Snow Fairy

Capítulo 4

The Blood Teller

El moreno se detuvo al notar bajo sus pies algo inusual...

-¿Arena?-murmuró, abriendo bien los ojos. Por un lado había nieve, y por el otro, como si nada, arena.

Optó por consultar al odiado pergamino que traía consigo. Kyle revoloteaba con éxtasis en medio de ese nuevo suelo, tan extraño para ambos.

...

Kyle: Vitalidad 100%

El pergamino se hallaba vacío en cuanto a mayor información. Craig estaba seguro de que avisaría (a un incompetente tan grande como Craig Tucker), tal fenómeno en el ambiente.

Sus ojos azules examinaron el paisaje.

-¡¿Pero qué?- exclamó con incredulidad al notar que en medio del nuevo suelo, se ubicaba una casita digna de la aldea de Santa Claus. Un jadeo de sorpresa escapó de sus labios al notar que la arena se movía.

Más bien, lo jalaba hacia la casa. El espacio de arena se reducía a medida que Craig se acercaba a la peculiar vivienda. Kyle justo intentaba hacer un ataque, experimentando un ligero aumento en su poder; pero al notar a Tucker simplemente lanzó un suspiro decepcionado y lo siguió.

La nariz del pelinegro chocó con la madera dulzona de la puerta.

-Auch-gruñó con su característica voz nasal. La arena lo seguía jalando. De repente, la puerta se abrió y Tucker fue víctima de la inercia, cayendo al suelo de bruces.

Kyle presenció a una mujer de baja estatura y cabello rosa, así como sus ojos.

-¡Ah, cómo lo siento, querido!-ayudó al viajero a levantarse, mientras lo llevaba del brazo hacia un sofá. Los ojos verdes de Broflovski se opacaron ante tal gesto-. No me es muy común tener visitantes, y mucho menos...-sus rosadas orbes viajaron hacia el esculpido rostro de su fortuita visita, y se relamió los labios con disimulo-. Viajeros...

-Créame, señora, para mí esto también es una novedad-comentó en voz monótona mientras se frotaba la nariz.

"¿Me llamó 'señora'?" un tic le apareció en el ojo izquierdo, pero de un manotazo se lo quitó, asustando al pelinegro.

-Dígame 'Baki', por favor-sugirió, mientras su párpado golpeado alcanzaba un color rojo brillante.

-Como quiera-accedió el ojiazul-. ¿Se puede saber por qué había arena alrededor de su casa?

-Todo a su tiempo, ¿tienen hambre?-interrumpió-. Deben de estar muy cansados.

-Bueno...-sus ojos evitaron mirarla.

-¡Oh, sólo esperen! Justo estaba preparando galletas. Cocino excelente, sólo pruébenlas-dijo mientras se dirigía a donde parecía ser la cocina y volvía con una bandeja llena de ellas.

Craig babeó. Kyle refunfuñó. Algo no le cuadraba en eso.

Mientras Tucker devoraba con vehemencia aquellos dulces que le convidaban, Kyle se atrevió a preguntar:

-¿Le puedo preguntar si tienen veneno?

-¡Kyle!-regañó el pelinegro.

-¡Oh, no, para nada, querido!-sonrió con dulzura muy mal vista por el pelirrojo-. El veneno es muy caro hoy en día...-reflexionó.

-Hmm, eso pensaba-gruñó el ojiverde.

-Por favor, perdónelo. A veces es un gran tonto...

-¡Craig!-jadeó sorprendido el pequeño ente.

-Por supuesto-afirmó la pelirrosa. Kyle bufó-. ¡Miren nada más! El sol nos da la espalda, la luna nos saluda. Deberían pasar la noche aquí, el mundo es muy cruel-propuso.

-¡Por supuesto que no! Los verdaderos viajeros deben acostumbrarse a las maldades de la naturaleza, ¿no, Craig?-anunció Kyle, confiando en el orgullo del pelinegro.

