Holaaaaaaa! Volvi! Volvi! (8)...wenu si...he tardado mucho, pero sq estaba, como en el otro capitulo...SIN IDEAS NI NEURONAS EN EL CEREBRO! ToT...el efecto "vuelta al cole" empieza a acechar de debajo cualquier objeto...

GRACIAS DE NUEVO POR VUESTROS REVIEWS! Me rio mucho con algunos de ellos...eso de influir en la vida de los demas con ciertas canciones sé lo que es...con Coldplay sobre todo...y Chenoa XD...me pone muy contenta que os guste el fic.De verdad.

En este capitulo prfundizarems más en la familia de Tonks. Ya que nos los conocemos, yo hago una visión de mi propia familia Tonkina personal XD...Remus no aparece en este capitulo, no me mateis por eso...a mi tb me sabe muy malToT ...

Bueno no se que contaros más...a si...la palabra "Wotcher", la he traducido como "Buenas"en vez del "Hola" de la traduccion española del quinto libro, mala a matar.¬¬...ya que el termino "Wotcher" es un saludo muy coloquial q es un "What a cheer"...segun lei en una web.

A si, por cierto, unas amigas y yo estamos haciendo un proyecto del 7 libro, algun dia de estos publicaré el primer capitulo. Pero tenemos q aun saber el titulo...porque lo de "Harry Potter y..." lo sabemos...pero despues del "y..." no sabemos que poner...

Vale, no os entretengo más. Hasta el próximo capitulo, y decidme que os han parecido los padres de Tonks. Por cierto, ya salen fragmentos del 6 libro, a ver si lo reconoceis.Y gracias a los de algunos signos de interrogación no salen. Por lo demás, disfrutad leyendo ).


-CAPITULO 4-
FAMILIA

Tonks estaba tirada en su cama, en un pequeño apartamento del centro de Londres. No tenia hambre, no tenia sueño, no sentía nada….sentía como si su cuerpo estuviera falto de cualquier sentimiento.

No podía dejar de maldecirse a si misma por haber bebido eso tan a la ligera. Además, se fue de casa de Remus de una forma bastante cobarde, sin pararse a escuchar hasta el final, como dijo él que lo haría.

Habían pasado cuatro días desde que accidentalmente le hubiera dicho a Remus lo que sentía por él. Y no había salido de su apartamento desde entonces, aparte de unas pequeñas visitas a la Madriguera, donde Molly y la joven Hermione Granger se preocupaban por su reciente débil aspecto.

La joven se levantó de su cama y se dirigió al cuarto de baño, se miró al espejo: su pelo, antes de color rosa, era ahora de un color marrón, parecido al pelaje de un ratón. Y su rostro, antes redondo, estaba muchísimo más delgado, debido a la falta de alimento.

Tonks apartó la vista del espejo y se quitó la ropa, encendió la ducha y se metió dentro. Aunque no tenía ganas, el domingo era el único día de la semana en que Tonks iba a cenar a casa de sus padres, y en efecto: era domingo. Y ya eran las nueve de la tarde.

"…Llego tarde…" pensó con desgana mientras miraba el reloj que tenia en el baño, tenia la forma de una flor. Le gustaba ese reloj.

Se apresuró en arreglarse y, literalmente, se puso lo primero que encontró,

cerró la puerta del apartamento y se dirigió al salón, cogió su capa, respiró hondo y desapareció.

Se apareció en un pequeño jardín muy bonito con figuritas de gnomos, a su padre, Ted Tonks, le gustaba coleccionarlos. Miró su casa, era pequeñita, con dos pisos, pero muy acogedora. Mientras se acercaba a la puerta de la entrada, de un color verde oscuro, no puedo evitar mirar al cielo.

Tonks se quedó estática en el mismo lugar, sintiendo que le faltaba el aire. En el cielo, a una vista perfecta, habia una luna llena hermosa y misteriosa a la vez.

"Remus…" dijo en voz baja, pensando como, o en que estado estaría ahora él. No pudo evitar que una lágrima bajara por su mejilla derecha. Respiró hondo, se secó los ojos, y tocó a la puerta. Tenia que ser fuerte.

