"Aún no se tiene pistas de los asaltantes que ingresaron hace una semana a las instalaciones del Host Club dejándolo en terribles condiciones. Afortunadamente, las valiosas piezas del suikinkutsu cedido en calidad de préstamo a este club por parte del Museo Nacional de Tokyo están a salvo. Lo que preocupa ahora a los miembros del Host Club es el robo de sus fondos para el primer festival del año, esperemos que encuentren la forma de reunir los fondos pues sería triste que no se realizara el festival de Otoño en nuestra preparatoria después de 50 años".
Doblé el periódico de la preparatoria sin terminar de leerlo por completo, preguntándome como hicieron los demás integrantes para evitar que la noticia del jarrón se divulgue por la preparatoria.
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KARAKURA HIGH SCHOOL HOST CLUB
By: Maryeli
Cap4: "El deber de un anfitrión en el Instituto"
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Mientras el profesor Ukitake dictaba su clase de historia, Toushiro observaba como caían las primeras hojas de los árboles, faltaba muy poco para que empezara el otoño, y él tenía una semana rechazando todas las citas con la esperanza que ocurriera un milagro y Momo Hinamori lo invitara… pero nada. El reloj marcó las 10 y él se puso de pie, ya había pedido permiso para salir antes del receso así que solo hizo una venia con la cabeza y salió.
No le gustaba reconocerlo pero se sentía tan bien salir y no ver a otras personas armando alboroto por ahí… esa, sensación de paz… sin mucha prisa caminó hasta el vivero, donde acordaron reunirse para "solucionar" los problemas del Host Club.
En el Host Club:
- ¡Tengo hambre, Yumi-kun! – Gritó por enésima vez, Yachiru.
- Ya te comiste todas las reservas de dulces, ¿No quieres un bocadillo salado? – Ofreciéndole una bolsa de papas fritas.
- ¡No! ¡Yo quiero dulces! ¡Dulces! ¡Dulces! ¡Dulces! ¡Dulces! ¡Dulces!
- Yumichikka, hazla callar ahora – Comentó Ishida envuelto en un aura muy pero muy tenebrosa (escalofriante, brrrrr).
- Yo tengo una caja de chocolates en mi casillero – Dijo Kaien, mientras se desperezaba en uno de los sofás – Ichigo, ¿Puedes ir y dárselos a Yachiru?
- Ehmm… verás… creo que "Tenías" una caja de chocolates, Kaien – Respondió Ichigo, desviando la vista del manga que estaba leyendo.
- ¿?
- Bueno, hace como un par de días Yachiru estaba molestando mucho y… ya sabes.
- Le diste mis dulces – Vio que Ichigo afirmaba con la cabeza – Bien, supongo que no tenías opción – Acercándose de un brinco a Ichigo y sujetándolo por el cuello con uno de sus brazos y despeinándolo con el otro – Cómo te atreves a hurgar en mis cosas sin autorización – Fingiendo enfado.
- Tu… rebuscas en las mías y… yo no digo… nada – Respondió Ichigo tratando de soltarse.
- Yo soy mayor que tú.
- ¡Sólo por 30 segundos! – Gritó Ichigo logrando zafarse de Kaien.
- ¡QUIERO DULCEEEEESSS! – Gritó más fuerte Yachiru.
- ¡Basta!
Todos los presentes se quedaron petrificados, Ishida rara vez alzaba la voz y ahora que finalmente había salido de la oscura habitación donde voluntariamente se encerró para pensar mejor en una solución, pudieron notar las enormes ojeras que se dibujaban en su rostro, bajo sus gafas que emitían un brillo siniestro…
- Hola a todos – Saludó muy animado el recién llegado presidente del club - ¿Ocurre algo?
- ¿Trajiste dulces, Shinji-kun? – Se acercó con graciosos saltitos la pelirrosa.
- Oh, claro, toma – Entregándole una bolsa de caramelos.
- ¡YUPI!
