CAPÍTULO 4: NUEVOS INTEGRANTES Y NUEVO NOVIAZGO
Subieron juntos y rápidamente por las escaleras, porque desde hacía mucho rato los estaban esperando. Mientras tanto, por todo el camino, Ron iba pensando en todas las veces en que los habían interrumpido y que si no fuera por ellos, ya habría probado los labios de Hermione. Ella era todo un mar de confusiones. Por un lado estaba Ron y todo lo que sentía por él, cuando se acercaba, cuando la miraba, cuando la tocaba y por el otro estaba Viktor, que siempre había sido muy especial con ella y que no la había olvidado en el tiempo en que estuvieron separados, aunque si se ponía a comparar, Ron salía victorioso en todo.
Llegaron diez minutos después, jadeando, muy cansados de subir "casi" corriendo.
En los muebles estaban sus padres, con cara de desesperación.
-Por fin llegan.
-Siéntense por favor.
Ellos obedecieron. Ron y Hermione se sentaron junto a Harry y Ginny, en el sillón grande y Mike en uno individual, con Cat en sus piernas.
-Bueno -Comenzó James- Los motivos de nuestra visita son varios. El primero, es un poco complicado de explicar.
-Así que empiecen de una vez. Dijo Harry
-Pero no me interrumpas.
-Mejor explico yo. -Siguió Lily- Desde hace dos años, el Ministerio viene haciendo cuentas de todos los magos que hay en el mundo y descubrió que la población va reduciendo gradualmente. Desde hace veinte años, se ha disminuido en un 20, cuando debería ser todo lo contrario. Las razones todavía no son exactas, pero las están planteando y comprobando o descartando poco a poco.
-¿Y eso qué tiene qué ver con nosotros? Preguntaron todos.
-No hemos terminado. -Continuó Vanessa- Una de las razones que dio el Ministerio es que al contrario de los muggles jóvenes, que tienen relaciones sexuales y no se cuidan, por lo que tienen hijos a muy temprana edad; los jóvenes magos si planifican, obviamente por diferentes medios, y se están quedando sin tener descendencia hasta que están mucho mayores.
-¿Y entonces qué quiere el Ministerio? ¿Qué nos dediquemos a tener sexo todo el día para tener todos los hijos que podamos? Preguntó Ron.
-Por favor Ron, deja de decir estupideces y escucha. Le regañó su madre.
-Pues a mí no me parece tan mala idea. Igual, hijos voy a tener algún día y empezar a practicar ahora no me haría mal. Dijo Mike mirando con una sonrisa a su novia, quién le pegó muy fuerte en la cabeza y después se sonrojó.
-Discúlpenlo, está desvariando. Dijo su novia.
-Querida, no debería darte pena. Él es así, por culpa de su padre. Respondió Vanessa
-¿Y ahora yo qué hice? ¿Si ves muchachito? Por tu culpa me regañan a mí.
-A mí no me mires. Yo sólo aprendí de ti.
-Bueno, bueno, nos estamos saliendo del tema. El caso es que el Ministerio está tomando medidas y una de ellas es que a cada matrimonio, por cada hijo que tengan a partir de este año, le darán mil galeones como recompensa y una pensión de 20 galeones al mes para mantenerlo hasta que tenga cinco años. Dijo Arthur
-Y entonces decidieron colaborar con la causa, para poder ganarse los mil galeones. Pero es el colmo, nunca pensé esto de ustedes. Dijo Harry
-Harry, claro que no. Empezando porque creo que mi mamá ya no puede tener hijos. Le dijo Ginny bajo, pero todos escucharon.
-Pues para que veas jovencita, que si puedo pero no quiero. Ya suficiente tengo con todos ustedes, que me han sacado canas verdes durante estos años. Respondió Molly.
-Si ven, se los dijimos Sirius y yo. Los niñitos estos están empeñados en decir que somos viejos.
-Porque lo son. Respondieron Harry, Ron, Mike y Ginny a la vez.
-Pues ya ven que no. Si estuviéramos tan viejas, no podríamos estar embarazadas. Dijo Lily
-¿Estás embarazada? ¿Tú y quién más? ¿Te prestaste para este juego? ¿Lo hiciste por el dinero? No lo creo mamá. De cualquiera menos de ti. Le dijo Harry decepcionado y haciendo drama.
-Primero que todo, yo no me presté para ningún juego. Yo quería darte un hermano o una hermana desde hace mucho tiempo, pero no había querido por el trabajo. Ahora, con esta nueva ley, me van a dar dos años de licencia para cuidar al bebé.
