Hola a todos mis queridos lectores se que los he tenido muy abandonados pero es que eso de entrar a la Uni y tener exámenes tan rápido no es bonito, pero bueno eso ya paso lo he logrado y por fin les traigo un nuevo capitulo de su historia preferida jejejejeje ya se, ya se eso es demasiado, bueno espero les guste, bueno sin mas los dejo leer tranquilos.

Bueno se aceptan todo tipo de comentarios constructivos y no tanto ya saben como siempre jejeje recuerden ustedes son mi mayor motivo para seguir escribiendo, y claro no pueden faltar mis disculpas adelantadas por cualquier error que pudiera haber.

Advertencia:Este fic es yuri HarukaxMichiru y esta clasificado M por contenidos y situaciones fuertes y/o violentas, así como escenas intimas entre dos mujeres. si este contenido, no es de su agrado por favor no lo lean.

Disclaimer: Los personajes de Haruka y Michiru así como cualquier otro personaje de Sailor Moon no me pertenecen son creaciones de Naoko Takeuchi yo solo los tome prestados para hacer una historia nueva así como cualquier frase cliché que se lleguen a encontrar.


¿Qué es esto que siento por ti?

-Hola, yo me llamo Michiru Kaioh- sonrió y le dio la mano

Mientras Haruka abría los ojos como platos, al darse cuenta que a la que tenia frente a ella era la princesa de Nokaith.

-Bueno te quedaras toda la tarde viéndome así- seguía sonriendo no sabía porque pero al verla toda la tristeza que sentía había desaparecido

-No disculpa es que no puedo creer que de verdad estoy conociendo a la princesa del reino- hablaba nerviosa aunque no sabía si era por que Michiru era la princesa o por que tenia la sonrisa más bonita que había visto –Pero, ¿Qué haces aquí?, no piensas que es un lugar peligroso para ti, estas muy lejos del palacio ¿Cierto?-

-Si la verdad es que me escape y como no sabía a dónde ir pensé que este sería un buen sitio- se noto algo de tristeza en sus ojos recordando de nuevo el por qué había terminado en ese sitio

-Lo más seguro deben estar buscándote, deben estar preocupados por ti-

-No lo creo, lo más seguro nadie se ha dado cuenta aun de que no estoy- se volteo rápidamente no quería que la viera llorar

-No digas eso como podrían dejar de notar que no estás si debes ser lo más importante para ellos-

-No es así, por eso es que me escape ya no quería estar sola, me siento olvidada por mis padres, no tengo muchos amigos la única que me cuida y me quiere de verdad es mi nana, pero ahora está muy ocupada ayudando a uno de sus hijos en su casa y no hay nadie para mi, para escucharme, para jugar conmigo, para acompañarme- se cubrió de nuevo su rostro con las manos cuando sintió que no podría mantener mas sus lagrimas alejándose unos pasos de Haruka

-No llores por favor, alguien tan linda como tú no debería llorar así, sabes estoy segura que tus padres te aman pero el trabajo de ser reyes debe ser complicado y por eso no están mucho contigo- se acerco a ella lo mas que pudo después de todo no quería que se fuera sin dejar que la ayudara

-No lo sé mi mamá siempre está ocupada con sus amigas aristócratas eso no es nada muy importante para como lo veo yo, y con mi padre pasa lo mismo tal vez si tenga un poco de trabajo pero no creo que sea tanto como para no verme nunca o ni siquiera escucharme cuando estoy con ellos- calmando un poco sus lagrimas

-Bueno tal vez tengas razón pero aún así no creo que sea lo correcto huir de tu casa, tal vez tu nana al no encontrarte si se sienta triste- tomo su mano en un intento de que no huyera en cualquier momento

-Sí pero ya no soportaba mas, no sabía qué hacer así que solo me fui- cuando Haruka tomo su mano sintió una enorme tranquilidad como si el solo hecho de estar con ella la liberaran de sus problemas y de su soledad. –Pero tal vez tengas razón y lo mejor sea que regrese-

-Así es no lo dudes yo siempre tengo razón- se separo un poco y sonrió –Pero como saliste sin que nadie te viera-

-Veo que eres un poco modesta- sonrió olvidando por completo toda esa tristeza que la había llevado a ese sitio –Bueno salí por uno de las entradas secretas que tiene el castillo-

-De verdad tiene-

-Si claro yo conozco casi todas aun me falta por descubrir pero sé que pronto los sabré todos-

