Eres mía

Yui se encontraba en la cocina preparando la cena mientras cortaba los vegetales recordó lo que había pasado esa mañana en la habitación de la torre.

Flashback.

La sensación de ser observada la hizo despertar, al abrir los ojos pudo observar a Subaru frente a ella, observándola. No poseía la mirada de siempre sino que esta vez había una cierta pizca de dulzura.

– ¿Qué sucede Subaru-Kun?

– No hables, solo quédate así. – Yui obedeció, no quería enojarlo. Pasado un tiempo comenzó a sentirse un poco incomoda pero no por el chico sino que quería moverse, la posición en la que se encontraba se había vuelto incomoda ya que la cama no era tan grande para dos personas. – ¿Estas incomoda?

– Un poco. – Contesto muy bajo.

– Puedes moverte.

Yui estiro un poco su cuerpo antes de cambiar de posición, con el objetivo de alejarse un poco del chico pero este no le permitió alejarse mucho en vez de eso la tomo por la cintura y la acerco mas a él, haciendo que la chica se sonrojara.

– ¿Por qué te sigues sonrojando cada vez que me acerco a ti?

– Oh… – Pensó un poco antes de hablar. – No sé cómo explicarlo.

– Trata.

– Lo hago de forma inconsciente, no puedo entender lo que sucede simplemente quedo en blanco y te observo, de cierta forma no entiendo lo que es esta sensación.

– Tus latidos también se aceleran.

– Lo sé y tengo una interrogante sobre ello.

– ¿Cuál es?

– ¿Por qué solo me sucede contigo?

Se genero un silencio entre ambos en el cual ninguno se movió, parecían estatuas.

– Creo que tengo la respuesta.

– ¿Cuál es?

Subaru llevo su mano a la mejilla de la chica para luego acercar su rostro al de ella conforme se iba acercando a ella cerro sus ojos, Yui lo imito pero no se movió. Al sentir los labios del chico sobre los de ella, sintió como sus latidos se aceleraban y comenzó a mover sus labios, en ese instante Subaru comprendió todo, entreabrió sus ojos para ver a Yui y volvió a besarla. Interrumpió el beso para hablar.

– ¿Es amor lo que sientes por mi? – Pregunto el chico. Yui se sobresalto un poco. – Si es así, yo también lo siento. – Sin decir más Subaru se levanto y comenzó a caminar hacia la puerta, Yui se sentó. – No tienes que responderme ya esperare tu respuesta, que tengas un buen día. – Y salió de la habitación.

Fin del flashback.

Yui estaba tan centrada recordando lo sucedido que se corto el dedo con el cuchillo, hizo un gesto. – "Que descuidada" – Pensó para sí.

– ¿Un pequeño accidente? – Dijo Ayato detrás de ella. Yui voltio rápidamente para quedar frente a él, antes de poder hacer algo más Ayato sujeto su mano para acercarla a él. – No parece ser tan profundo. – Sonrió antes de lamer la herida. La chica aparto su mano.

– Puedo curarme yo sola, no te preocupes. – Se alejo de él. Apenas se alejo unos cuantos paso cuando Ayato la sujeto por detrás. – ¿Qué haces?

– Esa pequeña probada me dio sed, es hora de saciarla. – Dijo antes de morderla en el cuello con fuerza.

– ¡Basta! – Trato de alejarse pero no pudo, en cambio la mordió más fuerte.

– Deja de moverte si no te castigare. – Volvió a morderla con más fuerza, Yui hizo un gesto de dolor.

De golpe Ayato dejo de morderlo, lo cual hizo que se sorprendiera, un golpe fuerte hizo que se volteara para ver que sucedía. Su sorpresa fue más grande al ver como Subaru tenía a Ayato en el piso sujetado por el cuello.

– Subaru-Kun. – Lo llamo pero este no la oyó.

– ¿Qué demonios te sucede?

– ¿Qué me sucede? – Pregunto con un gruñido. – No quiero que la toques ella es mía. – Yui abrió los ojos como platos.

– Estas loco, ella está aquí para todos nosotros. Déjate de estupideces.

– Eso era al principio ahora la quiero solo para mí y si no te gusta puedo matarte aquí mismo.

