Al momento de entrar al departamento, de inmediato quedo impresionado…. No solo porque era lo bastante grande, sino que de por sí muy lujoso, además de tener una decoración al estilo occidente. Cualquiera podría estar celoso de la casa que poseía, y el hecho de que estuviera ubicado en uno de los mejores barrios de la cuidad, justificaba dicha envidia.

-Tengo que admitir que tu casa es impresionante-, Ichimatsu trato de sonar lo más normal posible, no deseaba que el sujeto lo tomara con la guardia baja, -Y bien… ¿Dónde está el gato? - pregunto serio, quería terminar con todo esto lo más rápido posible.

-Tranquilo chico… si tanto lo quieres ver, acompáñame a su habitación- fue así como Tougo guio al Matsuno hacia una de las tantas habitaciones del departamento, -Por cierto… no me has dicho tu nombre, creo que tengo derecho a saber el nombre de la persona que verá a mi gato ¿o me equivoco? -, pregunto divertido, mientras su mano posaba en el picaporte de la puerta.

-Ichimatsu- soltó de una. No había caso decirle un nombre falso, de seguro ya sabía de quien se trataba.

-¿Ichimatsu? … creo que destino nos está jugando una mala broma- rio entre dientes, confundiendo un poco al oji-violeta, -Porque dada la coincidencia… mi gato se llama Ichi- menciono mientras le presentaba al felino recostado en su cama.

-Me estás tomando el pelo, ¿cierto? - pregunto alzando una ceja, además de cruzar sus brazos…. Tenía que ser una broma de mal gusto.

-Nop… tengo a Ichi hace como unos ocho años si no mal recuerdo, esta algo viejo… pero sigue siendo el mismo gatito gruñón que recogí aquella noche y como era la primera mascota que tenía en toda mi vida, pues decidí llamarlo así- una sonrisa se formó en sus labios, para Ichimatsu fue como ver un padre alardeando de su hijo. Por alguna razón se le hizo un tanto agradable.

-Okey… como digas- soltó de manera seria, mientras se acercaba al gato para ver qué problema tenía. -¿Cuándo fue la última vez que comió algo? -, Ichimatsu comenzó a tocar el abdomen del felino, pensó que este se resistiría al primer intento… pero pareciera que no tenía fuerzas, ni siquiera para poder rasguñarlo o apartarlo.

-Como hace una semana… he le comprado toda clase de comida para gato, pero ninguna le ha llamado la atención. Hace dos días lo lleve al veterinario porque no se veía muy bien… allí el tipo lo mantuvo con suero y le dio algunas medicinas para que se le abriera el apetito, pero nada- Tougo sonaba bastante preocupado.

-Si alguien especializado, que estudio para ser médico de animales no fue capaz de detectar el problema, ¿Cómo quieres que yo lo arregle? - miro al mayor al decir tales palabras, podia ver la preocupación en sus ojos por lo que desvió la mirada… -Veré que puedo hacer, pero… no prometo nada-

-Con lo que lo veas está bien para mi…. Solo quiero una última opinión, sino tendré que recurrir a la eutanasia y hablando en serio, no quiero ni pensarlo-, vio como el oji-violeta comenzaba a acariciar al felino, además de hacer algo más con su mano libre, pero no pude ver bien de que se trataba… decidió dejarlo solos, de seguro el chico no se sentía cómodo con su presencia, por lo que se retiró de la habitación.

Al salir de ella su teléfono comenzó a sonar, solo basto para ver de quien se trataba para que todo su buen humor se fuera al carajo, -¡¿Qué mierda quieres ahora Takeshi?! - pregunto bastante enojado, no alzo su voz como siempre lo hacía, dado el hecho de que tenía visitas y no quería que se asustara.