-¿Estás de coña? Me quedo-anunció con soberbia el moreno. Kyle no pudo ocultar su sorpresa y desilusión.

-¿Ein?

-Por favor, Kyle, este es el primer lujo que recibo en este puto viaje. Concédemelo-gruñó mientras se desperezaba-. Y... ¿Dónde voy a dormir?-en su boca apareció una sonrisa que evidenciaba su reciente confianza.

La dama no se inmutó ante el atrevimiento, y ofreció:

-Arriba hay una habitación para huéspedes, especialmente para aventureros como usted-invitó amablemente. Kyle le fulminó con la mirada. Craig se dispuso a ocupar el mencionado cuarto, Broflovski iba a seguirle pero unos finos dedos lo sujetaron por las alas, deteniéndolo.

-¡Buaa!-gimoteó el hada ante el brusco contacto. Craig no fue ajeno a esto y se giró.

-¿Le importa si me lo quedo un rato? Parece tan hambriento como usted-pidió Baki. Kyle rogaba con la mirada que no le permitiese tal cosa, pero su estómago lo delató con un fuerte gruñido.

-Está bien, ojalá no le cause problemas-pronunció el moreno con un bostezo. Kyle estuvo a punto de gritar por piedad, de no ser por el inmenso temor que profesaba hacia la desaprobación de Tucker.

La mujer se lo llevó a donde parecía ser la cocina, le introdujo a la fuerza un dulce a modo de mordaza y lo lanzó al interior de una pequeña jaula para pájaro.

-Quietecito o probarás el sabor del acero en tu cuello-sonreía con una dulzura tan contraria a sus palabras. Kyle dejó de forcejear contra los barrotes, en su rostro se plasmó el terror.

"¿Qué carajos me va a hacer esta mujer?"

La pelirrosa se retiró lentamente, y Broflovski oyó el ruido de sus tacones al subir las escaleras.

Sería digno de un pendejo decir que ella se iba a dormir y dejaría a Craig en paz.

Su boca y manos luchaban por quitarse el caramelo (enorme para él) de la mandíbula. Era tan duro que estaba seguro que se rompería la quijada si intentaba masticarlo.

Mientras el hada intentaba arrebatar el dulce de su propia boca, Baki se dirigía, tal y como el pelirrojo pensó, al cuarto donde Tucker dormía como un oso en invierno.

-Veamos...-murmuró mientras sacaba del bolsillo de su delantal un pequeño frasco rojo. Lo destapó y se arrodilló al costado de la cama del pelinegro. Sus labios estaban convenientemente entreabiertos. La mujer de cabello rosa sonrió ampliamente y vertió un poco del contenido del recipiente en la boca del moreno.

Pacientemente esperó el veredicto. Al cabo de un rato Craig tosió un poco y de sus labios escapó un humo azul. Tal visión enojó sobremanera a la pelirrosa, quien se retiró sigilosamente, envuelta en un aura oscuro.

-Conque... tu corazón ya fue tomado.

Una mueca retorcida surgió en su rostro y empezó a reír quedamente.

-... No por mucho, serás mío más pronto de lo que crees...

Kyle, aún forcejeando, se vio presa del pánico cuando oyó a Baki bajar las escaleras.

"Dios mío... ¿qué le hizo a Craig?"

La jaula donde se hallaba fue levantada por la mujer, quien permanecía silente.

-Ni te intentes quitar la mordaza, será mejor que Craig no te oiga-amenazó mientras se lo llevaba a lo que era el sótano. Kyle se espantó ante esas palabras, forcejeando con más ánimos.

La puerta se cerró y la oscuridad fue el único testigo de lo que le ocurría a Kyle.


Craig se encontró de repente en una especie de recámara donde sólo se reflejaba el espacio exterior, aquél con el que muchos estudiosos soñaban investigar más a fondo. La habitación estaba rodeada de dos gigantescos aros que no paraban de girar calmadamente.

