Capitulo IV: El dueño de las crónicas

Tenten - no me mientas yo te conozco, seguro que tiene que ver con Sakura.

Lee - ah? de que hablas Tenten, umm seguro debes estar celosa.

Tenten - jaja veo que ya estas mas animado – respondió la chica con un tono sarcástico - pero aun así no abuces de tu suerte. Ha y luego quiero ver ese libro que traes ahí.

Lee - tal vez...

Horas después se habían detenido a comer a la sombra de un gran árbol, ninguno había dicho una palabra ya que por ahora no había sido necesario, Tenten no dejaba de mirar a su amigo Lee, ella podía sentir su tristeza al mirar aquellos grandes ojos apagarse lentamente como si algo los obligara.

Después de comer volvieron al camino y ya había caído la tarde mientras Lee seguía intentando no pensar en nada mas que fuera la misión que les habían asignado. Aferrado sin darse cuenta a ese pequeño libro el cual no leía pero aun lleva abierto en su mano mientras caminaba. Sus tediosos intentos fueron en vano cuando volvió a caer inconcientemente en el abismo de su dolor intentando encontrar un camino, una respuesta a su vacía e inútil vida.

Lee - tan solo… quisiera encontrar una razón para continuar con esto y dejar esto que me esta matando, para olvidar esas palabras y seguir luchando, una razón para vivir

Iba pensando con su mirada perdida en el horizonte cuando la voz de su amiga y compañera lo saco de sus divagaciones.

Tenten – Lee, no has dicho nada en todo el camino

Lee – y que esperas que diga? – respondió sin desviar su mirada del horizonte.

Tenten – no se, di algo lo que desesperas, tu siempre estas profesando la llama de la juventud junto con Gai sensei y me extraña que estés así.

Lee - así como, Tenten – respondió el chico mirando fijamente a su compañera, provocando en ella gran temor al ver esa gélida mirada nunca vista en su amigo cejudo.

Tenten – nada, mejor cambiemos de tema – dijo con cierto temor en su tono de voz.

Lee – si, creo que eso será lo mejor – cada vez su voz y su actitud se notaban más frías.

Tenten – Lee se ve muy extraño, nunca lo había visto así, es como si no fuera el Oye Lee, me dejas ver ese libro que traes? Se ve interesante.

Lee – toma, yo me adelantare un poco, iré por los árboles, quiero sentir la brisa en mi rostro – dijo mientras alzaba su mano pasándole el libro a Tenten.

Tenten – gracias – respondió la chica mientras tomaba el libro.

Los demás lo habían escuchado decir que se adelantaría así que no le prestaron mucha atención cuando empezó a saltar por los árboles perdiéndose entre sus ramas. Mientras, Tenten había empezado a leer el libro justo donde Lee se había quedado ya que el se lo había pasado abierto en esa pagina.

Solo fue un rose de tu piel y me apresure a adentrarme en ti para ir lejos, muy lejos. Me sentí libre de entrar en tus ropas y te pedí que me llevaras lejos, muy lejos, lejos en el camino.

Sentí este dolor al entrar en ti y desperté ante la realidad de mi miserable vida y el frió del invierno que llegaba hasta mis huesos y me apresure a derramar mi sangre Ante tu desprecio.

Adiós amor mió, que la felicidad te abrigue en sus finas ropas Y que tus ojos apaguen el sol en un destello de amor.

Tenten – esto es algo deprimente, me pregunto por que lee esta clase de cosas, el no es así

Mientras tanto, todos iban callados en el camino. Shino por su lado con su actitud recebada, Neji en la misma posición pero al igual que Shino siempre en guardia y atento a todo lo que pasaba a su alrededor. A Neji ya le estaba empezando a preocuparle la cordura de su amigo ya que era raro verlo y escucharlo hablar de esa manera tan fría que no era característica de su amigo, pero aun así no dejaba notar su preocupación.

Más adelante entre las ramas de los árboles un chico de grande cejas y vestimenta verde había sido levemente desviado de su camino al notar la presencia de un hombre a las orillas de un río y decidió acercarse para percatarse de que fuera un atentado contra su misión. Se detiene a observar a aquel anciano de apariencia deprimente que no daba muy buena impresión y se da cuenta que esta hablando, se acerca un poco mas y no ve a nadie mas en los alrededores así que supone que ese anciano es algún vagabundo o enfermo mental que ronda por la zona.

