Shaman king no me pertenece, pero la historia que vais a leer es mía, para bien o para mal.
Hooola, buenos días, tardes, noches o lo que sea que es cuando leas esto, este cap POR FIN empieza lo que podríamos definir como "lo interesante", a partir de aquí es en donde empieza a pasar la "chicha", lo divertido, pero no termina, sino que seguirá en el siguiente, disfruten de la lectura y no olviden dejar un review me ayudan mucho n.n
CAPITULO 4: EN EL LUGAR DEL OTRO
P.V. Hao
El recibimiento de mi abuela fue un claro, "es tarde hablaremos mañana después de comer", mi abuelo si estuvo más alegre y atento, se notaba que tenía cierta preferencia por mi hermano, pero no era algo que me importase realmente, lo que me molestaba era que lo negara, eso sí me sacaba de quicio.
-Matamune, lleva a mis nietos al cuarto que les asigne, los dos dormiréis en el ala más antigua, la tendréis para vosotros solos, Anna dormirá cerca de nosotros y de vuestros padres, es parte del entrenamiento que empezareis mañana,_esa fue la explicación que me dio mi adorada abuela para mandarme a la otra punta de esa "pequeña" casa y cargando maletas, creo que ya empezó el entrrenamiento.
-Claro,_respondió Matamune mientras me miraba divertido,_esto quizás también te va a doler,_me susurro divertido al pasar por mi lado para guiarme junto con mi hermano a nuestro cuarto.
-¿Qué dices ahora?,_le pregunté estaba cansado, no estaba para tonterías.
-No importa, ahora no tiene importancia, Kino, ¿no deberías de informarles a cerca de tus nuevas aprendices?,_preguntó a mi abuela, la cual frunció el ceño, al fin y al cabo los gatos "hacen lo que les place", cosa que me divertía y irritaba en ocasiones.
-¡A callar y a dormir todo el mundo!, lo hablaremos todo mañana,_sentenció con su tono autoritario, menos mal que estoy cansado sino le respondo y me gano un bastonazo.
Continuamos el trayecto en silencio, Yoh iba medio dormido, tuve que ayudarle a extender su futón en el suelo del cuarto, al lado del mío, se tumbo y se durmió en el acto, no pude evitar envidiar la calma con la que es capaz de tomárselo todo, yo estaba de los nervios sólo de pensar en los entrenamientos que era capaz de ponernos esa mujer loca.
-Se te ve más fuerte niño cabezota,_me dijo Matamune, sabiendo la rabia que me provocaba que me tratase como un crío.
-Entonces deberías de tener más cuidado con lo que dices, gato estúpido,_le salte.
-Tan arisco como de costumbre, me alegra tenerte de vuelta, no tenía nadie con quien meterme desde hacía un tiempo, la niña del pelo rosa llora con nada,_me respondió divertido sin mirarme, mientras se sentaba en el borde del pasillo que daba al jardín y otras habitaciones, lo seguí y me senté a su lado.
-No soy el único, además odio que me engañen, ¿tú lo sabías?,_le pregunté.
-Tenía mis sospechas,_me respondió, lo que provocó que un cómodo silencio nos rodeara, pero el gato tardó poco en hablar o mejor dicho, dar órdenes,_Hao, vete a la cama, mañana el día será realmente largo, habrá muchas sorpresas,_me comento mientras se despedía con la mano.
-¿Buenas o malas?,_pregunté con cierto temor.
-Dependen de ti, de como las quieras ver,_después de contestar eso desapareció por el largo pasillo.
Suspiré y miré al cielo, en Tokio no se ven tan bien las estrellas, note movimiento detrás de mi, mi hermano pequeño se sentó a mi lado sin hablar y se apoyó en mi hombro.
-Nii-chan, vamos a dormir, es muy tarde,_me susurró medio dormido, no pude evitar reírme de él, en realidad a veces no sé que haría sin el baka de Yoh, aunque jamás se me pasaría por la cabeza decírselo.
-Ya voy,_respondí en el mismo tono.
Le ayude a volver a meterse en su futón, al ver como yo me metía en el mío se tranquilizó y se quedo dormido de verdad, poco después me quede dormido yo, Matamune no es de mentir y el día seria largo e intenso.
Fin PV Hao
El Sol apenas había empezado al despuntar por el horizonte cuando el "suave" sonido de unos tambores retumbó toda la casa, esa fue la nueva idea de despertador de Kino Asakura, era de lo más efectivo, en menos de cinco minutos, Keiko, Miki, Anna y los gemelos estaban reunidos en el salón principal, de donde provenía el ensordecedor sonido infernal.
-Bueno días, me alegra que no se os pegasen las sábanas,_dijo con cierta sorna, pero seriedad.
-Si es una suerte no haber tropezado con ellas,_murmuró Hao por lo bajo con cierta rabia, odiaba definitivamente ese método nuevo.
-¿Has dicho algo nieto insolente?,_dijo Kino mientras preparaba el bastón a lo que Hao negó rápidamente.
-Cariño, lo mejor es que empecemos a desayunar, después debes de explicarles el entrenamiento y el resto de cosas que deben hacer,_intento el pobre Yohmei poner las aguas en calma.
-Sí, me temo que tienes razón, sentaros en la mesa, debéis de comer bien, para rendir bien en vuestro entrenamiento,_ordeno Kino a lo que todos los presentes, especialmente los gemelos obedecieron.
P.V. Yoh
Terminamos de comer el delicioso desayuno, sé lo rico que estaba porque me centré solamente en eso, no sabia que más cosas me podrían haber ocultado, por eso preferí vivir el momento a atacarme, Hao por el contrarío estaba irritado, no paraba de mirar con odio a todos exceptuándonos a Annita y a mi, también a Matamune quizás, aunque siempre está de peleas con él.