-Bueno creo que tú también eres un poco modesta- ambas sonrieron al mismo tiempo y sus miradas volvieron a conectarse de una forma inexplicable pero Michiru rápidamente quito su vista al sentirse nuevamente nerviosa

-Gracias por ayudarme Haruka pero creo que debo irme a casa ya que tienes razón, tal vez cuando regrese mi nana ya hay vuelto y este buscándome-

-Espera, no te vayas aun, mira dices que estás sola, ¿cierto? yo igual no tengo hermanos y vivo muy lejos del pueblo para tener amigos con quienes jugar por qué no juegas conmigo un rato y luego te acompaño hasta el castillo antes de que oscurezca- no sabía porque pero quería que se quedara, quería tenerla a su lado por más tiempo

-Bueno está bien acepto, acepto ser tu amiga-

-Como, ¿amigas?- sorprendida por el término ya que pensaba que Michiru creía que era un niño

-Sí, o no era eso lo que querías- lo dijo un poco enojada

-Si me refiero a cómo te diste cuenta que era una niña-

-Soy buena observadora y aunque parezcas un niño se que no es así entonces a que jugaremos-

-Ya veo, bueno que tal a escondernos yo me escondo y tú me buscas que dices- preguntaba mientras dejaba su arco y sus flechas cerca de la orilla del lago

-No yo pido esconderme primero-

-Está bien aunque creo que eres un poco caprichosa-

-Bueno es parte de ser princesa, ¿y sabes usarlo?- viendo su pequeña arma

-Claro mi padre me enseño si quieres te puedo enseñar a usarlo, si debes en cuando me prestas tu poni- acercándose a él para poder acariciarlo

-Vaya sabes sacar ventaja de las situaciones- reía divertida

-Bueno eso es parte de ser una simple campesina se debe aprovechar cuando se puede-

-Es una de tus habilidades-

-Algo así, ¿entonces?-

-Me parece bien, se llama Neptuno y te lo presto pero sabes cómo montar te diré que es un poco difícil- reía un poco incrédula

-Claro que se montar una más de mis habilidades-le guiño un ojo sin saber porque

-También te enseño tu padre- sonrojada aun sin perder la sonrisa no quería que notara sus nervios

-Si de hecho me enseño mi padrino luego te cuento que tal ahora mejor aprovechamos y jugamos un rato- se alejo del poni para acercarse a Michiru

-Bueno entonces cierra los ojos-

-Está bien contare hasta veinte y te buscare-

Después de estar una hora o quizás más dieron por terminado su juego y decidieron descansar junto al lago y beber un poco de agua comenzando a conversar donde se contaron de sus padres y de lo que hacían en su vida diaria hablaron un poco más sobre ellas y comenzaron a conocerse rápidamente entrando en una confianza que jamás habían sentido con nadie y aunque ambas querían seguir hablando decidieron que era mejor que Michiru regresara antes del ocaso para que nadie se preocupara de mas y para que también en la casa de Haruka no hubiera problemas, Haruka al conocer un poco más el bosque la guio hacia la zona que suponía estaba el palacio y aunque les costó un poco lograron encontrar la salida rumbo al castillo, Haruka decidió acercar a Michiru lo mas que pudiera quedándose solo a unos metros del lugar que según le dijo Michiru había usado para salir.

-Haruka no puedes acercarte más nos descubrirán y se te hará mas tardado volver a tu casa-

-Está bien pero debo ver que entras antes de irme-

-Vaya al parecer eres un poco aprensiva, no crees-

-Claro que no- se sonrojo al escuchar las mismas palabras que ella había usado para sus padres -

-Bueno entonces nos vemos-

-Michiru espera cuando nos volveremos a ver- tenía un extraña ansiedad no quería separarse de Michiru

-No lo sé-

-Porque no mañana, me divertí mucho estando contigo por favor escápate también mañana- por lo menos quería seguir viéndola a diario

-Vaya me estas pidiendo algo muy arriesgado no crees- se sonrojo habrá leído su pensamiento de querer seguir viéndola a diario

-Bueno entonces yo vendré solo dime como entrar te aseguro que no me verán-

-No eso sería más arriesgado yo iré todos los días para jugar como hoy- sonrió no sabía como expresar la felicidad que sentía solo de saber que la seguiría viendo a diario

-Estás segura, lo prometes-

-Si lo prometo-

-Bien entonces nos vemos mañana princesa- le tomo la mano y le dio un beso en el dorso de esta seguida de una reverencia y una sonrisa

Michiru sintió sus mejillas arder debido al gesto que había tenido hacia ella, estaba acostumbrada a eso pero con Haruka sintió tantas cosas diferentes que no sabía ni como describir ni como sentirse pero no lo dejaría así.

