Capítulo 4

Fantasma

la siguiente parada se encontraba en Alemania, donde residía Bertram, un abogado de talento excepcional, que además era el octavo guardián de la caja de pandora, él es el portador del manto fantasma, esa arma le permite atravesar objetos sólidos, y proyectar el manto en la forma que necesite, pero como nunca había visto a Bertram luchar, decidí dedicarme a vigilar sus movimientos desde la distancia, a base de seguimiento, y usando la cinta mental cuando notaba que se volvía especialmente cuidadoso, así fue como después de una semana, el salió a la búsqueda de una criatura que se encontraba cerca, en un edificio del barrio industrial.

2001Una vez que la criatura fue derrotada y su cadáver se quemaba para volver a la caja, salí de mi escondite en las sombras, necesitaba que se diera cuenta de mi presencia, pues tras lo que había visto un ataque 100% basado en la sorpresa resultaría en mi derrota, para prevenir que me identificara, como lo había hecho Branko antes de él, usaba una máscara solo adornada con las marcas rojas de mi compañero incorpóreo, Inmediatamente

Bertram se dio cuenta de mi presencia y se giró para confrontarme "¿sabía que no estaba solo, eres tú el que controlaba la criatura?"

Negué sacudiendo mi cabeza lentamente a ambos lados y riendo por lo bajo "yo estoy para arrancarte el manto fantasma" y una vez dije esto me fusione con las sombras, apenas hice esto el manto empezó a resplandecer en varias zonas, la tela negra que cubría a Bertram, fue llenándose de líneas rojas que formaron el sello de pandora, en los bordes del manto se formaron navajas negras de bordes resplandecientes, la capucha del manto también había adoptado el sello de pandora, y aunque no podía ver sus ojos desde mi posición, sabía que Bertram me miraba, saque dos pistolas automáticas, puesto que sacar mi Basilisk hubiese sido delatarme, y comencé a disparar, las cuchillas se estiraron del manto, y moviéndose como si fuesen tentáculos comenzaron a desviar cada una de mis balas, detuve mis disparos al notar lo inútil de mi acción, así que volví a colocarme en una posición aventajada, note que cuando los tentáculos acuchillados se retrajeron, el octavo se hundía en el suelo.

El edificio quedo en silencio, no veía que se apareciese por ninguna de las paredes, camine el silencio, buscando su punto de salida sin éxito por unos instantes me apoyen contra una de las paredes por mero instinto defensivo, sin embargo fue en ese momento que cometí el primer error " diablos, se escapó el bastardo" murmuré antes de sentir un corte en mi espalda, gruñía a causa del dolor y di unos pasos hacia adelante, girándome antes de comenzar a disparar hacia la pared, allí fue donde me di cuenta que debía escoger si ocultarme o leer su mente, esto se debía a que mi experiencia con la cinta idea limitada tras jugar con la idea por unos segundos decidí que lo mejor era esto último pues me daría la ventaja de no salir herido.

Me detuve en el centro de la habitación y active la cinta, pudiendo ver así a través de sus ojos, me moví antes de que golpearan los primeros disparos y eleve mi mirada hacia mi enemigo, el caía desde lo alto de un muro con un revólver Basilisk en cada mano, aquello me tomó por sorpresa ya que debido a la rareza de las armas nunca había visto a un guardián con más de una y la que le había arrebatado al Branko estaba en manos de Winter, el octavo tardó unos pocos instantes antes de caer al suelo liberando una lluvia de balas hacia mí, usando el poder del anillo alce una pared de tierra para protegerme de ellas pero el calor en mi torso, pierna y brazo seguido de una punzada de dolor me indicó que no había podido frenarlas todas.

Herido y humillado no me atreví a continuar con la pelea así que lanzando un alarido mental conseguir frenar al octavo el tiempo suficiente para poder escapar no podía arriesgarme a usar una de las casas de la orden así que me oculte en una casa abandonada donde vende mis heridas lo mejor que pude, utilice la cinta nuevamente para vigilar el reporte del incidente que Bertram haría. Como esperaba el encuentro fue reportado pero sólo como un humano poseído, Wolf el quinto guardián y el encargado de los campos elíseos, que era el segundo grupo de guardianes después de nosotros los espectros de hades, le dijo que expulsar a la posesión y mantuviera al humano con vida y eso me provocó un alivio ya que me daría oportunidad de luchar sin arriesgarme a que el octavo peleará con todas sus fuerzas.

Cuide de mis heridas durante los siguientes tres días mientras pensaba en una estrategia para vencer a lo que no podía tocar, tras jugar con diferentes escenarios y teorizar en base a la batalla que había visto y la que yo mismo había vivido desarrolle un plan descabellado, el cual quizás me daría la oportunidad de vencer con el mínimo de riesgo posible, el espíritu que ahora me acompañaba no se había manifestado asumí que sólo lo haría en un caso de extrema necesidad fue así como volví al lugar de la batalla el cual estaba en reparaciones debido los daños que se habían producido hacia unos días por mi causa, prepare todos los detalles del plan antes de enviar un alarido mental a modo de desafío para que el octavo cayese en mi trampa, tal como lo esperaba él debía estar patrullando cerca ya que en tan sólo unos minutos percibir su presencia entrar al edificio.

Apenas hubo entrado comencé a descargar mis armas en su contra, para sorpresa de ninguno las palacio atravesaron sin dañarlo, el comenzó a reír " ¿acaso no has aprendido nada?" justo después de que hubo dicho esto mis balas se agotaron, en respuesta el saco sus Basilisk y yo volví a desaparecer de su vista utilizando la cinta mental, el camino arma en mano a través de la oscuridad esperando que me mostrara ante él, aparecí detrás de una columna y tal como esperaba varias balas volaron hacia mí impactando mi cuerpo aparentemente, unos metros más adelante el mismo proceso volvió a ocurrir, el plan estaba funcionando de maravilla había repartido muñecos de piedra por toda el área y los mostraba a modo de carnada para agotar su munición.

