Esta es una pequeña historia de temática yaoi/slash (o sea cariño y algo más entre hombres) sobre Regular Show o Un Show más, pertenece a J.G Quintel , si te desagrada este tipo de historias pues no sigas leyendo, y lee otra de mis historias que son aptas para todo público. No recibo mas que la satisfacción de haberla hecho y de que sigo escribiendo sobre o que me gusta.
Esta es la primera vez que escribo Morby y se me ocurrió hacer esto, siento que está demasiado tierna y me agradó cómo quedó. Si les gusta este tipo de historias, les invito a seguir.
n.n.n.n.n.n..n.n
,¡RIGBY!,
Parte 4
-Rigby, oye, Rigby!
-¿Ahora qué quieres Benson? –el pequeño mapache estaba malhumorado, solo quería aclarar su mente, cosa que no había logrado por no haber dormido bien y le dolía la cabeza, por lo que respondía de mal modo a todo aquel que se atreviese a importunarlo, y Benson lo sabía, por lo que prefirió ignorar ese pequeño arrebato.
-Solo quería preguntarte si tienes planes para el día de hoy en la tarde, tengo boletos cortesía de Skips, para compartirlos con ustedes- le dijo a la vez que se los mostraba- ¿que dices?, yo invito las palomitas.
-paso.
¿Estas seguro?
-si
-De acuerdo, si cambias de opinión, nos vamos a las 8:00 pm.
Benson salió y dejo a Rigby desayunando en la cocina – bueno, al menos lo intenté- se dijo a sí mismo, como disculpándose en haber fracasado en animarlo.
Mientras tanto, un par de amigos camina por las aun solitarias calles.
-En serio, no quisiera molestar Mordecai.
-Vamos, además, te lo debo por empaparte –Mordecai sonreía apenado, había llorado como un bebé sobre el hombro de Eileen, la tela de su blusa se había empapado.
-jeje, descuida, somos amigos, ¿no? Además necesitabas a alguien con quien desahogarte, y me siento honrada de poder ayudar- le ofreció una sonrisa cálida y sincera.
-oye, insisto, te invito un café o algo, por favor.
-bien, por aquí cerca venden jugo fresco de naranja… me puedes comprar uno.
-muuuy bien, como tú digas- rie divertido y camina siguiendo a Eileen, piden un par de jugos y justo cuando está por pagar, el ave siente la pequeña caja en su bolsillo, y lentamente la saca.
-Oh… y… - Eileen mira la pequeña caja- supongo que puedes devolverlo, si aún tienes el recibo.
-Claro que aún tengo el recibo- le responde de inmediato.
-lo lamento, yo no..
-descuida, ya, ya no importa- sonríe triste y paga los jugos-
-estarás bien Mordecai, lo sé.
El ave suspira y asiente, siente una ligera presión en su pecho
-No, no esta vez- responde decidido- creo que fue suficiente, ¿no lo crees?
-¿eh?- la chica estaba confundida por la reacción del ave.
-Oye, ¿no te gustaría ir al cine conmigo?.
-¿contigo? Pues…
-¡Como amigos!- añadió el arrendajo rápidamente- vamos como amigos, solo quiero algo de compañía… por favor.
-Ok – le responde sonriente la chica- entonces acepto tu invitación.
-Bien, entonces paso por ti a las 7:00 de la noche, antes, tengo que… buscar el recibo.
Ese noche, había una buena asistencia en las salas de cine, era el fin de semana de estrenos y las salas estaban a tope de visitantes.
-Menos mal que tenía los boletos, o no hubiésemos tenido un sitio.- Benson se sentía aliviado de no tener que pasar por la larguísima fila para comprar entradas.
Papaleta mantenía en equilibrio sus golosinas mientras caminaban a la sala y exclamó- oigan, miren, ¡ahí está Mordecai!-
-Deberíamos pasar a la sala, nos perderemos los mejores sitios- añadió rápidamente Skips, y los apresuró a entrar.
-Benson miró a Mordecai, estaba sentado con una chica, a la cual no logró ver pues estaba de espaldas, pero el ave parecía contento.
Rigby se había alejado mientras ellos hablaban, y vio a Mordecai, sentado junto a una chica, otra chica, y estaban riendo, se divertían.
Pasaron tantas cosas y situaciones fuera de mi control que deje de lado mis fics, pero que creen, ¡ya estoy de vuelta!