-Hasta mañana campesina- sonrió y le dio un beso en la mejilla para después alejarse de Haruka y despedirse sacudiendo su mano y entrando al castillo acompañada de Neptuno logrando ver desde lejos aun el enorme sonrojo que tenía su ahora amiga en las mejillas.

Haruka después de ver como Michiru entraba decidió regresar a su casa lo más rápido posible antes de que sus padres se preocuparan y le prohibieran para siempre ir al bosque ahora ya no podría dejar de ir no ahora que tenía una amiga en ese lugar.

Mientras Michiru entraba en su habitación con cuidado no quería que nadie supiera lo que había hecho, y ya que al parecer nadie lo había notado aun, tal como ella pensaba cerró la puerta con cuidado cuando de pronto noto como alguien estaba sentado a la orilla de la cama.

-Dónde estabas pequeña-

-Nana- Michiru se lanzo a la mujer para darle un abrazo – Me da gusto verte-

-A mi igual pero dónde estabas no sabes lo preocupada que me tenias – la separo un poco de ella y la vio a los ojos

-Me escape me sentía sola además no sabía si tu volverías así que hui-

-Ya veo pero mira he vuelto no volveré a irme y tu tampoco que tal si tus padres se dan cuenta estarían muy preocupados no crees-

-No lo notaron, ya no me regañes-

-Está bien niña pero no puedes volver a salir así me escuchaste, aparte donde estuviste por tanto tiempo-

-En el bosque, conocí a una niña y ahora es mi amiga nana déjame seguir yendo al bosque en las tardes por favor-

-No es peligroso-

-Entonces me escapare-

-Me estás haciendo un berrinche- la miro enfadada

-No pero por favor, déjame ir es mi amiga y se lo prometí-

-Bien yo iré contigo-

-No déjame ir sola volveré todos los días a esta hora y nadie lo sabrá mas que tu y yo-

-Está bien pero el día que no llegues a la hora convenida no volverás a ir nunca y se lo diré a tus padres, incluso lo de tu amiga- la miro seria

-Si estoy deacuerdo- le estiro la mano y la mujer no tuvo más opción que aceptar a veces esa niña parecía más mayor de lo que era, tal vez la falta de atención de parte de sus padres la habían hecho madurar demasiado a su corta edad, o tal vez de verdad en su destino estaba el ser la futura monarca de Nokaith.

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-Porque llegas tan tarde- estaba parada la madre de Haruka en la puerta de la casa con los brazos cruzados y un rostro bastante serio

-Mamá no es tarde es buena hora apenas va a oscurecer-

-Sí, pero sabes lo peligroso que puede ser el bosque-

-Lo sé mamá, pero me dejaras seguir yendo cierto-

-No lo sé, lo estoy pensando seriamente-

-Por favor mamá me gusta mucho ese sitio, déjame seguir yendo- no quería dejar de ver a Michiru y no le importaba si tuviera que escaparse cada tarde con tal de ir pero prefería hacerlo mejor con el permiso de sus padres claro sin decirles que se encontraría con alguien

-Si anda Misaki déjala ir así tendremos tiempo a solas- se acerco a su esposa para abrazarla por la espalda

-Ahhh no me importa lo que hagan solo no quiero presenciarlo por favor déjame ir y se quedaran solos toda la tarde-

-Está bien dos contra una no es justo pero ustedes ganan- le dijo su madre bastante sonrojada por el abrazo de su esposo y la sonrisa picara de su hija que no tuvo más remedio que aceptar

-Que bien-

-Escucha hija puedes ir pero después de terminar con todos tus deberes así como con tus lecciones-

-Está bien papá lo importante es que ya me dejaron pero ahora podemos cenar muero de hambre mañana cuando no esté pueden abrazarse todo lo que quieran- decía mientras entraba a la casa esperando a ser perseguida por su padre debido a lo que acaba de decirle

-Óyeme niña ven acá que son esas palabras a tus padres- gritaba mientras entraba corriendo a la casa persiguiendo a Haruka mientras su esposa sonreía al ver esa escena

-Si no se controlan no habrá cena-

-Pero porque- dijeron al mismo tiempo ambos

-Porque tiraran todo- les decía mientras los tomaba a ambos de las orejas para sentarlos a la mesa.


