Grand Line

Capitulo 3: El odio por la marina

## Nakato ##

Ya había amanecido, aun seguíamos afectado por lo que ocurrió en nuestra aldea pero escuchar el sonido de las gaviotas en la mañana era relajante, mi hermano estaba entusiasmado, suele recuperarse rápido de las malas noticias aunque se le podía notar en su rostro por las noches que se entristece, yo he intentado volverme a transformar pero al parecer no puedo es algo muy extraño, deje de pensar en eso cuando Daisuke luchaba fuerte mente con una caña de pescar en la mano y ambos comenzamos a reír cuando pesco un atún de 7 cm.

*HAHAHAHA*

No nos quedo elección sino comernos eso, llevamos 3 días navegando con el mapa que nos dejó Sempai y aun no encontramos nada, a lo lejos pudimos ver una isla pequeña y extraña pero la niebla la rodeaba y no la detallamos bien y a un par de minutos vimos a distancia la isla que nos indicaba el mapa "Isla Krígeri".

## Daisuke ##

Que sorpresa tan grande me lleve, me sentía con orgullo por llegar a la isla y nos moríamos de hambre así que bajamos del barco y buscamos inmediatamente un lugar para comer cuando entramos a la caverna no había nadie salimos del lugar y de verdad no había nadie, ni señales de vida, ni nada por el estilo solo un letrero que decía "Bienvenido al Krígeri" población 9702 habitantes no está mal.

Mi hermano comenzó a gritar lo mas fuerte que pudo llamando a la gente para que saliera, pero nadie lo hacía, excepto por una sombra que vimos en un callejón, salí corriendo para alcanzarla y sin voltear atrás me di cuenta de que me encontraba perdido, seguí a la sombra y era una pequeña niña con un peluche descocido y medio roto…

-Hola niña ¿como estas? — Quería ser un poco amable con ella-Disculpa que te moleste pero ¿conoces la casa de Yesié-Sama?

La niña negó con la cabeza, y se alejo un poco más de mí, de pronto asintió y se acercó, era un poco bipolar, mientras me mostraba el camino a veces se enojaba, a veces se asustaba y de vez en cuando solo me sonreía.

## Nakato ##

-Que bien me dejaron solo en esta isla, después se queja de q yo soy el que se pierde—Criticaba en susurro a Daisuke, siempre hace lo que el cree conveniente, me doy cuenta de que esta isla esta desierta aunque al juzgar por las botellas en las mesas y por como huele la comida, acaban de terminar una fiesta.

En ese instante una música sonó y cambiaba según la dirección que tomaba si caminaba hacia el norte era una música diferente a las demás, logré ver dos sombras atrás de mi, a la hora de voltear sentí un fuerte dolor en mi cuello y comencé a ver todo oscuro.

## Daisuke ##

-¿Oye niña como te llamas? — Estaba todo muy callado y tenía que buscar un tema de conversación, me ignoró al comienzo pero después de un buen rato caminando juntos me respondió.

-Mi nombre es Satō Yuri.

-Yuri-chan que lindo nombre, mi nombre es Newgate Daisuike, encantado de conocerte— ¿Sabes por que no hay nadie en la isla?

-Si las hay pero estan todos escondidos en la parte este de la isla, ahí se encuntra una casa con el nombre de "Badrin Yesié" no conozco a esa persona, pero puedo guiarte hasta su casa—Me habló sonriéndome pero se le notaba en el rostro una tristeza muy grande.

Estábamos entrando al área este, cuando escuchamos unas voces, tome a Yuri de la mano y nos escondimos detrás del árbol más cercano.

Eran dos marines cargando una bolsa muy grande, intentamos escabullirnos por detrás del árbol y una persona le quita su peluche a la niña y comienza a llorar.

Voz Extraña:

-RARARARARA—Comenzó a reír sin detenerse.

-Suéltala, ¿por que le haces esto? —Me exalté, ¿Quién eres tú?

-¿Acaso te burlas de mi? Soy el Oficial técnico de la marina "Extarino III", todos temen cuando escuchan mi nombre *RARARARARA*— No se veía como a un hombre a la cual temerle, pero su apariencia si era amenazadora, me doblaba el tamaño y era musculoso, pero lo que mas intimidaba era su cara, tenía forma de papa así que me empecé a burlar de él.

-Todas las personas de esta isla vendrán conmigo si no pagan la cuota diaria.

-Si ustedes son de la marina, deberían ayudar a las personas, no hacerles la vida imposible.

-Esto lo hacemos por no cumplir con las reglas que nos da nuestro superior, si tienes alguna queja, te llevaremos con él.

Me colocaron esposas alrededor de los brazos y me llevaron como a un prisionero junto con la niña. En tramos al barco y nos tiraron al suelo, *RARARARARA*-No cualquier persona se revela en contra de nosotros, si quieres ver a nuestro jefe debes pagar el precio primero.

Comenzaron a patearme fuertemente la cara, el cuerpo y todo lo que podía hacer es aguantar los golpes, no tenia la capacidad para acabar con mas de 10 marines y estando atado, cuando se aburrieron nos encerraron a Yuri-chan y a mi en la despensa del barco, me costaba mucho respirar.

## Nakato ##

Me estaba despertando y escuche unas voces, se me hizo familiar una de ellas, todo estaba oscuro aquí, busque la manera de salir, estaba en un saco, vi a mí alrededor y me encontraba en un barco lleno de marines así llegue a la conclusión que esas dos sombras podrían ser…Ladrones que me secuestraron y me vendieron a la marina, ahora todo calza en su lugar.

No tardaron mucho en encontrarme hice lo que pude por escabullirme del lugar me rodearon todos no sabia que hacer, en eso adopte la forma de un León y pude intimidar a varios marines.

## Daisuke ##

Me sentía un poco mejor bajo los cuidados de Yuri-chan, de pronto se escucharon unos rugidos que venían del barco, de pronto un León apareció y se coloco en frente de mi, corto las cuerdas.

-Sigueme hermano, salgamos de este barco.

Se podía ver el cuerpo de los marines en el piso con varios rasguños y sangre a su alrededor, en eso Nakato volvió a la normalidad y el Oficial al mando del barco Extarino III junto a cuatro marines que estaban con el en una de las habitaciones del barco salieron y nos rodearon.

- RARARARARA, tan solo intenten escapar, ya no hay tiempo miren— Señalo la Isla que vimos cubierta de niebla, se despejó, era un barco enorme azul con velas rayadas de colores amarillo con blanco y redondo con una cabeza de pez al frente.

Mire fijamente a Nakato, y solté una media sonrisa.

-Hermano, ya lo he decidido—Sorprendido me prestó atención.

-Aquí mismo y en este momento lo prometo, ¡SERÉ EL REY DE LOS PIRATAS!