Hinata necesitaba un respiro, permanecer lejos de todo el giro de 360 grados que había dado su monótona vida, intentar procesar toda la información y los momentos vividos con anterioridad y si Dios no la abandonaba, creer que las palabras de su Adonis fueran absolutamente verdad. Una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro y las mejillas se pintaron de rubí, la felicidad se apoderaba de cada parte de su cuerpo y pensó que si todo esto era producto de su imaginación no quería volver a despertar nunca más.

Caminó como si estuviera flotando en un campo de flores acariciando sus desnudos pies y entonces tuvo una idea, de todas formas esa tarde necesitaba salir de casa por asuntos de la universidad que le tomarían tal vez toda la tarde. Necesitaría hacer una llamada telefónica rápidamente para tomar el primer puesto en los planes de su querido amigo, realmente quería contarle a alguien el motivo de su gran alegría.

Pero no fue hasta ser detenida por el llamado de cierta voz femenina que todo se derrumbó para ella, porque de todas las personas existentes tenía que encontrarse con ella justo en este ó temblerosa hacia la dirreción llamada y en efecto, sus ojos chocaron con los verde agua de ella que la miraban con una sonrisa, sonrisa que para Hinata pareció la más hipócritas de todas y aunque no quería verse vulnerable bajo la prescencia de Sakura no podía evitar sentire un cero a la izquierda a su lado, no podía sentirse igual contra la belleza de la universidad.

Así que simplemente tragó saliva e intentó con todas sus fuerzas calmar su nerviosismo. Sakura se acercaba a ella segura pensando lo que había ocurrido entre ella y Naruto, porque luego de encontrarse con Sasuke y ver como este hechaba humos por la cabeza y golpeaba todo a su paso solo tenía claro que tenía relación con Hinata, ella era la única con el suficiente poder para poner de esa forma al azabache.

-¿Tienes prisa Hinata?

Su voz era fría y calculadora, algo que siempre usaba cuando quería humillar a sus víctimas.

Ay, Hinata la conocía tanto.

-No,para nada. -Respondió en un intento de no lucir miedosa ante su prescencia, pero poco pudo ocultar bajo la personalidad de Sakura.- ¿Que deseas, sakura-san?

-Ay, te he dicho millones de veces que no uses los modales conmigo.

Y ahí estaba de nuevo dándole sermones de como comportarse, siempre sucedía lo mismo cuando se encontraban. Ella no podía "tutear" a cualquier persona, menos si eran mayores que ella aunque sea por meses, una cualidad digna de los Hyuga era su fina educación y Hinata estaba costumbrada a esos modales, a pesar de que su infancia los niños se burlaran de ella por su extraña forma de hablar.

-Lo sé, pero sabe que no puedo cambiar esa faceta de mi.

Sakura la miró con una ceja levemente arqueada, notando en el pequeño ser delante suyo cierta pizca de desafió en sus ojos, algo que lejos de agradarle provocó que se molestara a ciertos grados. Tiró con su diestra mechones de su corto cabello rosado, provocando que cayeran a un lado de su hombro y Hinata rodó los ojos, si había algo que no le agrada de Sakura era esos aires de superioridad que se daba a veces.

Aunque no podía negar que envidiaba la personalidad segura de ella.

-Creo que no es necesario que te diga lo obvio.

Hinata entrecerró los ojos dudosa.

-¿A qué se refiere?

-Que yo le conté a Naruto sobre tus sentimientos. -De repente las largas uñas de Sakura fueron más interesantes que la reacción de sorpresa de Hinata-. Espero no te moleste ¡Es que eres tan obvia y Naruto tan estúpido! Alguien necesitaba contarle y difícilmente tu podrías hacerlo así que te hice el favor. ¿Gran idea, no crees?