Habían pasado un par de años y en ese tiempo Haruka y Michiru habían continuado con sus vidas normales una la campesina que era ayudando a sus padres en el campo y en la crianza de borregos, además de seguir tomando sus lecciones, tanto escolares como de defensa había aprendido a repartir su tiempo perfectamente, incluso en las aquellas ocasiones en que tenía que ir al pueblo donde Rogelio se había convertido en su mejor amigo siendo este el único que conocía el secreto sobre los encuentros con la princesa, mientras la otra chica seguía siendo para todos la misma aprendiendo las lecciones debidas para convertirse en la mejor monarca que se pudiera en un futuro, pero ella seguía siendo reservada y tranquila así como ajena a la vida aristócrata que sus padres mantenían, teniendo una sencillez que la caracterizaba de todas las niñas de sociedad como ella les llamaba, pero nadie había notado aquel pequeño cambio que había ocurrido en ella se había vuelto mucho más alegre y más abierta después de conocer a Haruka, así como mas disciplinada en lo que hacía, también había aprendido a repartir su tiempo de todas las actividades que tenia siendo su nana y su mejor amiga Setsuna Meioh las únicas que sabían que en las tardes ella desaparecía para ir al bosque a encontrarse con su misteriosa amiga.

Ambas en ese tiempo no habían dejado de verse ni un solo día exceptuando algunas ocasiones en los que la otra no podría ir a la cascada por algún motivo, como su cumpleaños, o el de sus padres, o alguna otra cosa que les impidiera escabullirse por unas horas, en todo ese tiempo ambas formaron una estrecha relación se conocían perfectamente la una a la otra sabían lo que les gustaba y lo que no, como actuarían, así como sabían la historia de ambas y lo que hacían a diario en sus vidas normales, ambas habían recorrido casi en su totalidad el bosque y lo conocían perfectamente, también compartían lo que les enseñaban llegando a saber incluso más de lo que a veces llegaban a enseñarles, sobre todo después de que un día a ambas se les había ocurrido escabullirse dentro del castillo sin que nadie las viera con rumbo a la enorme biblioteca que ahí estaba, después de eso ya nada las detenía para verse ya que si no se encontraban en el bosque para jugar y pasar tiempo juntas, se encontraban en el castillo para hacer lo mismo, habiendo logrado que nunca las viera nadie, ni siquiera la nana de Michiru y descubriendo también todos los pasajes que el palacio escondía en su interior.

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Haruka estaba parada fuera del palacio no muy segura de entrar pero no se quedaría con la duda del porque Michiru no había llegado a la hora acordada a la cascada, además si ya había caminado hasta ahí no regresaría, Michiru debía ver la sorpresa que sus papás le habían dado por su cumpleaños, esperando no ser vista entro por donde en tantas ocasiones ya lo había hecho, claro que en esos momentos Michiru la guiaba, pero ella ya sabía el camino no se perdería, una vez adentro se acerco a las caballerizas para ver si Neptuno se encontraba en su sitio y al verlo ahí supo que Michiru debía estar dentro, así que después de saludar al corcel, entro al palacio para buscar a su querida amiga después de un buen rato y varias habitaciones recorridas pudo escuchar el hermoso sonido de un violín proveniente de la biblioteca decidió echar un vistazo ya que tal vez era ella, en alguna ocasión le había dicho que sabia tocarlo.

Cuando se encontraba dentro cual fue su sorpresa al ver que como había imaginado la que tocaba era Michiru, decidió no interrumpirla porque le parecía hermosa no solo la melodía que salía de ese instrumento sino que también la princesa, se veía más hermosa cada día a su parecer, pero esa imagen era como un cuadro que quería plasmar para siempre en su memoria además que el solo verla llenaba su corazón de calma y de alegría junto con otro sentimiento que aun no podía describir a la perfección, no sabía cómo, se quedo tan embelesada con la imagen que tenia frente que no se dio cuenta que la música había terminado y Michiru la veía un poco sorprendida.

-Haruka que estás haciendo aquí- le decía un poco nerviosa

-Quería verte, me preocupe al ver que no llegabas siempre me dices cuando no vas a poder ir además quería mostrarte algo- le decía saliendo de su anterior estado

-Ya veo pero pudieron verte, ¿nadie se dio cuenta?- sentía un sonrojo debido a las anteriores palabras de Haruka sobre la preocupación que le causo, eso la hacía sentir impórtate y no sabía él porque eso le causaba un extraña sensación en el estomago, así como una inmensa alegría.