– Entonces veremos si puedes. – Dijo antes de golpearlo en el rostro, logrando zafarse.

Sin perder tiempo Ayato lo tumbo para seguir golpeándolo pero Subaru fue más rápido y lo esquivo para seguir peleando. Yui se mantenía inmóvil en su lugar sin saber qué hacer los dos chicos parecían dos leones peleando, rasgando sus ropas con tal de ganar la pelea, sin importar lo que se ponía enfrente, lo derribaban. En un movimiento rápido Ayato quedo sobre Subaru donde aprovecho a golpearlo tan fuerte que este quedo inmóvil, Yui reacciono al momento y corrió para tratar de ayudarlo, sujeto la mano de Ayato antes de que volviera a golpear a Subaru, debido a la adrenalina que corría en Ayato al sentir el agarre de Yui la lanzo lejos de ahí haciendo que golpeara contra un mueble, el cual se hundió al hacer contacto con su cuerpo, quedo inconsciente a Subaru reaccionara y lo golpeara tan fuerte que voló hasta el otro lado de la habitación, sin importar su estado corrió hacia Yui para auxiliarla. La tomo en sus brazos para alzarla un poco del suelo.

– Yui, despierta por favor.

– ¿Qué sucede aquí? – Pregunto Reiji al ver el desastre que había en la cocina. Nadie contesto.

– ¿Qué le paso a Yui? – Pregunto Kanato.

– Será mejor que den una explicación. – Exigió Reiji.

– Subaru me atacó porque estaba bebiendo de Yui, al parecer no le gusta compartir.

– ¿Es cierto? – Pregunto Reiji pero Subaru lo ignoro. Shu y Laito entraron en la cocina.

– ¿Qué sucedió? – Pregunto Laito. - ¿B-Chan se encuentra bien? – Se acerco para tocarla pero Subaru se levanto de golpe para evitar que Laito la tocara.

– ¿Qué te pasa Subaru-Kun? – Se mantuvo en silencio, ignorando a los demás.

– ¡Estás loco! – Grito Ayato – Ella está aquí para todos nosotros como las demás.

– ¡Ella no es como las demás! – Grito furioso. – No es una simple muñeca de trapo o alimento, ella significa más para mí. – Todos se sorprendieron al oirá esto incluso Shu que se encontraba apoyado en la puerta alejados de todos.

– ¿Es esa tu justificación para haber atacado a Ayato y ocasionado este desastre?

– Si.

– ¿Amor Teddy? – Pregunto Kanato a su oso de peluche, captando la atención de todos.

– Esto va en contra de todas las reglas, no puedes quedarte con ella sabes muy bien como son las cosas. – Dijo Reiji.

– Desde cuando me han importado esas absurdas reglas.

– ¿Qué es lo que piensas hacer, Subaru-Kun? – Pregunto Laito.

– Irme con ella lejos de este lugar. – Respondió serio.

– No puedes. – Dijo Ayato. – Es absurdo todo lo que quieres hacer por ella, realmente crees que es tan fácil decir "me voy" ese tipo no te dejara ir.

– Ese tipo no es nadie ni nada para mí, de todas formas jamás me ha interesado formar parte de algo que tenga que ver con ese tipo.

– Entonces ¿Te irás? – Pregunto Kanato.

– No puedo permitirlo. – Dijo Reiji.

– Yo tampoco, no puedes llevarte a B-Chan lejos de mí, todo volverá a ser aburrido para mí. – Este comentario de Laito hizo que Subaru gruñera.

– Por un tonto sentimiento te la llevares, ¡Que estúpido! No te puedes ir. – Dijo Ayato. – No dejare que te la lleves, además ella no siente lo mismo que tu o si.

– Subaru sonrió – Ella siente lo mismo. Y al igual que yo quiere largarse de este lugar.

– No puedes irte así como así, no puedo permitirlo.

– Si tengo que pelear con ustedes para irme no hay problema, Reiji.

La atmosfera se puso tensa.

– Si no, nos dejas otras opción entonces… - Dijo Laito.

– Vete, si quieres. – Hablo Shu, al fin. – Llévatela si quieres, nadie te detiene.

