Hola todos! Me encantan sus preguntas y comentarios y siempre que puedo les contesto. Me sorprende que algunos odien tanto a Kazé, pero también hay quienes les agrada, asi que me encanta escuchar las diferentes opiniones y hasta sus teorías. Love it!
No se olviden de seguir dejandome sus amables comentarios, los agradezco de corazón , espero esta parte les guste
El viento de Cambio
Capítulo 4
El siguiente día Nami se levantó de muy buen humor, salió a cubierta respirando el aire fresco de la mañana y sonriendo porque el clima había mejorado, no estaban en el grand line, y en el south Blue siempre hacía bastante sol y calor. Fue la última en entrar al comedor para el desayuno y tomó su lugar junto Robin.
-Buenos días!- dijo con un timbre más alegre del normal.
Notó que la mesa estaba inusualmente calmada, con Luffy mordiendo un panqueque con cara de desgano y el resto de sus compañeros llevando una conversación relativamente civilizada.
Varios asintieron y saludaron en respuesta,
-Te divertiste anoche Nami?- preguntó Chopper con inocencia y ojos grandes
-Muchísimo, me lo pasé increíble, fuimos a cenar a una isla cercana.
Luffy bufó un poco, pero casi nadie lo notó.
-Nami-swann no me gusta que te vayas sola con ese tipo- comentó Sanji sin más preámbulo y colocando un plato frente a ella con frescas rebanadas de frutas, un pan tostado y jalea de mandarina casera.
-Sanji-kun, no es tu lugar opinar eso, nadie te dice nada a ti de tus sex-capadas en todos los puertos que visitamos, esa una suerte que tengamos a Chopper a bordo para que cuide tu salud-
dijo la mujer terminantemente.
Zoro rió entre dientes, pero Sanji solo apretó los dientes y continuó – No es lo mismo, mis hermosas damas son delicadas flores y yo no soy más que un colibrí que va de flor en flor disfrutando de su néctar-
-Y dime Cocinero, que tipo de flores eran aquellas zorras del puerto Baradero que te dejaron desnudo, drogado, sin dinero y atado a una cama todo un día?-
Sanji se puso rojo de la vergüenza y apretó los dientes en rabia mientras toda la mesa estallaba en carcajadas, hasta Luffy había comprendido la situación y la encontraba divertida, aquella había sido una experiencia humillante, sobre todo porque cuando Sanji no se había presentado en el Sunny en la mañana, todos habían esperado lo peor y le habían buscado durante medio día por toda la ciudad.
Lo más irónico del caso fue quien finalmente le encontró, fue Zoro.
Cuando la risa se detuvo Sanji estaba totalmente rojo y había buscado refugio detrás de la barra, se puso a lavar platos en silencio pero solo dijo
-Solo ten cuidado Nami-san-
Ella asintió.
Como si hubiese recordado algo, Chopper se sobresaltó en la mesa. - Nami! Ahora que lo recuerdo, ayer Kazé te llevó a pasear en una alfombra voladora! Usopp! es como aquella historia que nos contaste, del ladrón que encontraba una alfombra mágica-
Usopp se emocionó también – Es cierto! Es un gran truco el de la alfombra! Me recuerda a la vez que…-
Pero Chopper interrumpió – Nami, Crees que Kazé nos deje dar una vuelta en su alfombra mágica?!- lleno de emoción y saltando en su lugar.
Nami, que estaba de buen humor, solo asintió, - Porque no vamos a preguntarle luego del desayuno?-
-Ya no tengo hambre- Luffy simplemente se levantó y se retiró de la habitación, sin decir nada más.
-Y a ese que mosca le picó- comentó Franky ladeando la cabeza. El resto de la tripulación se encogió de hombros, excepto claro, Zoro y Robin.
-Luffy me dijo que se sentía raro del estómago… iré a ver si necesita algo- y Chopper salió tras su capitán.
Luego del desayuno, la actividad en ambos navíos comenzó y tomaron rumbo nuevamente hacia su destino.
Horas más tarde, se podían escuchar los gritos y risotadas de Usopp y Chopper, a quienes Kazé los estaba paseando de arriba abajo en su alfombra, haciendo de pronto caídas en picada y logrando gritos de los dos sombreros de paja.
Luffy estaba refugiado en la figura de león de Sunny, sentado de brazos cruzados y con cara de disgusto. Nami se asomó por el barandal.