-No nadie me vio, he estado aquí muchas veces me lo sé de memoria cálmate nadie lo noto, pero dime por qué no fuiste te sientes enferma o algo grave paso-

-No esta vez cálmate tu, eso de volverte más mayor te vuelve más aprensiva ¿cierto?- sonrió y decidió subir al segundo piso donde había más libros, sabía bien que Haruka la seguiría y ahí habría menos posibilidad de que las vieran.

-Oye que tenga diez años no me hace mas mayor señorita juventud, además tu los vas a cumplir en un mes ¿O no?-

-Sí pero aun sigo siendo más pequeña que tú, recuérdalo siempre-

-Está bien no volveré a preocuparme por ti- decía mientras fingía un enfado

-Ya, no te enojes te lo diré-

-Bien, te escucho-

-Bueno señorita preocupación lo que paso es que mi nana no me dejo salir debido a que hoy llega mi nueva institutriz y debo estar aquí porque puede llegar en cualquier momento, todos sabrían que me escapo por las tardes si no me encuentran-

-Si claro lo entiendo, ya que supiste hasta hoy no me avisaste por eso-

-Exacto me gusta que seas tan comprensiva y dime que eso que quieres mostrarme-

-Bueno no puedo mostrarte aquí, pero bueno eso luego ahora que se me paso el enojo que vamos a hacer hoy-le decía llena de entusiasmo

-No lo sé ahora soy yo quien no te hablara hasta que me prometas que no volverás a entrar así, que tal que alguien te ve-

-O vamos no te vas a enojar por eso, nadie me vio te lo aseguro nadie se enterara-

-No lo sé, debes convencerme-

-Está bien, no lo haré de nuevo lo prometo- se acerco a ella con carita de cachorrito regañado así que Michiru no pudo mas fingir su enojo con ella

-Está bien pero ya que yo soy la enojada tendrás que esperar hasta que termine de practicar con el violín- le dijo mientras volvían a bajar y ella se asomaba por la puerta para estar segura que no había nadie cerca, como siempre, cerrando de nuevo quedando un poco más tranquila al saber que nadie iría a interrumpirlas.

-Bueno eso no me enoja tocas muy bien, podría quedarme la tarde completa escuchándote-

-Gracias, ¿tú no tocas ningún instrumento cierto?-

-No, bueno se leer las partituras y he aprendido a tocar el piano pero no sé si lo hago bien-

-No entiendo, sabes tocarlo ¿pero no sabes si lo haces bien?-

-Sí, bueno mi mamá dibujo uno sobre una mesa y me enseño pero nunca lo he escuchado, ella hace los sonido y yo supongo toco muy bien-

-Ya veo, pero que tal que pruebas para ver si tocas bien o no-

-Si claro, ¿en dónde?-

-Que tal ahí- le señalo mostrándole un hermoso piano de cola negro que se encontraba cerca del gran ventanal que iluminaba por completo aquella habitación mientras era de día tenia algunos retratos sobre él, así como unas partituras encima.

-De verdad que tal lo descompongo-

-No creo que lo hagas tan mal, vamos inténtalo-

-Pero, ¿y si alguien viene?-

-No creo no hay nadie cerca y mi nana esta en el patio ocupada con todos sobre el arreglo de todo lo necesario para la nueva institutriz, mira- le dijo acercándose al ventanal seguida de Haruka, mostrándole a una gran cantidad de personas hablando y moviéndose de un lado a otro.

-Bueno entonces está bien, no puedo perder nada ¿cierto?- sentándose enfrente del piano

-Sí, así que no tienes más opción- se paro frente a ella recargándose un poco sobre la tapa del instrumento

Haruka levanto la tapa de las teclas y se sentó, después de mirarlas por un instante cerró los ojos y comenzó a tocar esperando recordar perfectamente el orden que siempre llevaba al hacerlo en la mesa de su casa, Michiru se sorprendió al ver la agilidad que tenia Haruka en las teclas y lo bien que lo hacía, además de que le parecía que se veía más bella con ese rostro tan tranquilo pero al mismo tiempo concentrada en lo que hacía, sintió como su corazón iba mas rápido, de la misma forma que siempre lo hacía cada vez que estaba con ella, no sabía el por qué, pero en ese momento aquello era mucho más fuerte como detenía aquello que aun no tenia nombre, pero que al paso de los días ella sabia iba creciendo mas y mas.

