N/A: Hola. Primero que nada quisiera hacer una aclaración: Algunas personas me han preguntado cuando voy a emparejar a Sasuke con Naruto... pues, eso NO pasará en este fic. Siento decepcionar a algunos, pero he querido hacer algo distinto esta vez y de verdad me gusta como va encaminado. No estoy diciendo que dejaré de escribir sobre ellos implicados amorosamente, sino que me estoy tomando un tiempo para jugármelas por un nuevo desafío.
Después de todo, si se han fijado, Naruko tiene la misma escencia que Naruto, pero en un envase distinto...
Bien, los que aún quieran leer, aquí está el capítulo tres. Disfrutadlo.
Capítulo 3: De entrenamiento y disputas.
Cuando volvieron con los demás, Naruko ya había calmado el latido furioso de su corazón. Si bien es cierto que Sasuke se encontraba a algunos metros indiferente a todo, Naruto le había distraído atosigándola a preguntas sobre su estado o si su amigo le había hecho algo, en tanto, Sakura se había limitado a elogiarla por el combate. Pronto el sensei cortó la plática para dar inicio al entrenamiento del día de hoy sobre Taijutsu.
- Ok –comenzó Kakashi- haremos un pequeño repaso de lo que es Taijustu –comunicó contemplando a la rubia- Sakura¿podrías?
- Hai –respondió de manera eficaz la kunoichi- El Taijutsu hace referencia a las técnicas de ataque y defensa cuerpo a cuerpo que se basan en la resistencia del individuo, y se realizan de acuerdo a la destreza física de cada cual. Éste rara vez usa chakra, aunque en alguna ocasiones y técnicas especiales se agrega chakra para intensificar el ataque o hacer más sutil el golpe –finalizo con una sonrisa engreída.
- Gracias –agradeció el jounin- Como Sakura bien ha dicho, básicamente es combate cuerpo a cuerpo, por eso, el día de hoy, nos centraremos a entrenar en parejas –los tres alumnos le observaron curiosos, excepto, claro está, Sasuke- Naruto, tú iras con Sakura –el Uzumaki pegó un brinco emocionado mientras la pelirrosa suspiraba resignada- Sasuke ira con Naruko –regalándole una sonrisita socarrona que realzaba su ojito feliz a la gemela del revoltoso de su alumno, cosa que al jinchuuriki no le hizo ni pizca de gracia- ¿De acuerdo?- los cuatro asintieron- La prueba consistirá en… -rebuscando algo en sus bolsillos- quitarle a la otra pareja esto- dijo enseñando unos cascabeles, cosa que les trajo recuerdos de su época de genins- está prohibido usar su chakra o cualquier técnica que lo emplee. Una vez que les sean arrebatados a la otra pareja deberán volver aquí –meditando un poco- Los que llevaran los cascabeles serán Naruto y Sakura –decidió con un doble intención. Por una parte quería ver cómo actuaría Naruto frente a su clon y, por otro, qué tan bien se complementaba ésta con el Uchiha- Bien, los portadores tendrán cinco minutos de ventaja. ¡Ah! Y recuerden –fijándose en la otra pareja- deben quitarlos como…
- ¿…si fuésemos a matarlos? –inquirió el moreno con una sonrisa de medio lado que le sacó una mueca a su compañero. El sensei vio complacido como el ex vengador reaccionaba interesado, cosa que casi nunca sucedió en tiempos del equipo siete.
- Así es –avaló el peliplateado satisfecho para luego dirigirse a los portadores- Salgan ahora¡ya! –en un milisegundo Naruto y Sakura se esfumaron en un fugaz parpadeo internándose en el bosque. Sasuke se acercó a la Uzumaki disimuladamente, o al menos lo intentó, ya que el mayor se había percatado de su intención de primera, haciéndosele difícil permanecer impasible.
- No lo vayas a arruinar, torpe –advirtió de forma sutil, ganándose un morrito de la chica.
- ¡No me digas torpe! Tengo nombre por si no te enteras, me llamo…
- Torpe –le atajó con burla- igual que el usurantonkachi.
