CAPITULO IV

"El Duelo"

Era domingo y muchos de los estudiantes de Hogwarts aprovechaban para dormir un poco más. Por ello, no era raro encontrar el comedor principal casi vacío. Lupin había ido puntual a la hora del desayuno esperando encontrarla, pero ella aún no llegaba… eso preocupaba mucho al joven licántropo, ya que las amigas de Alina e incluso el antipático de Bernard se encontraban tomando el desayuno tranquilamente, acompañados por varios Slytherin, que hacían extrañas reverencias ante Bernard, incluso algunos se ponían a su entera disposición como si fuesen sus esclavos.

"Tonto niño rico" Pensó Lupin mientras se servía un poco de café.

Hola! Hola! Hola! Qué tenemos aquí? Lupin bebiendo café!... eso no me lo esperaba… no dormiste anoche??? Te ves fatal! – Sirius entró al Gran Comedor, se veía muy alegre

Recuerda que en unos días será luna llena – susurró Lupin – así que no me pongas de mal humor

Bueno, de por sí tu humor es malo… desde que llegó el chico Snavely… pero relájate! Se marcha hoy! – anunció Sirius con tranquilidad

Qué onda, muchachos? – James acababa de llegar. Tampoco se veía muy bien

Bien creo que tengo a dos enfermos de amor – dijo Sirius, mofándose de sus amigos

Saben qué? Ya no tengo hambre – dijo Remus levantándose de la mesa y saliendo del comedor

Yo tampoco – dijo James, saliendo detrás de su amigo.

Y ahora qué hice mal? – se preguntaba Sirius al tiempo que cogía una tostada

No les eches en cara sus debilidades – dijo Lily con una gran sonrisa mientras cogía un vaso con jugo de naranja

Debilidades? Ja! Deberían asumirlo – dijo Sirius encogiéndose de hombros – por cierto, cuál es el plan para hoy?

Ni idea, Black – dijo Lily sonriente – pregunta en Slytherin…

Te veo contenta, Evans… qué pasa? – preguntó Sirius con curiosidad

Nada… simplemente estoy feliz – dijo la muchacha antes de coger unas galletas y salir del comedor…

Esto está raro – se dijo Sirius algo confundido

Hey, disculpa… Black…

Sí? Ah!! Qué haces aquí, niño Slytherin??? – preguntó Sirius al ver al muchacho que había hablado

Pues… sólo quería darte un encargo de Bernard Snavely… dice si quieres unirte a nuestro concurso de duelos, junto al lago a mediodía – respondió el muchacho

Claro… claro… pero… - Sirius no terminó de responder, ya que Alina entró al comedor y al ver a Bernard sentado en el asiento contiguo al suyo decidió acercarse a hablar con Sirius.

Espero no interrumpir – dijo Alina sonriendo – Nigel! No sabía que conocías a Sirius

No lo conozco – respondió el aludido, que era un alumno de primero – bien Black, qué dices? Bernard quiere la respuesta

Pues dile a Bernard que si quiere una respuesta venga a buscarla por él mismo y que no te use de recadero… esto no es Largerfeuer! – dijo Alina con cierta autoridad y al ver la expresión de miedo en Nigel, añadió – dile que eso lo digo yo… y si tiene algún problema que lo solucione conmigo… tú sólo limítate a transmitirle mis palabras

Si Alina… como digas – dijo Nigel asustado, antes de salir corriendo rumbo a la mesa de Slytherin

No fuiste algo dura? – preguntó Sirius

Para nada… odio cuando Bernard se pone en plan de "Rey del Mundo" – respondió la joven mientras se servía jugo – no te molesta que desayune aquí, verdad?

A mi, no… pero a ellos, creo que sí – comentó Sirius mientras miraba a la gente de su casa

No me importa qué piensen ellos – fue la única respuesta de Alina – me pasas las tostadas?

Claro, claro… lo que quieras! – dijo Sirius – eh? Hola?