-Bueno hemos de agradecerles el desayuno a Tamao, Mar y Nina, ellas se han encargado de prepararlo, niñas pasar,_ordenó mi abuela.
En la sala se hicieron presentes las tres con rapidez, Tamao que ya nos conocía nos saludo a todos con educación como de costumbre, aunque creo que quizás tenía algo de calor o vergüenza porque se sonrojaba bastante, era incapaz de mirarme a los ojos.
-Por favor, a Tamao ya la conocen, pero a vosotras no, presentaros,_les pidió mi abuela pero en un tono más dulce.
-Me llamo Mar Blue,_empezó la más pequeña, era una niña adorable, de cabello rubio oscuro, estaba suelto y le llegaba a los hombros, también tenía unos grandes ojos verdes,_tengo 7 años y medio,_hizo una graciosa reverencia que consiguió que su largo vestido de color blanco claro se arrastrara por el suelo.
-Yo me llamo Nina Squire,_dijo otra chica mayor que la anterior, lucía más seria, pero aun así se veía risueña, su cabello era de un rubio claro lo llevaba largo hasta más allá de la cintura y estaba recogido en una trenza sencilla, resaltando sus grandes ojos el derecho era azul y el izquierdo verde_tengo 14 años,_hizo una reverencia y pude ver como mi hermano la miraba con atención, un momento, ¡¿HAO MIRANDO A UNA CHICA CON ATENCIÓN?!, espero que no me haya leído la mente, sino estoy muerto.
-Encantados de conocerlas, espero que todos nos llevemos bien,_contestó mi madre por todos nosotros.
Me dedique en ver a mi hermano, no era nada típico de él mirar a una chica más de diez segundos y a ella no le quitó ojo de encima desde que entro hasta que mi abuela las hizo recoger la mesa y retirarse.
-Es hora de hablar de cosas más serias,_dijo con cierta rudeza mi abuela,_el punto débil de nuestro enemigo es el fuego, Hao tú serás el encargado de retenerlo,_dijo a lo que mi hermano en su condición más seria asintió,_para sellarlo, se necesita el poder de la tierra, Yoh, esa será tu misión, pero nuestro enemigo no es estúpido,_ya empezaban los problemas había puesto esa expresión de "vais a obedecer si o si" que tanto odiaba mi hermano,_ya conoce vuestras esencias por culpa del Reishi de Hao, por eso tenéis que intercambiar lugares, Hao tienes que fingir ser Yoh y Yoh tienes que fingir ser Hao, deberéis de aprender a realizar el cambio de esencias,_finalizó mi abuela con su explicación.
-Eso lo hacia para leer mi esencia, esa oleada de pensamiento,_dedujo con rapidez mi hermano a lo que mi abuela asintió.
-Además para fingir ser el otro debéis de saber que haría Hao,_dijo dirigiéndose a mi,_o que haría Yoh,_esta vez se dirigió a mi hermano,_en cada situación, sino tenéis esa conexión mental no podréis realizar un cambio de esencias al 100%,_nos explico mi abuela.
-Bueno eso no os costará mucho, de todas formas sois gemelos, ¿no?,_dijo mi padre para animarnos recibiendo una mala mirada de mi hermano de muy pocos amigos.
-Papá, por si no te has dado cuenta, somos como la noche y el día no será tan fácil, pero aún así Yoh sabe muchas cosas de mi y yo de él, tenemos ventaja en eso,_razono mi hermano por otra parte y era cierto nuestra confianza el uno en el otro era muy grande, pero sería difícil actuar como él.
-Además de en lo mental debéis pareceros exteriormente,_sentenció mi abuela mientras miraba a mi hermano, al cual se le habían puesto los pelos de punta.
-¡Me niego!,_estalló,_por ahí no paso, no pienso hacerlo,_empezó y yo como el buen hermano menor que soy intente tranquilizarlo, sobre todo para que no se ganase un bastonazo de mi abuela.
-Hao, somos gemelos idénticos…,_ahí me quede callado ante la atenta mirada de todos los presentes,_¡Nii-chan te tienes que cortar el pelo!,_grite ante el susto, eso era demasiado para Hao, no le podía hacer eso, estaba shock cuando un bastonazo de mi abuela me dio de lleno, uno a mi y otro a mi hermano.
-¡Duele!,_nos quejamos a la vez.
-Mamá, ¿no hay otro modo?, además a Yoh no le va a crecer el pelo de la noche a la mañana tanto,_intervino mi madre y pude ver como parte de la tensión de mi hermano desaparecía.
-Ya he pensado en eso, hay un hechizo de imitación, crea lo que no está, pero no esconde lo que está, por eso Hao no puede usarlo, ¡¿crees que no conozco a mi nieto?!,_dijo molesta, creo que tenía cierta preferencia hacia mi hermano aunque no me molestaba, pero que lo admitiese, eso seguro que es por lo testaruda que es,_lo siento Hao, no soy tan cruel como para hacerte eso si no conociera otra solución,_dijo con sinceridad, mi hermano se mantenía con la cabeza baja y apretaba los nudillos.
-Nii-chan, ¿estás bien?,_le susurre, me tenía preocupado, era raro que no hubiera salido corriendo desde que mi abuela se lo dijo.
-No te preocupes,_me susurró de forma que sólo yo pudiera escucharlo,_dos días, dame dos días y encontraré la solución,_dijo mirando desafiante a mi abuela que titubeaba,_no me saltaré ningún entrenamiento si en dos días no encuentro ninguna solución me lo cortare sin quejarme,_dijo y pude notar como se le formaba un nudo en la garganta.
-Está bien,_suspiró mi abuela derrotada,_pero no sé si conseguirás tener energías después del entrenamiento, además no te pienso dejar entrar en la biblioteca privada,_dijo con seriedad.