-Bueno, ¿que tal lo hice, Michiru?-

-Eh, muy bien- volvió de aquellos pensamientos, no había terminado de escuchar la melodía pero eso no importaba, sino mas bien el rostro de una Haruka furiosa que había notado su falta de atención

-Se ve, ni siquiera ponías atención –

-No es verdad solo pensaba que los has practicado bastante y por eso te sale casi natural que tal que intentas con otra melodía-

-mmm si claro, cual crees que sea buena- decidió creerle la excusa de su falta de atención

-Que tal esta- abrió la partitura que estaba sobre el piano y le señalo una melodía

-Bueno lo voy a intentar- comenzó a tocar no lo hacía tan mal pero fallaba en muchas de las teclas y la melodía no salía como debía.

-Creo que te ayudare un poco- rodeo el piano para luego sentarse junto a Haruka

-Solo debes recordar cómo suena cada tecla, para que cuando la leas en la partitura sepas como debe sonar mira- comenzó a tocar de forma lenta tratando de que Haruka viera el movimiento de sus dedos –Bueno es tu turno-

-Bien- volvió a iniciar haciéndolo un poco mejor poco a poco hasta que al parecer sus oídos y sus dedos se dieron cuenta de lo fácil que era.

En ese momento Michiru decidió unirse a la melodía tocando su violín, ambas se miraron una a la otra conectando sus miradas y de cierta forma dejando fluir aquello que sentían la una por la otra a través de la música, aquello que ninguna de las dos sabia como explicar pero que sentían desde el día que se conocieron, estuvieron un rato así hasta que de pronto una chica entro en la habitación asustando a ambas al verse sorprendidas, al verse atrapadas.

-No dejen de tocar, lo hacen muy bien- dijo mientras cerraba la puerta tras de sí y se acercaba tranquilamente a donde se encontraban ellas.

-Setsuna me asustaste pensé que eras alguien más y que nos habías atrapado- le decía Michiru después de haber dejado su violín sobre el piano para comenzar a acercarse a la chica.

-Bueno, alégrate de que haya sido yo quien entro y no otra persona- decía sonriente mientras abrazaba fraternalmente a Michiru para después girarse y ver fijamente a Haruka –Tú debes ser la famosa Haruka cierto-

-Si esa soy yo- decía mientras se ponía de pie y miraba a la chica frente a ella, tenía su misma estatura y el cabello verde oscuro, era bastante largo lo más seguro llegaba más abajo de su cintura, sus ojos tenían un bello color granate que la hacían ver más madura de lo que realmente seria y tenía un rostro muy sereno inspiraba confianza el solo mirarla.

-Creo que debo presentarlas como se debe, Setsuna esta es Haruka Ritzu ella es una campesina muy buena en su trabajo que vive en las afueras del reino con sus papás que se dedican a lo mismo, Haruka esta es Setsuna Meioh ella es hija de una de las familias nobles y más antiguas del reino y sus papás son parte de la corte real, ella ocupara sus puestos cuando sea debido y bueno ambas son mis amigas- sonrió al ver como se daban la mano

-Un placer señorita Meioh – hizo una pequeña reverencia

-Igual pero dime Setsuna, al fin ambas somos amigas de la princesa, no es así

-Si así es me alegra poder conocerla-

-Bueno, también me alegra conocerte por fin, eres bastante alta para tu edad porque tienes la edad de Michiru según me dijo ella-

-Si bueno le gano por unos meses-

-Ya veo tienes diez entonces-

-Así es y tú qué edad tienes-

-Doce así que les llevo un par de años a las dos-

-Vaya tienes la misma edad que tiene mi mejor amigo-

-Rogelio cierto- menciono Michiru uniéndose a la conversación

-Coincidencias que se dan no creen- menciono Setsuna sin ninguna otra cosa que decir

-Cierto- respondió Michiru al ver un poco la incomodidad de ambas al no conocerse demasiado y no tener nada en común excepto a ella –Pero dime Setsuna como sabias que estaba aquí-

-Bueno como escuche que hoy llegaría tu nueva institutriz, supuse que hoy si te encontraría y decidí venir a visitarte y al llegar tu nana me mando aquí lo único que se me hizo muy extraño fue el escuchar dos instrumentos ser tocados al mismo tiempo, se que eres excepcional pero ni tú podrías tocar dos instrumentos al mismo tiempo-

-Lo sé, nos descuidamos un poco me alegro que hayas sido tu quien nos descubrió y no nadie más, cierto Haruka-

-Si por supuesto- decía mientras aun estaba bastante perdida mirando las partituras que le pertenecían al piano.

-Parece que es un poco distraída no crees- sonreía sin poder creer lo bien que se llevaban ambas siendo tan diferentes entre ellas

-Es parte de ella- sonreía Michiru mientras miraban ambas a Haruka.

