La persona menos indicada.
Movió el filo de su espada acabando con la vida de aquella bestia sintió un mareo repentino, sin embargo le ignoro encajando su espada en el suelo para sostenerse de ella. Observo a la joven que se aproximaba hasta a ella con una sonrisa.
-¿Estas bien? –
-¿Quién eres? – Paine ni siquiera le agradeció su ayuda, simplemente su humor cambio drásticamente.
-La que te salvo la vida, creo que esa bestia te golpeo muy fuerte en la cabeza- La chica le sonrió mientras, Paine dibujaba una sonrisa de frustración en su rostro.
-¿Quién eres?- esta vez levanto su espada, apuntándola al cuello de la pelinegra, ella retrocedió unos pasos; ante tal amenaza.
-Esta bien, te diré mi nombre pero baja eso…- la chica no dijo otra palabra hasta que Paine retiro la espada del cuello de la joven y volvió a enterrarla en el suelo- Me llamo Andy.
-Lárgate- utilizaba esa frialdad porque ya no le interesaba saber mas sobre personas que quisieran ser sus amigas, lo intento una vez y fallo, lo volvió a intentar y ocurrió lo mismo, no estaba dispuesta para que resultara mal una tercera vez, ahora lo único que importaba era ella, nadie mas; su mejor arma era la soledad.
-¡¿Qué? Te he salvado la vida y así me lo agradeces, ¿Ni una gracias? ¿Ni tu nombre? –
-Mi nombre es Paine, gracias por salvarme… te puedes largar ya- comenzó a caminar con intenciones de dejarla a tras y perderla por el camino.
-Escucha Paine estar por aquí sola, es muy peligroso, hay más bestias enormes, mas fuertes que esa y aun venenosas- intento seguir a Paine pero esta comenzó a caminas mas rápido- Espera.
-¡Diablos niña! ¡Que demonios quieres!- Se volteo para encararla, pero ella se detuvo mucho antes con la mirada seria.
Te alcanzo a tocar- Andy se quedo a unos metros de ella, esperando la respuesta de la peli blanca.
-Fue solo un rasguño niña- Paine se giro enojada para continuar su camino.
-No camines- le pidió.
-¿Qué quieres?- comenzó a sentir muchos mareos y se entumió su brazo derecho.
-Es muy venenoso, debo de llevarte rápido a un hospital o ¡Morirás! – se agarro gritando y corriendo desesperadamente - ¡Te vas a morir!
`-Tranquilízate- Paine se sentó, porque sus piernas comenzaban a temblar.
-No hagas nada, siéntate y relájate, tenemos que salir de aquí, tengo un chococobo cerca- iré por el- corrió y Paine la perdió de vista unos momentos, después regreso montada en un pájaro gigante de color amarillo- Vamos sube.
-Tengo un celular, no te molestes llamare a un amigo – busco su celular en todos sus bolsillos pero no encontró nada – Diablos.
-¿Tienes amigos?- pregunto antes de que Paine le dirigiera una mirada asesina, indicándole que no tenia su celular- Lo has perdido ¡Genial!- menciono con sarcasmo, Paine subió a la ave de Andy- De nada.
-Gracias- contesto.
Apenas puso un pie en el chococobo, se desmayo, Andy apresuro el paso de su animal, para llevar a aquella anti-social al hospital.
…
-Tu eres… ¿Pero por que tu? – Rikku no hizo ningún movimiento, solo se quedo en shock.
-Cid no dejaría que vinieras conmigo y siendo honesto tu tampoco aceptaría- Rikku se limito a sentir el cuerpo de el, atrás de el de ella.
-¡Gippal! ¡¿Por qué me hiciste esto?- Le reprocho alejándose de el.
-Quiero que me acompañes de viaje- Gippal sonrió.
-No – Sentencio – Regrésame a mi casa.
-Me obligaras a secuestrarte de nuevo – Gippal se acerco a el, a el le había dejado de importar Rikku hacia bastante tiempo, esto lo hacia por ayudar a Paine, era cierto, era guapa pero para el, ella era cosa del pasado – Entonces que dices Rikku, ¿Por las buenas o por las malas?
-¡Regrésame a mi casa! – Rikku lo empujo, el la tomo con fuerza de ambas manos.
-Una oportunidad mas, chica Cid, no tienes nada que hacer, o al menos que sea divertido estar con tu familia, te has de divertir mucho ¿Verdad?- Gippal observo en la rubia una tristeza inmensa, era melancolía.
-¿A dónde me llevarías? – la chica lo observo tranquilamente.
-A todos lados, Besaid, Bikanel, Zarnack, etc. A donde tu desees ir – Gippal soltó sus manos, para permitirle movimiento.
-Entonces ¿Qué dices chica Cid?-
-Acepto, ¿No es nada comprometedor? – Para ella, la relación que habían llevado era cosa muy del pasado, sin importancia; el salía con chicas y ella con otros chicos, la relación que llevaba ni siquiera era de amigos.
-No- respondió Gippal, recargándose en la pared.
-¡Que bueno! ¡Porque no quisiera que me relacionaran contigo! – Rikku le dio un golpe amistoso, mientras Gippal la empujo hasta el suelo ¡Gippal!
-¡¿Por qué gritas tanto chica Cid?-
-¡Tu también gritas! –Fue cuando cayo en cuenta de que no sabia donde estaba- ¿Dónde estamos?
-En Djose – Gippal la espero a un lado de la puerta –Vámonos
-¿Lo vas a dejar ahí? – Rikku apunto a Achille que permanecía desmayado en el suelo.
¿Qué le hiciste? Bueno, no importa, déjalo ahí. –Se acerco hasta el y salió de la bodega - ¿Ya te bañas?.
-¡Que grosero! Piensas que todos somos como tu- ambos rompieron a reír, mientras todos los empleados del rubio les miraban. Y les entregaba una carta a unos - ¿Qué es eso?
-Nada importante, unos planos-
-¿Tan pequeños? Espero que no todo sea pequeño-
-Es para ahorrar papel, ándale pues 0 y van 2 – Gippal le empujo lentamente, pero aun así Rikku se cayo.
…
Llegaron a un campamento que estaba cerca del desierto de Bikanel, que le pertenecía a Nooj temporalmente en un periodo de pruebas que realizaba a los nuevos aspirantes a la liga juvenil.
Le platicaron en la situación en que se encontraban ella y Tidius, ya que Hermano y Cid tenían según ellos a un sospechoso, y se fueron por su lado, pareció que a Nooj le hizo gracia o eso pensó cuando lo vio sonreír.
-¿Nos ayudaras? –Yuna lo miro fijamente.
-Si, solo quisiera algo a cambio – respondio este – es solo una oferta.
-¿Qué?- Tidius que hasta el momento había permanecido callado intervino, haciendo presencia e indicándole a Yuna que no estaba sola.
-Precisamente es contigo el trato Tidius – Nooj se recargo en la silla y cruzo los brazos sobre su pecho – Jugar para mi y mi equipo.
-¿De que posición hablamos?-
-Capitán del equipo- después de esa respuesta tardaron hablando de bitzbol como si Rikku no tuviera importancia.
-¡Ya!- Yuna se levanto de la silla -Tidus acepta, pero ayúdanos a encontrar a Rikku por favor.
Yuna comenzó a llorar, todo era su culpa, las desgracias que sufrían las personas a su alrededor y todas las muertes eran solo culpa de ella, de nadie mas. No tuvo la capacidad para ser invocadora, amiga, todo había salido mal y por ello, ahora solo tenia a Tidius, Wakka y Lulu porque ni siquiera a sus eones o amigos puedo salvar.
…
Rewins porfa