-Creo que es la primera vez que no me gritas mi estimado, ¿acaso estás con alguien?, ¿estás con algún chico de sudadera morada por casualidad? -

Ante las últimas preguntas, Tougo se acercó al ventanal de su casa, observando desde lejos que en el edificio de al lado, había uno de los hombres del pelirrojo…. Observando cada uno de sus pasos. -Así que ahora ni siquiera puedo tener privacidad en mi propia casa… ¡que fastidio! -trono sus dedos y vio como el hombre que lo vigilaba desaparecía del lugar. -Será mejor que dejes de mandar a tus hombres a vigilarme, si sigues así terminaras quedándote solo- soltó entre risas.

-No hay de qué preocuparse, tengo perros de sobra… además, me gusta fastidiarte, aunque sea un rato- puedo escuchar como desde el otro lado de la línea se reían.

-¿Por qué me llamaste?, no creo que sea solo para comprobar que tu hombre está haciendo el trabajo-, quería ir al grano de una… no soportaba el hecho de escuchar al sujeto.

-Okey, okey… te llamo para preguntar una cosita insignificante-

-¡Habla de una vez! -, por como sonaba el sujeto, pareciera que algo malo estaba pasando.

-Pues hace algunos días llego un nuevo cargamento a los muelles de la ciudad, supongo que no te pertenece ¿o me equivoco? -

-Para nada- soltó al instante.

-Ya veo…. Pues eso era todo, no vemos-, la llamada fue cortada.

Se quedó observando su teléfono por un buen tiempo, por alguna razón la pregunta de Takeshi lo preocupo. El cargamento no era de ninguno de los dos…. Lo que significaba que alguien intentaba establecerse en el lugar, cosa que no permitiría.

Como estaba concentrado en la posible estrategia que debía de realizar, no escucho como Ichimatsu lo estaba llamando. Solo pudo sentir como alguien lo golpeaba su espalda con una gran fuerza, causando que toda su cara se estampara contra el suelo.

-¡Estoy despierto! - se levantó al instante, -¿Qué sucede Ichimatsu-kun, alguna novedad de mi Ichi? -pudo ver como al decir las últimas palabras, un leve sonrojo se posó en el rostro del Matsuno, por alguna razón se le hizo bastante adorable.

-V-Ven a verlo por ti mismo- soltó algo nervioso, no sabía la razón… pero sentía su rostro bastante caliente.

Fue así como se dirigieron hacia la habitación, al momento de entrar Tougo quedo bastante sorprendido. Su pequeño Ichi, el mismo que hace días no probaba bocado alguno… ahora se encontraba en medio de la habitación, tragando como si no hubiera un mañana. -¿Cómo lo hiciste? - pregunto exaltado, estaba feliz de ver a quien ha sido su acompañante durante un largo tiempo, volviendo a ser el de antes.

-Solo…. Solo comencé acariciarlo, solo eso- explico Ichimatsu alzando los hombros, -Al parecer estaba deprimido o algo parecido… no lo sé realmente-

-Ya veo…. A decir verdad, últimamente no he podido compartir mucho con él, el trabajo absorbe mucho- decía mientras se acercaba para acariciar al gato, logrando que este se restregara en él. -Okey… me has hecho un gran favor, ¿Cuánto te debo? - pregunto de la nada.

-¡E-Espera… ¿Qué?! - pregunto bastante extrañado.

-Vamos… lleve a Ichi a un veterinario, alguien que estudio quien sabe cuántos años para ello, y ni siquiera fue capaz de decirme que estaba deprimido… y como fuiste el único en darme una solución, creo que tienes derecho a una recompensa- decía divertido.

-No quiero nada… solo lo hice porque el gato necesitaba ayuda, nada más- respondió algo tajante, -Creo que mejor me voy-, antes de poder dirigirse hacia la salida, sintió como Tougo lo sujetaba del brazo, impidiéndole que huyera, por así decirlo, -¿Qué quieres? - pregunto con cautela, tenía que estar atento… se trataba de Tougo al final de cuentas, el mismo hombre que casi aleja a Osomatsu de ellos.