- Bien – Dijo Ishida algo más calmado – Entonces empecemos.
- Un momento, aún no ha llegado Toushiro – Interrumpió Ichigo.
- Ujum – Se oyó desde el otro extremo del gran salón.
- ¡Toushiro! – Corearon todos, excepto Ishida - ¿Desde cuando estás ahí?
- Lo suficiente para convencerme que todos están mal de la cabeza – Acercándose hasta quedar a un lado de sofá donde Kaien e Ichigo ahora se encontraban sentados.
- Bueno, estamos todos los del club pero aún falta alguien – Senteció Shinji.
- Lo sé – Contestó Ishida muy confiado, caminando hasta la puerta y abriéndola – Pasa.
La joven de coletas emitió algo parecido a un gruñido y caminó hasta quedar al otro extremo del sofá donde se acomodaron todos, y se sentó en el suelo.
- Bien, empezaré con un pequeño resumen de los recientes acontecimientos: Hace exactamente una semana, se nos entregó el último suikinkutsu que hizo Kobori Enshu en vida, y por cosas que preferiría no recordar, perdimos la pieza principal de este tesoro nacional – Las miradas de todos se fijaron en la muchacha rubia de coletas que tenía los brazos cruzados.
- ¡Yo no lo rompí, fue él con su estúpida cabezota! – Espetó la rubia señalando a Shinji.
- ¿En serio? ¿Pero no fuiste tú quién me lo arrojó, niña-mono?
- ¡Pero tú empezaste al llevarme para el lado del gimnasio sin mi consentimiento, pervertido!
- ¿Cómo? – Poniéndose de pie – Deberías agradecerme por salvarte el pellejo, si Yamamoto-sama te…
- ¡Silencio! – Ishida trataba de poner orden – No empecemos con lo mismo otra vez, Sarugaki-san, si quieres discutir con nuestro presidente tendrás que pedir una cita, ¿Está claro?
Hiyori volvió a cruzarse de brazos y se sentó con el ceño muy fruncido, Shinji dibujó una sonrisa en su rostro muy divertido por los recientes acontecimientos.
- Como decía, después de la pérdida de esa valiosa pieza, tuvimos que sobornar al club de periodismo para que informara sobre un supuesto robo y distrajera la atención de los demás, mientras buscábamos la forma de solucionar el inconveniente.
- Disculpe, Ishida-san – Le interrumpió Toushiro - ¿Era necesario sobornar al club de periodismo?
- Por supuesto que sí – Respondió Uryuu indignado – No me imagino lo que hubieran hecho los demás clubes si se enteraban de nuestro "tropiezo", sería un desastre total – Lanzándole a Toushiro una mirada severa – Y mientras el club de periodismo distraía a los demás estudiantes con sus "noticias inventadas", contactamos en secreto con un reconocido ceramista que se comprometió a reparar el jarrón para el día del festival de Otoño por una obscena cantidad de dinero.
- Déjate de rodeos Uryuu, ¿De cuánto estamos hablando?
- De noventa millones de yenes, Hirako-san.
Todos se quedaron boquiabiertos, sin saber que decir, incluso Yachiru dejó de comer sus dulces.
- Pero no se preocupen, logramos cancelar las cuentas utilizando el dinero de nuestro presupuesto anual, claro que ahora no tenemos dinero ni para el café.
- ¡No puede ser! ¿Y ahora de donde obtendremos fondos para nuestro festival?
- Tranquila, Yachiru, ya he encontrado una solución para ése problema – Ajustando sus gafas que emitían un extraño reflejo.
Al día siguiente….
"EL HOST CLUB DE LA PREPARATORIA KARAKURA INVITA CORDIALMENTE A TODAS LAS ESTUDIANTES A PARTICIPAR DE LA PRIMERA SUBASTA DE ANFITRIONES A REALIZARSE ESTE VIERNES, SOLO POR ÚNICA VEZ PODRÁS TENER A TU ANFITRION FAVORITO DURANTE 24 HORAS Y HACER CON ÉL LO QUE DESEES.