-¡¡Felicitaciones mamá!! Le gritó Harry y de inmediato fue a darle un abrazo a su madre y le dio un besito en la barriguita. ¿Por qué todavía no te ves gordita? ¿Cuántos meses tienes? ¿Cuándo te dicen qué va a ser? Espero que sea una hermanita, aunque un hermanito tampoco estaría mal. ¿Y dónde va a dormir? ¿En mi habitación? No importa si tengo que hacerle el tetero de noche, yo te ayudo.
Ginny lo miraba encantada desde el sillón. ¿Así sería con sus propios hijos? Soñaba en el día en que ella estuviera embarazada de Harry y él la recibiera de la misma forma. Pero al pensar racionalmente la idea, se sacudió la cabeza y volvió a la realidad. Ella estaba muy joven para tener hijos tan pronto.
-Hijo, qué lindo eres. Ni siquiera tu papá me recibió con tanto entusiasmo.
-Cómo que no. Ahora me cambias por este jovencito. Pero ese día si te gustó mi forma de recibirte, me decías…
-Ya James, basta de detalles.
-Pero no me han dicho quién más está en embarazo. ¿No será Vanessa? ¿Tía, tú también? ¿Se nos crece la familia? Preguntó Harry
-Si Harry, yo también. Le contestó alegre.
Mike le hizo una seña a Cat para que se levantara un momento y fue hacia su madre para abrazarla.
-Mamá, qué bien. ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Cómo te trata mi papá? Espero que bien, porque si no… Necesitas alimentarte más, mira como estás de flaquita, ni siquiera se te ve la barriguita. Le dijo tocándole la pancita suavemente.
-Puedes estar tranquilo Mike, muchacho desagradecido. Yo cuidé a tu madre cuando estaba en embarazo de ti y mírate, aquí estás, así que no me vengas con que no sé tratarla bien.
-Pero no te enojes. Sólo decía…
Uno a uno, fueron a felicitar a Lily y a Vanessa y luego se volvieron a sentar.
-¿Dónde están Draco y Pansy? Preguntó Molly
-No sabemos. Los buscamos por todo el comedor, pero no estaban.
-Bueno, Arthur y yo veníamos a darles otra noticia.
-No me digas que tú también estás en embarazo mamá Dijo Ron con incredulidad
-Ya te dije que no. Con ustedes me basta y me sobra. ¿Pero saben qué? Van a ser tíos.
-¿En serio? Preguntó Ginny con ilusión. ¿Y quién está embarazada?
-Fleur y Elizabeth.
-¿Así que Bill y Charlie van a ser papás? ¿Y cuántos meses tienen? Preguntó Ron
-Fleur tiene dos y Elizabeth tres y medio.
-¿Cuándo vamos a visitarlos? Quiero felicitarlas y verlas de una vez. -Dijo Ginny- Me hace mucha ilusión tener sobrinos. Así puedo practicar para cuando tenga los míos. Les puedo cambiar los pañales, darles el tetero, hacerlos dormir, jugar con ellos, bañarlos. Es que son tan tiernos y delicados, y frágiles y bonitos. Ginny hablaba con emoción. El tema del embarazo le había dado pie para soñar con una barriguita, ropa de maternidad y luego con un bebé en sus brazos. Harry la miraba tiernamente mientras pensaba que ella podía ser la esposa perfecta y la madre de sus hijos.
-Bueno chicos. Ya nos vamos. ¿Van a volver a la fiesta?
-No, ya estamos cansados.
-¿Dónde dormirán Pansy y Draco?
-Se supone que acá. Los vamos a esperar.
-Bueno, no se desvelen mucho. Los esperamos en navidad en La Madriguera. Dijo Molly
-Dale esto a Draco y Pansy. Me lo dio Lucius para que se lo diera personalmente a los dos, pero como no están. Dijo James dándole una carta a Harry.
-Bueno, adiós. Cuidado con las travesuras.
-Adiós mamá, adiós tía, cuídense. Gritaron Harry y Mike a la vez dirigiéndose a personas contrarias.
Cuando ya se habían ido, Hermione tomó la palabra.
-¿Dónde estarán? Ya se me hace raro que no hayan venido
En ese momento se escuchó el sonido del retrato abriéndose, dando paso a Draco y Pansy que estaban besándose apasionadamente. Ni siquiera abrieron los ojos para fijarse en dónde estaban, se tiraron en un sillón y siguieron con lo suyo.
-Jummmmmmmmhhhhhh. Hicieron todos sonidos con sus gargantas para hacerles saber que estaban ahí. La pareja miró a un lado.
