¡Lamento mucho el retraso! Verdaderamente no tengo ninguna excusa para lo que he tardado en actualizar pero me ha servido para replantearme y pulir el desarrollo de la trama. Muchísimas gracias a aquellos que dejaron sus comentarios y espero que sigáis siendo sinceros mientras se valla desarrollando.

Sin mas que agregar, comencemos.

Declaimer: ninguno de los personajes me pertenecen, son todos propiedad de E.M. Tan solo la trama es mía.

"Isabella" esas palabras estaban escritas de manera sencilla en un pequeño papel es cual se encontraba en la ventana de Jasper, sin duda se preguntaba en que momento lo había llevado, mas considerando que había estado despierto toda la noche y cerca de las tres de la mañana simplemente este había aparecido.

El hecho de que se hubiera acercado tanto sin que él la notara era algo que irritaba mucho a Jasper, el lado militar, el vampiro antiguo, el Mayor, se sentía terriblemente humillado por esa misteriosa joven.

Tuvo que salir a correr después de haber destrozado parte de su habitación ya que aun se sentía furioso, ya que incluso luego de haber hecho un sondeo alrededor de la casa no podía percibir el rastro de ella, ni su olor, ni su energía, nada que denotara su presencia.

Una vez varios árboles y rocas fueran reubicados en el bosque pudo pensar mas claramente, no tenia idea de cómo ella había podido pasar desapercibida ante él, pero el simple hecho le generaba sentimientos encontrados, su parte familiar sentía preocupación acerca de lo que podría saber de ellos si es que no tenia reparos en vigilarlos, su lado antiguo, el Mayor, sentía diversión e incluso excitación acerca del nuevo desafío que planteaba descubrirla y superarla en su pequeño juego; porque el que le dejara la nota en su ventana era la invitación a un juego en el cual estaba mas que dispuesto a participar; y su lado masculino, tan solo el hombre que era, sentía una fuerte y carnal curiosidad por ella, por toda ella, su cuerpo y su mente, tal vez incluso su alma.

Se paso el resto de la noche admirando el pequeño trozo de papel, la caligrafía fina e intrínseca; los trazos seguros y confiados, hubo un tiempo en que se intereso en investigar todo lo que se podía deducir de una persona tan solo por la forma en la que escribe; y sino se equivocaba, ella guardaba mas secretos que nadie que jamás hubiera conocido y al mismo tiempo invitaba a que los descubrieras.

isabella – su nombre se sentía muy bien en sus labios, estaba ansioso de poder nombrarla, de ver si tenia alguna reacción el escuchar esa palabra de sus labios. Fue cuando el pensamiento de cómo sonaría el suyo dicho por su voz que tuvo que detenerse bruscamente.

La puerta de la habitación fue abierta de manera estruendosa, Alice entro corriendo hasta situarse en el borde la cama, mirándolo con excitación, percibía los sentimientos desbordados como pasaba cada ves que estaba lejos de él un tiempo, ella perdía completamente la capacidad de retener o controlarse, sus decisiones entonces se tornaba demasiado impulsivas e influenciadas por los mismos.

- Alice – hacia ya años que su relación de pareja había terminado, por decisión propia, lo cierto es que aunque le tuviera cariño lo que en un principio sintió fue confuso por el agradecimiento de haber encontrado una salida de su tormento y los avasalladores sentimientos de ella. Fue luego de los años, cuando pudo controlar completamente su don que supo diferenciar sus sentimientos de los de ella, y termino su matrimonio, ya que ese camino no era bueno para ninguno. Aun cuando ella había aceptado, él sabia que con el tiempo los sentimientos de ella, aunque no habían muerto, si habían mutado; Alice ahora sentía dependencia por él, eso ya no era amor, no importa cuanto ella insistiera - ¿Qué necesitas? – la sonrisa de ella se amplio mas.

-Vamos a cazar Jazz – entonces ella proyecto su hambre y los ojos de Jasper se oscurecieron, esa era una de las cosas que ella usaba para tratar de controlarle, el hacerle sentir débil y susceptible los humanos.

