Sorpresas
Capitulo 4
Por: Kary G.

**Al día siguiente**

Los pájaros cantaban con una alegría y los rayos del sol entraron por el gran ventanal de aquel cuarto en la que una joven dormía placidamente. Después de unos minutos la amatista dejo que su mirada se concentrara en el techo de su alcoba. No sabía que hacer o que pensar. Se levanto de su cama y se dirigió al baño a tomar una ducha para comer con sus amigos de la infancia y terminar de hacer algunas llamadas a la agencia de modelaje en la que trabajaba.

El día pasó demasiado rápido y para su sorpresa la joven Daidouji disfruto aquel momento con sus amigos pero disfruto mas estar con él. Los 4 jóvenes se encontraban sentados en aquel viejo parque en el que solían acompañar a Sakura a capturar las cartas Clow. Sakura miro a su amiga y con una gran sonrisa pregunto.

"Tomoyo ¿Estas nerviosa por la pasarela?"

"Es extraño… eh estado en muchas pasarelas pero está en particular me pone un poco nerviosa,"

"Todo saldrá bien," el joven castaño le dejo saber dándole un pequeño apretón.

"Estoy de acuerdo con Shaoran. Todo saldrá bien." Eriol beso la frente de su novia provocando una sonrisa.

Tomoyo miro su reloj percatándose que era tiempo de ir a casa a realizar algunas llamadas telefónicas. "Tengo que irme. Quede en hacer unas llamadas telefónicas a la agencia de modelaje y reunirme con algunas personas para arreglar algunos detalles de la ropa que usare, etc."

"Te acompaño," Eriol se levanto de la banca en la que estaba sentado. Ambos jóvenes se despidieron de Sakura y Shaoran. Eriol abrió la puerta de su coche para Tomoyo y espero a que estuviera cómoda para cerrar la puerta. Camino hacia el otro lado y abrió la puerta subiéndose y cerrándola iniciando el carro. Mientras sus amigos no dejaban de sonreír.

Tomoyo entro a su casa y con Eriol se dirigió a la sala al escuchar dos voces una de ella era de su madre.

Tomoyo saludo a su madre y volteo a ver a otra persona mujer alta, pelo rojo, ojos grises de unos 30 años. "Señorita Tomoyo. Buenas tardes mi nombre es Kasumi se que debí de esperar su llamada pero estaba cerca de su casa y traigo una parte del vestuario,"

"Buenas tardes Kasumi, no se preocupe. Le presento a mi novio Eriol Hiragizawa."

"Mucho gusto Eriol," estirando la mano, el joven la tomo y se presento una vez más con la joven. La pareja tomo asiento en el sofá y escuchaba atentamente a lo que Kasumi le decía a Tomoyo, después de ponerse de acuerdo Kasumi le mostro dos vestido uno era strapless color lavanda, largo y el segundo era de un color aqua, ambos vestidos tenia pedrería resaltando la belleza de la joven.

"Te veras hermosa en esa pasarela,"

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la mirada de aquel hombre se concentraba en un álbum de fotos que sostenía sus manos, su mano reposo en aquel grande y viejo libro donde tenia los únicos recuerdos de su vida.

Empezó a mirar cada foto, desde su boda con Sonomi, el nacimiento de su hija, el hombre se pudo percatar de algo en cada una de esas fotos… felicidad. Felicidad por aquellas dos mujeres que ahora no se encontraban en su vida. Todo por su vicio…

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Liu Daidouji cerró la puerta de aquella mansión a la que llamaba casa. Camino tambaleándose hacia un lado gracias a la sobredosis de alcohol que corría por sus venas. Subió las escaleras hasta llegar a donde estaba su hija.

Al abrir la puerta de su pequeña hija encontró a su esposa alimentándola y jugando. "Ya llegue," anuncio en voz alta a su esposa quien lo veía con cara de pocos amigos.

"ni se te ocurra acercarte. No sé cómo puedes venir así Liu," le reclamo Sonomi.

"Tuve una junta muy larga y tuve que firmar unos papeles y de repente me dio sed…" era una excusa muy tonta. Sonomi tuvo que morderse el labio para evitar soltar una carcajada no porque le viera lo gracioso al contrario era lo más absurdo que ah escuchado salir de los labios de su esposo.

"No me mires así Sonomi, estoy aquí contigo y con la pequeña Tomoyo," se acerco para besar a su hija pero Sonomi la tomo en brazos y apuro sus pasos para salir del cuarto. Liu la tomo por el pelo haciendo que su esposa gritara.

Suéltame! ¡Me estas lastimando!" grito una vez más al sentir el intenso dolor en su cabeza, mientras sostenía a la bebe de 3 meses.

Quiero ver a mi hija! Así que más vale que la pongas en la cama," la voz del hombre se volvió más fría, intimidando a Sonomi.

"Suéltame y lo hare," la voz de Sonomi tembló un poco y se mordió el labio de nuevo, controlando el miedo que sentía y sus lagrimas que ahora inundaban sus ojos.

Liu la soltó y rápidamente se volteo para salir de aquel cuarto pero fue until. El la tomo por el pelo y la aventó a la cama. La fuerza de Liu fue tan fuerte que Sonomi al ver que iba a caer encima de Tomoyo, soltó a la nina y esta cayó en la cama empezando a llorar. Sonomi metió sus manos al lado del cuerpo de su hija no cayendo encima de la bebe. Liu volvió a tomarla del pelo azotándola a la puerta, esta cayó al piso con un grito desgarrador.

No me vuelvas a negar ver a mi hija!" era tanta la ira que lo consumía en ese momento que empezó a golpear a Sonomi, los golpes los pudo sentir en su cabeza, y sus pies golpeaban su abdomen y su espalda, el dolor era demasiado fuerte y su cuerpo no lo soporto.

Liu salió del cuarto ni siquiera prestándole atención a su hija quien lloraba. Sonomi trato de levantarse y calmar a su hija por el miedo de que su esposo llegara a hacerle algún daño a la niña. Pero el dolor era demasiado, sus brazos se sentían pesados, sus ojos se cerraban… la desesperación la consumía en ese momento y trato de acercarse a su hija pero la oscuridad pudo más y perdió el conocimiento.

Cerro el libro abruptamente provocando un gran sonido y tomo un cigarrillo de su traje, lo prendió y siguió contemplando a su hija. Su ira gobernó su vida desde aquel momento que decidió alejarse de su esposa e hija, necesitaba a su hija de vuelta.

Y si Sonomi se lo impedía entonces tenía que acercarse de otra manera. La ceniza de aquel cigarro lo dejo caer en el periódico que como era de costumbre cada día compraba y leía. En ese momento sus ojos se percataron de la gran portada adornada con letras negras y una foto de una hermosa modelo. El sabia de quien se trataba… rápidamente busco la pagina en donde aquella noticia detallaba la pasarela que se llevaría acabo en dos días. Sus ojos brillaron y su sonrisa lleno sus labios.

"si tu madre no deja verte, entonces tendré que ir a visitarte a la pasarela,"