-Necesito pedirte otro favor… no quiero que Ichi tenga una recaída, por lo que me gustaría saber si es que puedes venir a cuidarlo de vez en cuando… ya sabes, para hacerle algo de compañía. Además, te pagare por ello- decía con una gran sonrisa, que en vez de asustar al Matsuno de morado… por alguna razón se le hizo bastante agradable.

-N-No lo sé…. No creo que sea buena idea que trabajé para la persona que nos hizo pasar un infierno hace años- respondía con algo de duda, más no sabía la razón exacta del porque estaba dudando.

¡Ohh vamos! … no puedes dejar al pobre de Ichi solito- de inmediato tomo al gato entre sus brazos, y con sus patas hizo como si el felino estuviera rogando -"Por favor, no me dejes solito Ichimatsu-kun… mira que el guapo de mi dueño no pasa mucho tiempo en casa" - decía con una voz chillona, logrando sacarle una pequeña sonrisa al de morado. Más al verla, sintió como algo hacia click en su interior. -Y bien… ¿Qué me dices? -

El oji-violeta suspiro, -Bien… vendré a cuidar al gato gruñón- soltó resignado, pero a la vez feliz… tenía que admitir que Ichi le simpatizo bastante, por alguna razón le recordó bastante a su persona, la persona en la que se empeñaba en ocultar. Un ser bastante frio por fuera… pero que por dentro necesitaba que alguien lo comprendiera, puede que sonara estúpido, pero eso era lo que realmente necesitaba…. Sabía que siempre tendría a sus hermanos con él, pero necesitaba que alguien más, fuera del círculo familiar lo entendiera, que le dijera que no todo estaba perdido con él…. Que lo ayudara a salir adelante, y si eso significaba hacerse amigo de un felino de cara de pocos amigos para saciar este sentimiento, pues que así sea.


Después de haberle tirado el paquete en la cara de la chica, Karamatsu comenzó a dirigirse hacia su hogar. Ya era bastante tarde y no se apetecía pasar la noche afuera, no de nuevo.

Al llegar anuncio su llegada, pero nadie lo fue a recibir…. A pesar de que sus hermanos se encontraban en la sala conversando que sabe que tema. Por lo que comenzó a sacarse los zapatos, pero al caer el primero la puerta de la casa fue abierta de un golpe…. Dejando ver a un desmoronado Todomatsu.

Al ver el rostro lloroso que este tenía, de inmediato se acercó para poder consolarlo, más no esperaba las palabras que su pequeño hermanito le dedicaría, "Aléjate Karamatsu-nissan…. No te necesito, solo me lastimarías más con tu presencia" -, pudo sentir como su mundo se congelo por un momento al escuchar tales palabras. Otra vez volvía a ser una molestia para los demás.

Sin importarle que, si sus palabras dañaron a su hermano, Todomatsu paso de él, dirigiéndose hacia la sala…. Donde se encontraban los demás, lanzándose de inmediato a los brazos del tercer Matsuno, dejando salir todo el dolor que sentía en esos momentos…. La verdad era que los demás escucharon cuando entro, como también las palabras que el sexto de ellos les dedico al segundo.

Osomatsu iba a replicarle sobre eso, pero al ver lo destrozado que se encontraba Totty decidió dejarlo para después, por lo que salió en busca de Karamatsu, pero al salir se fijó que sus zapatos no se encontraban, lo más seguro era que había vuelto a salir.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Hasta que por fin uno de ellos admitió lo evidente.

...

No eres necesario para ellos, creo que incluso estarían más feliz si es que desaparecieras de sus vidas.

….

No saben apreciar todo el esfuerzo que das, ni siquiera ese tal Osomatsu sabe apreciarlo.

….

¿Te das cuenta que toda esta mierda es una señal?

….

¡¿Podrías al menos responderme?! … es algo tonto tener que hablar solo.

….

