Capítulo 3: No hay nada que hacer
Una semana había pasado y aun no encontraban nada, estaban estancados. La vigilancia se volvió una tarea tediosa que, además de quitar tiempo, era increíblemente aburrida, debido a que no pasaba nada. Derek se vio obligado a instalar sensores especiales en lugares específicos de la ciudad, de esta forma la vigilancia se llevaba a cabo desde la base (su casa).
Tres semanas después, las cosas no mejoraban, mas bien empeoraban. Los miembros de la familia comenzaban a impacientarse, en especial las chicas, que no podían evitar chocarse con algunas de las guerreras, que para su suerte, resultaban (todas sin acepción) ser tan simpáticas, tan, pero TAN SIMPÁTICAS.
Ahsla en particular era las mas afectada, a pesar de sus poderes se veía superada en fuerza y resistencia cuado tenia que acompañar a las chicas de compras, de alguna forma siempre terminaba cargando todo, y los recorridos no eran cortos, las cosas se ponían mucho peor cuando su queridísima hermana Sarafina se les unía, comprando infinidades de cosas que ni falta le hacían.
Después de uno de esos días de maratones de compras, Ahsla llegó reventada a la casa y solo alcanzó a tirarse en el sofá de la sala, Sarafina por su parte entra muy tranquila, fresca como una lechuga.
Ahsla:-Si tengo que cargar algo mas, juro que voy a gritar.
Sarafina:-"Hermanito", ¿llevas estas bolsas a mi cuarto? (haciendo énfasis en hermanito, pues todavía nadie sabia la verdad sobre su genero).
Ahsla:-¡¡¡¡¡HAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!
Los gritos atraen la atención del resto de los habitantes de la casa. Viki baja la escaleras junto a una invitada, Milian ni siquiera se molesta en moverse, ya era una costumbre que Ahsla hiciera ese tipo de escándalo, cada ves que regresaba de las compras con sus amigas y Sarafina.
Viki:-¿Esta todo bien?
Sarafina:-Despreocúpate, solo es Ahsla que como de costumbre, lloriquea.
Ahsla:-¡¡HEYYY!! No es cierto.
-Si, si es cierto (dijeron Viki y Sarafina al unísono)
Ahsla:-Si claro, todos en contra mía (colocando su mejor cara de niño malcriado).
Una pequeña risita atrae la atención de las dos chicas mayores, que miraban desconcertadas a una niña conocida por ambas, y que hasta ese momento había pasado desapercibida.
Viki:-Ha, si, casi se me olvida, ella es una compañera de curso, tenemos que hacer un trabajo juntas, su nombre es Hotaru.
Hotaru:-Mucho gusto (haciendo una reverencia).
-El gusto es nuestro (dijeron ambas al mismo tiempo, imitando la reverencia).
En ese momento entra en escena, la madre.
Milian:-Me alegra que ya hayan llegado, necesitaba ayuda para preparar la comida.
Ahsla:-Heee...yo, no puedo...porqueeee...tengo que acomodar las compras de Sarafina. Ya me voy (dicho esto desapareció en las escaleras, sin darle tiempo a nadie de decir algo).
Sarafina:-¡¡¡Mas vale que no rompas nada!!! (le grita, antes de que Ahsla se pierda por completo).
Viki:-¿Eso significa que ayudaras a mamá, no es así?
Milian:-Parece que si, te espero en la cocina, no te tardes.
Sarafina:-¿¿Qué?? ¿¿Cómo?? Noooo, no puede ser...¡¡¡No es justo, AHSLAAAAA!!!
(pensando) Siempre hace lo mismo, cuando de cocinar se trata.
Hotaru no podía hacer otra cosa más que sonreír, ya que le daba mucho gusto que, a pesar de ser una extraña en esa casa, sus miembros actuaran como si la conocieran desde hace mucho. Sin darse cuenta, ese ambiente de familia feliz, le empezó a recordar la suya, antes de...
-¿Te encuentras bien? (pregunta Viki, ya que había notado el semblante oscuro de su amiga).
-He...si, no te preocupes, todo esta bien (falsificando una muy convincente sonrisa).
La respuesta abría convencido a cualquiera, pero no a Viki. Como todo saiyan, entrenaba para dominar sus emociones y así convertirse en súper saiyan, pero las scouts, no tienian esa experiencia, ¿cómo ella podría ocultar algo tan fuerte? Era imposible, imposible para una guerrera de la luna, claro.
Pudo haberle insistido, pero mas allá de lo que todos crean, Viki era mas madura de lo que demostraba, decidió que su amistad todavía era muy superficial, como para tener un acercamiento más íntimo.
Llevó a Hotaru a la biblioteca, ya que Ahsla se encontraba, ya en su cuarto y eso solo queria decir una cosa, ruido, mucho ruido.
&&&&&&&&
Al llegar a su cuarto Ahsla no podía creer lo cansada que se encontraba. Estaba molida, tanto que hasta le dolía entrar a ducharse, pero debía hacerlo, era parte de su rutina inquebrantable. Cuando salio se tiro en su cama, contrario a lo que pensó Viki, en esa ocasión no tenia fuerza alguna para moverse, mucho menos para practicar al compás de la música. No izo falta mucho para que se quedara dormida, ni siquiera se cubrió y aun llevaba puesto la bata de baño.