-Ya me las apañaré, cosas más difíciles tengo que hacer,_miré a Hao, no se encontraba cómodo ni mucho menos, pero mi abuela accedió.
-Anna tiene el itinerario de ejercicios que os toca hacer, quiero que la puntualidad no brille por su ausencia, o me veré obligada a duplicarlo para mañana, mucha suerte,_termino mi abuela con su explicación.
Abandonamos la estancia Annita, Hao y yo, me moría de ganas por intentar ayudarlo en la locura que se ocurriera, en buscar una solución, pero mi abuela nos había separado en el entrenamiento, estábamos vigilados por los espíritus acompañantes de mi padre, por si algo pasaba.
-Hao a ti te toca correr 50km tienes una hora y media, Yoh a ti te toca la serie de ejercicios, toma, ve haciendo lo que indica, también tienes una hora y media, nos vemos en el jardín trasero en tres horas, Kino no me dio más instrucciones para hoy,_dijo mi Annita, y he de confesar que empezaba a echar de menos sus entrenamientos.
Fin P.V. Yoh
Mientras los chicos entrenaban en el salón principal de la gran mansión, Kino y Keiko se tomaban el té y conversaban con toda la tranquilidad que la situación les permitía.
-Madre, no cree que se ha pasado un poco con el entrenamiento de hoy, hasta las once y media de la noche, ¿no es un poco exagerado?,_intentaba negociar Keiko.
-No, este es sólo el calentamiento, todos los días se despertarán a las seis de la mañana y se acostarán a las once y media, ¿están montando el circuito en la montaña?,_preguntó Kino mientras con un elegante gesto pedía a su hija que le echase más té en su taza.
-Si, ¿no es un poco peligroso?, esa montaña está maldita y lo sabes,_dijo una preocupada Keiko mientras le llenaba la taza
-Keiko, hija, deja de preocuparte tanto, los niños ya son fuertes, pero no lo suficiente, no quiero que "ya sabes qué" pase, por eso soy tan dura con ellos, sobre todo con Hao, es el más desobediente de los dos, me recuerda a Matamune, es como un gato que va a sus anchas, mientras que Yoh es un perrito fiel,_comentó mientras le daba un sorbo a su taza de té,_pero aún así, los dos han dado su palabra y si algo sé de mis nietos es que nunca se rinden, tengo la fé y la esperanza de que superarán este reto con éxito,_terminó su taza de té y esbozó una pequeña sonrisa de orgullo para volver a pedir un poco más.
-Yo también creo, o más bien estoy segura casi por completo en que lo harán bien, pero no puedo evitar preocuparme, son mis niños, los quiero,_terminó Keiko de servirle el té,_mamá, ¿no estás bebiendo demasiado té?
-Limítate a servir,_le regaño "ahora sé porque es así mi nieto mayor", pensó la anciana mientras Keiko reía divertida mientras le servía más té.
P.V. Hao
Esa vieja maldita viene a por mí, no solo me hace correr como un loco montaña arriba, montaña abajo y venga vueltas, encima me quiere obligar a eso…, esto es deprimente, pero entretenido.
He decidido dedicarme a varias cosas mientras corro, la primera estar alerta sobre posibles esencias escondidas, la segunda una lista de cosas buenas que me han pasado hoy, espera, no me ha pasado absolutamente nada, bueno creo que ver a la chica más interesante que he visto en años puede contar, sobre todo teniendo en cuenta que no me ha devorado con los ojos, sólo me ha sonreído.
Casi me caigo, ¡maldita sea!, acabo de gastar un poco de mi poder espiritual en destrozar una piedra, la culpa es de ella y no de Nina, en fin ahora vamos a por la lista de cosas horrendas que me han pasado hoy, me han despertado con música de los profundos infiernos, me han mandado un entrenamiento que parece sacado del mismo lugar y para colmo de males, esa vieja, ¡me quiere obligar a cortarme el pelo!
Me he vuelto a tropezar, estoy de los nervios, pero me ha faltado añadir una cosa a esa lista, NO puedo usar la biblioteca privada y es precisamente ESA la que necesito, así que o reservo energías o esta noche no voy a poder colarme en ella, tengo solo dos días, podía haber pedido más ahora que lo pienso.
El tiempo se me pasó antes de lo que esperaba, aunque claro, lo pase entre maldición y maldición, por la cara de cansancio de mi hermano pude adivinar que lo que me tocaba iba a ser duro, yo estoy acostumbrado a correr, entre atletismo y Anna, para no estarlo.
-¿Duro?,_pregunté mientras estiraba.
-Demasiado,_me contestó mientras calentaba un poco a mi lado.
-Suerte con las cuestas hermanito,_le dije mientras me alejaba hasta el recinto en el que entrenábamos de pequeños y no tan pequeños.
-Suerte con las pesas Nii-chan,_me dijo antes de salir disparado porque el tiempo vuela.
Creo que a mi hermano se le ha pegado mi sarcasmo, "suerte con las pesas", eso era una exageración, después de otra hora y media de martirio fui al jardín de detrás, Yoh llego antes que yo, cuando le interesa es bien rápido, claro si hablamos de que el premio es el de estar a solas con Anna por un rato, sobre todo ahora que estaban separados, lo veo normal.
Fin P.V. Hao
P.V. Yoh
Mi hermanito mayor es muy sarcástico, eso no eran precisamente cuestas, eran subidas prácticamente verticales, además tenía que darme prisa, porque quería llegar aunque fueran 5 minutos antes para estar a solas con Annita.
Me concentré todo lo que pude en darme más y más prisa, una vez que dejé de sentir las piernas y me acostumbre al dolor de mis pulmones fue más sencillo pero la primera media hora fue horrible, ¡odio entrenar!
