Este capítulo lo escribí hace casi un año, así que perdón, pero aquí esta.
Es un cortito de año nuevo, espero les guste
-¿Tsume que son esas lucecitas?- pregunto Toboe a su hermano mayor viendo fascinado hacia el cielo
-Es cosa de humanos, y no quiero que te acerques allí, así que a dormir bodoque- dijo Tsume tomando del cuello a Toboe colocándole entre sus patas para irse a dormir tranquilo
-Ese estupido ruido no me dejara dormir- se quejó Hige tapando el las orejas dramáticamente
-Tu sin dormir quiero ver eso- dijo Kiba quitándole a Tsume a Toboe de entre las patas
-Hey devuélveme lo- dijo Tsume parándose enfrente de Kiba
-Quitame lo- dijo desafiante el lobo alfa
-Hey, hey tranquilos dejen de pelear o lo despertarán- dijo Hige intentando evitar la pelea
-Bien, pero mañana me toca a mi- dijo Tsume volviendo a acostarse pero ahora más cerca de Kiba
-Ya veremos- respondió el lobo alfa recargando su cabeza en el lomito de Toboe
Y así toda la pequeña familia de lobos se quedó dormida, bueno todos excepto el pequeño cachorro, que fingió dormir y espero para poder escaparse y ver las lucecitas de los humanos más de cerca, así que se transformó en un niño humano y fue corriendo hacia el pueblo más cercano, al llegar no se dio cuenta que había perdido la concentración y de nuevo era un pequeño cachorro de lobo.
Al llegar a la plaza varios niños se acercaron a el y estaban jugando tan bien que Toboe no entendía porque eran tan malos, pronto lo descubrió, una niña llegó corriendo de la mano de su padre.
"Mira papi, un cachorro, ¿podemos quedarnos con el?" dijo la pequeña acercándose a Toboe y nuestro cachorro feliz de tener otra admiradora
"¡ALÉJATE DE EL CHARLOTTE!" grito el hombre llamado la atención de los otros padres que al ver al cachorro de lobo todos corrieron a salvar a sus hijos de la feroz bestia, Toboe no sabía qué hacer todo paso tan rápido, de repente todos gritaban y corrían, y un dolor surgió en su costado, cuando volteo a ver a su alrededor todos estaban armados con piedras y palos, de repente no parecía tan buena idea venir al pueblo.
"Pero mamá, el no es malo, es muy bonito" le dijo un pequeño a su madre tratando de soltarse de su agarre.
"No Kevin, el es una bestia salvaje, pudo a verlos matado, si no el sus padres" y al parecer la señora invoco a tres enormes lobos enojados, que empezaron a gruñir en contra de los atacantes de su pequeño cachorro.
"Tsume llévate Toboe, nosotros los alcanzamos ahorita" le dijo Kiba a su beta, Tsume tomo al cachorro del cuello y salió corriendo lo más rápido que pudo, una vez en el refugio Tsume mando a Toboe a la esquina con una fuerte palmada en la colita, y se quedo esperando a que volvieran los otros dos miembros de la manada.
Después de esperar un rato llegaron ambos con heridas leves
-¿Porque tardaron tanto?- pregunto Tsume una vez que atravesaron la puerta
-Oww si te importamos- le hizo burla Hige al lobo más grande
-Teníamos que perderos, nos estaban siguiendo, ¿como esta?- dijo Kiba dejándose caer en el suelo y empezando a lamber sus heridas
-En muchos problemas, ¡Toboe ven aquí de inmediato!
-Lo siento, yo solo quería ver las lucecitas
-Y ahora vas a pagar el precio por el show
PLASS PLASS PLASS
AUU BUAA YA NOOO
PLASS PLASS PLASS
PLASS PLASS PLASS
PLASS PLASS PLASS
Y así en lugar de doce campanadas se escucharon doce palmadas en una curiosa colita.