– ¡¿Qué?! – Dijeron los trillizos en coro, Reiji se mantuvo en silencio.

– Si se quiere ir que se vaya, su ausencia no causara ningún problema, es su vida después de todo. Estamos aquí por un propósito pero eso no importa.

– ¿Qué pasara si él se entera de esto? – Pregunto Reiji.

– ¿Qué es lo que hará? No le importamos en lo mas mínimo, no es quien para venir a juzgarnos. Subaru ¿Estás seguro de que quieres irte y que Yui está de acuerdo contigo?

– Completamente.

– Bien, vete antes de que cambie de opinión.

– Lo haré. – Sin decir más se alejo de la cocina, llevando a Yui con cuidado.

Los demás simplemente se quedaron observando incrédulos a Shu.

– ¿Esto traerá problemas? – Pregunto Kanato.

– No, para ese hombre entre menos estemos interesados en ocupar su lugar mejor, podemos irnos cuando queramos.

– De igual manera traerá consecuencias. – Dijo Ayato, molesto.

– Insignificantes, estoy cansado de este drama mi iré a dormir. No hagan nada Subaru y Yui ya no forman parte de esto. – Salió de la habitación.

Reiji simplemente respiro profundo y se fue.

– Será mejor irnos ¿No Teddy?

– Será aburrido sin B-Chan pero vendrá otra novia más, ¿No Ayato?

– Tienes razón.

En cuestión de segundos la cocina quedo en silencio, cada chico retomo lo que estaba haciendo como si nada hubiera pasado. Mientras tanto en la entrada de la mansión se miraba la limosina siendo cargada con maletas, saliendo por la puerta principal Subaru caminaba con Yui aun en sus brazos hacia el auto con mucho cuidado la coloco dentro y luego entro él sentándose a la par de ella, el sonido del motor llamo la atención de Shu quien se encontraba en la ventana observando.

– ¿Por qué lo dejaste ir? – Pregunto Ayato.

– Todos hemos tenido una vida miserable en este lugar – Ayato suspiro. Shu dirigió su mirada al chico pelirrojo. – Lo menos que podemos pedir es salir de este lugar y sin duda lo haremos un día pero se necesita una motivación muy grande para hacerlo y Subaru la encontró primero… También es un experimento.

– ¿Un experimento?

– Si… Si ese tipo no le hace nada entonces yo seré el siguiente en irme. – Dijo serio y volvió a ver por la ventana.

Mientras tanto el auto seguía avanzando, Subaru no se molesto en ver hacia atrás. Pasada una media hora de viaje Yui despertó, se sobresalto al ver que estaba en la limosina.

– No te preocupes.

– Subaru-Kun – Se sentó de golpe, hizo un gesto de dolor, le dolía la espalda.

– Tonta, no hagas eso, recibiste un buen golpe.

– Es cierto, espera ¿Qué hacemos aquí? ¿Y los demás?

– Debido a las circunstancias decide marcharnos, era lo que querías ¿No?

– Así es pero… ¿Qué pasara ahora? ¿Adónde iremos?

– Yo sé donde iré y ¿Tu?

– ¿Qué quieres decir?

– Salir era lo que queríamos pero no sé si quieres quedarte conmigo, nunca aclaraste tus sentimientos hacia mí.

Yui bajo su mirada y con un poco de timidez tomo la mano de Subaru. – Iré donde Subaru-Kun vaya, porque mi corazón le pertenece.

Sin decir nada Subaru se acerco a ella para besarla.

– En ese caso – Dijo colocando su mano en la barbilla de la chica para que lo viera – Iremos a Inglaterra, mi madre poseía una casa ahí que ahora me pertenece, no tendrás que preocuparte por nada. – Le dedico una sonrisa.

El auto siguió avanzando hacia su destino, el futuro era algo que no podían predecir pero siempre y cuando estuvieran juntos serian capaces de seguir.

Bueno después de tanto aquí esta otro capítulo, espero les haya gustado. Solo me falta el epilogo lo subiré a mas tardar el domingo. Cuando termine este fic. Comenzare con unos pedidos que me hicieron. Saludos dejen reviews.