Lee – pobre hombre debe estar perdido

Mientras pensaba en la miseria que le había tocado vivir a aquel pobre anciano escucho una voz que lo saco de sus cavilaciones.

Anciano – oye muchacho, por que no vienes aquí.

Lee – eh? Me habla a mi? – respondió el chico un tanto sorprendido.

Anciano – ves a alguien más por aquí? no seas idiota y ven acá. – dijo el anciano con un tono arrogante.

Lee - rayos que querrá este hombre, no se ve peligroso creo que iré

El muchacho baja del árbol y se para frente al anciano y cual tiene aun tiene su mirada en el río que corre frente a el.

Lee – nenecita algo señor? – dijo lee intentando ser amable.

Anciano – de ti? nada, tu viniste a mi, tu eres quien nenecita de mi, no seas idiota – respondió el anciano mientras lanzaba una carcajada.

Lee – a que se refiere viejo? Yo solo pasaba por aquí y usted me llamo – respondió el muchacho un poco desconcertado.

Anciano – estos chicos de ahora – dijo mientras lo miraba con decepción – como te llamas, muchacho.

Lee – soy Rock Lee – respondió en un tono serio – y quien es usted – pregunto aun mas serio.

Anciano – ah bueno, que mas da, soy Makoto Ashida y yo no te busque a ti, tu me buscaste.

Lee – la primera vez que lo pensé que era algún vagabundo demente que rondaba por aquí y cada vez lo creo más.

Makoto – bueno, la primera intención no siempre es la correcta, pero quien sabe, tal vez esta si fue la correcta – respondió el viejo en tono de burla – pero vamos a la razón por la que estas aquí – dijo ahora mas serio.º

Lee – a que se refiere con que yo soy quien necesito de usted? – pregunto el chico algo desconcertado por la extraña actitud del viejo hacia el.

Makoto – primero lo primero, para ti que es amar?

En ese momento la mente de Lee se lleno de dudas, quien era ese anciano para tratarlo con tanta confianza? En ese momento de lo que menos quería hablar era sobre sus sentamientos así que intento evadir la pregunta.

Lee - sabe que ya tengo que irme, fue un pacer Makoto.

Makoto – si claro no me digas que te vas a ir – respondió en una carcajada exagerada como si le causara gracia el solo escuchar hablar a Lee.

Lee – que le causa tanta gracias, no me digas que son mis cejotas – pregunto el joven mientras suspiraba para expresar su aburrimiento.

Makoto – como te dije antes, a lo que vinimos no tengo todo la vida para esto. Para ti que es amar – volvió a preguntar el viejo.

Lee – y según usted, a que vinimos – respondió intentando evadir la pregunta y ahora un poco enojado.

Makoto – si sigues así no llegaremos a nada muchacho, por que no respondes y lo averiguas.

El joven empezó a sentir cada vez mas curiosidad sobre ese anciano lo que llevo a que el sintiera mas confiado y viera en ese hombre alguien en que confiar y de quien esperar un concejo. Por otra parte no entendía como había llegado a sentir confianza en ese hombre que hasta ahora era un desconocido para el, pero había algo que lo guiaba y cada vez se sentía mas cómodo en su presencia.

Lee – esta bien, seguiré su juego. Amar para mi es… querer estar toda la vida con una persona, arriesgar todo hasta la vida. No podría definir el amor usted debería saber eso – respondió el joven muy serio.

Makoto – bien, ya vamos progresando, parece que en verdad amas a Sakura.

Al escuchar el nombre de su amada el chico se quedo en shock. Como sabia ese hombre que el hablaba de Sakura? A caso el los conocía a ambos y sabia lo que el sentía por ella. Ahora se encontraba muy confundido y de tal impresión no pudo pronunciar palabra alguna.

Mientras tanto en otra parte de aquel bosque se encontraban Tenten y el resto del equipo caminado hacia su destino confiados de que Lee esta unos metros más adelante pero entre los árboles así que no le pasaría nada.

Tenten seguía leyendo aquel libro y una página en específico le llamo la atención, ya que estaba muy maltratada fijando luego su curiosidad en el nombre del autor del libro.

En una tarde fría, en una habitación llena de vacío, de una manera libre confieso estaba perdido en las páginas de un libro lleno de muerte, leyendo cómo moriremos solos y si somos buenos nos tenderemos a descansar a donde sea que vallamos.

En tu casa anhelo estar, habitación por habitación pacientemente te esperaré ahí, como una piedra esperaré por ti ahí solo.