-Luffy! Por qué no estás jugando con Usopp y Chopper? Aún te duele el estómago? - preguntó Nami con genuino interés. A Luffy le encantaban los artefactos voladores, había asumido que su capitán estaría toda la tarde molestando a Kazé para que le diera una vuelta en la alfombra.
-Nami- contestó Luffy algo secamente y sin dirigirle la mirada, sus ojos tapados por el sombrero de paja – No soy un crío para estar jugando con esas tonterías.
-Vaya, que humor, bien pero luego no te quejes- y algo extrañada por la actitud de Luffy, Nami se alejó, le atribuyó el extraño comportamiento a lo que había dicho Chopper en la mañana.
Kazé, Usopp y Chopper aterrizaron en la cubierta del Sunny, con Usopp y Chopper dando risotadas, el pequeño reno gritó –Otra vez! Otra vez!-
-Chopper-san dame un respiro!- rió Kazé sentándose en cubierta, exhausto, llevaban un par de horas volando.
-Boo booo!- Chopper y Usopp bufaron dándole un pulgar abajo.
-Te dije que no sabías en lo que te metías cuando ofreciste darles la vuelta- Dijo Nami sonriéndole al capitán.
-Vaya, cuanta energía- carcajeó Kazé
-No he visto a Mugiwara-san en todo el día, aún sigue indispuesto?- preguntó con aparente interés.
Chopper iba a decir algo – Estará bien, solo comió mucho – dijo Zoro rápidamente, interrumpiendo la conversación.
No había elementos sospechosos en Kazé, hasta el momento, pero no era tan tonto como para permitir que un capitán de otra tripulación supiera que Luffy no estaba en la mejor condición. Usopp, Nami y Chopper captaron el mensaje y no agregaron nada más.
Por momentos, a Kazé le provocaba más temor el segundo al mando de los sombreros de paja que el propio capitán, la mirada de Luffy prometía dolor si te metías con él, pero la de Zoro, prometía el frio toque del acero en la garganta.
Luego de un breve silencio incómodo Kazé sonrió y se montó en su alfombra, -Bueno amigos, fue divertido pero creo que ya es tiempo que vaya regresando a mi barco, les veré mas tarde-. Pausó, y sonriéndole a la navegante inclinó la cabeza, -Nami-san-. Y se alejó volando, parado en su alfombra y casi de manera exagerada.
-Kazé es tan genial!- Dijo Chopper con estrellas en los ojos.
-Wuu Nami, acaso veo chispas saltar?- Dijo Usopp sonriendo pícaramente al notar la expresión de Nami. Era normal que Nami coqueteara con algún que otro hombre atractivo cuando se le daba la gana, pero la sonrisa que había notado en la navegante era genuina.
Nami se puso roja y golpeó a Usopp en la cabeza con el puño cerrado, dejando al pobre tirador con un chichón gigante humeando en la cabeza. Y Zoro, un hombre temido a lo largo y ancho de los mares, dio un paso atrás en precaución.
-Pero que inmaduros son todos!- y apretando los dientes se empezó a alejar, cuando estuvo a punto de cerrar la puerta de su habitación, escuchó a Chopper gritar
-Se gustan!- y luego sus nakama echaron a reír a carcajadas. Para entonces Nami estaba demasiado lejos para regresarse a golpearlos, y decidió mejor… elegir algo bonito para la cena de esa noche.
Luego de que la risa subsistió, Chopper y Usopp fueron en búsqueda de Luffy para ver cómo se sentía su capitán.
-Luffy- Chopper asomó la cabeza desde el barandal, el reno se sobresaltó cuando vio a su capitán con una mano en el pecho, como tratando de tomar bocanadas de aliento.
-LUFFY!- Chopper gritó en alarma, -Que sucede! Te duele el pecho?-
Luffy levantó la mirada y el doctor se sobresaltó al encontrar incertidumbre en los ojos de su capitán, -No se…-
Casi se desata un pandemónium en cubierta, con Chopper sobresaltado y Usopp balbuceando en pánico, si no fuera por Zoro
-Oi Chopper, Usopp, no hagan un escándalo y ayuden a Luffy -
-Estoy bien Zoro…- Luffy saltó a cubierta y empezó a caminar con la cabeza inclinada y los ojos escondidos bajo el ala de su sombrero de paja, su mano derecha aferrando el pecho en todo momento.