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Por mucho que deseara mandar a esa voz a la mierda, no podia… simplemente no tenía las fuerzas, ni las ganas de pelear. Estaba más enfocado en que sus piernas siguieran moviéndose, por lo que no supo por cuanto tiempo estuvo corriendo, ni siquiera se dio noto el momento en que salió de la casa y comenzó a correr. No paro hasta llegar a un parque bastante conocido para él.

-Tiene que ser una broma- soltó al aire, era el mismo parque en donde vio como sus hermanos lo dejaban atrás, de nuevo… preocupándose más por un simple gato que en vez de su persona. Aun así, se dirigió a una de las tantas bancas que había en el lugar.

No importaba que, las palabras de Todomatsu resonaban una y otra vez en su mente… ¿Acaso era verdad?, ¿sus hermanos realmente no lo necesitaban? …. ¿tanto lo odiaban como para quererlo lejos de sus vidas? , una y otra vez se preguntaba lo mismo, por mucho que lo intentara, no podia evitar hacérselas… eran preguntas que se había hecho hace algunos años atrás, más nunca las tomo en cuenta.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Y volvemos a lo mismo.

Cállate.

Aquella vez quien te había ayudado a salir del hoyo en el que estabas, fue Osomatsu.

Para.

Te brindo todo su apoyo, te prometió que nunca te dejaría solo…. Mira cómo tal promesa se va a la mierda.

Ya no hables.

Tengo que admitir que por un breve momento me convenció… quizás esa fue la razón por la que caíste perdidamente enamorado de él. La inocencia que este poseía, era bastante adorable.

Detente.

Lo que te convierte en un incestuoso de mierda, ¿talvez sea la razón por la que tus hermanos te ignoran?

No sigas, por favor.

Fueron capaces de ver a través de tu mascara…. Ellos no desean relacionarse con un incestuoso, mira que haberse enamorado de alguien que posee la misma cara. Una actitud bastante narcisista te diré.

¡CÁLLATE!, ¡POR UNA PUTA VEZ EN TU VIDA DEJA DE HABLAR! …. Sé que soy una mierda de persona, se perfectamente la clase de basura que soy.

….

¡Pero no lo puedo evitar! …. No pude evitar enamorarme de mi propio hermano, simplemente…. Simplemente no pude.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Fue entonces que Karamatsu cayo de rodillas contra el frío suelo, llevando ambas manos hacia su rostro… tratando de ocultar inútilmente las lágrimas que escapaban de sus ojos.

Ya no podia ocultarlo más, necesitaba desahogarse…. Necesitaba dejar salir estos sentimientos que por años intento ocultar, que por tanto tiempo intento olvidar.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

¿Quieres ser feliz? …. Aunque se por un mísero minuto, ¿deseas ser feliz?

Solo quiero dejar de sentir dolor…. No quiero volver a ser lastimado.

¿Por qué no lo intentas?

¿De qué hablas?

Mira en el bolsillo de tu pantalón y lo sabrás…. Es momento que dejes de pensar en los demás y te dediques a pensar en tu persona.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Con algo de duda, Karamatsu metió su mano en el bolsillo de pantalón…. Tal como le había dicho su voz interna, pudo sentir una pequeña y dura pastilla. Al instante supo de qué se trataba, más se encontraba sorprendido como a la vez asustado.

Al momento de sacar su mano, pudo ver como la palma de ella reposaba una de las pastillas que le había obsequiado la chica la noche anterior, se preguntaba cómo es que había llegado a su bolsillo. Estaba seguro que había devuelto todas, no se explicaba cómo esta había parado en ese lugar.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Solo es una simple pastilla, es como comer un dulce… solo que más adictivo.

Como le dije a la tipa esa, te lo volveré a repetir…. No necesito de estas cosas para poder olvidarme de mis problemas.

¿Prefieres emborracharte?

No es eso…. Solo no las necesito.

¿Cómo lo sabes? …. Tienes que probar antes de opinar.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Estuvo mirando fijamente la pastilla por un buen rato, preguntándose si es que realmente debía de hacerlo o no.