- ¡No llames así a Naruto-niichan…. baka! –rugió la chica visiblemente molesta, luego de buscar una palabra adecuada para devolverle el insulto. El último sobreviviente del clan Uchiha sonrió aún más, era divertido meterse con ella, tanto o más que meterse con Naruto.
- Hey –les separó Kakashi- Ya han pasado los cinco minutos, mejor vayan a por los cascabeles –sin mas que decir, ambos se marcharon desapareciendo entre las ramas de los árboles. La rubia iba a unos cuantos centímetros de distancia del chico, no le había parecido nada amable que la tratase de torpe por un accidente y mucho menos que insultaran a su hermano en el proceso. Sin embargo, el recuerdo de de ese seudo abrazo no le dejaba en paz. ¿Por qué lo había hecho, por qué no simplemente le dejó cuando ya habían aterrizado? Indudablemente él le atraía, ese aire de superioridad, su mutismo y sus intrigantes ojos negros no le abandonaban.
- Oe, torpe. No te quedes atrás – se lo pensó mejor¿cómo alguien podía ser tan borde?
- Ya va, baka –contestó acelerando el paso con expresión seria, tal vez sólo había sido la primera impresión la que le gustó, pero ahora estaba segura de que no era más que eso. Sus ojos evitaron centrarse en su acompañante, no precisamente para no sentirse cohibida, sino para no ser taponeada a base de "torpes". De repente, Sasuke se detuvo haciendo un gesto con la mano para que también lo hiciera.
- Están cerca –anunció en un murmullo. Naruko entrecerró los ojos inspeccionando a sus alrededores, acuclillándose cerca del moreno. En efecto, podían percibir dos chakras a no más de unos cuantos metros, reconociendo uno como el de su versión masculina.
- Es ver… -fue incapaz de terminar la frase puesto que, en un veloz movimiento, el Uchiha le había arrinconado contra el tronco. El sonrojo fue instantáneo cuando los ojos azabaches de posaron en su figura.
- Se acercan, guarda silencio –ordenó en un susurró apretándose más contra ella para evitar ser vistos. ¿Acaso les habían encontrado por sus chakras y planeaban un enfrentamiento cara a cara? Lo dudaba de Sakura, aún con su inmensa fuerza bruta, pero Naruto era arena de otro costal. Con lo impulsivo que era de seguro se había propuesto hacerle frente…
Mientras la rubia le suplicaba a su corazón que se calmase, su compañero armaba un plan. No tendría problemas de hacerle frente al Uzumaki, pero no estaba muy seguro de que Naruko pudiese con la pelirrosa y sus puños de acero, así que, sopesó que lo mejor sería un ataque sorpresa esquivando un combate de directo para sólo centrar el objetivo en los cascabeles. Por eso, sin siquiera informarle nada, cargó a la gemela de su rival sin ningún miramiento y se dejó caer silencioso de rodillas entre unos arbustos. Antes de que ella pudiese reclamarle, como se esperaba, él se le adelantó a explicarle brevemente lo que harían.
- Haremos un ataque sorpresa –dijo mientras sus ojos se tornaban rojos- Deberás concentrarte en arrebatarles los cascabeles mientras yo les distraigo lo suficiente.
- Está bien –aceptó sin chistar todavía perturbada. ¡Rayos¿Por qué tenía que pasarle precisamente a ella? Suspiró en tanto se concentraba en el entreno, no podía perder el tiempo ahora.
El ambiente se tornó tenso, las hojas caían y las ramas se mecían gracias a la suave brisa, como anticipando el encuentro entre camaradas. Por un instante, el moreno reparó en la persona que tenía al lado, como admirándola por primera vez. La mirada azulina concentrada hacia el frente, los largos cabellos rubios ondeando en armonía con el viento y los rasgos zorrunos idénticos a los de Naruto… le agradaron. Cuando se dio cuenta en lo que su mente le sugirió, desvió la mirada sintiéndose extraño dentro de si. Él no había pensado eso de nadie con anterioridad y era ese el motivo por el cual no sabía como lidiar con ello, además¡estaba hablando de la chica del sexy no jutsu del dobe! Realmente carecía de sentido alguno.