Sirius Black… es curioso que nos veamos en Hogwarts y no en mi mansión, que es como debería ser – Bernard se encontraba de pie, detrás de Alina

Tengo mis razones para no ir a esas fiestas – respondió Sirius con naturalidad – mermelada, Alina?

Sí, gracias! – respondió la aludida

Buenos días Alina… - dijo Bernard tratando de iniciar conversación con la joven

Hola – respondió la joven al tiempo que daba un mordisco a su tostada. Eso significaba que no tenía intenciones de hablar con el joven Snavely

Bueno, quería saber si es que vienes a nuestro pequeño torneo – dijo Bernard con amabilidad, dirigiéndose a Sirius

Por supuesto, me encantaría… así tendré excusa para convertir a algunos idiotas en sapos sin ser expulsado! – exclamó el joven Black con alegría

Espero que Bernard no esté en tu lista… – dijo Alina con frialdad

Gracias por preocuparte por mi – dijo Bernard con la misma frialdad

… Porque ser convertido en sapo es uno de sus pasatiempos favoritos, así que lo harías feliz – continuó Alina sin prestarle atención a las palabras de Bernard

Oh sí lo recuerdo bien… no tenía otra alternativa, puesto que era el único hechizo que te sabías, verdad? – respondió Bernard fingiendo indiferencia

Siempre tuve mis dudas respecto a eso… era tal vez que no te sabías ningún hechizo de protección? O tal vez era porque te veías mejor como sapo? – dijo Alina con cierta molestia

JAJAJAJA – Sirius no pudo contener la risa, pero al parecer eso pareció pasar inadvertido por los dos jóvenes, que se miraban fríamente

A lo mejor te gustan más los sapos, últimamente tienes unos gustos extraños… - dijo Bernard con frialdad – y ahora que lo mencionas, recuerdo que sólo lo hacía para que la pequeña Alina creyera que era muy fuerte… era muy duro hacerle esa clase de favores a tu hermano

No te metas con Yzak… bien que meabas en los pantalones cada vez que se te acercaba – dijo la joven con enojo

Es que es de mala educación desautorizar a un hermano, delante de su hermana – dijo Bernard con desprecio – al parecer no tienes conciencia de lo que son buenos modales… bien Black, nos veremos al mediodía, hasta luego

Qué decepción para tu madre ver que su hijo consentido no sabe cómo despedirse de una dama – dijo Alina con cierta indiferencia – qué hacer?… es imposible pedirle algo de educación a Bernard Snavely

No veo ninguna dama de la cual despedirme… adiós Black – dijo Bernard retirándose, al tiempo que Alina se veía bastante ofendida

Es un idiota – dijo Sirius al ver la expresión de su amiga

No tienes que decírmelo, eso lo sé – dijo Alina pretendiendo que no le importaba en lo absoluto

Si te interesa, vamos a tener un pequeño torneo de duelo a mediodía, cerca del lago… - dijo Sirius para tratar de animar a la joven

Veré si me animo… mmm… de sólo recordar la cara de Bernard se me quita el hambre – murmuró la joven dejando a un lado sus tostadas y saliendo del lugar rápidamente. Sirius simplemente se encogió de hombros y decidió terminar su desayuno tranquilamente

Mientras tanto, James y Remus se encontraban conversando acerca de los últimos acontecimientos…

Nadie me quita de la cabeza que tú se lo dijiste, Lupin – se quejó James, bastante enojado

Bueno, piensa lo que quieras… si dices que nadie podrá quitártelo de la cabeza, entonces argumentaré en vano – dijo Lupin encogiéndose de hombros

Qué pasaría si ella se entera, eh? – volvió a preguntar James

A lo mucho no te hablará o se alejará de ti… pero James… date cuenta de que lo mereces – respondió Lupin – no has sido muy amable que digamos con Lily

Sólo quería llamar su atención! – se quejó nuevamente el joven Potter

Lograste todo lo contrario – murmuró Lupin – si la quieres de veras, cambia de estrategia

La estrategia que usas con Schwarz? – preguntó James con algo de malicia

Al menos no me odia, no? – dijo Lupin suspirando – creo que voy bien, habla conmigo… dejando de lado a Sirius, soy su único amigo de Gryffindor

Tú lo has dicho, lobito… AMIGO… si sigues así no pasarás de ser un simple AMIGO – dijo James resaltando la última palabra. Remus se veía incómodo.

