero ahora no. Me levanto con desgano, y le hecho un ultimo vistazo a mi habitación, analizando cada detalle sin que nada se escape... Mis ojos se paran en seco en mi repisa. Aquella que tiene menos libros sobre ella, y tiene una foto familiar descansando sobre el pie de su marco. La ultima foto que tenemos todos en familia. La miro anhelante... Y termino por sacudir la cabeza y suspirar. Cierro lentamente la puerta, y me alejo de la frialdad de mi cuarto, aquel refugió que curiosamente siempre me había dado confort, y debo admitirlo, a veces hasta me sentía mejor en el que en el laboratorio.

De camino a la sala tomo un nuevo tanque que descansaba inclinado sobre una pared. Me lo cuelgo y lo conecto a la mascara adecuadamente. Lo siguiente es tomar el frasco de "masilla" casera, una que probablemente yo mismo había diseñado. Tenia una tonalidad verde amarillenta, y según las instrucciones, era para tapar filtraciones junto con "los dispositivos de filtración que están en la puerta de en medio de la alacena". Al analizarlos detenidamente, note que que no tenían un mecanismo muy complejo. A simple vista era una carcaza flexible y adaptable, y una rejilla en la esquina que abarcaba un cuarto del aparato. Estos eran como de una pulgada de finos. Según otro papel con instrucciones pegado en uno, su propósito era limpiar el aire que se filtra desde el exterior, hacia la guarida. Si no fuera por ellos, tendría que estar con la mascara todo el tiempo.

Debía buscar lugares estratégicos, donde halla filtraciones, y donde el aire se expanda equitativamente por la guarida, para instalarlos con algunos tornillos, y, nunca estaba de mas para reforzar, mi t-silla como dice la etiqueta del gastado frasco que estoy seguro que alguna vez mikey escribió.

Fui de nuevo al refrigerador y leí nuevamente la lista de tareas que probablemente yo mismo había escrito alguna vez para asegurarme de no olvidarlas. Tome unas bolsas reusable para los alimentos que pueda conseguir, y cargue mas tanques vacíos en mi espalda, los cuales tendría que abrir cuando este en la superficie en busca de comida, para llenarlos del toxico aire, y luego en casa purificarlos. Y como toque final, nunca estaba de más mi confiable bo, junto con mi tanto y mis tantos y shurikens. Me ayudarían a defenderme si llegaba a no ser muy sigiloso.

Repetí el proceso de mi habitación, en la salida de la guarida aunque con menos cuidado. Mire cada rincón lentamente, pensando si realmente quiero volver. En unos momentos estaría en completo territorio enemigo, y después de todo, nunca estaba de más la posibilidad de muerte.

Suspire nuevamente y salte las barandillas del metro. Mientras me alejaba, el poco miedo que tenia se esfumo mientras pensaba "como si no lo hubieses hecho antes"

Mientras camino por el alcantarillado hacia la salida, no pierdo tiempo. Ya voy revisando los filtros y tapo ranuras que llegarían a ser potenciales filtraciones. Aunque a mi regreso, con las provisiones haría una inspección más a fondo. En el refrigerador había otra lista "pautas en las expediciones", naturalmente la leí y memorice las normas. Una decía que no podía abrir una puerta sin echar candado a la anterior. Por lo que asumí que en los últimos años habremos instalado portones en cada entrada a un túnel, lo que en caso de una invasión podría ser o muy bueno o muy malo, pero no haberlas instalado, solo podría ser muy malo.

Cuando salgo a la ciudad, lo primordial es buscar alimentos no perecederos, enlatados, o cosas que pueda hacer rendir. Esa era la prioridad. Luego, artículos de limpieza e higiene, y finalmente cuando este cerca de casa debía tomar algo de chatarra, para diseñar armas que nunca están de mas, o para crear cualquier basura que me mantenga distraído de la cruel realidad. Eso era todo.

Cuando estoy a punto de llegar al fin del túnel de la guarida, un portón de chatarra metálica se hace notar. Era pesada, y gruesa, así que supongo que me habrá llevado algún tiempo para crear las necesarias, para tal vez... Un radio de 5 kilómetros, trabajando sin descanso todos estos años, si es que, realmente acabe con esa tarea.

Luego de pasar los primeros 7 túneles (ya que tenia como guía un mapa que me indicaba en que lugar y alcantarilla seria seguro subir a la superficie, seguramente donde halla menos movimientos de kraangs) pude notar por el rabillo de mi ojo, y logro dilucidar que algo venia flotando por el agua del la alcantarilla, a mi lado.