-¿Vas a tomarla o no? - una voz lo saco de sus pensamientos, al momento de alzar su rostro, grande fue su sorpresa al ver uno de los cómplices del tal Akumatsu.

-¿Qué haces aquí? … ¿acaso todos tus amigos me están siguiendo o qué? - pregunto enojado, primero era la chica esa, ahora era este tipo… ya estaba comenzando a hartarse.

-Tranquilo, solo pasaba por aquí y vi que sostenías algo de felicidad en tus manos- el sujeto respondió bastante alegre.

-¿Felicidad? …. ¿Ahora de que mierda hablas? - al preguntar, vio como el sujeto sonreía con malicia, se acercó lo suficiente para agacharse para quedar cara a cara.

-La pastilla en tu mano…. La llamamos felicidad, creo que Mirai se confundió al mencionarla, dado que es muy parecida al éxtasis, solo que con ella caes en su efecto de inmediato, llegando a durar cerca de dos a tres horas- explico de lo más tranquilo. -Algunas personas la usan para poder calmarse, tener una sensación de felicidad, aunque sea por un breve momento…. Incluso nos ha llegado gente que pide por ella para callar a la razón-

-¿La razón? - pregunto bastante confundido.

-Ya sabes… esa voz en nuestra cabeza que nos impide que hagamos cosas estúpidas, una copia barata del pepe grillo de pinocho-

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Lástima que yo no soy esa clase de voz.

Cierra el pico, ¡hablo en serio!

Okey me callaré.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-Entonces… ¿vas a tomarla o no? - pregunto con malicia, deleitándose con la duda que existía en los ojos del segundo Matsuno.

-Y-Yo… no lo sé…. Es decir, yo- trato de hablar, pero no sabía que decir exactamente. Fue entonces que vio como el chico de enfrente le arrebata la pastilla, llevándola hacia su boca, tomando un poco de agua de una botella de quien sabe dónde la habrá sacado. Tomándolo desde sus ropas, acortando la poca distancia que había en sus rostros con un fogoso beso.

Este duro bastante, Karamatsu pudo sentir como el agua pasaba hacia su boca, tragándola en el proceso…. Más de seguro que la famosa pastilla había pasado con ella. Pero a pesar de que ya no existía la dichosa agua, el beso no se detuvo…. Ambas lenguas batallaban para ver quien tomaría el control, dejando como ganador al oji-azul…. Tuvieron que separarse por la falta de aire, más sus rostros quedaron endemoniadamente cerca.

-Tengo que admitir que la primera vez que te vi, pensé que eras un virgen de mierda- soltó entre risas el chico. -Pero veo que me equivoque-

-No lo creo…. Realmente soy un virgen, además de un nini- respondía el oji-azul de la misma manera. Tal parecía que la pastilla ya estaba haciendo efecto, ya que, por alguna razón se sentía bastante aliviado. -Lo que significa que soy alguien patético-

-No pienso lo mismo…. ven, acompáñame- tomo la mano del oji-azul, comenzando a arrastrarlo por la cuidad. Llegando a la zona rosa de esta.

-¿Por qué me traes a este lugar?, mira que hace poco unos tipos trataron de matarme- decía entre risas, sentía su cuerpo y mente más ligeros de lo normal. No podia creer que una simple pastilla tuviera este efecto en él.

-Quiero que me acompañes a una pequeña fiesta, en ella habrá más "felicidad" por si lo deseas…. además, podrás olvidar todos tus problemas por una noche, ¿Qué me dices? -

-Pues, ¡que empiece la fiesta! - respondió al instante, con la mención de olvidar lo convenció de inmediato. -Por cierto, ¿Cuál es tu nombre? -

-Fudo… Fudo Aoyama, pero puedes decirme como quieras… esta noche seré quien quieras que sea- menciono con una gran sonrisa, pasando uno de sus dedos por debajo de su nariz. Dicha acción le recordó bastante a Osomatsu. -Pero primero haremos algo con tu vestuario…. Puede que sea una zona de lo más vulgar, pero a la hora de las fiestas… siempre tienes que demostrar clase- sonrió ante sus palabras, llevándose al segundo a una de las tantas bodegas que tenían bajo su poder. Para poder modificar su vestuario, después de unos minutos el par salió nuevamente en busca de algo de diversión.