De pronto escucharon unos golpes en la puerta así como la voz de una mujer mayor.

-Niña Michiru puedo pasar-

-Si nana por supuesto- Michiru respondía mientras veía como Setsuna trataba de contener la risa al ver a Haruka correr velozmente hacia la parte superior de la biblioteca y esconderse detrás de algunos libreros que se encontraban un poco separados de las paredes.

-Niñas porque mejor no bajan al jardín tu institutriz no debe tardar en llegar ahí podrán conversar mejor además tu madre quiere saludar a la niña Setsuna-

-Si nana por supuesto en un momento vamos-

-Bien las espero abajo con un delicioso té- después de eso salió tranquilamente de la habitación volviéndolas a dejar solas, para que por fin Setsuna pudiera reírse totalmente de la forma en que se había ocultado Haruka.

-No es gracioso- decía Haruka al bajar de las escaleras, mirando a Setsuna aun riendo por lo sucedido.

-Claro que lo es al parecer les pasa seguido ¿no?- Setsuna decía sin poder parar de reír.

-Bueno aunque llevo ocultándome dos años no es fácil acostumbrarse a eso-

Detuvo su risa sorprendida –De verdad llevan dos años haciendo estas locas visitas en el palacio-

-Si comenzamos un poco después de conocernos y se nos hizo costumbre y aunque son peligrosas son divertidas Suny- le dijo de forma tranquila Michiru -Además nunca nos han atrapado y no creo que lo hagan-

-Así es, soy demasiado velos y ágil- Haruka sonreía mostrándose un poco más altiva de lo que ya era.

-Bueno no me niego a que lo hagan, pero deberían ser mas cuidadosas no creen ya ven lo que sucedió hace un rato-

-Lo somos, lo de hace un momento fue un simple descuido- refuto Haruka enojada al sentirse un poco ofendida por la falta de confianza de parte de la otra chica.

-Sí pero pudo llegar a mas- le respondió en un tono parecido al que había usado Haruka.

-Bueno todo está bien y es lo importante- interrumpió Michiru

-Si eso es lo importante- complemento Haruka viendo de forma desafiante a Setsuna

-Por mí no hay problema solo no quiero lagrimas después por haber sido atrapadas- decía mientras se alejaba de ambas de forma tranquila

Cuando iba a tener una respuesta de parte de Haruka, Michiru la detuvo para evitar una batalla de contestaciones que ella no había pensado que sus amigas podrían tener en algún momento.

-Haruka, debo ir al jardín antes de que vengan de nuevo a buscarnos-

-Si lo entiendo debo irme pero cuando volveremos a vernos si no me dices mañana volveré a venir aunque te enojes- el tono que uso estaba totalmente cambiado al que había usado antes con Setsuna.

-En un par de días lo prometo, debo ver como es mi nueva institutriz y en qué momentos puedo escabullirme de su vista para ir a verte y poder terminar ese mapa que estamos haciendo del bosque- le sonrió al ver como el rostro de Haruka había pasado a uno de total tranquilidad después del que tenia de furia hacia su amiga.

-Está bien nos veremos donde siempre- le sonreía

-Si, donde siempre – se miraron por un corto instante para después abrazarse y volverse a separar.

-Bueno me voy, nos vemos Setsuna- le extendió la mano para despedirse.

-Nos vemos Haruka y cuidado a la salida-

-Lo tendré- se miraron con respeto y Haruka camino hacia una pared –nos veremos Michi cuídate ahhh y tranquila no me atraparan- dijo antes que de cierta manera desapareciera detrás de una amplia cortina.

-¿Por dónde se va?- pregunto curiosa Setsuna

-Por un pasaje secreto del palacio entre las dos descubrimos todos y solo nosotras los conocemos-

-Ya veo al parecer es muy agradable de cierta forma-

-Sí lo es no seas tan dura es gentil, divertida, inteligente, ágil, justa-

-Bueno ya basta veo que ves muchas cualidades en ella, aunque no notaste lo egocéntrica, creída, y para nada modesta que es por supuesto-

-También, pero si no fuera de esa forma seria demasiado aburrida-

-Tal vez –

-Bueno vamos afuera- le decía mientras se dirigía a la puerta seguida de una Setsuna pensativa, después de haber visto esa despedida y aquel brillo en los ojos de ambas podría ser ¿Qué?, bueno tal vez fue parte de su imaginación el ver que esas dos sentían algo más que una amistad la una por la otra y no se habían dado cuenta aun, pero tal vez debería verlas más de cerca antes de sacar conclusiones porque aunque tuviera una corta edad no se le escapaba nada mucho menos eso que todas las personas llamaban amor.