Nunca puedo con mi curiosidad, así que me acerco. Ajusto mi mirada por que ya esta oscuro y alcanzo el objeto.
Un biberón. Realmente me extraño. Supuestamente me había encargado de bloquear todo paso al exterior... Así que...

Tome la pequeña botella que todavía tenia leche y la abrí. Curioso. Esta no olía mal, así que debía ser reciente. Este pensamiento comenzó a incomodarme. Su dueño debe estar aquí cerca y nuca me percate? Debería devolverlo? Se asustarían de mi, o eso ya no importaría, siendo que el mundo esta rodeado de cerebros extraterrestres en cuerpos robótico.

Deje de debatirme, y actué pensando en "el lugar del otro" como diría sensei. Si esta persona esta a cargo de un niño, seguramente la debe estar pasando mal, tal vez podría darle algunas provisiones si las necesita, así que sigo la dirección, en la que venia el biberón, y llego a la conclusión de que venia del alcantarillado 7.9.6. por la dirección de la corriente. Entre por el portón y lo cerré detrás mío. Al notar que la tapa de alcantarilla estaba abierta, rápidamente me coloque mi mascara, por que seguramente el aire estaba contaminado ¿como era posible que esa tapa este abierta? ¿Habré sido tan idiota como para no sellarla?

No... Veo claramente que estaba sellada, por que esta fundida, pero el concreto a los costados esta picado.

Finalmente dejo de darle vueltas al asunto, y decido salir por aquí. Puede que me este precipitando al pensar que esto sea de la persona que hizo esto, tal vez ni siquiera sea una persona... pero, como si no pudiera con unos kraangs. Lo único que ruego es que si realmente hay alguien detrás de esto, este bien.

Me precipito al exterior, lentamente, e instintivamente me escondo tras algo de basura en un callejón. Presiento que estoy en terreno hostil, así que sigo mis instintos... Y, aunque me equivoque, no esta de mas ser sigiloso, no? Aun que no veo ningún kraang a la vista.

El panorama no es mas que desolador, hay edificios caídos, escombros, y el maldito cielo carmesí. Los pocos árboles que alguna vez adornaron las calles o algún que otro bulevar de Nueva York, ya no son más que unas pocas ramas resquebradizas o troncos secos. Y yo que creía que había poco verde e Manhatan. Ya no queda literalmente nada, mas que escombros, edificios viejos o destruidos, y millones de papeles rodando por el concreto, efecto del peculiar viento que los arrastra.

En pocas palabras, la ciudad, era una pintura que bien podría llevar nombres como "desolado", "desértico", "amargo"... "sin vida" la palabra "tétrico" en su estado mas puro, por decirlo así. Un cuadro que parecía haber sido pintado por una mente retorcida, sin ningún miramiento de lo que fue alguna vez la humanidad.

Se me ocurre que kraang puede haber conquistado el planeta, pero aun no se establecieron completamente, ya que de otro modo no creo que alienígenas, en cuerpos de robots que vienen de otra dimensión, con tecnología de avanzada, usen el planeta en estas condiciones. Ni siquiera, como lo encontraron, ya que el mismo ser humano lo dejo en condiciones nefastas. Otra prueba de lo patético de la raza humana... Destruyéndose a si mismos antes que kraang. Curioso pensar que ahora los hecho de menos... Tal vez demasiado...

Luego de darme cuenta, nuevamente, que no me puedo dar el lujo de pensar y filosofar en medio de territorio hostil, hago uso de toda mi habilidad para pasar desapercibido, y desplazándome media manzana, logro llegar a la entrada de un callejón.

Algo me detuvo en seco. Un aroma tan característico, al que por desgracia me emparenté mucho. Un aroma inconfundible a mi parecer.

Sangre.

Dude unos segundos en girar hacia mi derecha... pero ahí estaba lo que buscaba... Una familia de un padre una joven madre y un bebe. Aquellas personas a las que creí ciegamente encontrar para devolverles el biberón de su pequeño...

Fusilados.

El nudo en mi garganta, y la conmoción con mezcla de aturdidos sentimientos que surcaban mi mente hacen que trastabille por un momento, y casi no repare en los pequeños sollozos que soltaba otro niño a su lado, oculto entre cajas y basura.

...

A/N: Muchas gracias por leer y espero lo disfruten n.n