Fue así como Aoyama llevo a Karamatsu a una de las tantas fiestas que se realizaban en el lugar…. en ella el segundo, bebió como nunca en su vida, además de consumir más de la famosa "felicidad" como la llamaban. No deseaba admitirlo, pero dicha droga, le hacía sentirse bastante bien. Ya no podia escuchar a la fastidiosa voz en su cabeza.

El par no se separaron en ningún momento, Aoyama le mostro todo lugar al oji-azul, se podría decir que ahora eran los mejores amigos, además de vez en cuando intercambiaban un par de besos y caricias…. Disfrutando durante toda la noche, sin importar nada.

En algún momento de la noche, Fudo sugirió que debían dirigirse hacia su casa, poniendo como excusa que no se sentía de todo bien, fue entonces que Karamatsu, en la poca lucidez que mantenía, decidió acompañarlo, llegando a un complejo de departamentos de mala muerte. Al momento de ingresar, Aoyama pudo sentir como el oji-azul lo abrazaba por detrás… comenzando a repartir besos por toda su nuca. Este de inmediato se giró para comenzar a devorarse mutuamente.

-Parece que alguien está un poco ansioso- soltó entre dientes, ganándose un gruñido por parte del segundo. Al momento de abrir su boca para poder decir otras palabras, un leve gemido escapo de sus labios…. No se había percatado, pero Karamatsu comenzó a chupar y acariciar sus pezones, provocando que todo su cuerpo se estremeciera.

-A-Ahh… espe-espera… mgh- sus labios habían sido sellados por el oji-azul, que, sin permiso alguno, comenzó a explorar toda su cavidad bucal, provocando que unos hilos de saliva escaparan de estos.

Tuvieron que separarse por la falta de aire, al momento en que sus rostros quedaron de frente, Karamatsu junto ambas frentes -¿quieres que me detenga? -preguntó de la nada, sorprendiendo un poco a Aoyama. -Si no lo haces, no creo que sea posible contenerme-

-¿Y quién dijo que fueras gentil? - una sonrisa coqueta se posó en sus labios, le encantaba la nueva actitud del chico…. Tal pareciera que la mezcla de alcohol y pastillas le acento muy bien, -Pero te lo advierto…. Suelo dejar bastantes marcas-

-Como quieras-, soltó con una sonrisa, para comenzar a devorar nuevamente sus labios…. Todo indicaban que tendrían una larga noche.


A la mañana siguiente, el mayor de los Matsuno se encontraba nuevamente en la puerta de la casa, como la vez anterior había pasado toda la noche esperando al segundo en la entrada…. Deseaba ser el primero en verlo para poder disculparse sobre la situación vivida en el parque, además de explicarle lo que realmente había pasado con el sexto de ellos.

Flashback

Una vez que Todomatsu apareció en la sala, de inmediato se echó a llorar a los brazos de Choromatsu, quien confundido intento hacer hablar al menor de ellos. -¡¿Qué te sucede Totty?! - pregunto nervioso.

-E-El…. Él- balbuceo el de rosa, el llanto le impedía decir palabra alguna. Fue en ese entonces que Osomatsu había regresado a la sala, después de haber ido en busca del segundo.

-¡Todomatsu! - grito, llamando la atención de los presentes, -¿se puede saber porque le dijiste eso a Karamatsu? -

-¡No quiero que él lo sepa! - respondió el oji-rosa de la misma manera, -¡No quiero que Karamatsu-nissan lo sepa! … p-puede lastimarlo- esto último los susurro.