Una mujer de mediana estatura abrió la puerta, tenía el pelo de un castaño oscuro, y unos ojos de un azul acuoso. Sonrió.

"Llegas tarde Nymphadora"

"No me llames Nymphadora" dijo Tonks como saludo mientras entraba en la casa.

"¿Cómo voy a llamarte entonces?" dijo Andrómeda Tonks, cerrando la puerta y acompañando a su hija hacia el salón. "Tu padre esta muy preocupado, a saber que hace ahora que le he dejado dos segundos solo."

Entraron el en salón y Ted Tonks, de pelo color marrón y ojos oscuros y centelleantes, estaba pegado al teléfono gritándose con alguien.

"¡HE PERDIDO A MI HIJA!...si...si…pelo corto de color rosa…ojos oscuros como los míos…preciosos…una joven preciosa" Ted paró de hablar un momento, escuchando "¿ES QUE UN PADRE NO PUEDE PRESUMIR DE SU HIJA?" bramó.

Tonks se llevó una mano a la frente mientras negaba con la cabeza, avergonzada.

"¡Espere!" prosiguió el Señor Tonks "Creo que el otro día la vi con el pelo verde…si ya lo se que dije que era rosa pero...¡LE DIGO QUE ESTO NO ES UNA BROMA¡HE PERDIDO A MI…!"

La conexión del teléfono se apagó, Andrómeda tenia un dedo puesto en el cuelgue del éste, mirando a su marido severamente.

"Tu hija desaparecida ha llegado, Ted"

Ted se levantó, miró por encima del hombro de su esposa y vio a su joven hija.

"El pelo verde al final no me convenció ¿Sabes?" dijo Tonks, con los brazos cruzados. "Hola, papá"

Antes de que el señor Tonks pudiera decir algo, Andrómeda puso una mano en su cintura y la otra con su dedo índice en el pecho de Ted, dando golpecitos.

"¿A quien llamabas esta vez?" dijo enfadada "¿A los bomberos, a la policía o a la pizzería que esta a dos manzanas?"

"¡Para que veas lo preocupada que se pone tu madre por ti, princesita!" dijo Ted por encima del hombro de Andrómeda. "¡Así ves que tu padre es el que te quiere más de los dos!"

La señora Tonks puso los ojos en blanco.

"Ve a servir la cena anda" dijo severamente.

"¡Como mande su excelentísima reina!" dijo Ted con una voz muy respetuosa, haciendo una divertida reverencia, con muchas florituras.

El rostro de Andrómeda se calmó un poco, mientras el señor Tonks iba hacia la cocina. Tonks estaba en el mismo lugar, con los brazos aún cruzados. Algo molesta y avergonzada por ver a sus padres portarse como quiceañeros.

"No me preguntes porqué me casé con él" dijo Andrómeda acompañando a su hija a la mesa.

Mientras se sentaban, Andrómeda miraba fijamente a tu hija.

"Tienes nuevo look…"

"Obviamente" dijo Tonks cortante."Ahora se lleva esto"

La madre de Tonks no dijo nada más, pero miraba de una manera extraña a su hija.

"La cena esta lista" dijo Ted Tonks entrando con una fuente llena de comida, parecían unos bistecs y puré de patatas. "Me ha salido de…UOPS!"

Ted tropezó con la alfombra que habia debajo de la mesa, y el plato voló durante unos segundos. Pero se quedó flotando en el aire.

"Hija, de tal palo, tal astilla" dijo la señora Tonks con la varita en la mano, apuntando a la fuente.

"¿Y porque he tenido que salir a él?" dijo Tonks con una mirada desaprobatoria a su padre, cogiendo la fuente y dejándola sobre la mesa."No te ofendas papá" viendo la cara del señor Tonks, que parecía que se iba a echar a llorar.

La cena transcurrió sin incidentes, charlaron de temas normales, sobre el trabajo de Auror, el reciente terror en el mundo mágico, el nuevo aspecto de Tonks y de…

"Y qué hija¿Algún hombre en tu vida?" preguntó con una sonrisita Andrómeda.