Podría haberse negado, pero eso solo acarrearía mas discusiones y si las emociones positivas de Alice de por si eran desbordantes, las negativas la consumían mas que a cualquiera que hubiese visto.

Apenas se adentraron en el bosque que ella comenzó a hablar, le contaba acerca de las nuevas cosas que había comprado, lo mucho que ansiaba poder conseguir las nuevas líneas de algún diseñador, Jasper escuchaba muy por encima las cosas que ella decía sin reparar verdaderamente en nada, hasta que ella menciono a la chica nueva, Isabella.

¿Qué...? – por un momento se había perdido en lo que ella decía.

Que quiero hablar con ella, aun no puedo ver nada de su futuro, es realmente frustrante – el sentimiento era leve y pasado por alto – pero ya que es la cantante de Edward me gustaría conocerla, siento que ella es especial y no sabes... a Edward le gusta – claro que él sabia que a Edward le gustaba, había tratado de cenársela en la mañana, aunque ahora consideraba que le hubiera resultado difícil, el hecho de que su indiscreto hermano quisiera acercarse mas de lo debido a ella le generaba rechazo. Sin duda rechazo.

Deberíamos tener cuidado con ella, Alice – la miro desde donde se encontraba – recuerda que debemos mantenernos en secreto – ella le resto importancia a sus palabras con un gesto de su mano.

De cualquier forma seguramente Edward la convertirá, así que no será un problema – dando por terminada la conversación la pequeña vampira emprendió el camino a casa.

"¿Que eres hermosa?" esa pregunta continuo en su mente hasta el día siguiente mientras que se preparaban para ir a la escuela, aun no había pensado en que escribirle de vuelta. Ella no había hecho ninguna pregunta, cosa que lo dejaba en posibilidad de hacer otras mas seria seriamente descortés no presentarse cuando ella lo había hecho.

Al llegar al estacionamiento la mayoría de los estudiantes como era habitual estaba postergando el mayor tiempo posible la entrada a clases, y al no poder verla ellos por primera ves estaba haciendo lo mismo.

Entonces segundos antes de que sonara la campana entro a toda velocidad en su estruendosa motocicleta, aun después de la velocidad con la que conducía se tomo su tiempo para descender y entrar en el edificio. Sin siquiera notarlos.

El resto del día de Bella luego de haber encontrado la nota en su casillero había sido normal, monótono, sin rastro de los pálidos, por lo que su entretenimiento fue con los humanos habitantes de la escuela. Resulto que uno de sus compañeros se había quedado dormido en una de las clases de historia y ella le había recordado uno de sus mas aterradores miedos por lo que este se despertó gritando que una tarántula gigante quería comerlo.

Para cuando llego a su casa en la tarde su cabeza estaba por estallar, sentía como las cosas se había acumulado y después de repasar su lista de pendientes esta estaba mas larga a cada momento y los aullidos sonaban incesantemente en su mente.

Tenia algunos contratos que renovar, los cuales eran los mas urgentes y para los cuales tenia que ir de forma corpórea, por lo que apenas llego se encerró en su cuarto y se dirigió a su puerta, al ingresar la nada se presento ante ella, la oscuridad infinita, daba un sentimiento de que en el momento en que mostraras la mas mínima debilidad o vacilación te devoraría sin contemplamientos.

Concentrándose se encontró frente a dos seres de piedra, ambos leones, aunque con varias cabezas y una melena la cual parecía fuego, oscuro, serpenteante y de color verdoso. Eran los guardianes de su familia, ellos protegían a su madre y abuela de cualquiera que las amenazara, el contrato por mucho tiempo había sido con su bisabuela, la única que hasta el momento podía hacerlo y en la cual recaía la responsabilidad al ser el familiar mas directo, al ser minimamente capaz esta le había cedido, prácticamente a la fuerza, esta responsabilidad a Bella, y como en el resto de los sentidos había desconocido tanto a su madre como a su abuela.