En mi lecho de muerte apresaré a los dioses y los ángeles como un pagano para todos quién me llevará al cielo a un lugar que recuerdo estuve ahí hace tanto tiempo, el cielo estaba herido, el vino fue sagrado y a ahí me llevaste.

En tu casa anhelo estar, habitación por habitación pacientemente te esperaré ahí, como una piedra esperaré por ti ahí solo.

Y leí hasta que el día terminó y me carcomía el remordimiento por todas las cosas que he hecho, por todo lo que me he sido bendecido y todo lo que he herido. En sueños hasta mi muerte vagaré...

Tenten – sigo pensando que este libro es deprimente, no es del estilo de Lee, aunque pensándolo bien parece que no lo conozco tan bien como creía. Quien será el autor de este libro?

Esa curiosidad llevo a la chica a ir hasta el final del libro y buscar en la ultima pagina el nombre del autor, el cual no tenia ningún significado en ese momento, pero para nuestro amigo Lee, seguro lo tendría ya que al ver el nombre del autor se habrían aclarado muchas de sus dudas al encontrarse con aquel anciano.

Tenten - nombre del autor, Makoto Ashida

Volviendo con Lee, aun seguía confundido por las palabras de aquel hombre desconocido, no podía imaginar una explicación cuerda para todo lo que estaba pasando.

Makoto – ja solo mírate, estas perdiendo tu cordura poco a poco y eso que aun falta mucho por tratar – dijo el viejo trayendo a Lee nuevamente a la realidad.

Lee – ahora me responderá que hago aquí?

Makoto – buscas una respuesta, sientas que amas tan profundamente a Sakura que dudas de tu propia cordura y de que eso que sientes sea amor, llegas a pensar que solo es una obsesión – respondió mirándolo fijamente a los ojos – y ahora me preguntaras que debes hacer.

Lee - quien es este hombre? Como puede saber tanto sobre mi? y que debo hacer, según usted? – pregunto intentando restarle importancia a las palabras de Makoto.

Makoto – debes hacer lo que te dicte tu corazón. Te diré algo, hay personas que dicen estar enamoradas pero en realidad solo es una ilusión, gritan a los cuatro ciento que están enamorados y andan por la nubes, pero, pocos están dispuestos a aceptar la carga que conlleva estar enamorado, tu solo viniste aquí para que te haga entender si estas enamorado o no y yo estoy dispuesto a ayudarte.

Lee – que tengo que hacer? –pregunto el chico mas confiado y serio, dándole a entender a Makoto que si necesitaba su ayuda.

Makoto – ven, vamos a caminar – dijo esto mientras señalaba un camino.

Lee seguía atentamente las palabras del viejo olvidándose complemente de la misión, iba complemente sumido en esa conversación ya que podría solucionar sus dudas y tal vez sacarlo de esa agonía en la que se encontraba.

Makoto – tu y yo sabemos que si serias capas de arriesgar tu vida por la persona que amas y no solo tu vida, pedrerías hasta tu oportunidad de ser libre y descansar en paz cuando te vallas de este mundo, se que matarías por protegerla y eso me lleva a pensar que estas mas enamorado que muchos. Matarías por ella, morirías por ella e irías al infierno por ella, dime algo, si eso no es amor que lo es?

Lee – temo que todo esto sea parte de mi imaginación, la perdida de mi juicio, temo que todo lo que me rodea sea solo una ilusión, he visto mi vida pasar frente a mis ojos y no he visto nada, todo ha sido sufrimiento, dolor, angustia y desear cosas que no puedo tener, temo que todo esto hasta usted, sea parte de un loco delio sin sentido creado por mi imaginación, no puedo saber si estoy soñando o despierto.

Makoto – yo solo vine para hacerte entender, tu me llamaste aun solo tu sabes lo que sientes, a nadie le dicen que esta enamorado tu solo lo sabes y ya, el que lo entiendas es cosa tuya, escúchate a ti mismo ignora la lógica y la realidad.

En otra parte del bosque el grupo de ninjas seguía avanzando y Tenten aun pensando en la situación de su amigo.

Tenten - autor Makoto Ashida, libro publicado después de su trágica muerte

De regreso con Lee, aun seguían platicando sobre que es el sentir amor aun sin llegar a una conclusión sobre el tema.

Makoto – sabes Lee, yo morí por amor y no arrepiento, eso me convierte en un loco? – pregunto seriamente el anciano.

