Bueno eh aquí el tercer capítulo de madara ¿sensei?, este capítulo ya son un poco más largo que los otros, pero aun así me esforzaré por hacerlos aún más largos.
Sheblunar: aquí esta: D
Kajodar25: si ya se, a mí también me encanto escribir esa parte jajaja: D
Core nakisawa: lo intentare lo prometo
tengu19: jijiji tendrás que esperar para verlo
Gerymaru: ya lo veras.
Bueno eh aquí el tercer cap.
Sucesos
Su doceavo cumpleaños, doce años viviendo en este mundo sin poder conocerlo. Doce años en los cuales las únicas personas que conoce son un anciano bipolar, una planta viviente y una zorra enojona y que no lo tolera. Doce años de los cuales siete ha estado entrenando día y noche para poder defenderse el solo cuando el momento lo requiera, siete años de entrenamiento para volver a konoha. Ahora ya lo haría, ya podría ver el mundo y conocer todas y cada una de las maravillas que este nos proporciona, y también para convertirse en un shinobi de la hoja, cuyo trabajo es preservar la paz sin importar ni cómo ni qué. Ser un shinobi para conocer lo que se llama asesinar y a las peores escorias que el mundo ha visto y vera.
Madara-ojisan le dijo una vez que un buen shinobi es aquel que sin importar que completa la misión, que sin importar nada arriesgaría su cuerpo para proteger a todos y cada uno de los habitante de la aldea, un buen shinobi es aquel que no le tiene miedo a ganarse un lugar en el peor círculo del infierno. Un buen shinobi es aquel que es frio a la hora de matar, pero que en su interior pide por el alma de la persona a la que asesino.
Ahora era el tiempo de aplicar todas y cada una de las enseñanzas de madara, él tenía que ser el mejor ninja que el continente ninja viera jamás, el seria la persona que conseguiría la paz sin importarle su vida, el sería el más grande pilar que sostuviera a todas y cada una de las naciones ninja. Lo sabía, él sabía que su sueño era en extremo difícil de cumplir, pero aun así lo lograría. Lo haría por su maestro, por zetsu y por toda aquella persona que lo ayudara en un futuro. Aun recordaba la primera vez que le conto a su maestro su sueño.
Flash back
-dime naruto, para que quieres ser fuerte, cuál es tu motivación- su motivación, nunca lo había pensado. Hasta el momento no se le había ocurrido nunca tener alguna motivación para hacer lo que hacía, podía decir mil y un cosas sobre su motivación. Pero ninguna de ellas sería verdad, lo único que él quería era que el mundo estuviera en paz de una vez por todas.
Hace varias semanas zetsu había llegado con noticias inquietantes. Las naciones ninja se encontraban en mucha tensión, en kirigakure la rebelión está cobrando más y más vidas mientras los días pasaban, en iwakure aún existía el odio y remordimiento hacia konoha por la muerte de tantos ninjas a manos del cuarto hokage. En kumogakure se estaba dando una gran producción de ninjas y aditamentos militares, cosa que solo significaba que se estaban preparando para una inminente guerra. En sunagakure se rumoraba que se había aliado con una aldea menor para atacar a konoha. Konohagakure estaba entre la espada y la pared, por un lado tenían a iwa y por el otro a suna, y si una guerra se llegara a empezar konoha se las vería muy difícil para salir bien librados de esta.
Así que la única solución viable que el país del fuego y konoha encontraron fue implementar el plan hoja oscura. Dicho plan consistía en que los entrenamientos de todos los ninja desde genin hasta ambu se implementaran al doble, en los próximos exámenes chunin que serían en la aldea, se tendría que dejar en claro que konoha seguía siendo la más poderosa de todas las naciones ninja, y que el país del fuego nunca perecería.
Se le hacía tan absurda toda esa situación de querer ganar territorio y poder sacrificando la vida de tantos inocentes. Esa, esa era su motivación, el seria el que traería la paz al mundo sin importar que.
-mi motivación, mi motivación es ser el más grande ninja para poder traer la paz al mundo, así ya no serán sacrificadas las vidas de tantas gente inocente. Es ser fuerte para poder proteger a todas esas personas y para acabar con los deseos egoístas de riqueza y poder.- sabía que sería un camino largo y difícil, pero al final valdría la pena tanta soledad y sacrificio, al final la paz llegaría por primera vez al mundo ninja.