Esta parte del entrenamiento se me pasó más rápida, quizás porque no llevaba las pesas, por primera vez, o más bien porque no podía dejar de darle vueltas al asunto de mi hermano, sé que somos iguales, pero cortarle el pelo a Hao, a estas alturas, era como cortarle un brazo una parte imprescindible de él, tenía que ayudarlo, aunque sé que se va a negar a que lo haga.
Suspiré derrotado al llegar, allí estaba Annita, tan bonita como de costumbre, aunque, para mí, cada día está mucho más guapa, estiré un poco bajo su atenta mirada.
-Has llegado diez minutos antes,_me dijo mientras me lanzaba una botella de agua,_¿estás preocupado por él?,_mi Annita tan directa como siempre y tan acertada como de costumbre.
-Si,_confesé al instante,_eso es mucho para él, ¿sabes?,_dije mientras me sentaba a su lado.
-Si, claro que lo sé, pero, sé que no tiene solución, ¿qué crees que he estado haciendo estas tres horas?,_me dijo con una sonrisa de esas suyas que me derriten por dentro.
-¿Se lo decimos?,_pregunté con dudas, al empezar a notar la presencia de mi hermano.
-NO, es mejor que lo vea por sí mismo, sino seguirá con las mismas,_me contesto mientras se ponía más seria.
-¿Interrumpo algo parejita?,_dijo burlón mientras estiraba.
-Casi llegas tarde, si yo fuera tú no estaría de bromas,_contestó mi Annita para después lanzarle una botella de agua igual que a mi, aunque para ser justos terminó antes de lo previsto también.
-Ya veo que si, o quizás no con lo aguafiestas que eres,_dijo mi hermano mientras esquivaba una pesa que mi Annita sacó de alguna parte.
-Tranquila, está de buen humor,_le susurré cuando se sentó a mi lado después de darle una de sus izquierdas y dejarlo medio inconsciente, pobre Nii-chan, aunque tengo que reconocer que se las gana.
-Se lo merecía por ser tan atrevido,_se limitó a decir,_venga daros prisa, Kino-san nos espera y si llegamos tarde será por tu culpa,_dijo mientras señalaba a mi pobre Nii-chan que se levantaba del suelo acariciándose la mejilla herida.
Se quejó un poco por lo bajo, pero no demasiado, porque sino, mi Annita seguramente le abría dado otra o quizás dos más, por fin llegamos a la sala en la que se encontraba nuestra abuelita.
-Llegáis a tiempo,_dijo mientras nos invitaba a tomar asiento,_vais a hacer levitación en suspensión, una hora y media, esto será lo único que haréis juntos hoy, será una excepción, después os ducharéis y cenaremos todos juntos, son las siente y media, para las nueve debéis de haber terminado y tenéis solo una hora para cenar y ducharos,_nos explico mi abuela con su tono severo, Hao la miraba todo el rato con cara de pocos amigos, yo me limité a sonreír para quitar la tensión aunque sólo fuera un poco.
Era divertido entrenar con Hao, sobre todo ahora que estaba de mejor humor, por suerte no podía leer mi mente, porque mi abuela se la había bloqueado, para que no se distrajese y la mantendría así por mucho tiempo, por lo que sólo puede leer la mente de Tamao, Mar y Nina.
-Yoh, ya hemos terminado, ¿no te dan ganas de saltar?,_me pregunto con gran diversión mientras me arrastraba al baño.
-Saltar es lo que menos me apetece ahora Nii-chan,_le conteste mientras me dejaba arrastrar.
Llegamos al baño, las aguas termales que tenemos en Funbary me encantan, pero estás son mucho más increíbles, si fuera por mi me pasaría media hora en el agua relajándome, pero Hao es otra historia, nada más entrar me advirtió de que tenía 15 minutos.
-Yoh, ¿otra vez en las nubes?,_me dijo en un tono burlón mientras desviaba la mirada hacia las estrellas,_quedan 8 minutos,_esta vez me miro a los ojos con una se esas sonrisas enigmáticas, ojalá pudiera leerle la mente, pero no puedo.
-Deja de contar los minutos, relájate,_le dije mientras me hundía un poco más en el agua.
-No puedo, tengo demasiadas cosas en mente,_me dijo más serio para volver a su actitud risueña de siempre en pocos segundos.
-Hao, te lo quería preguntar antes pero no nos han dado tiempo, ¿has pensado en la posibilidad de que te lo tengas que cortar?,_en cuanto hice la pregunta frunció el ceño y me miro mal, esas miradas de "no crees en mi" que de cuando en cuando me echa.
-Claro que no, ya te dije que encontraría la forma de hacerlo…,_iba a seguir hablando pero yo no pude evitar interrumpirle a pesar de que sé lo mucho que le molesta que le hagan eso.
-Hao, sólo hazme caso, piénsalo por un segundo, que no hay solución, ¿seria el fin del mundo?,_le pregunte seriamente mientras juntaba mis manos en señal de disculpa.
Me miro por un largo rato, o quizás el tiempo solo se detuvo para mi, espere su respuesta y fue clara y simple, se levanto con la rapidez y agilidad que le caracterizaba y me hundió la cabeza en el agua, cuando volví a la superficie me miraba con cara de pocos amigos.
-Eso por interrumpirme baka,_me dijo en cuanto creyó que ya era consciente de lo que me decía,_sí, claro que lo he pensado, me costaría mucho, no te lo voy a negar, pero prefiero hacer eso a que a ti te pase algo, tú puedes sellar a esa cosa, pero sólo yo puedo detenerlo, si se da cuenta de quien es quien, no sé si podré salvarte sin que salgas herido,_me contesto con mucha sinceridad, Hao seguía siendo el hermano mayor, el sobreprotector, a pesar de que hace unos segundos le habría dado igual que me ahogase.
-Pase lo que pase estoy aquí, ¿lo sabes?,_le dije mientras le sonreía, me miro divertido.
