Los personajes de Naruto no me pertenecen; sin embargo la trama de esta historia es mía.


Abrió la ducha y se internó bajo la cascada. Quería que el constante golpe de las gotas sobre su cabeza callaran las voces de adentro. Y mezcladas con el agua las lágrimas solas caían., desapareciendo sobre su piel desnuda.

Le había dicho a Neji que era una mujer fuerte, se lo había asegurado. ¿Entonces por qué lloraba? ¿ahora iba a negarlo todo?

Apretando los ojos, ocultó la cabeza entre sus piernas. El calor del agua le ayudaba a tranquilizarse, pero el ruido constante solo lograba corromper más sus pensamientos. El vapor se levantaba, y pegaba en los vidrios. Algunas gotas se escapaban fuera de la bañera, y otras tantas solo resbalaban sobre su silueta.

Suspiró exhausta levantando la cabeza como si nada hubiera pasado. Se puso de pie y tomó el jabón entre sus manos apretándolo duramente. Lo frotó con fuerza sobre su cuerpo, llena de rabia y dolor.

Quería borrar en su piel cualquier rastro de Neji, borrar cualquier segundo en que lo quiso. Apretaba fuerte y frustrada para dejar en el olvido la única noche en la que él la amo. Y refregaba sin importar que su piel se colorara, dejando caer nuevas lágrimas. Pero eso le daba fortaleza, le ayudaba a formar la ira que alimentaría finalmente su ego y le auxiliaría a seguir adelante.

Buscó sus piernas, y refregó sobre las mismas, tratando de borrar toda sensación. Agitaba su mano rápidamente sobre su piel, sin importarle el dolor, y naciendo nuevas lágrimas su movimiento comenzó a cesar. Ahora subía lentamente, y bajaba suave. Su mano soltó el jabón, y se deslizó con pena. Mientras dejaba que su piel resbale, cerraba los ojos para recordar inconcientemente aquella noche en la que la misma mano de Neji recorrió ese camino.

Tenten intensificaba su sonrisa, tan dulce y carismática, mientras su cuerpo tiritaba de aquella emoción incontenible. Sobre su cama estaba sentada, con las piernas levemente flexionadas; desnuda y sin abrigo. Sus pies estaban helados, y ella seguía sonriendo. Si tiritaba no era el frío, era sólo aquel sentimiento de alegría y agonía que sentía tras las caricias de su compañero.

Lo observó dulcemente, Neji parecía no despertar del transe. Él tenía sus ojos puestos en el recorrido que hacían tibiamente su enorme mano sobre la piel trigueña de la chica. Sus dedos apenas rozaba la suavidad de la joven, viajaban por la canilla, ascendía a la rodilla y volvía a bajar sobre el muslo de amapola. Luego regresaba por donde vino.

Detuvo su mano, y envolvió su cuerpo en un abrazo. Estaba volviendo al recuerdo, dejando que su cuerpo vibre con la misma emoción que lo hizo bajo las manos del genio. Estaba volviendo a ser débil, y a sentir que no lo superaría.

No quería levantarse, pero el agua comenzaba a salir fría. Sus dedos se retorcían al sentir como las gotas heladas caían sobre su espalda, y se deslizaban lentamente al piso. Comenzaba a temblar, y esta vez de frío.

Cerró la ducha, y salió con cuidado, tratando de no resbalar con el agua que había quedado afuera. Al pasar frente al espejo se observó muy bien. Su cabello caía sobre su cuerpo desordenadamente, su piel brillaba por el agua, sus ojos estaban hinchados y rojos, y sus labios tiritaban al verse a ella misma.

Repugnante se sentía al saber que estuvo desnuda, desesperada y muy enamorada del idiota que la estaba lastimando. No sabía si odiarlo a él u odiarse así misma. Tapó su boca con desesperación, para evitar un gimo de tristeza. Y cerrando los ojos para no verse se envolvió el al toalla, abrigado su cuerpo del frío.

Salió del baño, tras la puerta que liberaba el vapor. En su cuarto hacía frío, y se escuchaba la tormenta cada vez más fuerte. Secó su cuerpo y se vistió, buscando entre sus ropas algo que la aliviara de la helada. Se dirigió al estar comedor, buscando la pequeña estufa. Encendió el fuego, y se sentó frente a él, acurrucada sobre el sillón. Estiró sus brazos hacia la manta que estaba frente a ella, seguramente parte del desorden de su casa. Se envolvió con la misma, y el aroma le invadió los sentidos.

Aquel perfume tenía el toque acido de un duro entrenamiento y una esencia a maderas que hermanaba los bosques de la hoja. Ese era el aroma propio de su compañero Neji Hyuga, uno que tenía por naturaleza su tez. Uno al que no podía resistirse; y apretando la cobija sobre sus manos aspiró la exótica fragancia.

-Hace frío… tu piel se eriza; y estas temblando- dijo él con una voz irreconocible, algo dulce y protectora.

Conmocionada, Tenten gimoteo silenciosamente. Quería gritar de alegría, tomar entre sus manos aquel rostro tan blanco y masculino, besar sus mejillas amorosamente, alcanzar los labios finos del chico, y sentir el calor que su cariño le entregaba.

-¿Tú crees?- preguntó observando nuevamente desde arriba, como él ignorante de sus movimientos seguía acariciando sus piernas.

¿Acaso Neji no notaba que a lo que su cuerpo racionaba no era al frío, sino a sus caricias?

-Yo también tengo frío- dijo sin más, intentando conectarse con ella.

Sin palabras se levantó de la cama y Neji se enderezó para verle. Su cuerpo desnudo se acercó al armario y sacó una frazada de lana. Con la misma envolvió su cuerpo, y regresó a la cama. Se sentó abriendo la cobija ampliamente, para cubrirlo también a él. Fuera de reproches, sintió como los brazos la tomaban de la cintura, obligándola a recostar su espalda sobre el pecho del chico. Él la abrazaba y arropaba del frío, abrigando ambos cuerpos de la helada.

Neji se abrazó a ella, enterrando su cabeza en el hombro de la chica; consiguiendo que por fin el sueño le ganara.

Secaba sus lágrimas con aquella tibia lana. Deseando tener las agallas para echarla a la estufa y borrar el perfume. Entonces, fijó su vista en la danza del fuego, luciendo bellamente cada movimiento del mismo. Ardían las maderas y se consumía lentamente. Se imaginó en aquel baile tan vehemente dos cuerpos sin ropa, sin miedo, sin conciencia y sin rencor.


Este capitulo es para leerlo lentamente, para logar sentir que la historia es larga aun con palabras cortas. Verán que mi escritura es pura poesía... y a quien no le gusta le ruego que me perdone, no puedo evitar en mi la lírica.

Este se lo dedicaré con amor a mis dos fantásticos reviews, de mi último capitulo; para Ariasujm-chan y Raven Granger (esta última tiene un avatar muy lindo ^^). Muchas gracias!

Por cierto, me encanta que me pregunten cosas y sobre todo ¿por que?`S. Si conocieron mi historia anterior "Lilium", verán que allí busque nombres significativos de flores para cada capítulo, y con frutal estoy trabajando del mismo modo. La fruta simboliza, en algún aspecto de mi vida, los sentimientos que estoy trabajando sobre el escrito. Y son frutas, porque lo que aquí esta en juego es el "fruto" que nace entre el miedo de Neji y la tristeza de Tenten.

Y como nunca me falta decir: "...espero que les guste... y lo disfruten como yo disfruté de escribirselos..."

MUCHAS GRACIAS

...siempre... a mi estilo Sugg