Y tú qué sabes? – dijo el licántropo antes de levantarse para ir a la sala común de Gryffindor

HEEEY! LUPIN!!! POTTER!!! – una muchacha de cabellos castaños se acercaba corriendo, ambos jóvenes la reconocieron como Roxanne, una chica de Ravenclaw que era amiga de Lily

Que pasa, O'Connor? – preguntó James algo intrigado

Lo que pasa es que el joven guapo que vino el otro día…

Snavely? – preguntó Lupin tratando de ocultar su enojo

Sí!!! Bernard Snavely! Vaya tipo! Es un bombón! – comentó la muchacha

Ejem! Roxanne… ibas a decirnos algo? – Lupin se veía algo incómodo

Ah sí… bueno, el hará un pequeño torneo de duelo cerca del lago al mediodía… y me dijo que si los veía, les avisara – respondió la joven con alegría

Oh bueno, gracias, ahí estaremos – dijo James con desconcierto

Bueno… hey! Si son sus amigos, no podrían darme una mano con él? – dijo Roxanne guiñando un ojo

No deberías andar diciendo por ahí que él te atrae – dijo Remus algo escandalizado

Lupin… dónde vives??? Todas las chicas del colegio mueren por él… sin excepción!!! Así que, para qué ocultarlo?? Bueno no se olviden, a las 12 junto al lago!!! Y recuerden que yo les pedí ayuda primero, eh???? Adiós!!! – exclamó la muchacha antes de irse corriendo muy contenta

Así que sin excepción, eh? – gruñó James

Alina no – dijo Lupin bastante seguro

SIN EXCEPCIÓN es SIN EXCEPCIÓN… tal vez no te lo ha dicho, lobito… pero está bien, piensa que la tienes asegurada y deja que al final se vaya con el ricachón Snavely… así Lily se queda conmigo! – dijo James antes de irse

James… a veces me sacas de quicio! – exclamó Lupin bastante enojado al tiempo que decidía dar una vuelta por ahí antes de entrar al castillo.

No le sorprendió ver a un grupo de muchachas que cuchicheaban entre ellas y soltaban risitas tontas, no muy lejos de ahí se encontraba Bernard conversando con el profesor Slughorn.

"Definitivamente, todas están locas" se dijo Lupin mientras decidía cambiar de rumbo… la voz de James aún resonaba en su cabeza... "voy a buscarla" pensó antes de ir corriendo rumbo al castillo.

Sólo hasta que llegó al Gran Comedor se dio cuenta de que sería imposible encontrarla si es que no había salido de la Sala Común de Slytherin… Pero ahí seguía Sirius, comiendo tan contento…

Hey Remus! Ya se te pasó el enojo? – gritó Black

No, sólo tengo hambre – respondió el joven licántropo cogiendo unas tostadas

No las toques, son de Alina y puede volver por ellas! – dijo Sirius divertido, y al ver la expresión de Lupin añadió: - son de ella, pero no creo que regrese… Snavely la espantó

Cómo que Snavely….?

Lo que oyes, se pelearon muy feo esos dos… - dijo Sirius antes de dar un sorbo a su jugo – si te das prisa, le das el alcance en el pasillo que lleva a su sala común.

Dije que vine a comer, Sirius – dijo Remus con aparente tranquilidad, aunque su corazón le ordenara salir corriendo en ese instante.

Remus comió poco y en silencio. Sirius había decidido esperarlo. Ambos conversaron algo sobre el torneo de duelo y pensaron que sería una buena oportunidad para vengarse de algunos de sus enemigos. Mientras Sirius pensaba en los hechizos que lanzaría a Snape; Remus pensaba en cómo podría dejar a Bernard en ridículo… definitivamente odiaba a ese sujeto…

Necesitaremos capas!!! – exclamó Sirius como recordando algo y jaló a Lupin de un brazo – imagino que tienes una, verdad?