-Ya lo se, pero si pasa no piso la calle hasta que crezca,_dijo divertido y yo no pude evitar reírme,_¡se termino el tiempo!, tenemos que ayudar a hacer la dichosa cena.
-Eres un caso perdido Hao,_me queje saliendo del agua,_la cena la hacen las aprendices hermanito, ¿o quieres ir a la cocina por otra razón?,_le pregunte mientras analizaba su reacción.
-Tengo hambre y Tamao es lo suficientemente buena como para darme limosna,_me contesto como si fuera lo más obvio.
-¿Te gusta Tamao?,_le pregunte con el objetivo de conseguir una pequeña confesión.
-Claro que no, ¿cuanta agua has tragado?,_me pregunto con burla, pero algo molesto.
-Vale, vale, no te pongas así, voy contigo,_hacer hablar a Hao es difícil, pero no imposible.
-¿Para qué?,_me contestó molesto, normalmente no haría eso, lo sabía, le gusta esa chica y eso que dice que cuanto más pequeñas más bobas y bla, bla, bla,_Yoh te hice una pregunta, ¿me contestas?
-Perdona, estaba pensando en mis cosas, quiero ir porque tengo hambre,_dije atropelladamente, tengo que estar más atento o me va a pillar.
-No vienes, Tamao esta enamorada de ti eso sería ser aprovechado, teniendo en cuenta que Anna es tu prometida y está en la misma casa,_me contesto como si fuera una especie de dictador en ese tono autoritario que utiliza para decir "ni se te ocurra o mueres".
-¿Y tú si puedes aprovecharte de parecerte a mi?,_le espete, divertido,_¡vale, vale, vale!,_dije alzando las manos en señal de paz, no me golpeo porque lo estaba dejando en paz, si me llega a leer la mente me habría golpeado desde el principio.
-Ve a ver a tu Annita,_me dijo para pasar de largo y abandonar, se había puesto esa camiseta negra que le queda algo ancha que tiene un numero 13 en color rojo que le regalaron los del equipo de atletismo y unos pantalones grises desgastados, como de costumbre iba descalzo, si lo ve mamá lo mata, seguramente le regañe después.
Le hice caso a mi hermano y me dirigí al jardín de la zona oeste, allí estaba, mirando a nada en concreto, seguro que estaba pensando en el entrenamiento, en sus cosas, quizás en mi o en cómo castigarme por tardar tanto.
-Hola Annita,_la salude para darle un beso en la mejilla, mejor empezar con una disculpa, se ruborizó, haciendo que sus mejillas se tornaran en ese hermoso tono carmesí que tan bien le quedaba.
-Has tardado mucho, ¿te tenía secuestrado?,_me pregunto con cierta rudeza sin mirarme.
-Estaba investigando una cosa interesante, ¿te la cuento?,_dije frunciendo el ceño, Anna no quería admitirlo, pero le gusta cuando me hago el interesante siempre que no abuse.
-Si eso compensa lo que has tardado sí,_me dijo divertida mientras me dejaba rodearla con mi brazo izquierdo y atraerla hacia mí, me encantaba como olía, el calor que me provocaba el tacto de su piel, la forma perfecta en la que su figura se acoplaba a la mía.
-Bueno, he descubierto que a Hao le gusta la nueva aprendiz de mi abuela, Nina Squire,_dije muy orgulloso de mi hallazgo.
-Ya tenía mis sospechas, la ha mirado desde que ha entrado hasta que ha salido, por cierto, ¿dónde está?,_me pregunto algo curiosa mientras miraba hacia arriba, mi hermano a parte de pirómano es amante de las alturas.
-En la cocina porque "tenía hambre", que casualidad que Nina esté ahí cocinando, ¿no crees?,_le dije riendo mientras la atraía aún más hacia mi.
-Pobre Hao, te vas a burlar de él por todo lo que se mete contigo cuando vienes conmigo a solas, ¿verdad?,_me dijo mientras se contagiaba de mi risa, pero la suya era mucho más dulce y cantarina, no se reía delante de casi nadie, tampoco sonreía, pero conmigo Anna mostraba todo su ser.
Asentí y no pude resistir más la cercanía de nuestros labios ya era demasiada, así que decidí acortarla en un tierno beso, Anna me mordió los labios, sorprendiéndome, introdujo su lengua dentro de mi boca y yo hice lo mismo solo que al contrario y estuvimos danzando y peleando por el liderazgo, que ésta vez gané, hasta que se nos agotó el aire y nos dolieron los pulmones.
Fin P.V. Yoh
P.V. Hao
Nina, esa chica, no sólo era guapa, además tenía 1 un gran poder espiritual como para bloquear su mente o 2 Reishi, a todas las aprendices les puedo leer la mente ya que supuestamente, mi abuela solo me bloqueo la de mi hermano, no se lo dije a Yoh por si acaso, llegue a la cocina y toque en el marco de la puerta inexistente porque mi abuela la cambio por una pequeña cortina.
-Tamao, me muero, ¿no puedes hacer una excepción?,_pregunte con cara de cachorrito, eso lo he aprendido de Yoh, yo no suelo ser de suplicar, pero en este caso he de hacer una excepción.
"El joven Hao es tan rebelde como de costumbre", pensó Tamao.
-Claro, ahora mismo veré que tengo en la despensa,_dijo para retirarse con una reverencia.
"Ese es el heredero de la dinastía Asakura, vamos, Mar, ahora no puedes romper ningún plato, tienes que impresionarlo aunque sea un poco", no creo necesario decir que la pequeña era una monada, se movía de un lado a otro arrastrando un pequeño taburete para poder llegar a los fogones de la cocina, a la mesa en la que se cortaba y a la encimera, era un espectáculo andante, pero en el buen sentido.
La mente de Nina era de acceso restringido, me quedé mira ndola, cortaba algo a toda velocidad y en orden, mientras la pequeña lo cogía y lo iba echando a la olla a una velocidad similar.
