ACCIDENTE.

Pero claro las cosas buenas se acaban y empiezan los problemas. Tenía 12 años cuando pasó, no m gusta recordarlo, aunque la mayor parte de mi vida no quisiera recordarla.

Iba con mi tío en el coche, era el primer sábado del mes, llovía mucho, casi no se veía la carretera, antes habíamos ido a la tumba de mis padres q está en el pueblo en el que antes vivía, ahora no queda nadie porque decían que aun los monstruos seguían existiendo, que estaban en el bosque, escondidos.

- ¿Anya en qué estas pensando? -preguntó mi tío, sin dejar de mirar la carretera.

- En nada- dije mirando inmediatamente por la ventanilla.

Nos quedamos callados otra vez.

- llueve mucho, ¿no crees?- mi tío intentaba darme conversación, sabiendo q no iba a obtener una respuesta, sabia q no nos llevábamos muy bien, aunque... por otro lado... apreciaba sus esfuerzos.

En ese momento empecé a sentir un zumbido en la cabeza, al principio lo ignoré, luego se hizo cada vez más fuerte, me sujete la cabeza y empezaron las voces, eran muchas.

Mi tío me miró preocupado.

- ¿Anya qué te pasa?

- ¡ Sigue conduciendo! ¡ No pares el coche!- grite, mi voz sonó más grave de lo normal.

- Anya no entiendo...- empezó a decir.

- ¡ No pares el maldito coche! ¡ Vienen a por nosotros!- le corte bruscamente.

- ¡¿Quienes?!

De repente cayó un árbol, no lo vio venir y chocamos, no recuerdo mucho lo que paso después, solo recuerdo el sabor de mi propia sangre, recuerdo salir del coche y encontrar algo que me miraba con interés y todo se volvió negro.

Cuando desperté, era de noche, apenas veía nada y seguía lloviendo, sentía las gotas de agua aliviar mis heridas, me levanté despacio me dolía todo el cuerpo, sentía que algo me quemaba pero no lo hice caso, no me di cuenta que mis heridas se curaban y que de ellas salía sangre ácida, no me di cuenta de la transformación que sufrí al desmayarme, solo pensaba en mi tío.

Solo diré que cuando lo vi ni le reconocí, murió allí, un sábado de 2026.

Nunca supe si lo encontraron, si lo enterraron, si se lo comieron las bestias que habitaban el bosque, solo recuerdo el coche empotrado contra el árbol antes de irme de allí.