Claro! – respondió Lupin algo confundido – para el duelo?

Sí! Sí! Nunca has ido a uno oficial??? – dijo Sirius con preocupación – seguro ese Snavely querrá hacernos quedar mal… a veces es tan petulante!

Oye, Sirius… si no te molesta… puedes dejarme caminar solo??? – dijo Lupin al tiempo que seguía a su amigo hacia la sala común.

Una vez que llegaron, se encontraron con una extraña reunión de alumnos de 6to, 7mo, 1er y 2do año.

Qué pasa aquí? – preguntó Lupin, como prefecto

Nada, Remus – respondió un chico de 6to año. Lo que pasa es que estamos enseñando hechizos a los de primero… para que no queden mal en el torneo de duelo de Snavely

En realidad los estás vendiendo! – gritó una muchacha de cabellos rubios bastante enojada y tirando cinco doblones al piso – si no me sirve esa porquería que me enseñaste, terminarás en un hospital muggle!

Erick! Lo que haces es realmente terrible! – dijo Remus enojado recogiendo los cinco doblones y devolviéndoselos a la muchacha rubia – 20 puntos menos para Gryffindor! Y no quiero enterarme de que ocurrió de nuevo, está bien?

PERO QUE ACABAS DE HACER, REMUS!!! – Gritó Sirius con espanto – LE QUITASTE PUNTOS A TU PROPIA CASA!!! ASI NUNCA GANAREMOS LA COPA!!!

Pues todos deberían cooperar para lograr la copa y no para que nos alejemos de ella cada vez más… a mí también me apena tener que hacerlo, pero es mi trabajo – dijo Lupin suspirando y subiendo por las escaleras, antes de desaparecer por la puerta, Lupin añadió – Sin represalias para Rose, o les quitaré 50 puntos!

Todos miraron con odio a la muchacha rubia, que se encontraba asustada y subió corriendo por las escaleras que llevaban al cuarto de las chicas. Por su parte Sirius se encontraba algo fastidiado por lo que había hecho su amigo, pero no se atrevió a decir nada. Faltando 15 minutos para el mediodía, muchos alumnos salían del castillo con rumbo al lago; incluso los que no habían sido invitados fueron a ver el extraño torneo. Remus, Sirius y James salían de la sala común con las capas bajo el brazo mientras comentaban algunos hechizos interesantes.

Bienvenidos todos a mi pequeño torneo de duelo! – exclamó Bernard mientras varias muchachas se amontonaban a su lado – señoritas, por favor… podrían dar espacio a los participantes?

Claro, claro… - murmuraron las jóvenes al tiempo que hacían un círculo muy grande alrededor de Bernard… muchos alumnos también se unieron en ese extraño grupo

Bien, bien… me he tomado la molestia de separarlos por grupos así será más rápido y más fácil… el campeón de Hogwarts tendrá el honor de luchar conmigo! – añadió el joven con seguridad mientras varias muchachas aplaudían con alegría… - bien, veo que muy pocos han traído la capa reglamentaria… bueno, no me extraña… después de todo… estamos en Hogwarts, verdad?

Este comentario provocó que varios de los muchachos sacaran sus varitas para atacarlo, especialmente varios de los que se encontraban a su espalda, hasta que el joven agregó con sarcasmo "Es esto lo que les enseñan en Hogwarts? Atacar por la espalda? Aunque lo intentaran… yo sé más cosas que ustedes". Con gran molestia todos guardaron sus varitas, deseando interiormente que el mejor alumno de Hogwarts lo destrozara… sí, tal vez Lupin podría destruir el ego de Snavely…

Bien, separaremos los duelos importantes de los no tan relevantes, afortunadamente la gente que merece la pena ha traído una capa, como manda el reglamento así que no tendremos problemas! – tras este comentario de Bernard muchos de los alumnos invitados se retiraron hacia el sector de invitados, bastante ofendidos mientras soñaban con verlo derrotado – bien ya que los cobardes se han ido podremos dar comienzo a la ceremonia… mmmm creo que mi primer duelo interesante será… Black… y Potter…

