Capítulo 4: Perdida.

Al día siguiente, ya era sábado por los que Hunson pudo descansar, luego de dormir bien decide no perder tiempo ya que el savia que no podía estar en el cumpleaños de Marcy, por lo que decide pasar todo el fin de semana con ella y Elizabeth.

- ¿Chicas, que les parece si vamos a pasear por el campo? - Preguntó con una sonrisa.

- Que buena idea querido. - Dijo Elizabeth.

- Si papi vamos al campo. - Dijo Marcy emocionada.

Llegando al campo; De inmediato Marcy se subió a los juego que había para los niños, el cual su madre la acompaño, mientras que su padre terminaba unos archivos para el trabajo.

Hunson no podía hacer nada, el trabajo lo estaba estresando, y veía como Marcy y Elizabeth se divertían, en ese momento se le paso por la cabeza renunciar, pero él sabía que no podía, era su responsabilidad mantener a su familia.

Al rato Elizabeth se le ha cercó – Hunson, deja ya el trabajo, ven con migo y con Marcy - Dijo intentando animarlo.

- Pero querida... es que el jefe me ascendió, por lo tanto más responsabilidades, tengo que estar pendiente, no puedo desperdiciar esta oportunidad, solo me queda… - En eso su esposa lo interrumpe, tapándole la boca con su dedo.

- ahs... no digas más, por unos momento olvida que tienes trabajo y ven – Le dijo con dulce voz, ofreciéndole la mano de apoyo para levantarse.

Entonces él acepta y se levanta, ya nada le importaba solo quería estar con ellas. Entonces Marcy, Hunson y Elizabeth pasaron un día inolvidable, jugaron, rieron, se divirtieron como nunca, Hunson se sacó todo el estrés y por primera vez en muchos años se sentía libre. Marcy por otra parce parte corría muy feliz y animada, se calló algunas veces, pero su mamá siempre estuvo allí para curarla.

Al caer la noche; Se fueron del campo, en eso pasaron cerca de un edificio donde al otro lado del vidrio habían televisores sintonizando las noticias, cuyo encabezado decía "el empresario Simon Petrikov se ha vuelto loco", lo que hiso que Elizabeth despertara curiosidad y quedose a escuchar.

- ¡corran, refúgiense, no queda mucho tiempo un gran terror se aproxima!, uno inimaginable, ¡la raza humana no volverá a ser la misma…! Betty si estas escuchando, solo quiero pedirte perdón, y decirte que te amo, no puedo vivir sin ti… por favor vuelve conmigo… - Dijo mientras llora Simon Petrikov.

Al terminar esas palabras se va, mientras tanto Elizabeth al oírle queda aterrada, lo que él dijo le llego al corazón, de pronto siente el temor de perder a Marcy y Hunson, un sentimiento que nunca se habría imaginado sentir.

- ¿Oye Hunson? - Dijo Elizabeth llamándole.

- Dime Elizabeth – Dijo atento, mientras sostenía a Marcy en sus hombros.

- Hace mucho que no compramos municiones para el refugio - Comenta asustada.

- Bueno, es que, las ultimas guerras fueron hace ya mucho, la gente ni se preocupa por los refugios - Efectivamente después de la segunda guerra mundial no tuvieron muchos conflictos, de los más recordados una guerra civil cobrada hace más de 15 años en la que murieron los padres de Simon.

- Pero querido nunca se sabe, la gente siempre planea algún modo de destruir la paz sin pensar en los demás... y ciento miedo – Dijo triste, mirándole a los ojos.

- Bueno, que no se hable más, esta noche vamos por municiones, ¿Así te sentirás mejor? - Le responde para tranquilizarla.

- Ok gracias querido, no podría soportar la idea de perderlos - Le dice cariñosamente

Efectivamente esa noche Hunson se preocupó de las municiones, para tranquilizar a Elizabeth, aunque él no creyese de verdad.


Al llegar el domingo; Hunson solo pensaba en pasar todo el día con su esposa e hija, por lo que decide salir temprano al parque central de la ciudad, donde decidieron quedarse a almorzar.

- ¿Mami, puedo ir a jugar al columpio? - Dijo Marcy poniendo una carita de pena, con ojos grandes.