Tasa de inscripción: 25 000 yenes
Para mayor información sírvase acercarse a nuestras instalaciones"
Apenas había terminado de colocar el cartel y un grupo de estudiantes gritaban eufóricas a su alrededor… "Qué fastidio", pensó mientras recordaba el ultimátum que le dio Ishida después de la reunión del día anterior: "Debes elegir a tu primera cita antes del día de la subasta, si no lo haces el club elegirá por ti".
Suspiró y se alejó del grupo de niñas que luchaban por imponer su elección de su anfitrión preferido por encima de las otras y se dirigió al club de música, esta vez era el verdadero, y se sorprendió al no encontrar a nadie dentro. Notó que había una mochila sobre una mesita y buscó con la mirada entre la pila de instrumentos sin lograr ver a nadie, convencido de que estaba solo, caminó hacia el piano y empezó a tocar, presionando cada tecla con una delicadeza única, dejándose llevar por la música, durante 10 estupendos minutos.
- ¡Sugoi! – Aplaudiendo animadamente – No sabía que tocabas el piano, Toushiro-kun.
- ¡! – Reconociendo de inmediato la voz, y dándose la vuelta tan rápido que por poco y se cae de la silla – Creí que no había nadie, Hinamori-san.
- Te equivocaste, estaba yo – Acercándose a él con una sonrisa a flor de labios – Salí un momento a tomar algo de aire y entonces escuché la melodía… Esa era la sonata para dos pianos ¿Verdad?
- Sí.
- A Yumichikka-san le gustará mucho saber que alguien más puede tocarla, él siempre ha querido presentarla en algún festival pero no encontraba con quien tocar – Sin ocultar un tono de tristeza en su voz.
- La verdad no me gusta tocar en público, así que ¿Podrías mantener esto en secreto, por favor?
- Pero Toushiro-kun… - Observando la mirada de súplica que Toushiro le daba – Está bien, pero con una condición – Un inusual brillo apareció en sus ojos – Tendrás que enseñarme a tocar esa canción.
Toushiro parpadeó un par de veces, ¿Era su imaginación o Momo le estaba pidiendo que el enseñara a tocar el piano? Eso… ¿Podría considerarse como una cita?
- Y qué dices, Toushiro-kun, ¿Me enseñarás?
- C-claro, pero preferiría que fuera aquí, si no te molesta, Hinamori-san.
- Por mí no hay problema, ¿Podemos empezar ahora?
Toushiro respondió con una sonrisa y Momo acercó una silla para sentarse a su lado, intentando tocar cada nota de memoria mientras Toushiro le repetía que es mejor tocar con el corazón y con sus manos acomodaba las delicadas manos de ella en cada tecla para que sintiera el sonido y luego repetía la misma operación con cada nota, contemplando de rato en rato lo linda que se veía Momo.
A la mañana siguiente, el día de la subasta, Toushiro llegó muy temprano, pensando en la excusa que le daría a Ishida para que le ampliara el plazo para elegir su primera cita.
- Llegas temprano, es más, no esperaba que vinieras hasta la hora de la subasta, Hitsugaya-kun.
- Pensé que sería el primero en llegar – Respondió Toushiro al peculiar saludo de Ishida, y pensando algo así como "¿Acaso duerme aquí?" – Yo quería pedir una ampliación para lo de mi primera cita, Ishida-san.
- ¿Ampliación? – Abriendo el enorme libro sobre el pedestal de madera finamente tallada – No sé de que hablas, pero se me hace tarde, debo ir a completar las coordinaciones para la subasta de hoy, nos vemos luego.