Tienes miedo de que alguno de ellos te derrote, Snavely? – una voz muy conocida resonó en el lugar…

Schwarz… Pensé que la gente indeseable se quedaba en el castillo – murmuró Bernard con enojo

En ese caso, no podrías ser el anfitrión, ya que te quedarías encerrado ahí – dijo la joven con una sonrisa

Bien, Potter y Black… - dijo Bernard tratando de aparentar tranquilidad – a menos que tengas alguna otra idea, Schwarz

Pensé que jamás lo preguntarías – dijo la joven esbozando una pequeña sonrisa – tú y yo… aquí y ahora… veremos qué colegio es el mejor

Como gustes – dijo Bernard y con rapidez agregó : - Lupin serás mi padrino

Genial… Lily, ven aquí… serás mi madrina… - dijo Alina con frialdad al tiempo que se acercaba a Bernard. Lily se paró detrás de la joven un poco temerosa. La joven Slytherin sonrió "no tengas miedo, lo harás bien"

Lupin simplemente se quedó detrás de Bernard mientras éste se quitaba la capa… Alina hizo lo mismo. A Lupin no le gustó la expresión de Bernard que parecía comérsela con la mirada "Así que… uniforme oficial de duelo, eh?" murmuró el joven Snavely.

Remus nunca la había visto vestida de esa manera. Falda negra, zapatos negros, blusa blanca de manga larga y unos finos guantes negros de piel de dragón.

La muchacha le dio a Lily su varita y se acercó a Bernard "10 pasos" susurró.

Mejor 15 - murmuró Snavely - ninguno usará un hechizo débil, verdad? Al menos yo no lo haré

Que sean 15 – repitió Alina antes de ponerse de espaldas a Bernard

Duelo entre Bernard Snavely y Alina Schwarz, por el honor del Colegio Hogwarts! – gritó Sirius que al parecer había tomado un papel activo en este 'torneo' – los padrinos por favor, revisen las varitas y entréguenselas a sus respectivos dueños

Fuerza, Alina – murmuró Lily antes de darle la varita a Alina, ella sólo esbozó una pequeña sonrisa…

"1… 2… 3… 4… 5… 6… 7… 8… 9… 10… 11… 12… 13… 14… 15!" contó Sirius e inmediatamente un chorro de luz plateada salió de la varita de Alina, mientras que un relámpago color naranja salió de la varita de Bernard.

"Interesante…" se dijo Lupin, mientras veía cómo ambas luces chocaban y ninguna cedía "Platinum e Inconscious a la vez… es extraño"

Finalmente ambas luces desaparecieron, todos los presentes se veían emocionados. Los dos jóvenes se miraban fijamente… al parecer ninguno se iba a dar por vencido… pero, lo que se veía en sus ojos era… odio? Sí, probablemente sea eso

Un nuevo rayo salió de la varita de Bernard, era de color dorado. Alina sonrió y lanzó un escudo azul que hizo rebotar el hechizo de Bernard.

Cómo es posible que conjuren hechizos sin decir palabra alguna? – se preguntaban varios de los alumnos presentes

Debe ser magia avanzada – decían los alumnos de primero

No… ellos dicen los hechizos en su mente, es difícil hacerlo – dijeron los mayores.

A Lupin le sorprendía mucho la velocidad de los hechizos que ambos muchachos se enviaban, mientras que la mayoría de alumnos estaban estupefactos…

son muy buenos – dijo alguien detrás de él

no puedo creer que puedan hacer eso… - comentó un alumno de Hufflepuff

Ooooh qué divertido – dijo Sirius con un cierto dejo de maldad en su voz…

Hey! Miren eso!!!

Una niña de Ravenclaw señalaba a la tierra, al tiempo que una enredadera sujetaba a Alina de los tobillos.

