Capítulo cuatro: Mandada

Bella POV

Me separé de Alec, tenía los ojos cristalizados, no podía creer lo que había pasado…que estaba sucediendo…no podía ser cierto, no debía sentirlo.

-Se que lo sentiste también-

Solo bajé la mirada y no pude aguantar un sollozo.

Se acercó otra vez a mí, pero esta vez solamente para abrazarme, me quedé allí en su regazo, su compañía me gustaba. Sentí unos pasos apresurados y la puerta se abrió de golpe. Como acto reflejo Alec ya se había puesto delante de mí, dándome la espalda protegiéndome, yo no sabía que estaba sucediendo así que active el escudo y lo cubrí con él.

-¡Qué asco!-gritó Jane

-Lárgate-masculló Alec

-Uhm ¿Crees que a Aro le gustará esto?-

-Jane-susurré

-¡Tu cállate zorra!- no entendía el porqué de su cólera, no nos encontró haciendo nada malo.

-Esto no es nada, para mí no es nada, no significa nada-me apresuré a decir, Alec entrecerró los ojos, a causa del dolor que mi comentario causó.

Jane nos lanzó una mirada envenenada, solo sentí una electricidad que recorría mi escudo. Se volteó y poco después ya no estaba en la habitación. Alec me jaló del brazo y comenzamos a correr detrás de Jane.

Entramos al gran salón y los 3 reyes Vulturis estaban sentados en sus asientos respectivos.

-Aro tengo que decirte algo-masculló Jane. Aro se paró y le agarró la mano.

Después de medio minuto. (Que para mí fue una hora) se separaron.

-Jane querida, ya no te sulfures, tu sabes que ya no importa si tu hermano agarra cualquier oveja que encuentre, además no te preocupes, que el haga su vida, siempre te acompañaré nena- se aproximó y la BESÓ EN LOS LABIOS. Sentí un asco profundo al ver a una persona de 15 besando a alguien tan adulto.

Aro se giró muy rápido hacia Alec.

-Prometiste que siempre estarías con Jane, mi estimado Alec- masculló Aro

-¿Que le haremos? - preguntó Marco

-Solo se desilusionará-concluyó Cayo

Edward POV (Dos semanas después)

Desde que a Tanya le conté todo lo de mi separación solo había una palabra en su cabeza ¡EXCELENTE! ¡EXCELENTE! ¡EXCELENTE! Estoy seguro que si hubiera sido humano me hubiera sonrojado.

-Eddie, creo que mucho te atormentas-musitó Tanya

-Si lo sé- murmuré

-Uhm, voy de cazar con Eleazar ¿vamos?-preguntó Kate

-Ya he cazado antes de venir-

-¿Hace dos semanas?-atacó Carmen

-Está bien vamos-me rendí

OOO

-Voy a comenzar a trabajar como ecóloga-dijo Tanya muy orgullosa de sí misma

-¿Eres ecóloga?-

-Sí, tenía que estudiar algo, ocupar mi mente es que… por Dios no puedo creer que pude aguantar 35 años sin verte ¡Ni mamá me lo hubiera creído! Se dio cuenta de lo que había dicho, así que trató de alejarse pero ya que su mente no estaba puesta en el camino piso mal y se tambaleó pero antes de que se estrelle contra el piso giró en aspa de molino…pero en dirección contraria… hacia mí. Chocó conmigo y se fue para atrás para que no se caiga la agarré de la cintura y la apegué a mí. Mala idea.

Ella me veía con los ojos abiertos, mis manos en su cintura, me hacían sentir extraño, su aroma me incitaba hacer cosas, cosas que no debo hacer. Que no debo hacer.

Me separé de ella.

Eleazar, Kate y Carmen nos miraban expectantes.

-Lo siento- musitó Tanya

-No hay problema. Agregué

Kate pensaba: Creí que se besarían

Eleazar pensaba: Vamos…se gustan… ya ¿Y el beso?

El pensamiento de Carmen era muy obsceno.

Tanya POV

Si lo sé, debí ser mandada, soy una estúpida, una mongola, una tonta, una pava, una nerd, una ignorante, un estúpida, una idiota, una chica que no reacciona a los instintos ¿Ya dije que soy estúpida?

-¿Por qué te insultas?-preguntó Edward, eso sirvió para avergonzarme más.

-Olvídate de tu vida de antes-susurré

-¿Por qué me pides eso?-

-Sabes…siempre has sabido lo que yo siento por ti Edward-

Quiero quererte en donde sea

quiero hacerte parte de mí hasta que puedas….

Quiero arriesgarme a lo que no debo

quiero arriesgarme a tenerte aunque no puedas…

Quiero que tu mirada se quede fija en mí

que tu sonrisa recorra cada centímetro de mi piel

quiero que no te alejes de mí…

Porque no puedo dejarte ir aun sin quererme…

Quiero tantas cosas que no puedo…

Quiero sentirte, te quiero a ti…

Quiero la dulzura de tu nombre

aquella que me apodera aun sin tenerte….

Debo prepararme para ese rechazo aunque digan que no es,
Debo arriesgarme para ver si no lo hacen nuevamente,
Debo pensar que hay algo de mí en ellos que no es ficcional,
Debo querer ser parte de ellos y así, realizar mi anhelo…
No quiero seguir sola