Ninguno de los personajes mencionados me pertenecen, salvo los que no conocen... los demás son propiedad de J. K. Rowling.

Capitulo IV

Harry se había vuelto a acercar a Hermione y Ron, pero no era lo mismo. Aun se sentía con la obligación de protegerlos. Y por eso mantenía su distancia, de todos modos no le era demasiado difícil. Ninguno de los tres tenían más de dos o tres asignaturas juntos en toda la semana, por lo que era más fácil alejarse de ellos, o al menos mantenerlos lejos de sus problemas. El lunes había empezado la semana con clases doble de encantamientos para los aspirantes a Aurors, mientras que para los medimagos estaba pociones. Ron aun no estaba seguro de que seguir, pero se había dado cuenta que no era su verdadera vocación ser un Auror, era demasiado trabajo y prefería ser un medimago, que según él era un trabajo más pasivo. El otro tema era el del trabajo en el ministerio, en la zona de deportes. Pero aún no estaba decidido por lo que optó en hacer lo que Hermione, y seguir medicina. A la hora del almuerzo Harry se reunió con los chicos en el gran comedor. Estaba cansado pero fascinado. La clase de encantamientos era genial y la doble de pociones luego de esa, no había sido tan mala ya que no se encontraba el molesto de Malfoy y sus mastodontes amigos.
¿Y que tal las clases Harry?- Preguntó Ron con total confianza. Hermione lo miró y luego miró a Harry que se había sentado frente a sus amigos.
Bien, estuvo bien...
Okey, ahora la verdad. esa cara no es de un simple "Bien"
¿La verdad? – Harry habías cambiado su forma de mirar. Sus ojos demostraban un pequeño brillo que hizo que Hermione se quedara mirándolo por un buen rato. Era algo que nunca le había sucedido. Ese brillo ya lo había visto en los ojos de Harry, justo después de haber ganado el primer partido de Quidditch. – Estuvo genial. El profesor Flitwick, nos estuvo enseñando unos buenos encantamientos. Déjame decirte que podría ponerte a dormir con un solo movimiento de varita.
Súper, eso nos puede servir para el torneo de Quidditch de este año, recuerda que Malfoy se va a vengar por lo que sucedió el año pasado con su padre Harry.
Ron eso no se puede hacer – Hermione ya había comenzado a negar con la cabeza cuando Harry la miró y le sonrió con una verdadera sonrisa lo que hizo que Hermione se quedara callada.
Tranquila Mione, te prometo que no lo haré, solo déja de preocuparte por mí... – Un grupo de chicos de cuarto de Ravenclaw se había acercado a la mesa de Grinfindor en especial donde estaba el trío. - ¿Si, puedo ayudarles? – preguntó Harry
Disculpa pero queríamos hacerte una pregunta...
Es que queríamos saber si este año se realizará el ED – Cuando dijo esto último se acercó a la mesa y bajó la voz mientras que el resto de los acompañantes se encargaban de vigilar el lugar para que nadie más escuchara.
Oh, en verdad lo siento pero de donde has sacado eso – Harry no reconocía cara conocida alguna en ese pequeño grupo de cinco. Por eso no entendía porqué sabían de el ED.
Bueno, es que...
Harry lo siento, te aseguro que son de mi entera confianza. Después de lo que sucedió el curso anterior, creo que deberían serlo. – En ese preciso instante Harry lo reconoció y así también Ron que se paró de golpe para tenerlo a la misma altura, o al menos intentarlo, porque Ron lo quitaba fácilmente una cabeza.
Michael, lo siento. No sabía que eras tu. Pero déjame decirte que ese curso se ha cancelado.
Oh, es una verdadera lástima. Era bastante bueno. ¿Sabes? Avísame si vuelves a hacerlo. Tengo un gran grupo para llevar conmigo. Te lo aseguro. – Luego de ese comentario Michael Corner se alejó con su grupo y Ron volvió a sentarse.
Harry déjame decirte que no es primera persona que me lo ha preguntado. Todos están ansiosos para volver a tu curso. Es en verdad sorprendente.