Scheisse! – gritó la joven con enojo al tiempo que Bernard sonreía sarcásticamente

Pensé que sería más interesante! – exclamó el joven con sorna

Esto aún no termina… - murmuró la joven mientras lanzaba un rayo color gris a las plantas que se marchitaron rápidamente.

Ilusa – dijo Bernard con un cierto dejo de maldad

Alina sabía qué ocurría, había visto ese hechizo antes. "Aléjense todos de aquí!!!" gritó con todas sus fuerzas mientras corría, alejándose de Bernard… sabía que más de esas plantas estaban persiguiéndola por debajo de la tierra y que saldrían en el momento menos oportuno, tenía que correr en círculos y confundirlas… de pronto nadie sabe cómo la muchacha corrió hacia un árbol y con agilidad saltó y se cogió de una de las ramas bajas. Justo a tiempo, las enredaderas subieron, pero no lograron alcanzarla.

Crees que ganaste con eso? – preguntó Bernard burlonamente

La joven no respondió, tenía que ser más rápida esta vez… el árbol movió sus ramas y empezó a sacudirse, tratando de botar a la joven, mientras que las enredaderas subían. "Ahora o nunca" se dijo la joven, al tiempo que se lanzaba al suelo y enviaba un hechizo al árbol, que inmediatamente se secó, junto con las enredaderas

El profesor Dippet me matará – murmuró la joven

Debo admitir que eres lista, pero no lo suf… qué rayos! – De pronto Bernard se vio rodeado de serpientes que se acercaban amenazadoramente hacia él.

Menos charla y más acción – sonrió Alina al tiempo que siseaba algo que nadie pudo comprender…

Oh vamos… me libraré de esto más rápido de lo que crees – dijo Bernard con seguridad mientras siseaba algo en Pársel

Mala decisión – dijo Alina entre risas mientras que las serpientes crecían alrededor de él…

Eres una Harpía! – gritó Bernard mientras lanzaba rayos multicolores a las serpientes, que sólo lograban multiplicarse o crecer con sus hechizos

Yo también te quiero, Bernard – dijo la joven con maldad mientras observaba divertida la escena.

El joven corría, al parecer pensando en una solución mientras lo hacía… las serpientes iban detrás de él e incluso una había logrado rasgarle la basta del pantalón. El joven rodó hasta estar cerca del lago y con un rápido movimiento envolvió a todas las serpientes, les prendió fuego y lanzó una especie de bola incandescente al lago.

Nada mal – dijeron ambos a la vez, mientras se miraban fijamente

Vamos Schwarz! Dale su merecido! – gritaban algunos

Vamos Bernard, demuéstrale quién eres! – gritaba otro grupo, compuesto por chicas.

Ambos jóvenes estaban sudorosos, sucios y cansados… ambos empezaron nuevamente a lanzarse hechizos, esta vez moviéndose. Corriendo, saltando, rodando para evitar hechizos. James, Lupin, Lilly, Sirius y algunos otros muchachos y prefectos se encargaban de proteger a los estudiantes más jóvenes. Finalmente ambos duelistas cayeron al suelo tratando de evitar el ataque de su oponente. Alina se levantó y se acomodó el cabello. Bernard simplemente se puso de pie. Se miraban fijamente, con odio. Al mismo tiempo ambos levantaron sus varitas, apuntando al otro… un halo negro salió de las varitas antes de que ambos gritaran a la vez: "Hikari to kage"

A Remus se le hizo conocido ese hechizo… miró hacia donde se encontraba Alina, con la varita en alto, lo último que pudo ver fue el rostro aterrado de la joven… luego todo se sumió en la más completa oscuridad.

Qué pasó? Qué ocurre? – gritaban los asustados alumnos de Hogwarts

"Quita tu hechizo!" la voz de Bernard resonó en la cabeza de Alina. Hacía mucho tiempo que podían realizar el hechizo de telepatía.

