-"huele rico"- penso Arnold mientras despertaba en el cuarto de huespedes de los pataki, tocaron la puerta, -pasa-.
-oye cabeza de balon, tu almuerzo se va a enfriar, espero que no te moleste los huevos revueltos, leche y jugo-dice helga detrás de la puerta.
-me parece perfecto-"asi deberia ser un matrimonio al principio, consentirse uno a otro, ire a ayudarla" se dijo a si mismo mientras se levantaba.
En la cocina de los pataki, helga servia a ambos platos sobre la mesa- adelante, lo invito-.
-siempre supe que habia una gran bondad en ti helga, pero a cada rato me sorprendes mas-.
-bueno, como sabes mi carácter cambio despues.. Ejem.. De la confesion.. Y en la universidad, con mis ex novios, afine mi conducta, pero a veces la vieja helga vuelve.-
-lo de tus.. Novios, bueno.. Cuando me lo dijiste, crei que no te guste lo suficiente, como decias, no te ofendas-.
-era un especie de tratamiento, veraz.. Nunca te olvide, pero como ya te dije, cuando supe que ibas otra vez de laila, a pesar de que te confese que te amaba, decidi que no tenia caso esperarte, pense que salir con alguien mas me ayudaria, lo malo es que estos chicos de alguna forma se parecian a ti, aunque hubo tiempos que de verdad te olvidaba-.
-¿en serio?- dijo Arnold de manera especial.
-no te sientas comodo, cabeza de balon, ¿quieres decirme que pasa en tu casa?- pregunto seriamente helga.
-ya te dije no quiero hablar de eso, ayer es la primera vez que salgo de mi casa-.
-de acuerdo, pero si solo te dedicabas a estar enojado por ver la que pasaba en tu casa, ¿porque no conseguiste trabajo fuera?-.
-eh… no se me ocurrio- confeso atontado.
-bueno, me gustaria decirte en la cara las ideas que nunca se te ocurrieron, pero tengo que llamar a mi representante, el tipo esta preparandose para jubilarse, pero no encuentra a nadie para remplazarlo, lo estoy ayudando a buscar a uno- helga esta por retirarse hasta que se detiene por que se le ocurrio una idea- mmm.. Tal vez.. Oye arnold.. ¿te gustaria..? Mejor no- dice reprimiendose y retomando su camino.
-¿Qué? ¿gustarme que?- pregunta Arnold picado de curiosidad- y va tras helga para que no lo evada.
-Nada, nada-responde helga sin detenerse, pero el chico se le para enfrente y se le queda viendo- esta bien, ¿te gustaria ser mi nuevo representante?-.
-¿tu nuevo representante? ¿te refieres a..?-.
-trabaja conmigo, si quieres, pero si no..-dijo helga tratando de seguir su via a su telefono, pero el rubio vuelve a ponerse enfrente de ella.
-¿pero como es el trabajo?-.
-este.. Debes tener una gran carisma para que las editoriales publiquen mis libros, asegurar que gano lo justo, hacer los contratos, tu lo sabes perfectamente como se hace, pero no puedes aceptar el trabajo-.
-¿Qué?¿Por qué?-pregunta contariado.
-pues estas casado y no creo que a tu esposa le guste que viajes con tu cliente..-.
-¿viajar?-volvio a preguntar.
-claro, mi libro sale en muchas ciudades y tengo que ir a entrevistas y firmas de libros y.. -pero helga es interrumpida.
-acepto-.
-¿eh?-.