Lo lamento pero eso quedó fuera de mi vida y deberían hacer lo mismo ustedes también... ¡Hey! Ustedes dos ¿Qué están haciendo? – Harry había visto que un par de chicos de sexto molestaban a Dannis Crevey, un Grinfindor de quinto amigo de Harry. – A ver, vengan aquí... era de suponer. Son gente grande, - Mientras Harry regañaba a ese grupo de sexto de Huffelpuff, era observado por dos personas. Una proveniente de su mesa y la otra desde la mesa de profesores. Dumbledore observaba a Harry como hablaba con ese grupo de chicos, no tardó ni dos segundos en que se disculparan con Dannis y prometieran que no lo volverían a hacer, era sorprendente el poder con liderazgo que Harry tenía, y no solo lo notaba en ese momento. Dumbledore había presenciado una que otra clase de ED y había descubierto que su liderazgo era fantástico. Un verdadero ejército necesitaba un líder como Harry y él, Dumbledore, tenía que convencerlo que era la persona indicada para este trabajo. Por otro lado Hermione no había podido sacar la vista de Harry. Era increíble lo distinto que estaba desde el curso anterior. Era comprensible, Harry habías perdido lo único que le quedaba de familia, su padrino Sirius, ahora debía vivir en casa de sus tíos hasta que el maldito culpable de sus desgracias ( como solía llamarlo Hermione) desapareciera de la faz de la tierra. Sin embargo seguía mirándolo fijo, Harry definitivamente había nacido para ser una persona con poder, líder. Era por eso que lo seguía y por que su cariño hacia él le impedía alejarse más de tres metros. No sabía que era, si su mirada, su forma de ser, su simpática sonrisa o sus cuerpo increíblemente perfecto. "pero que estoy diciendo" pensaba mientras no sacaba su vista de la espalda y perfil de Harry "estoy loca, es solo mi amigo. Definitivamente es mi amigo y no puedo más que apoyarlo en lo que desee y necesite"
Bueno, creo que el asunto está arreglado.
Harry hay que pensar en el torneo de Quidditch, es muy importante...
Si, bueno Ron. Pero de eso se encarga el capitán.
Ha claro. ¡¿Y RUIEN CREES QUE ES EL CAPITAN DEL EQUIPO HARRY?! – Toda la mesa de Grinfindor se dio vuelta y tanto Ginny que en ese momento estaba hablando con Neville, como los hermanos Crevey se acercaron a ellos. – Chicos ¿Pueden decirle a este tipo que desconozco, quien es el capitán del equipo?
Pues tu Harry, ¿Quien más? Eres el de mayor estadía en él y el que mejor conoce el procedimiento y todo eso. Además debemos buscar con urgencia a dos cazadores.
Pero aún está Katie para ser capitana.
Pues no Harry, yo no puedo ser capitana, tu eres mejor además que soy un poco... como decirlo... tímida y tengo poco poder de liderazgo.
Katie, te corresponde por antigüedad.
Puede ser, puede ser que no.
¿A que te refieres?
Me refiero a que yo entré el mismo año que tu Harry. Así que eso nos da el mimo tiempo de antigüedad. ¡Vamos Harry, eres el indicado! – Todos murmuraban y afirmaban cuando Harry se paró de su asiento
¡BIEN! – Tuvo que levantar la voz. – Esta bien lo haré pero a la primera de cambios que no pueda con ello, Katie tu quedas al mando.
¡Si capitán! – Dijo colocando sus pies firmes y su mano en forma de soldado a su general.
Dios, no es gracioso.

Luego del almuerzo, Harry Ron y Hermione se encaminaron a la primera clase de DCAO, los tres estaban casi seguros que Snape era el profesor de esa asignatura. Cuando abrieron la puerta, grande fue la sorpresa de encontrarse, no solo que no era Snape, sino que en su lugar estaba sentado u hombre casi rubio con un mechó gris en la frente, la túnica remendada y un poco gastada, y en la mano del profesor una barra de chocolate...
¡Remus! – dijo Harry con alegría acercándose al escritorio. Unos cuantos alumnos más, todos de Grinfindor se dieron prisa al escuchar el grito de alegría de Harry para ver que había pasado. – Remus no puedo cree... ¿Qué estás haciendo aquí?