-naruto, no tienes que ser el más grande para poder empezar a traer la paz al mundo, tienes que empezar a traerla para poder ser el más grande. Tu motivación te llevara por una sendero lleno de perdidas, sacrificios y sangre, hagas lo que hagas nunca pierdas de vista tu motivación. En el camino para llegar a ella te encontraras con tantas cosas horribles que te harán pensar si la verdadera paz algún día sería posible de alcanzar, el mundo está lleno de gente podrida que hará de todo para evitar que nunca alcances tu meta. Pero confió en que serás capaz de pasar cualquier obstáculo que la vida te ponga enfrente. Naruto tu motivación es una de las más nobles y peligrosas, pero confió en que lo lograra y que me harás sentirme orgulloso-jamás pensó escuchar esas palabras de su sensei, el confiaba en él, el creía que sería capaz de lograr tal Azaña. Y por eso es por lo que lo lograría, él le demostraría a su maestro que hizo bien en confiar en sus habilidades, lo haría sentirse orgulloso de haberlo entrenado y de haber confiado.
Fin flash back
Ahora por fin pudo salir de la guarida, ahora era el momento de iniciar el verdadero camino para encontrar la paz. Hace dos semanas madara le dijo que la hora ya había llegado. Su final estaba cerca, y efectivamente hace dos días el peor enemigo de todo hombre viejo había llegado por él, hace dos días dejo de respirar mientras dormía.
Le dolió la muerte de madara, él era la única familia que tenía junto con zetsu, era como si hubiera perdido a su padre, no, de echo él había perdido a su padre ese día. No podía llamar a madara de otra forma que no fuera la de padre. Después de todo madara cuido de el por casi doce años, él lo crio, lo alimento y lo amo. Madara era su padre y nadie lo podía negar. Ahora su deber era hacerlo sentir orgulloso.
Varios días después
Se encontraba a pocos metros de una de las puertas de la aldea escondida entre las hojas. Por fin había llegado, después de doce años de estar fuera de su aldea de origen por fin la volvía a pisar. Ahora tenía que ir a hablar con el hokage para que le permitiera entrar a la academia ninja. No pensó que fuera a ser algo difícil, después de todo no creía que fuera a existir problema alguno.
Cuando llego a la puerta se encontró con dos ninjas que eran los encargados de custodiar la aldea. A su parecer ellos no eran más que chunins aunque ya se veían algo grandes para ese rango. Cuando se fijó bien en ellos pudo notar que se encontraban profundamente dormidos, así que por eso seguramente es que no subían de rango. Aunque no los culpaba, después de todo debía ser muy aburrido estar todo el día custodiando una puerta por donde no mucha gente entra. Camino hasta ellos y se paró justo en frente, tosió un poco para llamar su atención y así lo pudieran atender, cosa que por fortuna funciono.
-ah?...bienvenido a konoha, si su visita es por negocios en un momento un ninja lo escoltara con el hokage, en cambio si es por placer proceda a entrar libremente- al principio su voz sonaba como la de alguien al que acaban de despertar, para después decir una ensayo meramente grabado.
-es por negocios- se limitó a decir. El ninja asintió con la cabeza para después hacer una seña con la mano, de un momento a otro un ambu se encontraba a su lado, cosa que sorprendió a naruto ya que no pudo sentir su presencia. Aunque siendo ambu era lógico que fuera capaz de esconder su chakra al máximo.
-sígueme- fue lo único que dijo el ambu para después empezar a caminar por las calles de la aldea. Naruto no dijo nada y se puso a seguir al ninja. Un rato después se encontraba enfrente de un edificio rojo con el emblema de konoha. Sin decir nada el ambu desapareció.
-konoha…..qué asco-fue lo que naruto escucho en su mente proveniente de la zorra. Hace tiempo que no tenía comunicación con ella. No después de que se declararon su odio mutuo hace como dos años.
Flash back
No pasaba muy regularmente, solo algunas veces en las que a la zorra se le daba por molestarlo. Solo esas escasas veces él podía ir hacia el interior de su mente como en esta ocasión.
-valla naruto-kun, cada día te vuelves más malo en esto de ser ninja- como detestaba cuando hablaba con ella, todas las veces siempre era lo mismo, burlas, gritos, insultos, etc. Pero hoy él le pondría un alto a esa situación, sería peligroso pero lo intentaría.
En ninguna ocasión él había respondido ninguno de los insultos de la zorra, pero hoy sería distinto hoy no se dejaría hoy devolvería todos y cada uno de los insultos. Solo esperaba que con eso la zorra ya dejara de molestarlo.
-y tu cada día te vuelves más estúpida- nunca en la vida se esperó esa respuesta por parte del peliblanco. Pero tenía que admitir que el niño tenía valor como para responderle, pero aun así eso no le quitaba el enojo que sentía por llamarla estúpida
-valla quien diría que por lo menos si eres valiente, pero lástima que la valentía no se mide con la estatura del cuerpo- se quedó helado, acaso ella había insultado su estatura. Él sabía que era chaparro, pero no le agradaba que nadie se lo recordara y mucho menos esa zorra molestosa.
-lastima para ti que tu ego si se mide con tu estomago- fue lo primero que atino a decir y al parecer haba funcionado perfectamente, o por lo menos eso reflejaba la cara de la zorra. "me dijo gorda" fue lo único que alcanzo a pensar antes de perder la razón y estallar en ira ciega y violenta.