El familiar click del cartucho vacío hizo eco en el edificio, anunciando que estaba indefenso contra mí, inmediatamente arroje un muñeco de piedra contra el en un intento de flanquear lo pero él se hizo un lado y las cuchillas del manto hicieron trizas a mi muñeco arroje otro más hacia donde ahora se encontraba su punto ciego pero una vez más Bertram se volvió intangible esquivando el ataque y destruyendo el muñeco cuando estuvo frente a él. Envía un muñeco tras otro intentando comprobar mi teoría mientras el golpeaba a un atacante frontal arroje una roca contra su espalda, ésta no le atravesó sino que rebotó del manto y cayó en el suelo, había comenzado alcanzar me a causa de mantener mi escondite y enviar a los muñecos de piedra a luchar así que decidí enfrentarlo yo mismo para acabar con esta pelea de una vez por todas, al verme salir de mi invisibilidad Bertram libro sobre sí mismo a la vez que extendía las cuchillas del manto cortando a los pocos muñecos que quedaban a su alrededor y saltando hacia mi posición esta vez me había preparado además con un cuchillo largo que había robado de este mismo edificio.

Volví al modo de leer su mente lo que me permitió detener o desviar la mayoría de sus ataques con el manto, de cuando en cuando se volvía intangible para esquivar mis ataques o sea hundía en el suelo para flanquear me, por supuesto no permitía que esto ocurriera pero necesitaba que se viese el momento exacto para mí contraataque, éste llegó en el momento que repitió el giro sobre sí mismo me agaché esquivando apenas el círculo de cuchillas antes de levantarme dándole un gancho a su quijada, Bertram dio un paso hacia atrás sorprendido de que mi ataque hubiese conectado y que el suyo fallara. Había lastimado el fantasma mi teoría era correcta y teníamos la oportunidad de vencer lo la cual malgaste por distraerme en mi pequeña victoria, lo siguiente que sentí fue un puñetazo directo mi cara que hizo añicos mi máscara y me envió de espaldas al suelo, sujete su brazo cuando me tomo por mi abrigo y vio mi rostro con lo cual su expresión cambio a una de sorpresa e indignación "¿james eres tú? ¿Cómo es posible que estés poseído?" me pregunto sin dejar de sujetarme, me esforcé en mostrarle una sonrisa la cual probablemente estaba manchado de sangre "no estoy poseído hago esto por poder" mientras decía esto había apuntado mi Basilisk hacia él y al el gatillo dos veces, vi la sangre correr por su traje y su expresión cambiar de nuevo a furia mezclada con desesperación.

Su puño se elevó en el aire dirigiéndose hacia mí golpeando me otra vez, disparé mi última munición pero tanto la bala como el golpe fallaron su objetivo pues yo también era intangible aquello me hizo soltar una fuerte carcajada y su voz sonó enojada cuando preguntó "¿cómo has hecho esto?" a lo cual yo le respondí "no puedes volverte intangible y sujetarme a la vez" tras decir estas palabras sentí mi espalda golpear el piso pues me había soltado y todas las cuchillas del manto ahora se formaban en ángulo directo a mí, en el cual no había escapatoria pero una vez más el octavo se había descuidado y caído en mi trampa ya que todos los eventos de aquella noche llevaban este momento cuando faltaban sólo cm para que las cuchillas me asesinaran Bertram se quedó paralizado como una roca sus ojos se deslizaron hacia su pecho, donde no había una bala sino la cuchilla envenenada de las Basilisk la cual dispare en el momento en que mi espalda tocó el suelo, así como yo no podía dañar le cuando era intangible él tampoco podía dañar me inicié estado así que aprovechando el instante de su propio ataque le disparé mi último recurso, pude ver cómo su boca se inundaba de sangre y las cuchillas perdían su tono rojizo para convertirse nuevamente en tela negra, empuje al octavo hacia un costado haciéndolo caer al suelo y limpiando la sangre de mi boca le quite el manto de encima. Al contrario del usuario de la cinta mental, Bertram no murió instantáneamente ya que el veneno de la Basilisk sólo impedía el movimiento por lo cual no encontrar resistencia tampoco cuando le quite la llave de la bóveda de Pandora, con lo que el cristal en mi bolsillo y el manto sobre mis hombros cuando me disponía a irme sentí el agarre de su mano en mi tobillo oí su voz diciendo " bastardo cómo has podido hacernos esto … Traidor … Los demás guardianes …" lo miré con lástima sin el manto no era más que un simple abogado moribundo " no escapar las" gruñó, tome una de sus Basilisk la apunte contra el " lo siento Bert pero el tuyo no es más que un caso cerrado" el disparo resonó por todo el lugar estoy seguro que incluso fuera del edificio comencé a caminar sin mirar atrás el incendie el lugar.

Cuando la tarde del día siguiente me dirigía hacia la ubicación del portal que me llevaría a la base vi un periódico con el rostro de Bertram anunciando que el abogado había fallecido bajo circunstancias misteriosas, hice una mueca de desagrado al recordar lo lenta que había sido su muerte. El tan sólo era el octavo guardián de los doce pero aun así había causado muchísimos problemas, incluso cuando yo tenía la ventaja de dos objetos de Pandora, sabía que me esperaba una fuerte tarea pero ya no podía mirar atrás porque hacerlo sería mi muerte y peor, una demostración de debilidad, las marcas de mi incorpóreo amigo volvieron a aparecer haciéndome olvidada la sombra de cualquier remordimiento y permitiendo me concentrarme en mi próximo objetivo, la mocosa de Scarlet.