-Eso sí que es un buen trabajo en equipo,_les dije con una sonrisa.
"Se ha dirigido a mi, que vergüenza, ¿ahora que hago?", pensaba desesperada la pequeña mientras paraba en seco y se escondía tras su inseparable taburete.
-Gracias, ¿eres Yoh o Hao?, no me quedo muy claro los nombres,_me preguntó con una gota en la cabeza Nina y la más bonita de las sonrisas que yo haya visto.
"Cómo no le quedo claro, es para regañarle", pensó instantáneamente la pequeña y pude ver como hinchaba los mofletes, desde luego de mayor va a ser peor que Anna en ciertos temas.
-Tranquila, suele pasar, yo soy Hao, el mayor de los dos, el que tiene el pelo más corto es mi hermano,_le dije con una sonrisa y ella me respondió con otra.
-Joven Hao, aquí tiene,_me dijo Tamao mientras me lanzo una manzana.
-Gracias Tamao, pero lo que estáis cocinando tiene muy buena pinta, creo que esperaré hasta la hora de cenar,_le contesté con una sonrisa.
"Es un descarado, lo siento, lo siento, pero la culpa es suya por leerme la mente, si quería verla a ella no tenía porque hacerme perder el tiempo, disculpe por mi atrevimiento, joven Hao", esa era la mente de Tamao, siempre es divertido leerla, es muy tímida y educada, pero tiene genio, en cuanto sea mayor y entre en la adolescencia espero que se le quiete la vergüenza será divertido.
-No se preocupe, iré a ponerla en su sitio,_hizo una rápida reverencia y se retiro.
-Oye peque,_dije dirigiéndome a Mar que se tensó como un muelle en cuanto me la quedé mirando,_¿para qué entrenas?,_le pregunte con curiosidad, su mente era un estrés sobre como decirlo deje de centrarme en ella para no marearme.
-Yo quiero ser sacerdotisa,_respondió con su vocecita y le sonreí.
-Mar, deja de hacer el tonto y trabaja, no te va a comer,_le dijo Nina mientras la miraba algo molesta, Tamao dando vueltas y Mar distraída, en ella recaía todo el trabajo.
-Lo siento,_se disculpó la pequeña y se puso de nuevo manos a la obra, prometiendo a si misma vengarse de Nina por según ella "hacerla quedar en ridículo delante de mi", al poco rato llego Tamao y me lanzó un par de miradas acusatorias, y mentalmente no dijo nada.
-¿Tu para qué entrenas, Nina?,_tenía que saberlo antes de irme.
-Para lo mismo que tú,_me contestó con una linda sonrisa,_Feli,_a su lado apareció la tal Feli, era una especie de ángel/luchadora,_es de una antigua raza de mujeres luchadoras que eran consideradas diosas, su poder espiritual es algo superior al mío aún, por eso tengo que entrenar más para aumentar mi poder y que podamos hacer más cosas juntas durante más tiempo y mejorar,_me comento mientras no paraba ni un segundo de hacer sus labores y yo le seguía como un perrito fiel mientras que iba de un lado al otro, su espíritu me hizo una reverencia antes de desaparecer y dejarme a solas con su ama a la que correspondí.
-Si necesitas ayuda te echo una mano, si mi abuela me libera la agenda, claro,_le contesté en un tono deprimido.
-No te preocupes Hao, sé lo duros que pueden llegar a ser los entrenamientos de tu abuela,_me contesto y los dos reímos.
-Nina, nos veremos mañana, ahora tengo que ir a buscar a mi hermano, que os sea leve el trabajo,_me despedí del resto alegremente.
"Nunca lo había visto coquetear así con una chica", ese fue el pensamiento de Tamao, no me hizo gracia, aunque fuera verdad, tenía que apañármelas para conocer a Nina y sin vigilancias.
Por fin encontré a mi hermano, haciendo nada bueno con mi cuñada, había pensado en lo que me había dicho Yoh de "si no hay solución", así que decidí buscar a mi madre, reconocí su presencia con facilidad, estaba en su habitación sola, mi abuela estaba meditando y mi padre y mi abuelo jugando a las cartas.
-¿Puedo pasar?,_dije mientras golpeaba la puerta con suavidad.
-Claro, pasa hijo,_dijo y obedecí al instante, no solo entré sino que además puse el seguro de la puerta.
-Mamá, tengo que hablar contigo de algo serio,_dije y pude ver como sonreía, ya sabía a lo que venía.
-Siéntate y cuéntame,_me dijo mientras señalaba un cojín que estaba a su lado, lo tome y lo moví para sentarme frente a ella.
-Yoh me ha hecho pensar que quizás no haya ninguna solución, si por algún casual no logro encontrar nada, ¿me lo puedes cortar tú?,_me miraba seria, noto que suspire antes de hacer la pregunta.
-Pues claro,_me sonrío y me abrazó,_¿has pensado que harás con lo que sobre?,_me preguntó curiosa.
Me quede pensativo la verdad no lo había pensado, en verano se me pasaba cortármelo por la calor, aunque siempre desechaba la idea, pero cuando lo pensaba por esa milésima de segundo pensaba en lo que me dijo Anna una vez, "si te lo cortas alguna vez lo deberías donar".
-Creo que lo donaría, total una vez cortado a mi no me sirve de nada,_respondí encogiéndome de hombros y me gané uno de sus abrazos, casi me ahoga.
-Mentalízate en serio, si tu abuela no ha encontrado nada…, puede que tenga que buscar unas tijeras,_me dijo risueña,_eres mi niño valiente, ¿lo sabes?,_asentí mientras me dejaba arrastrar por la paz que esa mujer era capaz de transmitirme y me quede abrazado a ella esperado en vano a que me soltara.