Bueno, pues. Me han ofrecido el puesto de profesor nuevamente y no pude negarme, como la primera vez. – Luego dijo acercándose a Harry susurrando – Y creo que por ahora deberías llamarme profesor Lupin, Harry
Lo siento, no me he dado cuenta. Profesor. Es solo que...
Lo se, te has sorprendido. Es entendible. – El resto de los chicos habían ingresado al salón ya, y se había apresurado a ver al viejo nuevo profesor. – Bien chicos. Es un verdadero placer volverlos a ver después de tres años... Pero creo que es hora de comenzar con la clase. ¿Alguien podría decirme que es lo que estuvieron viendo en los últimos años? – Como de costumbre Hermione levantó la mano, pero esta vez no fue la única. Caso todos los chicos lo hicieron. – Veamos... Neville, dime.
Bueno... en cuarto vimos maldiciones imperdonables. Casi todo el año, pero en quinto no vimos mucho en realidad. Solo fue todo copiar del libro.
Supongo que eso fue con la señorita Umbridge
Si a eso se lo puede llamar señorita – pronunció Ron. Su comentario logró arrancar varias risas en el fondo y una sonrisa por parte del profesor.
De acuerdo, entonces vieron ¿El imperius? – preguntó. Todos respondieron con un sí general. – Bien, ¿El Crucio? – El sí general nuevamente – y ¿El Avadra Kedavra? – el sí fue un poco más apaciguado. – Bueno, lo que vamos a estudiar este año son los maleficios, también incluirá los que vieron en cuarto, pero en menor medida. Pero ahora quiero que saquen el libro en la página 32. hagan un resumen do todos los maleficios mas usados, en dos pergaminos...
Es impresionante los maleficios que hay hasta este momento. – comentó Dean luego de la hora de la salida.
Es verdad, pero el año pasado vimos muchos de estos – Terminó Neville.
¿Alguien sabe que va a pasar con el ED? Es decir, me gustaría que volviera a empezar. – Dean miró hacia los costados y divisó a Ron y Hermione que venían distraídos de la conversación pero muy sumidos en la propia. Por otro lado Harry se había quedado a hablar con el profesor, era muy necesario hablar con él, ya que era el único merodeador que quedaba.
Profesor...- Comenzó Harry pero fue interrumpido por el aludido que cerraba la puerta con un movimiento de varita.
Puedes decirme por mi nombre ahora Harry.
Bien, Remus, ¿Sabes algo acerca de la profecía?
Tengo entendido que se destruyó por la caída Harry ¿Por qué lo preguntas?
No, no me refiero a esa profecía, me refiero a la que escondieron en Hogwarts mis padres.
¿Cómo... como sabes eso?
No importa. Solo quiero saber donde es que está.
La única persona que podría habértelo contado era Sirius, pero él... no creo que haya sido. De todos modos Harry, no recuerdo el lugar donde la había puesto James... – Lupin se quedó mirando a Harry por un minuto, mientras que Harry veía por la ventana al campo de Quidditch. Remus dirigió la mirada a la ventana, luego a Harry y sonrió. – Demonios, te pareces demasiado a James Harry. Eres su fiel reflejo
Gra... gracias.
Lo siento, pero hace tiempo que lo había notado y no puedo dejar de pensarlo. Creo que debe haber muchas personas que te lo han dicho.
No muchas, pero sí conozco a un par que no puede decirlo pero constantemente se asustan del parecido.
¿Tus tíos? – Harry lanzó una pequeña riza sarcástica
Si se pueden llamar así. Volviendo la tema, ¿No recuerda en que lugar estaba? Puedo traerle el mapa del merodeador...
No Harry, era un lugar que no estaba marcado en el mapa, fue a propósito por si en algún momento el mapa caía en manos equivocadas, tu entiendes.
Snape... o Malfoy
Exacto... Harry ¿Qué sabes sobre esta profecía?
Bueno, lo único que se es... – Harry lo pensó dos veces... solo eso, Remus.
Bien, entonces... creo que debes ir a clases. Duelo es la que te sigue. Te llevarás una sorpresa. O por lo menos la profesora lo hará.
Con que es una profesora. ¿He?
Yo no te lo he dicho ¿De acuerdo?