- Ya llegaron –el momento de vulnerabilidad se esfumó con la voz de la Uzumaki. El Uchiha apretó la mandíbula obligándose a prestar atención, poniendo en alerta todos sus sentidos. De la nada, el mudo silencio que había se rompió con un crujido, cosa que le pusó a la defensiva. La tierra comenzó a temblar con violencia anunciando la llegada de los enemigos. Aquello, sin duda, era obra de Sakura.
- ¿El dobe le convenció? –se preguntó incrédulo. De seguro la ninja medico había cedido por cansancio y no por voluntad propia –Permanece escondida hasta que averigüe quién los lleva –bisbisó- la señal será una rasgadura en alguna prenda de vestir ocasionada por un kunai. En ese momento ataca –la sombra de Naruto asintió con una sonrisa, dándole a entender que había comprendido el proceder. Fue así que el moreno abandonó su escondite con cautela, la idea de pasar desapercibido el mayor tiempo posible para llevar por buen cause la estratagema –ahora¡a la derecha! –saltó un poco esquivando a un ahora visible Naruto en un esbozó de puñetazo. Ya le había encontrado, ese dobe había mejorado mucho desde la última vez…
Rápidamente realizó un giro en el aire para impulsarse y propinar una patada en pleno costado, propulsando a su amigo contra un árbol. Mas, no se quedo quieto, Sakura apareció a sus espaldas en una determinada carrera apuntándole con un puño enguantado. Si no actuaba ya, su cuerpo lo resentiría, por tanto se agachó volteándose en 180 grados sujetándole del antebrazo para estamparla de bruces al suelo en una llave tipo kárate, y cuando su cuerpo hizo contacto con él, pudo oír un leve tintinear de las campanillas. Era el momento. Sasuke corrió hacia el rubio preparado para asestarle unos cuantos golpes una vez le vio reincorporado, los cuales éste no distinguió entre el daño reciente y su cerebro entumecido, yendo a parar otros metros más adentro. Entonces, proyectó un kunai a la falda de la kunoichi, rasgándola levemente para luego abandonar el sitio y acabar sus pendientes con Naruto. De inmediato, una sombra emergió de los arbustos imprimiendo a la Haruno de buena cuenta en el suelo. Ésta se masajeo la nuca aturdida, tanteando la posibilidad de ponerse nuevamente en pie, cosa que, no le permitieron puesto que un kunai le apuntó justo en la carótida.
- Los cascabeles, por favor –pidió con falsa amabilidad. La pelirrosa se lo meditó mucho, mas no encontró salida más sensata que ceder, así que, metió mano en su porta shurikens revelando las campanillas y dejándolas en su mano- Gracias –se guardó el tesoro y sin darle tiempo se contraatacar, se desvaneció.
- ¡SHANDARO! –farfulló iracunda Sakura- ¡He perdido contra ella!
El ruido de armas ninjas chocando entre ellas le guió. Ahora que ya había cumplido con su parte, debían regresar pronto o la otra pareja hallaría el modo de volver a la carga. Se dejó caer cuidando de no emitir sonido alguno al mismo tiempo que deducía qué dirección tomar ayudada del barullo. No necesitó esperar más, no cuando un cedro cayó de sopetón a tierra expulsando unas bandadas de pájaros que huyeron estrepitosamente. Partió a toda velocidad, llegando en pleno apogeo del enfrentamiento entre su compañero y su clon chico. Horrorizada reparó en los raspones y cortaduras que ambos presentaban en casi todo el cuerpo y justo, cuando el moreno se iba a adjudicar otra cicatriz a la lista, interceptó un shuriken con un kunai, mostrándose irremediablemente.
- Naruko… -balbuceó sorprendido su gemelo cuando vio como defendía a su amigo.
- Sasuke –situándose a su lado con tres shurikens más acomodados entre el espacio de sus dedos empuñados lista para atacar- es hora de volver –sonriéndole brevemente. El moreno captó el mensaje e inició la retirada seguido de la rubia. No tardo en sumarse el Uzumaki, aunque con otro propósito.