-Mamá, ¿planeas asfixiarme o algo parecido?,_le bromee.
-Por supuesto que no,_me dijo risueña para luego ponerse seria,_Hao, necesito que Yoh esté cuando te lo corte para que sea exactamente igual, ¿no te importa?
-No, si no encuentro nada hoy, ni mañana_dije serio,_si eso pasa, ojalá que no, ¿cuándo?
-Cuanto antes mejor, ¿qué te parece mañana por la noche?,_me pregunto divertida al ver mi expresión de pánico.
-Mañana por la noche estaré buscando solución si no la encuentro hoy,_dije rápidamente.
-Hao, tú y yo sabemos que si esta noche no encuentras nada en un hechizo de engaño así, no lo encontrarás mañana tampoco,_me dijo seria y realmente aunque odie admitirlo lleva razón.
-Está bien,_accedí,_¿te importa si es a las 3 de la mañana?,_pregunté y pude ver como le salía una gotita en la cabeza mientras se reía, aunque accedió, eso era bueno, ¿no?
Salí de su habitación, de mal humor, o más bien decaído, me dirigí al comedor porque ya casi era hora de cenar y después de eso tocaba meditar como si no hubiera un mañana.
La cena fue silenciosa, supongo que no había nada de lo que hablar, el único comentario fue el de mi abuela "mañana su entrenamiento será más duro, duerman bien", me miro a mi, eso fue por desafiarla, ahora tenía que encontrar una solución solo por cerrarle la boca.
Fui a un ala diferente a la de mi hermano y medité bajo la vigilancia de mi abuela, a Yoh lo vigilaba mamá, eso es tener suerte, mamá es algo menos dura, sobre todo con su "pequeño bebe", por fin se terminó la tortura diaria.
-Hermanito querido,_dije alegre en cuanto llegué al cuarto, Yoh me miro de arriba a abajo, ya sabía que quería algo.
-¿En que puedo servirte?,_me dijo cómico, estaba de buen humor, aunque no sé cuanto aguantará despierto.
-Necesito que me cubras, me voy a colar en la biblioteca privada, volveré en una o dos horas como mucho, si viene alguien dices que fui al baño o algo, ¿entendido?,_le dije mientras me ponía unos pantalones negros largos y una camiseta gris oscura que era suya.
-¿Estás de broma?,_me preguntó preocupado y negué,_está bien, pero si te pillan y tienes castigo no pienso ayudarte con él,_me dijo serio, los castigos de mi abuela consistían en limpiar la dichosa casa de arriba a abajo en tiempo récord durante, días, semanas o meses.
-Está bien, está bien,_dije fingiendo molestia,_cuando llegue te aviso, duerme tranquilo.
Yoh se acostó en su futón, el cual estaba prácticamente pegado al mío, yo me dedique a subirme a nuestro tejado, para después caminar en silencio por el muro hasta la parte más alta de la mansión, la torre del sur, ahí en su cima estaba la biblioteca, a la que se accede, con la llave por la puerta o por la claraboya cuyo pestillo está roto de ser forzado.
-Esta noche se ven muy bien las estrellas, ¿no crees?,_esa voz, maldito gato callejero.
-Si, se ven muy bien, Matamune, ¿te vas a chivar?,_pregunté temiendo lo peor.
-No, no soy tan estúpido, necesito devolver este libro, lo robé hace unos meses, lo memoricé y olvide devolverlo, ¿lo haces por mí?,_me miró divertido.
-Claro, no diré nada si tu no dices nada,_le dije serio y él asintió.
-Con una condición, si tu abuela se da cuenta, las culpas serán tuyas,_me dijo con malicia.
-Como sea,_contesté molesto, maldito gato, ya sabía yo que estaba siendo demasiado simpático.
Continué mi feliz camino, llegue por fin a mi destino y tal como imagine nadie dentro, borre mi presencia del mapa, no hay que arriesgarse tanto, esa vieja puede estar alerta.
Repase las estantería y caí en la maravillosa cuenta de que no sé de donde demonios cogió el libro el gato callejero, lo maldije unas veinte veces internamente, encontré una vela, era más práctica que tener a mi pobre espíritu de fuego de lampara, así que la encendí y él desapareció.
Recorrí la biblioteca, que por cierto estaba muy, muy, muy desordenada, había libros regados por casi cualquier parte, en unos cuarenta minutos recogí cinco del temario que necesitaba, imitación, cambios, pero en ninguno ponía "como fingir que no tienes medio metro de pelo".
Suspiré derrotado y me senté a repasarlos, cuando escuché un ruido desde la puerta, mierda, apague la vela y rece que no notase el olor característico que deja su humo, me subí a una estantería y me mantuve callado, fuera quien fuese había escondido también su presencia así que 1 era mi adorable abuela o 2 alguien me copio la idea.
Me asomé desesperado y vi una sombra, llevaba una capucha puesta, encendió con una cerilla la vela, se sacó la capucha y…
-¡NINA!,_grité sorprendido y casi se muere del susto, me baje con agilidad de la estantería para que pudiera verme con claridad.
-Hao, ¿quieres matarme del susto?,_me preguntó algo enfadada mientras controlaba su respiración.
-Lo siento,_me disculpe rápidamente,_pero a mí también me has asustado si te sirve de consuelo,_me sonrío y me dio un empujón cariñoso.
-No mucho, ¿por dónde has entrado?,_me pregunto curiosa.
-Por arriba, rompí hace años la cerradura de tanto forzarla,_reí nervioso, no quería que me viera como un ladrón o algo parecido,_¿qué haces aquí?,_pregunte yo, al parecer la puse entre la espada y la pared.
-Bueno, yo…,_comenzó nerviosa,_estoy…, bueno, pues investigando algo importante,_concluyó,_¿y tú?