Ese lugar era nada más y nada menos que Sueñolandia o Dreamland. A ese sitio todos en el planeta llegaban tras caer en los brazos de Morfeo. Un lugar donde la realidad simplemente no existía. Aunque eso no significaba que no estuvieran relacionados vagamente.

No es como si los habitantes del planeta no pudieran tener sueños, claro. Simplemente eso era como la introducción a cada uno de sus sueños... y por qué no, pesadillas.

Si te despertaran antes de que tu sueño empiece, unos elefantes rosas te cobrarán un impuesto extra. Y sí, hay impuesto por soñar. Hacer sueños no es barato, queridos. Y si no los pagas simplemente tendrás pesadillas.

¿De veras se esperan que la infame familia Tucker pague sus impuestos? Pfft, sólo un pendejo supremo les prestaría dinero. La abuela de Tucker era conocida como 'la legendaria perdedora' debido a lo mal que jugaba en los casinos. Por terquedad siempre volvía, pero como una persona distinta. Las deudas de los Tucker iban más allá de lo incalculable.

En fin, volviendo a lo de los sueños...

Craig odiaba ese lugar. Deseaba con todas sus fuerzas no poder dormir. Más de una vez robó el café de los Tweak y se bebió una jarra entera del amargo líquido.

Pesadillas.

Estaba condenado a ellas. Eran diversas, impredecibles, siempre empezaban bien... Y terminaban mal. Lo peor era que no podía despertarse, la regla esencial para los durmientes son las ocho horas mínimas.

El moreno se veía obligado a permanecer en ese infierno. Quizá se lo mereciera. Quizá no. Suspiró de forma cansina mientras esperaba su terror nocturno.

Cerró los ojos mientras unos brazos fantasmales lo jalaban por los tobillos y lo lanzaban hacia el portal de las pesadillas.

...

Se encontró de nuevo en la cama que le habían ofrecido esa noche.

¿Había despertado? Se tocó el rostro, se pellizcó... Por primera vez una sonrisa de alivio invadió su rostro.

-¡Ja! ¡Chúpame las bolas, universo!-hizo su típico gesto obsceno hacia la nada y se levantó. Abrió la puerta e inmediatamente sus ojos se abrieron con espanto. No estaba el pasillo del segundo piso...

Parecía haber abierto la puerta del sótano. Y lo que vio allí fue... espeluznante.

-La niña con espinas en su carne... La conocí en tu historia-cantaba quedamente la mujer de pelo rosa.

Sus manos agarraron otro bisturí y lo deslizaron en otro pedazo de piel del hada que se hallaba unida a una mesa de metal por medio de alfileres. Parecía... una vivisección. Craig quiso vomitar.

-¿Por qué quieres sobrevivir, querido?-siguió cantando, mientras ambos pares de ojos se posaron en la víctima. Sus bellos ojos verdes habían perdido el brillo, sus mejillas estaban inundadas de lágrimas, la mesa y su cuerpo maltratado se hallaban tan manchados de sangre que parecían fundidos.

-Craig...-jadeó con debilidad el hada, viendo su fin llegar.

-Ese chico... es para mí-sonrió como una enfermera que te dice que todo va a salir bien pero en realidad miente cual desgraciada. Era un paisaje enfermizo-. Apenas me ocupe de ti no habrá nada que se interponga entre ambos...-suponiendo que Kyle exigía con la mirada una razón, se la concedió:-. Verás, mientras estabas encerrado en esa jaula, me tomé la molestia de comprobar si el corazón de tu amigo ya había sido tomado... con esto-señaló el frasco que sacó de su bolsillo-. Si tosía humo azul, entonces la respuesta era...

Su mano alzó la cuchilla de nuevo.

-¡QUE SÍ!-su filoso instrumento fue detenido de clavarse con violencia... por el mismo Craig. Sorprendida, la mujer se giró a ver a su interruptor. La sorpresa le duró poco, sin embargo. Con tan sólo una mano sujetó a Tucker del cuello y lo acorraló a la pared-. Tienes que esperar tu turno...-susurró a su oído y clavó una lanza cercana al hombro del joven, reteniéndolo.