No te preocupes, nos vemos luego. Al salir del aula Harry encontró a Ron y Hermione, esperando en la esquina. Al verlo llegar Hermione se puso algo colorada y Ron sonrió. Harry llegó a ellos y se encaminaron hacía el primer piso, donde los tres tenían las aulas correspondientes.
Entonces, Lupin no sabes nada de la profecía.
Pues no Ron, además que el lugar no está señalado en el mapa.
Esto será difícil. Debemos ponernos a investigar para...
No, ustedes n harán nada. Chicos no quiero que nada les suceda. – Hermione que caminaba junto a Harry lo tomó del brazo y acercó a él. – Tu nos dejas participar y yo te ayudo con el encantamiento para Malfoy. – Una sonrisa surcó el rostro de Harry que por un momento se quedó mirando a Hermione.
Mione, no sabía de tu lado Extorsionista.
Harry, hay muchas cosas que no sabes de mi. – Le dio un beso en la mejilla izquierda y se encaminó hacía el lado opuesto para la clase de Runas, junto con Ron. – Nos vemos en el almuerzo.
Si, seguro. La puerta del salón se abrió dejando pasar a una mujer muy hermosa de unos treinta y seis años. Era alta y delgada, de cabello rubio y bucles en los extremos que llegaban hasta la cintura. Sus ojos de un celeste muy claro que parecía hacer juego con su pollera con ondas del mismo color y su camisa blanca sin los dos primeros botones abotonados. Los chicos que estaban esperando al sustituto del profesor White, agradecieron que este se haya jubilado. La muchacha se acercó a los chicos allí parados y sacó un pergamino de un bolsillo de la túnica.
Veamos, buenas tardes mi nombre es Susan Grin y seré su profesora de duelo. Harry no se había dado cuenta que esa profesora le dirigía la mirada de vez en cuando. – Vamos a pasar lista...Draco Malfoy – Este levantó la mano rápidamente como para llamar su atención a demás de decir un presente bastante sensual - ¿Tu eres hijo de Lucius Malfoy?
Si profesora. ¿Conoce a mi padre?
Pues sí, fuimos del mismo año en Hogwarts, espero que no seas como él, porque te puedo asegurar que no la pasó muy bien conmigo. – Draco bajó la mano y la mirada. – Harry Potter... – Su mirada quedó clavada en sus ojos verdes esmeralda. – Tu eres...
Yo soy Harry Potter profesora.
Pude notarlo, - A la profesora Grin se le comenzaron a llenar los ojos de lágrimas. No lo podía creer – Por dios, eres el fiel reflejo de tu padre Harry. Salvo por tus ojos, esos son los de tu madre. Por dios... lo siento, ¿Sabes? yo los conocí a los dos, y puedo asegurarte que eres idéntico a ambos.
No es la primera que me lo dijo. – La profesora terminó de pasar lista y se acercó a la tarima de duelo –no puedo creer que Remus no me lo haya dicho. Es solo que ... voy a matarlo cuando lo encuentre. – Harry se acercó despacio a la profesora
Profesora ¿Es verdad que usted conoció a mis padres?
¿Conocerlos? Éramos inseparables, los siete.
¿Siete?
¿el descarado de Remus no te lo dijo? Veras, el grupo de los merodeadores era de cuatro, pero no era el grupo completo. Tu madre Lily, Kate y yo éramos parte del grupo también. Pero eso fue recién en quinto. No nos llevábamos bien con ellos. Hasta que Kate se puso de novia con Remus, era algo ilógico para nosotras y luego calló Lily bajos los encantos de James. Finalmente caí yo ante, bueno, ante Sirius.
Entonces usted salió con mi padrino. El nunca me dijo nada. – El rostro de Grin no entristeció de golpe y Harry comprendió porque. – No debe sentirse mal profesora el está bien ahora. No debe ocultarse de nada ni nadie.
Creo que sí Harry. Dime algo, Conoces a tu madrina ¿verdad?
¿Tengo una madrina? Pues claro, era Kate... parece que Kate no pudo volver. Hagamos algo, luego de la clase vente a mi oficina y tomaremos un té y hablaremos de eso, creo que también le diré a Remsie. ¿Quién? Remsie, Harry, Remus Lupin. Ese era el apodo que les habíamos dado a los muchachos.