-No te pienso decir hasta que no me lo digas tú, puedes confiar en mi, soy legal,_dije y ella miro arriba y frunció el ceño,_ahora no lo parece, pero lo soy,_le asegure con una gota en la cabeza y ella se rió, por alguna razón su risa me parecía la más bonita del mundo y me pasaría horas escuchándola y viéndola reír.
-Está bien,_me cedió convencida,_busco información sobre el Reishi,_me sorprendió mucho su respuesta y al parecer se noto en mi expresión,_¿pasa algo malo?,_preguntó dubitativa.
-No, no, no,_contesté rápidamente,_solamente no necesitas buscar más, yo tengo el Reishi, creí que mi abuela os lo había dicho,_dije con una gota en la cabeza y luego caí en que a ella no le podía leer la mente.
-¡Por eso no te puedo leer la mente!,_dijimos a la vez y nos echamos a reír.
-¿Y qué es lo que te interesa saber?,_le pregunte mientras la invitaba a sentarse junto a mi.
-¿Cómo bloqueas la mente de otro para que nada de él te afecte?,_me preguntó y yo se lo explique.
Nos pasamos casi dos horas mientras ella me preguntaba cosas y yo le contestaba algunas cosas, pocas no me las sabía, el resto sí, nos pasamos la noche riendo y contándonos algunas anécdotas que nos habían pasado por culpa de ese dichoso y útil poder a la vez que peligroso.
-Bueno Hao, aún no me has contestado, ¿qué estabas haciendo aquí?,_por todos los grandes espíritus, lo había olvidado completamente y ya era muy, muy tarde, palidecí al instante.
-No, no, no, no,_empecé,_verás es que tengo que encontrar algo para aparentar ser igual que mi hermano exteriormente sin tener que cortarlo,_dije con cascadas en los ojos, ella me miro con una sonrisa tierna.
-No te preocupes, tu me has ayudado mucho, te puedo ayudar a eso,_dijo tratando de animarme, entonces noté movimiento en la puerta.
-Esa sí es mi abuela,_susurré,_agárrate,_le dije y ahogo un grito cuando apague la vela, la tome en brazos y nos colé a los dos por la claraboya para terminar en el jardín después de saltar por los tejados.
-Eso, ha estado muy bien,_dijo divertida mientras reía en mi pecho, no pude evitar sonrojarme y me puse aún mas rojo cuando vi que me miraba algo sonrojada.
-Supongo que mañana tenemos que repetirlo, ¿no?,_le dije, estaba demasiado feliz como para pensar en encontrar el conjuro dichoso.
-Me parece bien, ¿a las doce aquí?,_me preguntó divertida.
-Si,_le conteste,_aunque, si quieres podemos vernos antes.
-Intentaré escaparme en tus descansos,_me dijo con una sonrisa.
-Y yo me colaré más a menudo en la cocina,_le conteste, si apenas la conocía, ¿cómo me podía atraer tanto?, sus ojos, su pelo, su aroma, olía muy bien, la besaría, pero aún es demasiado pronto como para eso, además tampoco es que yo haya besado a alguien antes como para saber hacerlo.
-Hao, ¿puedes bajarme?,_me pregunto divertida, aunque sonrojada, ¿le gustaré también?
-Perdona,_dije mientras la bajaba,_bueno, hasta mañana.
-Hasta mañana, buenas noches,_me dijo mientras se alejaba, esa chica, me iba a suponer más de una quebradura de cabeza, porque tiene algo que me atrae, que me hace querer conocerla más y más.
-Buenas noches,_susurré, aunque no sé si me llego a escuchar.
Me dirigí entre las sombras hasta mi destino final, mi futón, creo que dormiría unas tres o cuatro horas más o menos, le di un toque a mi hermano para que supiera que estaba ahí junto a él.
-¿Cómo te fue?,_me preguntó adormilado.
-Bastante bien,_contesté y eso hizo que se espabilara increíblemente rápido.
-¿Has encontrado algo?,_me pregunto sorprendido mientras se sentaba con las piernas cruzadas sobre su futón.
-No, he encontrado a alguien,_le respondí con una de mis mejores sonrisas, en el fondo tenía gracia, porque en ese mismo lugar fue donde me empezó a gustar Anna, solo que ahora me gustaba ella, Nina.
-¿Matamune?,_me pregunto dudoso.
-Si, al maldito gato también me lo he cruzado, además me ha pedido una cosa, pero no sólo a él, es tarde mañana te lo cuento, no seas pesado,_le dije mientras me daba la vuelta para dormir.
-Nii-chan, venga, ¡cuéntamelo!,_me suplicó mientras hacía un puchero y se me echaba encima, luego me dice que soy yo el insistente.
-Nina,_dije con voz neutra,_ahora haz el favor de soltarme y dormir, estoy cansado,_y con eso termine la conversación, menos mal que no le podía leer la mente, porque sino me iba a costar dormirme.
Yoh no insistió más y se quedó dormido antes que yo, ¿cómo es capaz de dormirse a tanta velocidad?, a mi me cuesta conciliar el sueño mucho más, pero tenía la suerte de que todo, absolutamente todo mi cansancio apareció de golpe y me quedé dormido poco tiempo después que mi querido hermano, mañana sería otro día nuevo.
Fin P.V. Hao
Agradecer a Clau K Asakura su apoyo TAAAN incondicional, espero que te guste el YohxAnna (porque se yo que esa pareja te encanta xD) habrá bastante más y mejor (o esa es la intención vamos u.u) en este cap me tenía que centrar en Hao algo más n.n
Hasta aquí el cuarto cap, me tarde la vida en subirlo (no me maten por eso T.T), no olviden comentar con su opinión, buena, mala, no me importa, me sirven igual para mejorar y escribir mejor para ustedes, intentaré subir el próximo cap antes
MUCHAS GRACIAS POR LEER ^^