Habrán pasado unos cinco minutos, o al menos eso le pareció, cuando escucho golpes en su puerta.
¡¡¡PAS, PAS, PAS!!! (prácticamente tirando la puerta abajo).
-¡¡Ahsla, levántate ya!! (se escucho una voz del otro lado).
-¿Qué? (casi sin ruido y con apenas un ojo abierto).
-¡¡QUE TE LEVANTES!!
-¿Qué quieres?
-¡¡SOLO BAJA!! ¿quieres?
-Ya voy, Sarafina... (pensando) ya cásate.
Ahsla se levanto como pudo, estaba a punto de salir cuando recordó que se había dormido con la bata de baño puesta, giro con dirección a su guardarropas, saco un vaquero azul y una camisa negra manga larga, la cual dejó colgar fuera del pantalón, remango las mangas hasta el codo y se dispuso a bajar las escalaras. En la sala, Sarafina ya la esperaba.
Sarafina:-Ya era hora, te extrañe mientras cocinaba.
Ahsla:-Será mejor que alguien este medio muriendo, tenia un buen sueño.
Sarafina:-Primero; no puedes dormir a esta hora, y segundo; tienes que ir a casa de Hotaru para buscar algunas cosas.
Ahsla:-Si, claro (con un tono sarcástico), ahora... ¿que quieres?
Sarafina:-No es broma, Viki la invitó y mamá esta de acuerdo.
Ahsla:-¿Qué? ¿Y que hay de su madre? Seguro no desea que su "nenita" se quede en casa de extraños.
Sarafina:-Hotaru ya hablo con ella, te espera para entregarte sus cosas.
Ahsla:-¡¡¿Que?!! ¿Qué clase de madre tiene? Y además, ¿porque yo?
Sarafina:-Eres la única disponible. Además, no irás sola, Hotaru y Viki irán con tigo.
Ahsla:-Estas loca, yo no pongo un pie en esa casa.
Sarafina:-¿Debo asumir que te asusta la idea de confrontar a la madre de Hotaru?
Ahsla:-¿Yo...asustada? Nunca.
Sarafina:-Perfecto, las niñas te esperan en el auto.
Ahsla:-No, espera...yo todavía no he aceptado.
Fue lo último que dijo ya que sarafina había desaparecido en el umbral de la puerta, sin dar oídos a sus quejas.
Con un suspiro de resignación, Ahsla tomo sus llaves y se dirigió a la cochera, para encontrarse con las niñas que ya la esperaban, compartiendo el asiento del copiloto. Entro sin ni una palabra, encendió el vehículo y se pusieron en marcha.
&&&&&&&&
-Mamá, ¿porque permitiste que se quedara?
-¿Por qué no, hija?
-Bueno...ella es una guerrera...y podría sospechar algo.
-Si pero antes que eso, es una niña, como Viki, merece ser tratada como tal.
-Esa no es la razón, ¿verdad?
-Que perspicaz eres...así es, hay otra razón.
-Y esa es...
-Que lo necesita, Viki también lo ha notado.
-¿Cómo? ¿Por qué?
-Esa niña, lleva sobre sus hombros una gran responsabilidad, y eso tal ves le este ocasionando la tristeza que siento en su corazón.
-¿Tristeza? ¿Perdón, de que me perdí? Los archivos no dicen que las guerreras estén sufriendo algún tipo de problema.
-Esos archivos fueron redactados por saiyan de tercera clase, apenas para tener una base de lo que esta sucediendo, nada mas. No debes fiarte demasiado de ellos.
-Bueno, alguna idea de porque se encuentra así.
-No
-Ya veo...esperas que Viki haga que ella se abra y así poder ayudarla.
-En realidad, yo es...
En ese momento tocan la puerta, y Sarafina la atiende.
-Si en que... ¡Tu!
&&&&&&&&
En el camino recorrieron muchos lugares de la ciudad, las niñas estaban encantadas por los hermosos lugares que recorrían, al menos ellas, porque Ahsla estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para entender los "jeroglíficos" que le habían entregado para que más o menos se oriente. Bueno, en fin, después de "cuarenta y cinco" minutos de un exhaustivo estudio del supuesto croquis, llegaron al fin. En la entrada Ahsla detuvo el auto y esperó para que las chicas fueran a buscar lo que necesitaban, cual fue su sorpresa cuando vio que las niñas no movían un solo músculo.
Ahsla:-¿Ahora que? (después de un rato), ¿no piensan buscar lo que necesitan? (levantando una ceja y mirando de perfil a las niñas).
Viki:-¿Qué? ¿Cómo dices?... Pero si nosotras solo te estamos acompañando.
Ahsla:-¡¿Qué?! Soy yo el que las esta acompañando.
Viki:-No, no es así, Hotaru llamo a su madre y le dijo que tuuuu vendrías a buscar sus cosas. ¿No es así?
Hotaru:-Sip
Ahsla:-¡¡Joder!! Yo no me muevo.
