La historia de la bebida favorita de Fuu es una en realidad bastante curiosa.

Sucedió en uno de esos días que, a pesar de haber empezado bien, Ferio presentía que terminaría en desastre.

Ese día, el café se encontraba inusualmente lleno, recién habían contratado a un nuevo mesero, y Caldina, quien usualmente se encargaba de preparar las bebidas se había reportado enferma esa mañana.

Fue así como Ferio, en vez de trabajar las mesas que usualmente le correspondían, terminó detrás de la barra, haciendo hasta lo imposible por mantener el ritmo de pedidos y sostener la calidad que les caracterizaba.

Ese día Fuu llego increíblemente sola; su única real compañía era una pila de libros que llamó la atención de más de uno al pasar. Ferio por supuesto, volteo al momento que su detector de Fuu fue activado, y prontamente envió al chico nuevo para que le tomara la orden a la chica rubia del fondo.

Mesero nuevo, demasiada gente, demasiados pedidos… formula perfecta para el caos. En algún punto, las notas se mezclaron, las bebidas se confundieron y a los poco minutos un cliente furioso estaba gritándole al pobre mesero lo suficientemente fuerte que atrajo la atención de otros clientes y del dueño del café.

Tras una disculpa por el malentendido, su bebida fue intercambiada y las cosas siguieron el ritmo que hasta entonces llevaban.

Un par de días después, Fuu como usual entro en el café para ordenar algo de beber y leer un poco, mas cuando Ferio estaba a punto de ofrecerle probar una nueva bebida del repertorio, ella le interrumpió pidiéndole algo inusual.

"¿Me podrías dar un te de Oolong con leche? Hace un par de días mi orden de te verde se mezclo con la de alguien mas, pero me pareció tan rico que no hice comentarios al respecto"

Ferio parpadeo un par de veces hasta que comprendió que, el té que ella decía, había sido preparado por él el día del tráfico inusual.

Con una sonrisa, prometió preparárselo él mismo, con el pretexto de que, si alguien mas lo hacía, pudiera ser que no supiera igual.