Tonks paró de comer, haciendo un ruido desagradable en el plato con los cubiertos. Miró a su madre¿Acaso se había dado cuenta de lo que le pasaba?.

"¿UN HOMBRE?" gritó Ted. "¡El unico hombre en la vida de mi princesita soy yo¿Verdad hija?"

"No soy tu princesita papá" dijo Tonks, su padre parecia un niño de trece años, podría considerarlo como un hermano en vez de un padre. Recordaba la manía que les cogía a los amigos que hacía en el vecindario, siempre que veía a alguno ser más simpático con ella, mejor no estar cerca. Sobre protector hasta la médula, Tonks se sentía aliviada cuando iba a Hogwarts.

"¡Me das en el corazón!" dijo Ted poniendo una cara triste. "Me levantaré y me iré a refugiarme en mi soledad, para olvidar este mal trago…voy a ver la televisión" se levantó y se fue del salón comedor, mientras su hija ponía los ojos en blanco y suspiraba.

"A mi no me engañas hija" dijo Andrómeda, respondiendo a la reciente duda de Tonks. "¿Quién es él?"

"No es nada de chicos, mamá" dijo Tonks intentando rechazar sus ojos azules.

"Vaya que no." respondió Andrómeda. "No habias tenido este tipo de pelo desde lo de Angus Emory, que te dio bien fuerte, aún recuerdo tus frases en tu diario…'Es tan guapo como un unicornio cabalgando por al lado del un lago a la luz de la luna…'"

Tonks sintió un estremecimiento al oir la palabra "luna". Recordó a Angus, un chico de Gryffindor dos cursos mayor que ella, causaba furor entre las jovencitas en sus tiempos.

"Un momento… ¿Cuándo has leído mi diario?" preguntó enfadada.

"Lo encontré por tu habitación y no puede resistirme… ¿Entre una madre y una hija no hay secretos verdad?" dijo con una sonrisa traviesa "Venga, te veo muy mal hija, casi no has hablado en toda la cena, estas más pálida y delgada. Y tu bueno, pelo, no es como el de antes…"

Tonks miró a su madre, sabía que no le gustaba su pelo rosa. Recordó el día que empezó a ponérselo así, a su padre casi le dio un infarto, porque, siendo muggle, era muy susceptible a las cosas mágicas.

"¿Podemos salir afuera?" preguntó su madre.

"Sí…"

Andrómeda y Tonks salieron al jardín, y se sentaron en un banco, a la vez columpio, que estaba bajo el porche de la casa. Las dos, madre e hija, miraron al cielo, la luna llena aún seguía allí.

"Déjame adivinar quien es y porque estás asi…" dijo su madre "¡Es Bill Weasley¡Y estas asi porque se va a casar¿Me equivoco?"

"¿Bill!" dijo Tonks molesta. "¡Pero que dices mamá!"

Andrómeda miró a Tonks, con una mirada comprensiva.

"Cuéntamelo todo"

Tonks miró al suelo.

"No creo que lo conozcas…y si le conoces seguro que no te gustará…" dijo ella avergonzada."Bueno…se llama Remus Lupin" cerró los ojos esperando alguna reprimenda.

"¿Lupin?" dijo al fin, después de unos momentos, Andrómeda "¿Ese hombre que era amigo de mi primo?"

"Y un licántropo…" dijo Tonks mirando a la luna llena.

"Pues…" dijo Andrómeda, mirando a la luna también. "Es un buen hombre, amable, algo callado y misterioso a veces. Según le recuerdo cuando le conocí hace mucho tiempo, un día que quedé Sirius y sus amigos."

"¿Eh..?...pensaba que me dirías que no debería estar enamorada de él porque, bueno…es muy mayor y todo eso…"

"¿Por qué iba a decirte eso?" rió la señora Tonks "Y bueno¿Qué tal lo llevas?"

"En fase post-calabazas" dijo Tonks mirando al suelo, triste.

"Oh, vaya…" suspiró Andrómeda "Mmm…pero…no hay…¿Ninguna esperanza?"

"No lo sé…pero creo que no"

"Inténtalo de nuevo, hija"

"Mamá…" dijo Tonks mirando a su madre, que seguía mirando a la luna.