-Ah, son ustedes. Pero no les importó y siguieron en lo que iban.
-Pero qué hacen. Nos dejan esperando y ni siquiera explican por qué.
-¿No pueden esperar a mañana? Preguntó Draco irritado
-No. Respondieron todos.
-Bueno, lo que pasó fue que…
00000000 FLASH BACK 00000000
Draco y Pansy estaban bailando animadamente, pero después de un rato, se cansaron y se fueron a sentar en la mesa en la que habían estado al principio.
Se quedaron un rato hablando y esperando a que alguien llegara, pero nadie fue.
-Vamos un rato al jardín, es que tengo mucho calor. Invitó Pansy
-Bueno.
Salieron y se sentaron en una banca.
-¿No te parece raro que yo haya venido disfrazada de ángel y tú de vampiro? Somos como el inverso. Dijo Pansy
-Pues es mejor así. ¿No has oído que los polos opuestos se atraen? Dijo Draco sonriéndole.
Ella no supo qué contestar y se quedó en silencio. Se quitó las alas, se acostó en la silla y puso su cabeza en las piernas de Draco. En ese momento, un muchacho que pasó por ahí, se quedó mirando excesivamente las piernas de Pansy sin que ella se diera cuenta y Draco corrió a quitarse la capa y a cubrirla con ella.
-Gracias, ya tenía frío.
-De nada. Dijo él, acariciándole la mejilla y pasando su mano por el negro cabello de ella.
-¿Te acuerdas cuando éramos pequeños? Le preguntó Pansy
-Si, recuerdo que ibas a jugar a mi casa con un vestidito rosado y dos colitas en el cabello. -Dijo él sonriendo- ¿Por qué no te vuelves a peinar así?
-Porque es de niñas
-Es bueno recordar viejos tiempos. Le dijo él
-Tienes razón. Ser joven es muy difícil, sobre todo por el amor.
-¿Por qué lo dices?
-Porque estar enamorado de alguien que no te corresponde se siente muy mal. Y verlo todos los días con otra es peor.
-¿De quién estás enamorada? Dime para romperle la cara a ese cretino.
-No lo conoces.
-No lo encubras. Conozco a la misma gente que tú.
-No te lo voy a decir
-¿No? Pues prepárate para sufrir
Draco comenzó a hacerle cosquillas.
-Jajajajajaja Draco, para, jajajajajjaja por favor. De pronto, Pansy se cayó de la silla e hizo un sonido de dolor. Él corrió y al verla tirada en el suelo se agachó para ayudarla.
-¿Estás bien? ¿Qué te pasó? ¿Qué te duele? ¿Te ayudo en algo?
De pronto, Pansy comenzó a reírse, se levantó, y le dijo:
-Te engañé. A ver si me alcanzas. Y se fue corriendo
-Ya verás angelito traidor
Draco fue a alcanzarla, y no tardó mucho. La tomó de la cintura y delicadamente la puso en el suelo.
-Estúpidas sandalias. Hubiera corrido más rápido si no las tuviera puestas.
-Pues ya ves. Ahora aguántate. Él iba a hacerle cosquillas otra vez, pero con un ágil movimiento, Pansy quedó encima de él.
-Esta vez no me vas a tomar por sorpresa. Así que ahora el atacado era él. Pero con otro movimiento, Draco volvió a quedar encima de Pansy.
-Lamento decirte, mi angelito, que conmigo no vas a poder.
Draco tomó la mano de ella para que no se defendiera y con la otra comenzó a hacerle cosquillas, pero ella todavía tenía una mano libre, con la que trató de liberarse. Perdió el equilibrio y cayó totalmente sobre Pansy, quedando cara a cara.
Ninguno sabía qué hacer, estaban muy nerviosos, pero tampoco querían separarse.
-¿Ya te dije que eres hermosa? Le preguntó Draco
Ella se sonrojó
-No tiene por qué darte pena. Eres la más hermosa de este colegio.
Pansy se enojó mucho al oír esos comentarios y perdió el control.
-¿Si? ¿Y entonces por qué siempre estuviste con otras chicas? ¿Por qué siempre con las rubias estúpidas esas? ¿Por qué con todas menos conmigo? No seas mentiroso Draco. Cualquiera es más bonita que yo.
-Pansy, por favor, no digas eso.
-No Draco, dime la verdad. Si nunca estuviste conmigo es porque las otras son más bonitas. La otra vez escuché cómo le contabas a Mike, Ron y Harry sobre otra, le decías: mira su cara y su cabello, sus piernas, cómo camina, cómo habla, todo me fascina de ella.