-Luffy- Chopper le siguió y puso una manita en el muslo de su capitán, -Ven, vamos a revisarte a la enfermería-
Obviamente la noticia corrió rápido por la cubierta del Sunny y los sombreros de paja andaban revoloteando alrededor de la enfermería, con diversos estados mentales de preocupación que variaban de cero a pánico total.
El cambio de ambiente fue rápidamente notado desde la cubierta del Céfiro, donde varios de los piratas del viento se pararon en el barandal, curiosos por la conmoción del barco que les remolcaba, pero Kazé rápidamente los dispersó y les ordenó que volvieran a sus asuntos.
Se retiró junto con Loto y tuvieron cuidado de ser cautelosos al hablar, colocando un túnel de viento a su alrededor como lo habían hecho antes.
-Que crees que les pase- Preguntó Loto, sorprendido por el cambio de eventos,
-Si tuviera que adivinar… diría que la clave de este asunto es Nami-san-
Loto se sobresaltó, -Capitán… le he visto en compañía de la navegante estos últimos dos días…- pausó y miró a su amigo a los ojos, -Kazé… que traes en mente-.
-En mente? No sé de qué hablas… me gusta Nami, no como una conquista… sino que de verdad me gusta su compañía… -
Loto se quedó callado considerando que sacarían de bueno de toda la situación… -Kazé…-
-Lo sé, tranquilo, por ahora pienso disfrutar del tiempo que tengo aquí… llegando a Terxina sin embargo… Por otro lado, algún progreso en la inspección del Sunny?-
Loto solo agachó la cabeza, parcialmente avergonzado, -Capitán, tanto pierna Negra como Rorona, son usuarios experimentados de Haki sin mencionar al rey pirata claro… Cada vez que he intentado siquiera acercarme a la cubierta pasan cerca de mí y me hacen saber que me observan… Ni John ni Raburos tuvieron tampoco suerte… además Nico Robin…-
Kazé sacudió una mano indicando restándole importancia al problema,
-Bueno… sabíamos que ese plan tenía pocas posibilidades, además, ahora que les conozco se me quitaron las ganas de robarles sus bitácoras de navegación… - pausó un poco y sonrió. -Sabías que es Nami-san la que en realidad las escribe?- Puso cara de completo idiota al hablar de la mujer.
Loto se pasó una mano por el rostro en exasperación y tomó a su amigo por los hombros, -Kazé… sabes bien lo que les pasa a los que se meten con un nakama del rey pirata, los sabes-
-Relájate, no pienso hacer nada… que Nami no quiera. Si su majestad tiene un problema con eso… que me lo haga saber… -
Loto simplemente colocó una mano en el hombro de su capitán y amigo -Espero que sepas lo que haces…-
Devuelta en el Sunny un frustrado Rey Pirata le repetía a su doctor una y otra vez que se encontraba bien, Chopper no estaba convencido, y seguía analizando una muestra de sangre de Luffy en el microscopio, mientras varios frascos burbujeaban en su mesa de trabajo.
-Chopperrrr- dijo Luffy quejosamente por enésima vez sentado en la cama de la enfermería y sacudiendo sus pies en aburrimiento.
-Te digo que me siento bien, solo dame esa hierba para el estómago, aunque sabe horrible- dijo sacando la lengua en disgusto.
Chopper estaba a punto de protestar cuando se pudo escuchar una conmoción en la puerta de la enfermería y enseguida después Nami irrumpió a la habitación,
-Luffy, estas bien?- corrió a su lado y le colocó una mano en la frente, suspirando cuando notó que el susodicho no tenía fiebre. Chopper les había dicho tiempo atrás, que debido a las heridas que había sufrido en la última Gran Guerra, el futuro de la salud de Luffy era incierta, había desgarrado músculos internos, presionando su cuerpo de goma mucho más de lo que debía, pero como de costumbre… Luffy le restó importancia y solo se rio al respecto. Eso había sido unos años atrás, y hasta el momento, había gozado de buena salud.
-Nami…- y bajó los ojos, una mueca apareció en su rostro, -Le decía a Chopper que no es nada, solo tengo esta sensación extraña en el pecho-
Nami ladeo la cabeza y observó al capitán, -Dijo Zoro que no has dormido bien anoche, porque no tomas una siesta? Para cuando despiertes ya estará la cena lista, le pediré a Sanji que haga tu favorito,- sugirió ella sonriendo
-Carne?- Sonrió Luffy con ansia.