"Tu padre y yo nos conocimos un día que íbamos por Londres, nos chocamos, manchó mi vestido con las compras que había hecho y me invitó a tomar algo, típico¿No?" sonrió

"Pues…si" respondió Tonks sinceramente.

"Era un hombre muy divertido y algo raro, y eso me gustó. No veas como se pusieron tus abuelos y tus tías al ver que empecé a salir con un muggle, el único que me apoyó fue Sirius." miró a su hija. "Recuerdo sus palabras como si fueran ayer, me dijo que…luchara por lo que quería, que no importaban las opiniones de los demás, que si él, es decir, Ted, hacia que me sintiera feliz, y yo le hacia sentir feliz a él. Nada importaba."

"Vaya…Sirius podía llegar a ser muy profundo…" dijo Tonks algo sorprendida.

"Deben ser tantos años en Azkaban. ¿No te parece?" Andrómeda rió, luego su rostro se puso melancólico "Supongo que ahora debe estar en un lugar mejor…"

"Ojalá…" suspiró Tonks.

"Escúchame bien, Mymphadora. Ese Remus Lupin aún no se ha dado cuenta de la joya que se le ha presentado, puede que te lleves muchos batacazos, pero sigue intentando. Su vida no ha sido muy fácil, tú lo sabes bien. Y apostaría todos mis galeones a que tú eres la indicada para hacerle el hombre más afortunado del mundo. Y si tú eres feliz, yo soy feliz."

"Gracias mamá…" Tonks abrazó a su madre.

"A tu padre no le gustará cuando se entere, pero será nuestro secreto. Al menos en familia" dijo Andrómeda.

"Sí…" Tonks y su madre dejaron de abrazarse. "Por cierto mamá, ahora que pienso, si no llega a ser por Sirius yo no nazco ¿Verdad?"

"Probablemente" dijo Andrómeda "Nunca había caído en eso…maldito Black"

Llegó la hora de marcharse, eran las doce de la noche. Tonks estaba en la entrada, despidiendose de sus padres.

"Ya veremos si puedo venir el próximo domingo, os enviaré una lechuza" dijo Tonks dando un beso a su padre.

"¿No puedes utilizar el correo como todo el mundo?" dijo su padre suplicante.

"No, papá"

"Ouuuu.."

"Adiós, bruja" dijo Tonks a su madre.

"Suerte" dijo Andrómeda"Espero que la próxima vez vengas a cenar acompañada de alguien"

"¿De quien?" preguntó Ted.

Tonks salió de la casa, y cerró la puerta. Mientras caminaba hacia la parte trasera del jardín oyó perfectamente el grito de su padre, amortiguado por las paredes de la casa.

"¿UN HOMBRE!"

Tonks pensó que ir a su casa ahora no era buena idea, porque su padre la llamaría al llegar. Decidió ir a la Madriguera. Cerró los ojos, se concentró, y desapareció.

La cocina de la Madriguera estaba con la luz encendida, y Tonks tocó la puerta.

"¿Quién es?" dijo una voz que conoció como la de Molly.

"Buenas Molly, soy Tonks"

"Mmm…¿Qué es lo que más odias?"

"Que me llamen por mi nombre, Nymphadora"

"¡Oh! Entonces eres tu" Molly abrió la puerta, llevando un vestido verde. "¿Qué haces aquí a estas horas?"

"Huyo del panorama familiar" dijo Tonks entrando y dejando su capa.

"Tu aspecto no ha mejorado mucho…" dijo preocupada la señora Weasley. "¿Tienes problemas con tus metamorfosis?"

"Se podría decir que sí que tengo algunos" Tonks se sentó. "Noches, Hermione" dijo Tonks a una jovencita con el pelo castaño que subía las escaleras.

"Buenas noches Tonks" dijo ella, y abandonó la cocina.

"Ten" Molly le dio una taza con té. Y se sentó. "¿Qué tal estás?"

"¿Es que hoy todo el mundo va a interrogarme?" preguntó Tonks.

"Te veo mal desde que fuiste a casa de Remus, querida. ¿Qué pasó?"

"Nada" dijo Tonks rápidamente, poniéndose roja.