-¡AGHH!-gritó de dolor. Viendo que la pelirrosa volvía a su tarea, amenazó:- ¡SI LE TOCAS OTRO CABELLO A KYLE TE JURO QUE...!-un certero puñetazo en su estómago lo calló, quitándole el aire.

-Luego charlaremos, cariño-dijo con tranquilidad. Sus finos dedos le arrebataron la mordaza al hada-. YA que tu amiguito está aquí, esto no es necesario... Vas a oír a este infeliz gritar como condenado, ¿no es maravilloso?-sonrió enfermizamente hacia Craig, quien le observó asqueado.

Tucker se dio cuenta al instante de que la mujer no bromeaba. Viendo cómo ésta se disponía a seguir torturando al pequeño ser, se retorció, intentando liberarse de la lanza que le sujetaba. Cerró los ojos fuertemente al escuchar el primer grito desgarrador de Broflovski.

-¿Sabías que los antiguos romanos tenían un método de tortura en el que le sacaban el intestino a sus víctimas y lo enrollaban? Si se hace con cuidado, se puede retirar hasta el estómago con la víctima aún consciente-explicó como dato curioso, como si fuera un juego. Tales palabras sólo horrorizaron a Craig.

-¡ERES UNA PUTA! ¡NI TE ATREVAS!-el moreno abrió los ojos por completo para protestar, pero se arrepintió al instante al ver a Kyle-. ¡CARAJO, DÉJALO EN PAZ!-apartó la vista. Su cabeza daba vueltas por la pérdida de sangre. Los gritos continuaron, cada vez más horribles, más insoportables.

El arrepentimiento hacía estragos en Craig, llevándolo a llorar de desesperación.

Se sentía tan...

Inútil.

"-Nosotros los Tucker somos, por naturaleza, cabrones. Tu abuelo fue un cabrón, el mío también y nosotros lo somos.

-Papá...

-Déjame continuar. Si la vida nos da limones, le exprimimos los limones en la cara a la vida. Las adversidades deben ser tomadas como retos, como juegos de los cuales te retirarás con una expresión de triunfo, y podrás reírte en la cara de quienes duden de ti. Ayúdame y sigue cavando con esa cuchara, ya pronto saldremos de la cárcel-jadeó, limpiándose el sudor.

Esa fue la primera y única vez en que atraparon a Craig. Su padre no aguantó ni media hora y ya tenía un ingenioso plan de escape, que el puberto Craig aceptó a regañadientes.

-Esto no nos hace cabrones, nos hace criminales-su mano se enterró en la tierra, formando un puño.

-¿Criminales? ¡JA!-tal respuesta sorprendió sobremanera al pelinegro-. ¿A quién matamos? Vaya, hasta mi propio hijo me juzga... Hmm, para empezar, no tendría que robar si me dieran trabajo. Pero no me lo dan, así que tengo que hacer eso para alimentarlos a ustedes, que son lo más importante para mí. Eso no me hace ladrón, simplemente tomo lo que ellos no merecen-expresó con frescura.

-Pero... por lo menos podríamos aceptar nuestra culpa-protestó quedamente.

-Escucha, hijo. Te digo esto ahora y no lo pienso repetir. El hombre nació para ser libre... Sobretodo los Tucker. Y si escapamos de esta prisión es porque vamos a demostrarles una y otra vez, aunque nos cueste la vida... ¡QUE VALEMOS MÁS DE LO QUE ELLOS PIENSAN! ¡Sus leyes no nos detendrán, porque tú y yo les vamos a demostrar de que somos MUCHO MÁS útiles para estar en prisión, siendo su diversión! Nunca, en la vida, dejes que te digan inútil o bueno para nada... Porque nosotros los Tucker somos, por naturaleza, CABRONES, PERO NO INÚTILES.