- Termina primero tu almuerzo, hehe. – Respondió, mientras rió del rostro que ponía Marcy.

- Hehehe ok, es tan divertido aquí... que quisiera quedarme para siempre divirtiéndome con ustedes – Dijo con una sonrisa Marcy.

- Si..., a nosotros también. – Responden al mismo tiempo Hunson y Elizabeth.

- Listo... ya termine me voy a jugar hehehe. – dice Marcy y sale corriendo a jugar.

- Ok..., querido ve con ella yo estoy cansada. - dice mirándole fijamente.

- Ok... mi amor, no te preocupes. – Dijo Hunson y va con ella.

Se alejaron una gran distancia ya que almorzaron cerca de unos árboles y el lugar de juego estaba más alejado para que las persones pudiesen relajarse, en eso Elizabeth se recuesta mirando al cielo y el hermoso paisaje la enamoró, la escena mostraban las hojas y ramas de los árboles muy coloridos y brillando por la luz del sol, en eso una de las personar que también estaba recostada, coloca la radio donde se oye una transmisión de emergencia, alertando a las personas.

- Ccoo corr aan, alejj nse dd el centro, ¡ayuda! – Se escuchaba mientras hacía interferencia.

Entonces Elizabeth reacciona, de pronto observa en el cielo una luz que venía directo hacia donde ella estaba, entonces ella se levanta y sale corriendo, no ve a Hunson ni a Marcy - ¡Marcy, Hunson corran! - Gritó aterrorizada.

En eso Hunson la escucha y voltea, quedando en "shock", observó como Elizabeth y mucha más gente más, corrían porqué encima de ellos se observaban aviones de guerra bombardeando la ciudad e iban directo hacia ellos.

- ¡Elizabeth…! – Gritó con fuerzas, mientras comenzó a llorar.

- ¡mami! –Gritó sorprendida Marcy.

La escena era espantosa, las bombas bajando detrás de toda esa gente que estaban aterradas, no había nada que hacer, era cuestión de segundos para que todos ellos muriesen, Elizabeth mira a Hunson y Marceline, mientras una lagrima baja por su mejilla hasta caer al suelo. - Los amos Chicos – susurra con una voz seca.

La explosión fue gigantesca muchos murieron de inmediato, la ciudad ardió, el fuego arrasaba todo los árboles, el cielo se nublo y los ríos se tiñeron de "rojo carmesí", Hunson alcanzo a ocultar a Marcy en sus brazos, pero el impacto sacudió la tierra, lo que hiso que cayesen al suelo inconscientes.

Al rato después - señor..., señor... despierte. – Dijo un militar mientras lo mueve de un lado al otro.

- eeh, ¿qué paso? – Pregunta confundido, pero de inmediato se acuerda de la horrible escena en que muere Elisabeth y se hecha a llorar abrazando a Marcy con fuerzas. – ¡Elizabeth! – Gritó mientras no para de llorar.

Marcy no puede hablar por lo que solo deja corres sus lágrimas.

- Elizabeth, no… no… no no ¡NO! Ella no está muerta ella está allí ¡está allí! – Gritó mientras llora sin control.

- Señor cálmese..., lamento lo sucedido pero no hay más sobrevivientes, lo ciento. – Dijo bajando la mirada, dando sus condolencias.

- No..., no ella esta con vida yo ¡lo sé! – Gritó sin querer resignarse.

- Cálmese señor... ella ya no está, ¡no está! Así que cálmese, tome a su hija y ¡lárguese de aquí! Vallan a refugiarse, no haga esto más difícil – Mientras lo toma de los hombros y los sacude intentando que reaccione.

- Oo… ok – Respondió asustado, mientras de a poco asimila la dolorosa realidad, entonces toma a Marcy en brazos y sale corriendo donde los militares estaban sacando a las gentes de los edificios.

- ¡Espera papi, no te olvides de mama! - Grito Marcy con todas sus fuerzas, mientas caen sus lágrimas.


EL AUTOR AGRADECE SU LECTURA E INVITA A ACOMPAÑARLO EN EL SIGUIENTE CAPITULO.