Una ves terminado el laborioso trabajo de renovación, se había dedicado a las ofertas mas interesantes, ella era muy solicitada gracias a su energía, mas mantenía sus contratos al mínimo ya que era joven y sus necesidades, e incluso deseos no eran demasiados.

Para cuando termino eran cerca de las tres de la mañana, finalmente había salido por la misma puerta, dejándola abierta para sus posesiones. Se había dirigido directamente al baño para poder quitarse el olor a hollín que la impregnaba, al salir finalmente noto que no había visto a Charlie en todo el día por lo que bajo para encontrarlo dormido en el sillón del living con la televisión encendida, declinando cualquier intención de comer algo gracias al cansancio regreso a su habitación, no sin antes tapar a su padre con la manta que estaba a sus pies.

En su habitación estaba Hati sentado en la alfombra como si de un perro se tratara, gracioso considerando que era el demonio dios que traía el día en su caza por comerse a la luna. Se dejo caer descuidadamente sobre la cama con la intención de dormirse sin mas cuando en la mesita al lado de su cama vio el papel que había recibido, le había resultado muy curioso que le respondiera, aunque una parte de ella lo había esperado, sabia que era el rubio ya que su energía era inconfundible, deseaba saber que es lo que lo había motivado a continuar con su mensaje, mas aun cuando ella había dejado en evidencia que sabia lo que eran, que sabia que la seguían y que no se sentía intimidada.

En la mañana al no verlos había abordado la posibilidad de que se hubieran asustado al descubrir que ella sabia su secreto, pero el que él le hubiera contestado demostraba que no solo no los había asustado sino que no se sentía en inferioridad de condiciones aunque claramente no sabia nada de ella. Ese comportamiento altanero, mas aun al haberla llamado cariño, demostraba a un hombre seguro y egocéntrico, muy calculador, cada palabra era sido correcta, y ese mismo hecho hacia que ella se sintiera curiosa de él.

Era un juego, casi un coqueteo, algo entretenido que si tenia cuidado podía proporcionarle valiosa información, y mas que nada divertirla. Lo cierto es que le hubiese gustado devolverle el favor y hacerle una pregunta mas estaba demasiado cansada incluso para pensar, tan solo había tomado un papeles y escrito rápidamente su nombre.

Miro a Hati y le extendió el papel.

-Llévaselo al dueño de esta energía – le mostró el otro papel – pero asegúrate de que no te vea y de ser completamente imperceptible – al instante el lobo blanco desapareció en la oscuridad y con la sensación de diversión en ella finalmente se durmió.

No fue el incesante sonido del despertador lo que la despertó sino el aullido agudo del gran lobo negro que estaba sentado encima de ella en la cama, era verdaderamente pesado por lo que no podía tirarlo y volver a dormir parecía ser imposible.

deacuerdo deacuerdo, ya estoy despierta – los plateados ojos la miraron desde arriba para luego asentir y bajarse de la cama. Cuando pudo enfocar descubrió que el despertador se encontraba destrozado en la esquina de la habitación, seguramente un acto que había hecho dormida. Quizás incluso si haber sacado los brazos de bajo las mantas, fue cuando tomo su teléfono que se percato de que estaba terriblemente tarde para la escuela, asi que a la mayor velocidad posible se cambio y salió disparada.

Llego cuando sonaba el timbre de entrada, luego de que bajara la adrenalina de conducir a alta velocidad se sentía aun mas adormilada que antes, siquiera percibía a su alrededor, sus energías estaban bastante bajas de todo el trabajo de ayer, debía de haberse quedado en la cama reponiendo fuerzas, aunque considerándolo nuevamente, se sentaría al fondo y dormiría en clase, después de todo tan solo una mirada en los recuerdos del profesor le bastaría para librarse de cualquier pregunta molesta que le hicieran.

Hasta aquí llegamos, espero ansiosa sus comentarios.

Saludos, VampaiaHime.