Craig quedó anonadado ante tremendo discurso. Quizá eran las palabras más sabias que en vida haya escuchado de su padre. Decidido, agarró la cuchara y continuó cavando, hasta que ambos volvieron a ver la luz y la libertad.

-Vamos a casa, mamá nos va a matar-aconsejó el menor. Su padre sólo sonrió y le revolvió el cabello."

Como si fuera magia, el dolor en su pecho ya no le importaba. Se retiró la lanza y en un abrir y cerrar de ojos se la clavó a Baki, con toda la fuerza posible. Apenas impactó en ella todo el ambiente se quebró como si de un espejo se tratara. Craig quedó atónito. Todos los pedazos de la pesadilla se desvanecieron como polvo, dejándolo de nuevo frente a Sueñolandia, la única diferencia era un elefante rosa esperándolo en la entrada.

-Craig Tucker-Habló con su voz imponente.

-Sip, ese soy yo... ¿qué carajo hago aquí?

-Venciste a tu pesadilla, Craig...

-... ¿Y?

-En más de diez mil años... nadie había logrado eso. Felicidades, Craig Tucker... Se te ha concedido elegir entre despertar ahora y romper las reglas que rigen el sueño sólo esta vez, o esperar a que se acabe el plazo de 8 horas y librarte de tus pesadillas por toda tu vida.

Craig ya tenía bien clara la respuesta.

-Quiero despertar ahora mismo.

-¿En serio?-no ocultó su sorpresa ante la seguridad de Tucker-. ¿Cómo puedes preferir...?

-Prefiero mil veces tener pesadillas por el resto de mi vida con tal de despertar con Kyle a mi lado, antes que mis sueños se conviertan en mi único momento de felicidad...

-Como quieras...


El moreno abrió los ojos en ese instante, encontrándose en la misma habitación donde se quedó dormido. Incrédulo, se pellizcó el brazo una y otra vez. Comprobó la realidad de la situación y casi llora de felicidad de no saber que había una prioridad más grande en ese momento: Kyle.

Gritando el nombre de su hada, bajó las escaleras a toda velocidad, tropezando por poco.

La cocina estaba vacía...

Procuró no desesperarse, pese a que el infernal silencio lo volvía loco. Sus alterados ojos azules detectaron la puerta de lo que parecía un sótano. En un acto impulsivo la pateó con todas sus fuerzas, quizá demasiada... ya que la inercia provocó que su cuerpo cayera rodando por las escaleras, a la oscuridad.

-Auch-gimió cuando sintió el duro suelo.

-¡Querido! Llegas temprano-la voz dulzona y cargada de Baki le punzó los oídos. La mujer se había acercado con expresión de preocupación, con una lámpara de aceite en la mano.

-¿Llegar? ¿Temprano? ¿A dónde?-pronunció, aún aturdido. Sacudió su cabeza para intentar quitar el mareo, notó a Baki y por instinto retrocedió, a la defensiva-. ¡TÚ! ¿DÓNDE ESTÁ KYLE?

La pelirrosa se mostró confundida.

-¿T-tu hada?-balbuceó, enojando a Craig.

-Sí, puta, ¿dónde tienes a Kyle?

-... Se fue, hubo un accidente...-se mostró afligida, pero Tucker no se la creyó.

-El único accidente aquí será tu cara contra el suelo-amenazó.

-N-no hay razón p-para que te pongas así...

-¡Claro que la hay! ¿Dónde carajo está Kyle? Si te atreviste a tocarle tan sólo un cabello, te juro que...

-¡No me grites! ¿Cómo puedes estar tan preocupado por esa escoria?

-¡¿Escoria?!-se indignó Craig.

-Cualquiera que no sea capaz de aguantar mis experimentos es peor que la escoria...

-¡¿EXPERIMENTOS?! ¿Qué coño le hiciste a Ky...?-su pregunta se paralizó al notar que el rostro de Baki denotaba terror absoluto. Y no precisamente por Craig...