-Claro que si tonto, que otra cosa haha- y se fue de la habitación aún algo preocupada pero feliz de que no era nada de gravedad, cuando Robin le había dicho que Luffy se encontraba en la enfermería, su estómago había dado un vuelco y no esperó a escuchar que simplemente se trataba de un malestar, había salido corriendo y había discutido con Zoro para meterse en la enfermería.
-Nami-, llamó Luffy antes de que ella pusiera un pie fuera la habitación.
La mujer se detuvo y volteó, -Luffy?- se miraron a los ojos un momento, pero al final, el capitán solo escondió su mirada bajo el sombrero de paja.
-No, no es nada-, y él, realmente no tenía idea de lo que quería decir.
Nami asintió, le pareció extraño porque Luffy nunca es indeciso, si quiere decir algo simplemente lo hace, -Descansa- dijo ella y desapareció por la puerta cerrándola suavemente tras de ella.
Luego de que todos se aseguraron de que Luffy estaba bien y que solo requería una siesta, cada quien regresó pronto a sus actividades, Nami subió a su huerto de mandarinas y se distrajo limpiando los árboles de Bellemere. Cuando habían visitado el East Blue el año anterior, había pasado por su hogar de la infancia y trasplantado nuevos árboles a su cultivo y, como no se encontraban en el mar impredecible del grand Line, las plantas de veían saludables y rebosantes de vida, con varias mandarinas grandes y de colores vibrantes listas para ser cosechadas.
Sintió algo de nostalgia al pensar en Nojiko, que ya estaba casada con un hombre bueno y trabajador, y recordó con una sonrisa amarga, las bromas que le gastaba su hermana recordándole lo apuesto estaba el rey pirata, que ya no tenía nada que ver con el niño que había partido de Cocogayi tantos años atrás… y que, qué diablos estaba esperando para hacer algo al respecto?
Nami sonrió amargamente, al recordar la respuesta que daba siempre cuando alguien insinuaba que Luffy y ella tenían algo más que solo una gran amistad. Luffy no pensaba en esas cosas, Luffy es un niño en el cuerpo de un hombre… Luffy no le quería de esa manera.
Cuando terminó de atender sus árboles, se apoyó en el barandal y un millón de pensamientos recorrieron su mente, no le sorprendió que muchos de ellos fueran dedicados a su capitán…
La tarde se pasó sin mayores eventualidades, con Kazé observando con cautela desde lo lejos, ya que el ambiente en la cubierta del Sunny parecía un poco sombrío con respecto a los días anteriores. Se le antojaba ir con Nami, pero se contuvo.
Por su parte Luffy escuchó a su doctor y se fue a dormir, al principio le costó un poco pero finalmente el sueño lo tomó, un descanso perturbado, interrumpido e incómodo, y luego de un par de horas tuvo que levantarse, no entendía porque no dejaba de pensar en Nami.
Tenía hambre y su humor se había tornado sombrío, sus párpados oscurecidos y los ojos irritados, salió con el sombrero colgándole del cordel de su cuello y la típica chaqueta roja corta ribeteada con oro. Era su favorita, Nami se la había mandado a hacer en una isla por la que habían pasado.
Sintió una presencia en el Sunny que no le agradó nada, y prácticamente echó humo por la nariz, saltó a la cubierta superior y sus ojos se abrieron en sorpresa cuando encontró a Nami sonriéndole a aquel, aquel TIPO, Kazé tenía una mano en el mentón de Nami.
-OI Nami- Luffy gritó desde su puesto caminando hacia ellos. Kazé se apartó un par de pasos de la navegante y su rostro estaba neutral.
-Luffy?- ella contestó ladeando la cabeza, no entendiendo la mueca de disgusto en el rostro del peli negro.
-Cuando vamos a llegar a la próxima isla?- dijo con un tono algo seco.
-Bueno, hemos hecho buen tiempo, así que si continuamos navegando con este ritmo hasta el anochecer, yo diría que mañana en la tarde estaríamos arribando a Terxina-
Luffy buffó por la Nariz, -No es lo suficientemente rápido, navegaremos en la noche, para llegar antes- dijo.
-Pero Luffy- Nami protestó, ellos jamás navegaban de noche, excepto claro en situaciones de extremo peligro.
-Pensé que tendríamos otra fiesta esta noche,- comentó Usopp, sorprendido, apareciéndose detrás de Luffy, incluso el capitán de los Piratas del Viento estaba extrañado por el cambio repentino.