"Lo haría si pudiera" respondió la joven, también mediante este hechizo… "creo que nuestros hechizos se han fusionado… no puedo… me quita demasiada energía"

No veo nada! Qué sucede! – gritaban otros muchachos, totalmente aterrados

"Sabes qué pasará si es que no lo quitamos a tiempo, verdad?" dijo Bernard tratando de aparentar tranquilidad.

"La oscuridad nos devorará" respondió la joven con cierto temor "desapareceremos para siempre en las tinieblas"

"Puedes mover tu varita?" preguntó Bernard con temor

"No. Está unida a la tuya" respondió Alina aterrada

"Intentaré algo… no te muevas" dijo el joven "Espero que funcione!"

"Hazlo rápido!!!"

Alina pudo ver a lo lejos pequeños rayos de luz. Supuso que serían los lumos que lanzaban los alumnos de Hogwarts. "Ingenuos!" pensó "la oscuridad se tragará sus pequeñas luces antes de que puedan ver sus propias manos"

"Necesitamos luz!!!" gritó Bernard dentro de la cabeza de la joven

"No grites en mi cabeza! Intento pensar en algo!" respondió Alina con desesperación "Un patronus… nos dará luz suficiente?" preguntó la joven

"Intentemos"

Un pequeño halo de luz plateada salió de las varitas, pero desapareció casi al instante.

"No sirve!!!" gritó la joven de desesperación, pero la oscuridad también se tragó su voz. "Bernard, mis manos!!!"

"resiste, intentaré otra cosa!" le dijo el joven

Alina pudo ver una pequeña luz roja a lo lejos. Ya sabía qué intentaba hacer Bernard.

"Intentaré lo mismo!" exclamó la joven mientras se movía con dificultad y lanzaba de su varita una luz escarlata.

Durante varios minutos estuvieron intentando, hasta que…

"Alina, cúbrete!!! Intentaré algo más poderoso!"

"NO LO HAGAS!!! PUEDES MATARNOS!!!"

"Moriremos de todas formas…" respondió Bernard

"Bien… Te ayudo…"

Finalmente una gran explosión se escuchó alrededor. Los alumnos de Hogwarts estaban tirados en el jardín, mientras que Bernard y Alina estaban arrodillados uno frente al otro, a unos 2 o 3 metros de distancia el uno del otro. Ambos estaban jadeando, se veían bastante cansados. Lupin miró los guantes de piel de dragón de Alina, estaban hechos trizas. "La piel de dragón repele toda clase de hechizos" se dijo a sí mismo "Qué era este Hikari to Kage?" se preguntó el joven licántropo.

Pensé que me moriría – dijo un alumno de primero de Hufflepuff

Yo sentí que estaba desapareciendo! – exclamó una muchacha de Griffyndor

Eso estuvo cerca, eh? Schwarz? – dijo Bernard jadeando, cansado, seguía arrodillado.

Pero Alina no respondía. Lupin la miró preocupado. La joven hizo una mueca de dolor y se cogió el brazo. Los ojos de la muchacha se abrieron al sentir un líquido caliente, acercó la mano temblorosa a su cara: era sangre.

Bernard se acercó a ella. Ella seguía de rodillas, mirando con estupor la sangre entre sus dedos. Miró a Bernard y simplemente salió corriendo. En un inicio el joven invitado no comprendió qué sucedía, hasta que vio el rastro de sangre que la muchacha iba dejando mientras corría hacia el castillo.

"Maldición!" pensó Bernard antes de ir corriendo detrás de ella. Una mano lo detuvo. Era Lupin. "Ya has hecho suficiente… No crees que es hora de irte?"

Bernard bajó la mirada y caminó hacia el castillo, pero dando un rodeo. Narcissa estaba corriendo para dar el alcance a su amiga.

"Voy a matarlo" le dijo Lupin a sus amigos, mientras los demás regresaban al castillo comentando lo bueno que estuvo el duelo y hablando de un empate.

Nota de la Autora: Gomen Nasai!!! Demoré muchoooo! Pero ahora ando de vacaciones y actualizaré prontitoooo!!! Espero que les haya gustado!!! Besos!!! Ah y Feliz 2008!!! )