Si para Sakura su gran idea era ventilar los sentimientos ajenos sin el concentimiento del otro estaba más que fuera de cordura. Hinata tenía sentimientos encontrados, no sabía que decir o como actuar, solo que aparte de la verguenza que sentía recorrer cada célula de su cuerpo la ira iba por el mismo camino y es que Sakura no tenía ningún derecho de tomar sus sentimientos para ser ella quien se los confesara a su alborotado amigo rubio. Pero claro, ella no podría gritarle o darle un sermón de miles de horas por la falta de respeto grande que había cometido porque no era algo que podría hacer, a pesar de que anteriormente le había gritado a Naruto y aunque a la vista de cualquier otra persona los casos parecieran iguales no lo eran, porque ahora se sentía humillada, avergonzada y con ganas de llorar lejos de la persona que más detestaba en esos momentos.

Pero solo con duros esfuerzos intentó calmar sus sentimientos y los alojó a un lado en su puño que apretaba con fuerza.

-Oh, ahora entiendo porque Naruto-kun actuó de tal forma hace unos minutos atrás.

Su voz era casí como un susurro y Sakura pudo notar pizcas de tristeza en ella.

Eso solo la hizo sentir más gloriosa.

-Ay ¡No me digas! ¿El tonto ya se sobrepasó contigo? Debió ser difícil para ti. Digo, ser solo una pieza más de su juego...

Las lágrimas amenazaban con salir en cualquier momentos de sus perlados ojos.

-Lo hizo. Pero no dejé que se acercara más, incluso Uchiha-san me ayudó mucho.

-¿Ayudar?

Hinata ladeó la cabeza confundida ante el repentino cambio de voz de la Haruno, pero solo le tomó unos segundos comprender que Sakura aún seguía enamorada de su moreno protector. Pero si ese era el caso ¿Porqué se acostaba con Naruto? Aquel pensamiento le cayó como una patada al estómago y lejos de provocar que Sasuke sintiera una pizca de celos por ella solo lograba que lo alejara aún más, aunque también sabía que Sasuke en algún momento tenía un cariño especial por Sakura que ahora solamente vagaba en los recuerdos del pasado.

-Si, él siempre me ayuda mucho en cualquier cosa que necesite. Es tan buen hombre.

Sakura apretó los dientes, claramente molesta por el comentario.

-Te llevas muy bien con él eh... me pregunto si Naruto estará de acuerdo.

Hinata bajó la cabeza.

-Creo que a Naruto-kun no le importa con quien me relacione, ni mucho menos como me sienta.

Sakura bufó, odiaba cuando Hinata se hacía la víctima porque eso era precísamente lo que todos veían de ella "Ay, Hinata es tan dulce" Hinata es tan tierna" "¡Me encanta cuando se averguenza!" ¿Cuantas veces había escuchado aquellos comentarios de sus estúpidos compañeros de clase? ¿Que podría tener la mosca muerta de Hinata que no tuviera ella? Necesitaba descargarse, necesitaba decir todo lo que había acumulado con años y sabía perfectamente donde atacar.

-Claro, si a Naruto le importaras o sintiera aunque sea algo por ti no estaría conmigo.

A Hinata le cayó como un balde de agua fría.

Y de repente todo se volvió oscuro bajo sus ojos y comprendió cada palabra que anteriormente habían salido de los masculinos labios ¿Como podía haber creído cada palabra prometida? Era tan inocente a veces y sasuke y cada uno de sus amigos tenían razón sobre sus defectos. Ella nunca podría tocar el corazón de Naruto porque si no lo hizo durante 10 años ¿Como podría hacerlo ahora? Odiaba a Naruto por nunca ver más allá de su amistad pero más se odiaba ella por intentar tantas veces lo que nunca tuvo una esperanza.

Y fue entonces cuando quiso mandar todo al diablo por primera vez, aunque se arrepintiera luego.

-Debo irme... Adiós Sakura-san.

Sakura sonrió satisfecha y evocó la más hipócrita de las preocupaciones.

-Esta bien. Hasta luego ¡Que no te afecten las mentiras de Naruto!

Eso fue suficiente para terminar de derramar las plateadas lágrimas.

Y también fue la gota que derramó el vaso. Definitivamente no volvería a casa por un buen rato.


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