Pansy estaba llorando, ya no podía dejar guardados esos sentimientos de impotencia que tenía acumulados desde que comenzó a sentir algo más por su amigo.
-No me digas cosas que no sientes de verdad. No sabes todo lo que he sufrido por ti. Todas las noches que me acostaba llorando porque te veía con otra y todas las veces con que soñé ser una de ellas solamente para estar contigo.
Quería levantarse y huir, salir corriendo del lado de Draco para tratar de quitarse ese sentimiento tan pesado que llevaba dentro. Comenzó a sacudirse, pero él no la dejaba ir, tenía sus manos contra el suelo para impedir que se fuera.
-Suéltame.
-No
-Suéltame, por favor
-No, hasta que me escuches.
-No tengo nada que escuchar. Suéltame o grito.
De repente, Draco se agachó hacia su rostro y la besó. Era cálido, lleno de amor y pasión, de ímpetu, arrebato, furor, que demostraba todo lo que habían esperado los dos por ese momento. Todo lo que estaba pensando, toda la rabia que tenía se había ido y sólo estaban ellos dos.
-Por qué haces esto, me lastimas.
-No sabes todo lo que siento por ti. Le dijo él acariciándole el rostro dulcemente.
-Lo único que sientes por mí es una gran amistad.
-Pansy, déjame explicarte. La otra noche, cuando me escuchaste, estaba hablando de ti.
-No me digas más mentiras, ¿no ves que me haces daño? Le decía Pansy en tono de súplica.
-¿Por qué no me crees?
-Ya te expliqué. Siempre preferías a otras antes que a mí.
-¿Quieres la verdad? Te la voy a decir ¿Sabes? Lo único que quería era olvidarme de ti. Me negaba a aceptar lo que sentía, porque tú eras mi amiga y no podía dañar mi relación contigo. Pero después, cuando empezaste a salir con otros, lo hacía por despecho y por darte celos. No sabes la rabia que sentía al verte con ellos.
Pansy se quedó en silencio procesando toda la información, porque no sabía qué decir o hacer.
-No sabes cuánto te quiero. Por favor, dame una oportunidad de demostrarte lo que te estoy diciendo. Créeme.
Vio tanta seguridad en sus ojos, que no pudo negarse. Una sonrisa apareció en su rostro y él supo que había aceptado.
Volvió a besarla, pero ahora con más entusiasmo, porque estaban felices, tenían una alegría inmensa al saber que los dos sentían lo mismo.
-¿Te das cuenta de todo lo que nos hemos dicho desde el suelo? Dijo ella sonriendo
-Y no he terminado. Todavía no te puedes ir.
-¿No te parece suficiente por una noche?
-Creo que esto es lo último por hoy.
-Te escucho
-Pansy, mi dulce angelito, ¿quieres ser mi novia?
-Si. Le sonrió
Otra vez, se dieron un beso, para sellar el compromiso
-Bueno, si seguimos así, no vamos a levantarnos nunca de aquí. Le dijo ella
-¿Es que te quieres ir?
-No, pero tú pesas mucho.
-Haberlo dicho antes. Y con un movimiento, Pansy quedó encima de él.
-Draco, por favor, no seas payaso y vamos. Los chicos nos deben estar esperando.
Luego de que se levantaron, se fueron dándose besos por todo el camino, parando en todos los pasillos, en todos los pisos, en todas las escaleras. Por eso se demoraron tanto tiempo en llegar.
00000000 FIN DEL FLASH BACK 00000000
-Estábamos en el comedor bailando, luego salimos al jardín, nos hicimos cosquillas, corrimos, peleamos, nos reconciliamos y nos hicimos novios. ¿Alguna pregunta? Dijo Draco de mala gana (NdA/ ¿Creyeron que Draco iba a explicar todo eso? Para nada)
-Pero qué historia tan simple. ¿No podrías ser más específico? Preguntó Mike
-No
-Déjennos en paz, mañana les contamos. Dijo Pansy todavía besándose con Draco.
-Bueno, hoy los dejamos descansar, pero mañana…
-Si, si. Adiós.
Cuando se levantaron para irse, Harry le hizo una seña a Ginny para que se quedara.
-Nos vemos después del medio día en el lago. Le dijo Harry
-Bueno.
Harry la recostó contra la pared otra vez y la volvió a besar.
-No olvides ir.
-Bueno
Subieron por las escaleras y se fueron a dormir, llenos de alegría por lo que había pasado ese día que no olvidarían nunca.