Viki:-¡¿Como?! (dijo esta con un gesto de enojo en el rostro).
Ahsla:-¿Porque debo ir yo?
Hotaru:-Esta bien, iré yo (haciendo un ademán de abrir la puerta, pero es detenida por Viki).
Viki:-vamooosss, no seas cagada (haciendo su mejor carita de perrito lindo).
Ahsla miro a Hotaru y esta también estaba haciendo el mismo gesto, no tubo otra opción mas que aceptar, -que otra (decía por lo bajo). Salio del auto y comenzó a caminar hacia la puerta, ya enfrente de ella, gira y mira a las niñas que le hacían gestos de aprobación con los pulgares para arriba, Ahsla mira al cielo y da un suspiro, como pidiendo fuerza a cualquier santo que le estuviese viendo en ese momento, gira nuevamente con los ojos semi cerrados y...
-¡¡HAAAAAAAAA!!
La albina literalmente, cae sentada del susto, primero; no se lo esperaba, y segundo; casi golpea el pecho de la persona que se encontraba en la entrada de la casa, pensando que era la puerta la que estaba allí. Acto seguido, Viki esconde su cara entre sus manos después de presenciar semejante exhibición por parte de su hermana mayor, Hotaru solo le atina a reírse, con ganas esta ves.
Ahsla:-Me alegra que mi desgracia, les parezca graciosa (reclama semi enojada, levantándose del suelo).
Hotaru:-Perdón, no lo pude evitar (bajando del auto y acercándose a las dos)
¿????:(pensando) -Que hermoso es volver a ver tu sonrisa, Hotaru. Como decirte que no.
Hotaru:-Bien, te los voy a presentar, este chico de aquí es Ahsla, es el hermano de Viki, la chica que se encuentra en el auto, ¿ves? (haciéndose a un lado para que su madre tuviera una mejor vista de Viki).
Viki:-¡¡Mucho gusto señora!! (gritando desde el auto)
Ahsla: (pensando) -¡Idiota! ¿Quién es la cagada ahora? ¿Por qué no bajas y saludas? ¿He?
¿????:-Mucho gusto en conocerlos, mi nombre es Meiou Setsuna (extendiendo la mano).
Ahsla sabía perfectamente lo que tenia en mente Setsuna, pero de ninguna manera iba besar la mano de una mujer, -ni loca (pensaba).
Tomo su mano con suavidad y la estrecho como un saludo normal. Setsuna estaba sorprendida, no por la reacción del muchacho, sino por lo que le izo sentir. Los pensamientos la inundaron y perdió la noción del tiempo, para entonces el ambiente se empezó a tornar incomodo, así que Ahsla decidió cortar, y recordarle a Hotaru porque estaban allí. La mencionada entro y salio como rayo de la casa.
Hotaru:-Todo listo, vamos.
Setsuna:-Joven Ahsla, por favor, cuide bien de mi pequeña, y Hotaru, no ocasiones problemas.
Hotaru:-Como digas, mamá Setsuna.
Ahsla:-Pierda cuidado, es un ángel (dando media vuelta y dirigiéndose al vehiculo)
Cuando todos estaban acomodados, se despidieron y se pusieron en marcha, de regreso a casa.
Una ves transitando por la calle, Ahsla dió un largo y profundo respiro, fue como si el aire entrase en sus pulmones por primera ves, desde que salieron de esa residencia. Era muy difícil fingir que no conocían a esa mujer cuando era todo lo contrario, solo le quedaba dar gracias que la señora de los mares no estaba presente, ella se hubiera dado cuenta por sus facciones y movimientos que estaba mintiendo, mintiendo sobre una primera impresión.
Sin darse cuenta paso una mano para secar unos cristales de sudor que se habían formado en su frente, fué cuando se dio cuenta de lo tensa que se había puesto, y se puso a reflexionar si podría ser capas de engañar a las guerreras externas. Con las internas era mas fácil, eran chicas un poco despistadas, pero las exteriores eran sumamente desconfiadas, serias e inteligentes, había que tener cuidado, en especial con Hotaru que ahora estaba prácticamente infiltrada en su familia, después de todo ella era Saturno.
Todos estos pensamientos y mas, pasaban por la mente de Ahsla, ella se había mantenido en silencio todo el camino, el único ruido eran las voces de las niñas a su lado, a las cuales (claro) no les presto atención, había mucho en que pensar y su charla era lo de menos.
&&&&&&&&
Luego de despedir a sus invitados, Setsuna entró nuevamente a su casa, pero se detuvo súbitamente en el lugar, al escuchar una melodía, una melodía de violín, que provenía del salón de música.
Setsuna:-Volviste (dijo prácticamente inaudible, mas que para ella).
Sin darse cuenta, una brisa marina acaricio su rostro y la despeino ligeramente. Si, era ella, su olor estaba por todos lados. Su primera reacción abría sido correr a su encuentro y abrazarla, después de tanto tiempo, pero la melodía que interpretaba era sumamente melancólica y triste, claramente reflejaba su estado de ánimo, era mejor dejarla terminar antes de confrontarla.