El pelinegro ni se atrevió a girar para ver de qué se trataba. Sólo sintió un frío violento en su espalda, y cómo todo a su alrededor se cristalizaba.

-¿Me llamaban?-la vocecita de Kyle sonó ronca esta vez, mientras volaba hacia Baki con malas intenciones. El 80% de su cuerpo se hallaba cristalizado, aunque eso no impedía su movimiento.

Baki sólo era capaz de pronunciar monosílabos, aterrada.

-¿Kyle?-susurró Craig, debilitado.

-Hola, Craig...-sus ojos verdes brillaban en la oscuridad con una mezcla entre furia y serenidad mezclada. Sin previo aviso, sopló con fuerza, formando cristales en el aire y clavándoselos a Baki, quien no pudo defenderse y cayó de bruces sin vida.

Broflovski aterrizó en el hombro de Craig, mientras el cristal que los cubría se iba derritiendo con rapidez.

-Ok... QUÉ. MIERDA. FUE. ESO-gritó, atónito.

Kyle, vuelto a la normalidad, le jaló del cachete, como si nada hubiera pasado.

-Activó mi modo Berserker por accidente-soltó una risita-. ¡Qué tonta! ¿A que no, Craig?

-¿Modo Berserker?

-Ajá. Se activa en situaciones de peligro EEEEEXTREMO-hizo señas para dejarse entender-. ¿No recuerdas a los trolls? Si no hay un humano cerca a quien canalizar nuestro poder, éste se cristaliza.

-¿Y por qué...?

-Tenía que matarla o te mataría a ti. Y eso no lo soportaría, Craig. ¡Tienes una vida por delante! Y además... si tu mueres también muero, no me conviene mucho-rió, nervioso-. ¡Y mira, ya se curaron mis heridas! Créeme, creí que se me saldría el estómago entero por el corte que me hizo-describió, despreocupado.

Craig, sin más palabras, rodeó fuertemente a Kyle, confundiéndolo.

-Te debo dos, en ese caso-susurró suavemente, sintiéndose culpable-. Lo siento...

-¿Uh? ¿Por qué?-balbuceó el pelirrojo.

-Deberíamos protegernos el uno al otro... y al final yo no pude salvarte...

-Hey, no es el final-se zafó del abrazo-. Y viniste hasta aquí, ¿no? Aún condenándote a toda una vida llena de pesadillas, viniste... Sólo sonríe! Podrá el mundo decirte lo que sea, pero el hecho de que hayas hecho tremendo sacrificio te convierte en mi héroe... Y mi héroe no debe morir-sonrió sinceramente.

Craig se sintió tan estúpido en ese momento... Tan...

-Perdóname si hago todo lo contrario en este momento...-murmuró mientras su rostro se inundaba de lágrimas.

-Con tal de que sonrías una vez que acabes-le hizo prometer, abrazando el cuello del joven que no paraba de llorar, asentir y pedir perdón una y otra vez.

FIN DEL CAPÍTULO


02.09.12

Sí, sé que lo dejé bien... raro, eh. Pero al carajo, lo hecho, hecho está.

Ánimos, Klaus. Sé que saldré de esta espiral de odio en la que me he sumergido. *Sigh* La vida es tan injusta...

Klaus: ¿Alguna de ustedes me extrañó?

Ted: *hace sonido de grillo* Crii Crii Crii :trollface:

Klaus: Hijo de puta, sólo porque Manuela rompió contigo...

Ted: :foreveralone: TAT .l.

Klaus: Para quien tenga esa sospecha de Baki, sí... me basé en la apariencia de Yuno Gasai para su aparición. Y no volverá, muajaja :D Tampoco la extrañen, torturó a Kyle -A- La nube se reporta... FUERA! *derp*

((La verdad tenía un montón de preguntas para hacerles, pero se me olvidaron y soy floja para editarlas xD En ese caso, pregunten lo que sea, aunque sea estúpido, necesito hablar para no ponerme emo D:))