OoOoOo
- Excelente –elogió- han conseguido arrebatarles los cascabeles y llegar ilesos aquí, bueno… casi –corroboró Kakashi sonriendo bajo la máscara mientras la chica se los entregaba- Eso ha sido todo por hoy, pueden ir a descansar –cedió al ver los rostros cansados y abatidos de Naruto y Sakura. Los aludidos cabecearon agradecidos.
- Naruko-chan –dijo con lagrimitas en los ojos- ¿por qué defendiste al teme y no a mí? –cuestionó Naruto.
- Eso es porque… -contestó nerviosa al sentir la mirada del ojinegro en ella- era mi compañero de entrenamiento –salió del paso como pudo desviando la mirada. A su hermano no le convenció mucho esa respuesta…
Antes de desaparecer en una voluta de humo divertido por la situación, Kakashi dio unos cuantos codazos al Uchiha, quién le miro de mala forma. Sakura suspiró derrotada y se despidió diciendo que tenía que ver a la quinta y Sasuke… Sasuke inicio la marcha seguido de los gemelos.
- Serás, Sasuke-teme –le acusó el rubio- Ese ultimo golpe me ha dolido.
- Es tu culpa, usuratonkachi. Estuviste a punto de hacer trampa y lanzarme un rasengan, tenía que defenderme.
- Bueno, sí, pero… -meditó un poco para no quedarse con la ultima palabra- ¡Tú usaste tu sharingan, eso también es trampa dattebayo!
- No estaba gastando chakra con eso, dobe –metiéndose las manos en los bolsillos en un gesto de monotonía total. Ajeno a lo demás, el ex vengador no se percató del escrutinio minucioso de la chica a sus cortaduras y raspones. Por un momento sintió ganas de golpear a su versión chico por eso, pero…
- ¿Qué sucede, Naruko-chan? –curioseó el chuunin de cabellos dorados- ¿Te duele algo?
- No… -dijo escuetamente. Estaba preocupándose de más, el borde no se iba a morir por eso¿verdad? El objeto de sus pensamientos le estudió con interés camuflajeado sin que ésta lo notase sino su copia varón.
- ¿Qué es lo que tanto le ves, teme? –retó el jinchuuriki. No le hallaba razón, pero cada vez que su amigo miraba a su protegida así él… sentía como algo se removía furioso dentro de si¿Eran celos de hermano? Su rival apartó la mirada fingiendo inocencia, ni él mismo terminaba de entender porque le observaba tanto…
La implicada rodó sus ojos azules de uno en otro sin saber que hacer, si se iba a favor de Naruto, el baka pasaría de ella sin más, cosa que, en vista de la situación, era lo más barato –y que por alguna extraña razón no le gustaba- pero, si se iba del lado del borde, su gemelo no lo vería bien…
El ambiente se aliviano, sin que tuviese que intervenir, cuando el estomago del portador del kyuubi exclamó pidiendo alimento, sacándole una gotaza a su mejor amigo y una sonrisita nerviosa a su hermana.
- Tengo hambre dattebayo –informó como si nadie lo hubiese notado- Naruko-chan¡vamos a comer ramen!
- Está bien –aceptó la aludida ilusionada. Así fue como los rubios se despidieron y marcharon cogidos de las manos, a la par que, sin enterarse, eran observados por el único sobreviviente del clan Uchiha, quién, al enfocar su mirada en la dueña de esos largos cabellos oro, sonrió ampliamente.
N/A: ¿Qué les ha parecido?
Naruto se comporta como todo un hermano y se molesta cuando su amigo mira más de la cuenta a se gemela... ¡Oh, sí, siempre quise que Naruto tuviera una hermanita...! Uno de mis sueños se ha cumplido...
Bueno, este capítulo me ha costado menos que el anterior¿será que quede con gusto a poco con el enfrentamiento entre Naruko y Sasuke? Tal vez... pero, más que nada, estaba deseando verlos trabajar como compañeros de equipo...
En fin, gracias por llegar hasta aquí. Como siempre, los comentarios son bien recibidos si son hechos con respeto¿vale?
Agradecimientos a:
Danieru Neko
Alyssa Black
JanniDeathX87Xx
ahiru-chan
crazy no tenshi
uchiha
¡Saludos!
Lumina Mithrandir.