"Me alegro de que tu rostro sea como un libro abierto" dijo Molly. "¿Y qué respondió él?"

"¿Eh?" Tonks miró a Molly, sorprendida.

"Cariño, no fue por nada que te envié a ti a llevarle comida" dijo Molly con una sonrisa.

"Ah…vaya…bueno…" dijo Tonks, tomó un sorbo del ardiente té. "La verdad es que me rechazó"

"¿Qué!" gritó Molly muy molesta. "Será idiota"

Tonks miró a Molly aún más sorprendida, habia llamado a Remus…¿idiota?.

"Nada, nada, Tonks" dijo Molly, calmándose. "Dale algo de tiempo"

"Supongo que si…" dijo Tonks, agarrando la taza con sus dos manos. ¿Por qué Molly habia llamado a Remus idiota¿Es que ella se habia perdido algo?.

"Pero te costará encontrarle…bonita…" Tonks miró a Molly " Ya sabes, la misión…"

"¿Misión¿Qué misión?"

"¿No lo sabes?" preguntó Molly preocupada. "Dumbledore ha enviado a Remus a la comunidad de hombres lobo para que espi…"

"¡No puede ser¡No es posible!" gritó Tonks levantándose de golpe. "¿Cómo puede Dumbledore hacer eso¡Es demasiado peligroso!"

"Lo sé Tonks pero…para una misión con esas condiciones. Remus es el unico que puede…"

"Por qué es un hombre lobo¿no?" dijo Tonks con rabia, sentándose de nuevo. "Dumbledore utiliza a la gente por su condición, primero Hagrid…ahora Remus…"

"No digas eso de Dumbledore" dijo Molly tristemente "Él sabe lo que hace, y confía en Remus"

"Eso espero…"

Toda la confianza que le habia dado su madre anteriormente se derrumbó como una pared. ¿Cómo reaccionaria Remus al verla¿Cómo se portaría con ella¿Cómo le influenciaría esa misión? Se asustaba con pensar que nunca la volvería a tratar de la misma manera que antes…que la tratara como si fuera…una desconocida. No, no quería verle.

Alguien tocó a la puerta.

"¿Quién esta alli?" dijo nerviosamente Molly, yendo hacia la puerta "¡Identifícate"

"Soy yo, Dumbledore, trayendo a Harry"

Molly abrió la puerta.

"¡Harry, cariño! Dios mio, Albus, me has dado un susto¡Dijiste que no esperásemos hasta mañana!"

"Fuimos afortunados" dijo Dumbledore "Slughorn me ha mostrado ser más persuasivo de lo que esperaba. Harry lo hizo, por supuesto. ¡Ah, hola, Nymphadora!"

Tonks miró al profesor, un intenso odio hacia él brotó de su interior.

"Hola, profesor" dijo "Buenas, Harry"

"Hola, Tonks" dijo Harry.

"Mejor que me vaya" dijo ella rápidamente, cogiendo su capa y poniéndosela sobre los hombros. "Gracias por el té y la simpatía, Molly"

"Por favor no te vayas por mí" dijo Dumbledore cortésmente "No puedo quedarme, tengo asuntos urgentes que discutir con Rufus Scrimgeour"

"No, no, necesito irme" dijo ella, rechazando los ojos de Dumbledore "Noches…"

"Querida¿Por qué no vienes este fin de semana, Remus y Ojo-loco van a venir…" dijo Molly.

"No, en serio, Molly…gracias de todas formas…buenas noches, a todos"

Tonks pasó por al lado de Dumbledore y salió por la puerta, y rápidamente, se desvaneció.

Al llegar a su piso, Tonks se tiró en la cama, sin desvestirse. Dumbledore, seguro que le había leído la mente, el maldito viejo. Siempre demostrando esa seguridad y tranquilidad, realmente molesto.

No tendría que haber rechazado la comida del próximo fin de semana…pero la prisa del momento parece que le hizo decir esas cosas. Las palabras que le había dicho su madre se estaban peleando con las suyas propias. Se dio la vuelta y apoyó su cabeza en el cojín.

Quizás tendría que enviarle una lechuza a Molly diciendo que sí asistiría…