Aquella palabra pronunciada por el anciano hizo estremeces a Lee, muerto! Muerto! Muerto! Era todo lo que pasaba por su mente, como puede estar muerto si esta parado aquí? Se peguntaba, no tiene sentido.

Lee – usted esta muerto? – pegunto el chico muy confundido.

Makoto – muerto y enterrado – dijo en un tono gracioso.

Lee – ah, sabía que solo bromeaba – le respondió en el mismo tono.

El hombre solo sonrió y se detuvo en el momento y con su mirada le dio a entender muchas cosas a Lee.

Makoto – bueno amigo, llego mi momento, he pagado mi deuda, he salvado una vida y me retiro – dijo esto mientras empezaba a caminar.

Lee – espere a donde va?

Makoto – a casa amigo, a casa – dijo es un suspiro expresando la paz que sentía ahora.

Lee – a que deuda se refiere? A caso se refiere a mi? – pregunto muy intrigado.

Makoto – Lee, no podías ver lo que tenias frente a ti, la vida y el futuro que espera y yo me encargue de que eso cambiara, tu pensabas quitarte la vida por amor, si en realidad morirías por amor a alguien hazlo por una buena y justa razón, no lo solo lo hagas por despecho ni dolor.

Lee – gracias por abrirme los ojos, el amor no me quita la vida, solo la alimenta aun estando muerto, como usted señor ¿verdad?

Makoto – recuerda esto, nada es imposible, ni siquiera en el amor – pronuncio casi en un susurro mientras desaparecía de la vista de Lee.

Ahora Lee se encontraba renovado y listo para emprender su camino hacia la victoria, se había dado cuenta que sus ideas estaban algo confusas y que huir de sus sentimientos por miedo al dolor no era el camino correcto, no era su camino ninja. Ahora se había dado cuenta de que tal vez ella podía llegar a amarlo y que aun si no fuera así ese amor seguía alentándolo y dándole ganas de vivir aunque no fuera correspondido, que estar vivo seria su prioridad para proteger a aquella persona importante, ese seria su propósito de ahora en adelante.

Después de un rato salio de sus cavilaciones y se dio cuenta de que había pasado demasiado tiempo con Makoto y de que había cometido el gran error de alejarse demasiado de sus compañeros y seguramente estarían basándolo. De inmediato empezó a correr mientras pensaba en todo lo anterior y se dirigía a gran velocidad a encontrarse con sus amigos y en menos de un minuto se encontró con ellos.

Lee – descuiden amigos! Estoy bien! Perdónenme por irme así – dijo muy agitado y con al respiración entrecortada.

Neji – de que hablas, no te fuiste ni diez minutos – le aclaró su amigo con cara de preocupación.

Tenten – ah pobrecito ya ni siquiera sabe donde esta parado – le dijo su amiga dándole la razón a Neji.

Lee – de que hablan si me fui por varias horas – respondió muy desconcertado.

Shino – será mejor que nos apresuremos, no hay tiempo para detenerse a charlar – dijo muy seriamente.

Neji – Shino tiene razón, no hay que perder.

A pesar de que habían pasado varias horas desde que Lee tomo la delantera, empezó a notar en el ambiente que en realidad no había pasado tanto tiempo como el pensó y eso lo desconcertaba. Todos volvieron a tomar el camino dejando a Lee aun con la duda.

Lee - como es posible, si estuve lejos mucho tiempo?

Tenten – Lee, no sabia que te gustara leer libros de muertos – pregunto la chica mientras le devolvía su libro.

Lee – a que te refieres tanto – le pregunto un poco confundido.

Tenten – en la ultima pagina dice que el autor murió antes de ser publicado, pero al parecer alguien lo hizo por el – respondió con su tono habitual.

Lee abrió el libro en la ultima pagina y comprobó sus dudas automáticamente aunque no le sorprendió descubrir que el autor de ese libro era su resiente amigo.

Lee - estas son sus crónicas, entonces en verdad murió por amor

Dio un leve suspiro expresando la paz que sentía, calmando la preocupación de sus amigos, principalmente la de su amiga Tenten que caminaba a su lado vigilando cada gesto de su rostro.

Mientras tanto, dos sombras escondidas entra la oscuridad de los arbustos observaban como se alejaban y se perdían en el horizonte, esperando el momento preciso para atacar.

Kisame – que mala suerte, no enviaron al equipo kakashi y yo que quería ver a nuestro amigo Naruto.

Itachi – de todos modos servirán, pasemos al plan b.

Continuara…