-A que te refieres Totty, ¿A quién lastimaría Karamatsu-nissan? - pregunto preocupado el quinto hermano.

-P-Puede lastimar a Atsushi- soltó en un sollozo, volviendo a romper en llanto.

-¡¿De qué mierdas estás hablando?! … ¡¿Qué te hizo el imbécil de Atsushi?! -, Osomatsu había alzado la voz bastante enojado, de tan solo pensar que el tipo le hizo algo a su hermano, provocaba que una gran ira creciera en su interior. -¡RESPONDE MALDITA SEA! -

-¡Quieres tranquilizarte!, de nada sirve que le grites de esa manera- le regaño el tercero de ellos. Ocasionando que el primero bufara por debajo y se dirigiera a la habitación que compartían todos.

Al paso de una hora después, el oji-carmesi se enteró de que el tal Atsushi había engañado a Todomatsu todo este tiempo, al parecer en su cita una tipa se acercó a ellos para encararle al de mirada arrogante que se hiciera cargo del hijo que estos tenían en común.

No hizo falta decir que Osomatsu quería salir a partirle la cara al tipo, nadie jugaba con sus hermanos y se salía con la suya… pero este fue detenido por Choromatsu, Jyushimatsu e Ichimatsu, este último había llegado hace algunos minutos y se puso al corriente de todo…. Fue entonces que el primero decidió salir a buscar al segundo, diciendo que él también tenía derecho a saber la verdad, además de que Totty le debía una disculpa por cómo le había hablado, pero nuevamente fue detenido, alegando que como hermano mayor que era… tenía que quedarse apoyar al menor en su momento. Karamatsu ya vendría como si nada hubiera pasado, al final de cuentas... ya estaba acostumbrado.

Fin del flashback

Pero a pesar de ello, al ver que todos ya estaban en el tercer sueño. Osomatsu salió en busca del segundo, pero no tuvo éxito… por lo que decidió esperarlo en el hogar. Pero al igual que la noche anterior, Karamatsu no había regresado.

-¿Vas a decirme por qué tan preocupado por Kusomatsu? - pregunto Ichimatsu, quien se levantó al no ver a ninguno de los mayores.

-Deja de llamarlo de esa manera… él tiene nombre- respondió enojado, ya se estaba hartando de que Ichimatsu tratara como una mierda al segundo.

-¿Vas a sermonearme después de haber sido tú al que se le ocurrió el apodo? …. No tienes derecho alguno- contesto de mala manera, provocando que el mayor lo tomara por su camisa de pijama y lo estampara contra la pared bastante fuerte, provocando que un pequeño cuadro que colgaba cayera.

-¡Claro que sí, por eso mismo te digo que pares! …. ¡Soy el único que tiene derecho de llamarlo de esa manera!, pero aun así no lo hago- respondió de mala manera. Provocando que el cuarto Matsuno lo mirase enojado, por lo que se zafo del agarre y se alejó, pero antes se detuvo en la puerta de la sala.

-Sabes, ¿no creo pueda vivir bajo el mismo techo que un incestuoso de mierda? - Ichimatsu vio como los ojos del primero se habrían de la impresión de sus palabras, sin esperar a que este le contestara, abandono el lugar… dejando a un confundido Osomatsu en la entrada de la casa.

Acaso…. ¿tan evidente soy? , se preguntó mentalmente, tal parecía que de nada le servía seguir fingiendo, por como seguía comportándose de la misma manera… estaba seguro que los demás descubrirían su pequeño secreto.

-¡Ahh!, soy un idiota- le habló al aire, llevándose ambas manos hacia su cabeza, todo el revoltijo de sentimientos estaba haciendo que actuara de manera imprudente, por lo que decidió ir en busca de Ichimatsu…. Tenía que aclarar primero todo el asunto, además de aclarar las cosas…. Pero ni siquiera él sabía las palabras que diría en ese momento.


N/A: Nada que decir realmente... solo agradecer el lean la historia :3