- Pero… - Vio como Ishida se despedía de él con un movimiento de mano y salía de la habitación, e incrédulo se acercó al libro donde se leía:
"JUEVES 10 DE SETIEMBRE DEL 2009: HITSUGAYA TOUSHIRO – MOMO HINAMORI, SALÓN DE MÚSICA NÚMERO 3, DE 2pm a 4pm"
Aún continúa... creo... XD
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N/A: Creo que es el capítulo más serio que he escrito hasta el momento en este fic y no me gusta mucho (excepto un par de segmentos :) otra vez les debo a Rukia… pero asumo que ya se imaginan que va a suceder…
Hitsuhina: ¿Te encanta mi historia? ¿En serio? Snif snif… lágrima de emoción… Gracias… ah y por cierto, mecionaste mi Némesis: HELADOS… ah, como me gustan los helados… por cierto, ¿Eres de Perú?
Tsuki-chan: ¿En verdad el capi anterior te hizo reír?... me alegra, demo... ¡Esté capi no es nada chistoso! Y lo siento, en serio. A tu pedido: "Shinji se llevo a Hiyori! XD yo quería ver que pasaba después de eso", te respondo:
Todas las jovencitas se asomaron por las barandas, Shinji y su inusual carga tuvieron un aterrizaje perfecto: 10/10, no por nada Shinji era el campeón de atletismo de la preparatoria, y luego lo vieron desaparecer con su inusual "carga" por el lado del gimnasio. Apenas sintió que estaba en un lugar seguro, Shinji se detuvo a tomar algo de aire (Era talentoso pero no era de piedra, también se cansaba y más aún si llevaba "peso extra"), y lo que jamás se esperó sucedió: la muchacha que estaba sobre su hombro puso sus manos sobre su espalda para impulsarse y hacer un extraño movimiento (una especie de volantín en el aire) con el cuál terminó por patearlo directamente en la cara mientras se alejaba para finalmente aterrizar a unos tres metros de él y gritarle todo tipo de improperios, siendo "pervertido" la palabra que más se repetía. Esto duró como 3 minutos que para él fueron como una eternidad hasta que la muchacha se marchó. Adolorido y casi convencido que tenía la nariz rota se dirigió a la enfermería… claro que jamás contaría a nadie lo sucedido, por eso inventó la excusa de: "Estaba ayudando a una ancianita a cruzar la calle y tuve un pequeño accidente".
Kokoro Yolin chan: Hola, la verdad la idea de los personajes fluyó por sí misma… pero luego no hallaba que hacer con ellos así que de plano hice lo primero que cruzó por mi cabeza, y solo hasta ahora que empiezo a intentar darle forma a esta historia XD
Shiro Chappy: Ah, si, puse el fic en general porque aún no me decidía por que pareja sería la central y para serte sincera, aún no estoy segura XD… pero trataré que sea más HitsuHina :)
Makiko maki maki: Ya se me ocurrió algo medio yaoista pero todavía creo que tarda un par de capis más XD… ehm… Rukia fijo al siguiente capi y adivina quien se lleva a Ichi y quien se lleva a Kaien en la subasta…
Tsubaki nee chan: ¿IchiRuki? Mmm… vaya, parece que es algo que tendré que considerar mucho… gracias por seguir con mi desaliñada historia XD
Itziarxknup: Paciencia, Rukia llega para la próxima, en cuanto a la primera cita de Shiro, Momo te ganó XD… ¿Byakuya? Bueno, eres la segunda que lo pide… veré que puedo hacer.
Raven Granger: Kya… nos extrañamos entre nosotras XD… cof cof… habrá más de una pareja central pero por ahora trato intento escribir un ShiroMomo… please ten paciencia…
Saya Kuchiki: Ahhh la Ouran… la idea de este fic surgió de una lectora, "Haruhi Kurosaki" cada vez que leía una review de ella me acordaba del Host Club y sus integrantes… claro que este fic no es una imitación (no al 100 por ciento, es más, creo que es una sátira XD) y si, a mi también me gusta esa canción: Sakura kiss…
Nos leemos algún día,
Kisses
Maryeli/Milly-chan
:P