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Había pasado los dos días que Michiru le pidió esperar para volver a verse, y se le hacía eterno el tiempo para que llegara la tarde para poder ir a verla por fin y enseñarle la sorpresa que tenía desde el día en que la había ido a buscar, tenía las tardes demasiado vacías para su gusto, estañaba sus platicas, sus juegos, sus risas, los abrazos que se daban al despedirse si por ella fuera jamás se separaría de ella, pero que era eso que sentía por Michiru no lo sabía pero le gustaba sentirlo, no quería perder esa hermosa sensación de bienestar que sentía al estar cerca de ella, aunque aun no supiera como nombrar aquel sentimiento no lo quería perder por nada del mundo mucho menos por un descuido como lo había llamado Setsuna aquel día que se conocieron, tenía razón debía ser más precavida al estar en el palacio lo haría y se lo agradecería cuando volviera a verla, de pronto la vos de su madre la saco de sus pensamientos.

-Haruka, podrías traer un poco de agua del pozo-

-Si mamá- le sorprendió ya que ella cada mañana llevaba toda la necesaria para el día – ¿me falto traer en la mañana?-

-No lo que pasa es que hoy vendrá a visitarnos una amiga que ha venido a vivir aquí hace poco-

-A claro por eso falta agua-

-Así es bueno ve, ya no debe tardar-

Cuando regresaba de traer lo que le había pedido escucho como se acercaba un carruaje, al acercarse un poco mas se dio cuenta que era del palacio ella los conocía debido a la cantidad de veces que los había visto, aun así decidió ver de quien se trataba y se acerco cuando pudo ver como una mujer descendía de este, tenía la misma edad que debía tener su madre lo más seguro era su amiga de la que había hablado, pero venia del palacio como podía ser eso ya estando a un lado de su padre solo espero ser presentada.

-Misaki me da un placer enorme verte de nuevo- la abrazaba cálidamente llena de alegría

-A mi igual Mikoto no volvimos a vernos después de que deje el reino de plata-

-Si lo sé, tenemos tantas cosas de que hablar debes contarme todo lo que has hecho, por que como es eso que tienes una hija-

-Sí, te lo contare todo pero vamos a dentro primero que te parece, a pero déjame presentarte con mi hija primero-

-Claro- Haruka se acerco al ser llamada por su madre

-Haruka esta es Mikoto la mejor amiga que tengo, claro que también es amiga de tu madrina, Mikoto te presento a mi hija, Haruka Ritzu por supuesto-

-Es un placer pequeña dama- se acerco y le dio la mano.

-El placer es mío- tomando su mano para darle un pequeño beso en dorso de la mano

-Vaya está muy bien educada claro que no esperaba menos-

-Por supuesto es mi hija- decía Ryota

-Claro no podía faltar el engreído de tu esposo verdad Misaki- sonreía

-Si también me alegra verte hermanita- rió él para después darle un abrazo

Haruka se sorprendió debido a lo que acababa de escuchar esa mujer era su tía.

-Si hija es tu tía- le dijo su madre como respondiendo la pregunta que se había hecho mentalmente -Pero antes de que entremos a conversar por que en un carruaje tan distinguido Mikoto-

-Por supuesto- volteo a verlo como recordando algo al parecer si era su tía, era igual de distraída como su padre –Yo también quiero presentarles a alguien, vamos- se acercaron al carruaje algo temerosos por no saber quien saldría de el -Bueno es hora de salir- estiro su mano la cual recibió una mano más pequeña para después ayudar a bajar a una niña del carruaje.

-Bueno les presento a Michiru Kaioh la princesa de Nokaith-

-Princesa le presento a mi hermano Ryota Ritzu y a su familia, Misaki y Haruka su esposa e hija-

Todos estaban sorprendidos debido a lo que estaban viendo pero las más conmocionadas eran Haruka y Michiru, debido a que ninguna de las dos sabia que tendrían ese encuentro inesperado, al parecer el destino se empeñaba en presentarlas de todas las maneras posibles.


Bueno estos agradecimientos son para todos los que han tomado aunque sea un corto tiempo para leer este fic, de verdad muchas gracias.

En especial para Chibi-tan y para Guest gracias por sus comentarios y ojala les guste.

Eso es todo jejejeje a por el tiempo de espera les tengo una sorpresa, pronto verán de que se trata :)