-Si, Mugiwara-san, creo que amerita un gran festín esta noche para celebrar la última noche que ambas tripulaciones navegarán juntas- Ofreció Kazé
La mirada que Luffy le dedicó al otro capitán fue de tal desprecio, tanto odio, que Nami no podía recordar que su capitán mirara así a ningún enemigo desde hacía mucho tiempo.
-Oi Vientitos, a mí no me dices que hacer en mi barco- espetó Luffy echando humo, una oleada de Haki golpeó a todos los presentes, no se desmayaron, claro está, pero el sentimiento frío que les recorría la espalda no era muy agradable.
Nami miró a su capitán sin entender la situación, y Kazé tomó otro paso atrás levantando las manos -Y no lo pretendo…. Solo que-
-TE CALLAS- apunto Luffy un dedo acusador, -No te voy a permitir que me robes mis nakama, bastardo!-
Todos abrieron los ojos en sorpresa, los eventos habían tomado un giro de lo más extraño y Zoro, ya estaba cerca de su capitán, atrás y a la derecha, mirando a Kazé con su ojo calculador y frío, y a la izquierda del capitán, el cocinero, encendiéndose un cigarro.
-Pero yo- comenzó Kazé, y Nami le puso una mano en el hombro y sacudió la cabeza, poniéndose delante de él -Oye Luffy, no crees que estás exagerando? Vamos que la estábamos pasando bien con ellos hasta ahora, no son nuestros enemigos-
El toque leve de Nami en el otro capitán le provocó un tic en el ojo a Luffy -URUSEI!- La mandó a callar y Nami cerró la boca en sorpresa.
-Navegamos en la noche, los dejamos ni bien veamos la isla, entendido?- Pausó un poco y miró a Nami directamente -Y nadie deja Sunny esta noche- dijo terminantemente, consiguiendo miradas diversas de sorpresa de sus nakama que ya se habían acercado a observar la escena.
-Luffy, vamos no seas ridículo, echemos anclas y vayamos a cenar algo- protestó la navegante.
-Oi Nami- advirtió Zoro, llamar ridículo a su capitán delante de otro, bien hecho Nami, pensó el primer oficial con sarcasmo.
-Nami- Luffy apretó los dientes y se colocó el sombrero de paja, tapando sus ojos, pero Nami no había captado la seriedad de la situación, se colocó delante de Luffy y pretendía regañarle como lo hacía siempre.
-Luffy, no me voy a quedar toda la noche despierta navegando solo por un caprichito tuyo, vaya que bicho te picó hoy- dijo ella picándole el pecho con su dedo acusador.
-Nami… -pausó, su mirada, y su voz, fríos como el hielo
-es una orden- agregó fríamente
Nami abrió los ojos en sorpresa, y lo observaba con una mirada de incredulidad total, en todos los años que se conocían ciertamente habían discutido como navegante y capitán, hasta lo había molido a palos muchas veces, con Luffy gritándole como un crío recordándole que él era capitán, pero esta era la primera vez que el forzaba su rango en ella de manera tan violenta, tan fría.
Nami se mordió el labio y entrecerró los ojos, no, ya no eran niños, ahí delante tenía al Rey pirata que se había ganado el título a puño y sangre, y ella era una mujer, no podía arreglarse el asunto como cuando tenían diecisiete años y lo agarraba del cuello llenándolo de chichones.
Se mordió el labio, y por sus ojos pasó una leve muestra de dolor que desapareció bajo una fría máscara de resolución, -a la orden… capitán- dijo ella con frialdad, diciendo capitán de manera casi sarcástica.
Sintiéndose totalmente indignada, se marchó pero aún con la cabeza en alto.
Kazé tomó un paso adelante, -Espera, Nami-san!- pero tuvo tres hombres poderosos en un instante cortándole camino, Wado acariciando su garganta.
-Con todo respeto, creo que las acusaciones son infundadas-. Dijo Kazé ya con una mirada desafiante, ofendido, su tripulación estaba agolpándose en la proa del Céfiro y Loto se veía a punto de saltar hacia el Sunny.
-Infundadas- dijo Robin apareciendo en medio de todos ellos con un montón de papeles en la mano, los echó al piso esparciendo fotografías, carteles de se busca, recortes de periódicos, anotaciones en libretas, todas, absolutamente todas, relacionadas a la tripulación del Sombrero de Paja.
-Parece, que tenemos unos admiradores- dijo Robin secamente.
Continuará.
Se esperaban que Luffy reaccionara así?