-¡ME DIJISTE GORDA, QUIEN TE CREES PARA DECIRME ASI TU NIÑO ESTUPIDO Y SIN PADRES, NUNCA NADIE TE VA A QUERER, TE ODIO!- se encontraba en shock después de escuchar las palabras hirientes de la zorra, sus emociones se alteraron como nuca, tenía una mezcla entre odio y tristeza. Pero era el odio el que lo dominaba en este momento así que lo dejo salir sin importar nada.
-Y TU ERES UNA ZORRA SOLA Y AMARGADA, A TI TAMPOCO TE VAN A QUERER NUNCA POR EL SIMPLE ECHO DE SER UN DEMONIO AMARGADO Y SIN SENTIMIENTOS, Y YO TAMBIEN TE ODIO- le dolió como nunca en la vida unas simples palabras lo habían hecho, le dolía porque sabía que eran verdad, ella estaba destinada a la soledad por ser un demonio y tampoco ayudaba mucho el hecho de que tratara a todo el mundo con la punta del zapato. Pero nunca lo admitiría y menos en frente de él.
-VETE, NO TE QUIERO VOLVER A VER NUNCA- se pasó y lo sabía, pero sus emociones tomaron control de él y ocasionaron que digiera esas cosas hirientes. Pero aun así no se disculparía, él se había propuesto que con eso acabarían las torturas psicológicas de la zorra, así que no se disculparía ni hoy ni nunca.
-está bien, adiós zorra- lo dijo en el tomo más frio que pudo para luego desaparecer sin mirar a la zorra a la cara.
Fin flash back
No le tomo importancia al comentario de la zorra y siguió caminando adentrándose en la gran torre del hokage. Después de unos cuantos minutos de dar vueltas por el edificio se encontró frente a una señorita que parecía ser una secretaria, así que le pregunto en dónde podía encontrar a hokage. Ella amablemente le contesto que lo esperara un momento, después de eso ella se levantó y entro a la oficina que estaba detrás de ella.
-puede pasar- dijo unos momentos después mientras salía de la oficina. Era hora, al fin podría hablar con el hokage, por fin podría convertirse en un ninja y empezar con su camino de paz. Era ahora o nunca, así que armándose de valor entro lentamente a la oficina.
La oficina no tenía nada fuera de lo común, lo más relevante eran las fotos de los hokages pegadas en las pared. Pero fuera de eso, la oficina no tenía nada en especial. Fijo su vista al frente donde una cabellera dorada era tapada por un pergamino, lentamente el pergamino fue bajando hasta revelar el rostro del hombre. Y ahí estaba el ninja más poderosos de todas las aldeas ninja, minato namikaze.
-buenas tardes, que se le ofrece- dijo el hokage amablemente mientras observaba a la persona que se encontraba parada frente a su escritorio. Frente a si se encontraba un niño peliblanco de al parecer unos doce años.
-disculpe hokage-sama, mi nombre es naruto, yo estoy aquí el día de hoy para pedir alojo en la aldea de las hojas y para ver si me permite entrar a la academia ninja- naruto, ese nombre le sonaba. Restándole importancia al nombre se concentró más en la petición algo inusual. No todos los días un niño llegaba a su oficina pidiéndole asilo en la aldea y mucho menos entrar a la academia ninja. Pero no viendo ningún problema decidió aceptar.
-no encuentro inconveniente alguno en aceptar su petición naruto-san, pero antes tiene que llenar uno papeles y decir el porqué de su petición- unos papeles más y ya podría ser un habitante de konoha. Aleluya, después de tanto tiempo por fin sería un ninja. Con respecto a la pregunta del hokage, le pareció razonable el interés. Así que le respondió pero no con la verdad.
-bueno, hace tiempo unas personas nos asaltaron a mi maestro y a mí, durante el asalto mi maestro fue asesinado, la única posibilidad que me quedaba era dirigirme a la aldea más cercana de mi posición que resulto ser esta. Y la otra es porque no quiero que alguien vuelva a perder la vida porque yo no sé cómo defenderme- básicamente era la verdad pero con algunos considerables cambios. El hokage asintió satisfecho con la respuesta para después pasarla a naruto unos papeles que tenía que firmar.
Salió de la torre lentamente en dirección a su nuevo departamento que el hokage le había dado, mañana por fin podría asistir a la academia ninja, el hokage le dijo que dentro de un par de meses la academia acabaría y los equipos serian Formados.
Ahora su camino ninja había comenzado, el nombre de naruto seria reconocido por todo lo largo y ancho del continente ninja, una nueva leyenda se empezaba a formar, el que traería la paz al mundo había llegado.
Y fin, espero que les haya gustado, no se olviden en comentar, acepto dudas críticas y sugerencias
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